Para tener Presente
¿REFORMA EDUCATIVA?
¿Reforma educativa para mejorar la calidad académica? Es posible esto sin atender el rezago educativo en materia de infraestructura en zonas marginales, con estudiantes mal alimentados y desnutridos, sin planes de estudio acorde a las necesidades de la población.
Evaluar a los maestros, ¿Quiénes, las instituciones corruptas del Estado? ¿La Ministra Bachiller que no sabe quien proclamó la independencia del Perú? ¿Los intelectuales “expertos” de la televisión? ¿Los periodistas mercenarios asalariados de la gran empresa?
ley de reforma magisterial y la destitucion por inasistencia y tardanza
03 febrero 2009
18 enero 2009
Tregua es una farsa
El gobierno neonazi israelí aprobó un alto el fuego unilateral, pero mantendrá sus fuerzas de ocupación en Gaza. | ||||||||||
| Tregua es una farsa | ||||||||||
GAZA.- El gobierno israelí decidió ayer un alto el fuego unilateral en la Franja de Gaza, lo que significa que pondría fin a su operación militar sin llegar a un acuerdo con el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas). Dicha tregua no contempla la salida del Ejército israelí de la Franja de Gaza, algo inaceptable para Hamas. Según la propuesta, Israel detendría sus operaciones militares en Gaza y observaría la reacción del grupo palestino, pero reanudará su ofensiva si Hamas reinicia el lanzamiento de cohetes. Algunos analistas internacionales manifestaron ayer que la tregua unilateral israelí no es sino un engaña muchachos que busca culpar a Hamas de una nueva campaña del Estado sionista en el futuro próximo. Dicha tregua habría sido pactada con Estados Unidos y de ella tendría conocimiento el propio secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. La fascista ministra de Exteriores israelí, Tzipi Livni, fue muy clara al señalar que “el final no tiene que ser un acuerdo con Hamas, sino un acuerdo contra Hamas”. Para Livni, “si Hamas dispara, tendremos que responder, y si dispara después de un período de tiempo, tendremos que montar otra campaña”. De otro lado, un vocero de Hamas, Sami Abu Zuhri, dijo en Estambul que el movimiento “no se rendirá ante las fuerzas invasoras ni levantará la bandera blanca”. “Seguiremos luchando pese a nuestros medios limitados”, agregó Abu Zuhri. “¿Qué esperan que hagamos? ¿Que veamos morir a nuestros hijos? ¿Que aguardemos la muerte en nuestras casas? Esto no sucederá jamás”. | ||||||||||
16 enero 2009
Israel ataca ONU y hospital en Gaza
Ejército neonazi israelí bombardeó sede de refugiados de las Naciones Unidas, oficinas de agencias de noticias y un hospital de la Media Luna. |
| Israel ataca ONU y hospital en Gaza |
GAZA.- Mostrando su total desprecio por la vida humana, el ejército israelí bombardeó ayer la sede de la UNRWA, la agencia de Naciones Unidas para la ayuda humanitaria para los refugiados palestinos, en Gaza. Las bombas destruyeron todos los alimentos que almacenaba. El complejo alberga también un centro de formación en el que estaban refugiadas 700 personas. El pretexto israelí fue que Hamas les había disparado desde la sede y se “disculpó” con la ONU. De igual modo, una explosión provocada por el impacto de un proyectil israelí sacudió un edificio que alberga las oficinas de varios medios de comunicación, entre ellos la de la agencia Reuters, y un periodista de la cadena de televisión Abu Dhabi resultó herido. En el piso 13, donde impactó el proyectil, está la sede de una productora de televisión local. En las imágenes televisadas se podía ver una gran columna de humo saliendo del techo del edificio, uno de los más altos de la ciudad de Gaza. A estos ataques hay que sumar lo ocurrido en un hospital de la Media Luna Roja Palestina, también atacado por los militares sionistas. La farmacia del hospital y el segundo piso que alberga oficinas administrativas en el barrio de Tel Hawa estalló en llamas como consecuencia de los bombardeos. El español Francesc Claret, funcionario de la organización de los refugiados palestinos, indicó que el Ejército israelí disparó bombas de fósforo contra el inmueble cuando unas 700 personas se encontraban en su interior refugiándose del avance de las fuerzas que penetraron en la ciudad de Gaza por primera vez. fuente : diario la primera |
15 enero 2009
Los dirigentes israelíes van a pagar por el baño de sangre en Gaza
| Traducido para Rebelión por LB |
Cuando los cañones finalmente callen habrá llegado el tiempo de las preguntas y las investigaciones. El hongo producido por las nubes de humo y polvo se disipará en el cielo negro como la pez, el fervor, la desensibilización y el salto colectivo al vagón del tren [de la ofensiva militar israelí] quedarán enterrados en el olvido para siempre y tal vez dispondremos entonces de una imagen precisa de Gaza en todo su horror. Luego veremos el alcance de las matanzas y la destrucción, los cementerios rebosantes y los hospitales desbordados, los miles de heridos y discapacitados físicos y las casas destruidas que quedarán como legado de esta guerra.
Las preguntas que será necesario hacer, de la forma más cauta posible, serán quién es culpable y quién responsable. La exagerada predisposición del mundo a perdonar a Israel puede que no funcione esta vez. Los pilotos y artilleros, los tanquistas y los soldados de infantería, los generales y las miles de personas que se embarcaron en esta guerra con su correspondiente cuota de celo conocerán entonces las dimensiones del mal inflingido y la naturaleza indiscriminada de sus ataques militares. Es posible que no paguen ningún precio. Ellos fueron a la batalla, pero otros los enviaron.
El test público, moral y judicial se aplicará a los tres dirigentes israelíes que enviaron al ejército israelí a una guerra contra una población indefensa que ni siquiera disponía de un lugar donde refugiarse, en lo que ha sido tal vez la única guerra de la historia contra una franja de la tierra cercada por un muro. Ehud Olmert, Ehud Barak y Tzipi Livni estarán en el podium de los culpables. Dos de ellos son candidatos a primer ministro, el tercero es candidato a la acusación penal.
Es inconcebible que no se les pida cuentas por el derramamiento de sangre. Olmert es el único primer ministro israelí que ha enviado a su ejército a dos guerras opcionales y que lo ha hecho además durante uno de los mandatos más breves de la historia política israelí. El hombre que hizo una serie de valientes declaraciones sobre la paz a finales de su mandato ha orquestado nada menos que dos guerras. Hablando de paz y haciendo la guerra, nuestro "moderado" y "progresista" primer ministro se ha revelado como uno de nuestros mayores jaleadores de la guerra. Así es como lo recordará la historia. En comparación a eso, los delitos de los “sobres con dinero en metálico” y las infracciones de los "Rishon Tours" lo hacen aparecer como una persona tan pura como la nieve.
Barak, el líder del partido de la izquierda, deberá asumir el coste de las fechorías del ejército israelí bajo su tutela. Su cuenta quedará lastrada por el bombardeo de los centros de población, por los cientos de mujeres y niños muertos y heridos, por los numerosos ataques de su ejército contra personal médico, por el lanzamiento de proyectiles de fósforo en zonas civiles, por el bombardeo de una escuela dirigida por las Naciones Unidas que servía de refugio a civiles que tras el ataque permanecieron días enteros desangrándose porque el ejército israelí disparaba y bombardeaba a quienes trataron de evacuarlos. Incluso nuestro asedio de Gaza durante un año y medio, cuyas consecuencias se están haciendo visibles de forma aterradora merced a esta guerra, se volverá contra él. Golpe a golpe, todas esas cosas cuentan en el cómputo de los crímenes de guerra.
Livni, la ministra de Asuntos Exteriores y líder del partido centrista, será recordada como la persona que azuzó, legitimó y observó en silencio el desarrollo de todos estos acontecimientos. La mujer que prometió "un tipo diferente de política" resultó ser cómplice a tiempo completo. Esto no debe olvidarse.
Contrariamente a lo que se está diciendo, tenemos todo el derecho a pensar que estos tres dirigentes no se embarcaron en la guerra por consideraciones electorales. En Israel cualquier momento es bueno para hacer la guerra. La última guerra la iniciamos tres meses después de las elecciones, no dos meses antes. ¿Israel los juzgará con dureza a la luz de las imágenes que emanan de Gaza? Muy dudoso. En estos momentos los índices de aceptación electoral de Barak y Livni están subiendo, no bajando. La prueba que espera a estas personas no tendrá carácter doméstico. Es cierto que algunos estadistas internacionales han aplaudido cínicamente los golpes que ha asestado Israel. Es cierto que los USA han callado, Europa ha balbuceado y Egipto ha apoyado, pero otras voces se elevarán en el fragor del combate.
Los primeros ecos de esas voces ya se están oyendo. El pasado fin de semana las Naciones Unidas y la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra han exigido una investigación sobre los crímenes de guerra presuntamente perpetrados por Israel. En un mundo en el que los dirigentes bosnios y sus homólogos de Rwanda ya han sido llevados a juicio, es probable que la misma exigencia emerja para enjuiciar a los azuzadores israelíes de esta guerra. Los jugadores de baloncesto de Israel no serán los únicos que tendrán que refugiarse vergonzosamente en los estadios, y los altos funcionarios israelíes que emprendieron esta guerra no serán los únicos que tendrán que esconderse en los aviones de El Al para evitar ser detenidos. Esta vez nuestros más dirigentes más prominentes, los miembros del gabinete de guerra, son susceptibles de pagar un precio personal y nacional por sus actos.
No escribo estas palabras con alegría, sino con profunda tristeza y vergüenza. A pesar de toda la manga ancha que el mundo nos ha dado desde que podemos recordar, a pesar de la indulgencia que siempre ha mostrado con Israel, esta vez la actitud del mundo puede ser diferente. Si seguimos así, es posible que algún día veamos constituirse otro tribunal especial en La Haya.
07 enero 2009
Los aspectos económicos del ataque israelí a Gaza
| Traducido para rebelión por LB |
¿Guerra irracional?
Mientras el bombardeo masivo de la Franja de Gaza prosigue por segunda semana, los observadores pueden maravillarse ante la corta memoria de Israel y lo poco que los dirigentes israelíes han aprendido de la guerra de 2006 contra Hezbollah en el Líbano.
Desconcertados testigos especulan sobre cuál pueda ser la razón de la destrucción masiva que Israel causa en Gaza y de la muerte y sufrimiento que provoca. Ciertamente, no se trata de que las autoridades israelíes simplemente sean sádicas. Pero, ¿qué fin podrían conseguir estos ataques?
Desde una perspectiva militar el ataque tiene poco sentido, ya que incluso los mandos militares israelíes reconocen que es poco probable que con él se ponga fin a los disparos de cohetes contra Israel. Sin embargo, los dirigentes militares israelíes apoyan el ataque, porque de lo contrario serían tachados de poco profesionales y de cobardes. Además, la cúpula castrense israelí sale beneficiada de las operaciones militares masivas aunque no tengan éxito en conseguir objetivos a largo plazo, pues la victoria inmediata ayuda a aumentar el prestigio de los comandantes y les allana el camino para que puedan emprender la carrera política una vez concluida la militar.
Desde un punto de vista político las posibilidades de que el ataque israelí consiga derrocar a Hamas son escasas; incluso si los israelíes consiguieran eliminar mediante la violencia a la dirigencia de Hamas es poco probable que la población palestina de Gaza, así como la de Cisjordania, vuelva a apoyar a Fatah, pero sí que busque un liderazgo más radical comprometido con la lucha contra la ocupación israelí. Sin embargo, los ataques cuentan con el apoyo de la mayoría de la opinión pública judía israelí, que declara abiertamente su lealtad a sus líderes, persuadida de que si los "expertos" apoyan la operación entonces ésta debe de estar justificada. Ahora bien, desde una perspectiva económica, la situación es más complicada e interesante. Los medios de comunicación israelíes se han dedicado a difundir la especie, al día de hoy creída por la mayoría del público judío israelí, de que Israel ha estado enviando ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. Utilizando una gran variedad de titulares de prensa tales como "Israel permitirá la entrada a Gaza a más camiones", los medios de comunicación han ayudado a ocultar el hecho de que los camiones los pagan las Naciones Unidas y los donantes internacionales, que Israel no concede ninguna ayuda a Gaza y que lo que en realidad ocurre es que Israel obtiene beneficios de esa ayuda.
Israel obtiene beneficios del cerco de Gaza
La continuada ocupación israelí de la Franja de Gaza no sigue ya el clásico esquema colonial. La mano de obra y los recursos palestinos ya no son explotados por empresas israelíes, lo cual no significa sin embargo que la explotación del pueblo palestino por parte de Israel haya terminado.
Israel encontró una forma de explotar a los palestinos cobrando un peaje a los esfuerzos de ayuda humanitaria con destino a Gaza (también a Cisjordania, pero de momento nos concentraremos solamente en al caso gazatí). La población de Gaza es la población del mundo que más depende de la ayuda humanitaria. Sin posibilidad de exportar e importar materias primas, sin la infraestructura necesaria para el desarrollo de la industria local, la Franja de Gaza es incapaz de generar suficientes ingresos a nivel local para sostener a su población y debe depender de la ayuda. El asedio israelí crea así las condiciones necesarias para el envío de ingentes cantidades de ayuda a Gaza.
Esta ayuda debe pasar a través de puertos y aeropuertos israelíes, donde las tasas de aduana(*) y las tarifas de almacenamiento y transporte acaban engordando las arcas de empresas israelíes. Las limitaciones impuestas por Israel al número de camiones autorizados a entrar en Gaza y los prolongados registros y controles por los que deben pasar las mercancías hacen que los costes de transporte y almacenamiento aumenten exponencialmente.
Gran parte de la ayuda llega en forma de productos (alimentos, piensos, gasolina, gas de cocina, medicamentos, etc) que proceden de empresas israelíes. De ese modo, estas empresas han sido capaces de encontrar un mercado cautivo en Gaza, cobrar por adelantado (puesto que los cheques de bancos de la Franja de Gaza no son aceptados en Israel) y aumentar sus ventas.
Lo que es más importante, esta ayuda se financia con moneda extranjera (principalmente euros), pero los productos proceden de empresas israelíes a las que hay que pagar en moneda israelí. El resultado es que ingentes cantidades de moneda extranjera se convierten en el Banco Central de Israel en shekels israelíes con el fin de financiar la ayuda, y el Banco Central de Israel consigue quedarse con la moneda extranjera.
En efecto, el asedio israelí de Gaza ha transformado la industria de la ayuda en una de las más grandes exportaciones israelíes: empresas que normalmente proporcionarían servicios domésticos se han convertido en fuente de divisas extranjeras, lo que contribuye a fortalecimiento general de la economía israelí y ha permitido eliminar el déficit de la balanza comercial israelí casi en su totalidad.
Los túneles y la guerra
El partido Hamas en Gaza supo poner algunas piedras en el engranaje de la maquinaria israelí de explotación. Cuando derribó la valla de Rafah a principios de 2008 y, posteriormente, al importar mercancías procedentes de Egipto a través de túneles subterráneos a fin de complementar la dieta de los asediados gazatíes, Hamas ha sido capaz de pasar de contrabando mercancías a la Franja de Gaza sin pagar aduanas a Israel. Las mercancías, que son adquiridas a comerciantes egipcios, se han convertido en un canal extraoficial de importación de bienes al espacio aduanero controlado por Israel, un canal por el que a Israel se escapan las divisas (ya que los gazatíes pagan a los comerciantes egipcios utilizando moneda israelí, que luego cambian por moneda extranjera del Banco Central de Israel). De hecho, la fuente de estos shekels utilizados por los palestinos gazatíes para importar productos era en su mayor parte la comunidad internacional. Esto se debe a que los funcionarios de la Autoridad Palestina siguieron recibiendo sus sueldos de la cuenta bancaria de la Autoridad Palestina en Ramallah, un presupuesto financiado en gran medida por la comunidad internacional. Gaza ha estado socavando el sistema israelí de succión de los beneficios procedendes de la ayuda internacional al tranformar el dinero de la ayuda en bienes de consumo libres de impuestos. Dado que Hamas no pagaba aduanas a Israel, la fuga de shekels afectó a la economía israelí más de lo que habría podido pensarse en función del (pequeño) volumen de las importaciones. La amenaza de que esta tendencia se convirtiera en permanente, y tal vez de que pudiera ampliarse a otras áreas de Cisjordania, ha causado una honda preocupación a los altos funcionarios del Banco Central de Israel. Eso podría explicar parcialmente por qué las élites económicas de Israel se han abstenido de criticar el ataque israelí contra Gaza, a pesar del daño económico que causa a la economía israelí.
Eventualmente, sin embargo, el bombardeo de Gaza, e incluso su invasión, podrá restringir el comercio a través de los túneles y reafirmar el control israelí sobre las fronteras económicas, pero no anular la carga económica que la ocupación supone para Israel, y la naturaleza a largo plazo insostenible de la las políticas de Israel.
(*) Israel está oficialmente obligada a transferir a la Autoridad Nacional Palestina las tasas aduaneras con las que grava los productos destinados a los Territorios Ocupados, pero raramente transfiere la totalidad de las sumas.
Israel bombardea escuelas de ONU
Refugiados palestinos protegidos por Naciones Unidas en dos escuelas son bombardeados por militares sionistas. | ||||||||||
| Israel bombardea escuelas de ONU | ||||||||||
GAZA.- Al menos 42 palestinos murieron ayer, la mayoría niños y mujeres, en el ataque israelí a dos escuelas de las Naciones Unidas en el norte de la Franja de Gaza. La cifra provisoria de los muertos es, según las fuentes, de al menos 42 y decenas de heridos. En el momento de las explosiones, que destruyeron las escuelas, no había combate alguno entre el ejército israelí y Hamas. En ese marco, anoche estaba prevista la lectura de versos del Corán por el luto y se invitaba a la población a rezar por las víctimas. Las fuentes, que inicialmente hablaron de 20 muertos, dijeron que el ataque se produjo mientras las víctimas se encontraban en el interior de una escuela de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos. Centenares de personas se habían refugiado en ese local tratando de escapar de los combates. Los testimonios sobre el origen de las explosiones que causaron la tragedia no coinciden. Según algunos, un tanque israelí disparó dos cañonazos contra el edificio de refugiados que creían tener mayores posibilidades de salvarse allí, por la protección de la ONU. Otros testigos, en cambio, dijeron que la deflagración fue causada por cuatro misiles disparados desde un avión. Anoche fallecieron tres soldados israelíes a causa de "un proyectil de un tanque israelí disparado por error" que dio con el edificio donde se encontraban los soldados, según el ejército israelí. Además de los tres efectivos muertos, otros 24 soldados resultaron heridos. | ||||||||||
fuente : diario la primera
06 enero 2009
Hamas los espera en cada esquina
El ataque de Israel a la zona palestina de la Franja de Gaza ha dejado ayer 28 muertos más, 13 de ellos niños. Los ataques a mezquitas (templos religiosos musulmanes) bajo el pretexto de que en ese lugar se escondían cohetes parece ser la gota que derramó el vaso. Si bien la milicia de Hamas ha respondido a los bombardeos también con fuego sobre objetivos israelíes, la magnitud en comparación es astronómica. Ahora han advertido que Hamas recibirá a los soldados de Israel, en cada calle y en cada esquina, con “fuego y hierro”.
La verdadera lucha
“Hemos preparado miles de bravos combatientes que los esperan en cada esquina y en cada calle, dispuestos a luchar contra el ejército de Israel en toda la Franja de Gaza, que los recibirán con fuego y hierro”, aseguró Abu Obeida, portavoz de las brigadas de Ezedine al Qasam a la cadena de televisión de Hamas, Al Aksa.
Otro grupo palestino, que se mantiene dentro del accionar radical, la “Jihad Islámica”, se pronunció sobre el demencial ataque de Israel para señalar que “la verdadera lucha aún no ha comenzado”, dando una advertencia de lo que sucedería si las tropas judías ingresan a suelo palestino.
“Miles de combatientes están en las calles y callejuelas listos para atacar y vencer a las fuerzas enemigas”, declaró un portavoz de Saraja al Quds, brazo militar de la Jihad. “La verdadera lucha va a empezar cuando los soldados israelíes entren en las ciudades”, agregó.
Mientras Hamas se alista para el enfrentamiento en las calles del territorio hoy dividido por el bombardeo que ha desatado la “Operación Plomo”, el gobierno de Israel hizo un llamado a sus ciudadanos que aún permanecen en la zona en conflicto para que abandonen sus hogares, ante la posibilidad de nuevos ataques, mensaje que para el resto del mundo significa una advertencia a los palestinos de que en breve se iniciaría una incursión militar judía con infantería y tanques.
Los portavoces israelíes han señalado además que han logrado detener a docenas de mi-litantes de Hamas, y que éstos serán interrogados luego de ser trasladados a Israel, a fin de obtener información sobre la posible existencia de escondites para armamento y de los puntos donde los demás milicianos estarían ocultos.
Caiga quien caiga
Al parecer, la escalada judía no conoce límites. No sólo el ataque a objetivos civiles (escuelas, hospitales, puentes, etc.) y la muerte de niños son puntos que han despertado el repudio generalizado del resto de países. Un grupo de activistas de derechos humanos informó que las fuerzas israelíes asesinaron a cinco médicos palestinos.
Los activistas narraron que a uno le dispararon en la locali-dad de Jabalia, a otro en Sheikh Ejleen. Y los otros tres fueron asesinados cuando un misil cayó directamente sobre una ambulancia.
“Israel dice que no está ocurriendo una crisis humanitaria porque no nos consideran humanos”, afirmó Natalie Abu Shakra, libanesa del Movimiento Internacional de Solidaridad.
Estas personas recuerdan que Israel ha venido violando paulatinamente normas fundamentales de distintos convenios internacionales al atacar a personal médico.
No es una guerra, es una matanza
No es una guerra, no hay ejércitos enfrentados. Es una matanza.
No es una represalia, no son los cohetes artesanales que han vuelto a caer sobre territorio israelí sino la proximidad de la campaña electoral lo que desencadena el ataque.
No es la respuesta al fin de la tregua, porque durante el tiempo en el que la tregua estuvo vigente el ejército israelí ha endurecido aún más el bloqueo sobre Gaza y no ha cesado de realizar mortíferas operaciones con la cínica justificación de que su objetivo eran miembros de Hamas. ¿Acaso ser miembro de Hamas despoja de condición humana al cuerpo desmembrado por el impacto del misil y al supuesto asesinato selectivo de su condición de asesinato sin más?
No es un estallido de violencia. Es una ofensiva planificada y anunciada hace tiempo por la potencia ocupante. Un paso más en la estrategia de aniquilación de la voluntad de resistencia de la población palestina sometida al infierno cotidiano de la ocupación en Cisjordania y en Gaza a un asedio por hambre cuyo último episodio es la carnicería.
No es un fracaso de la diplomacia internacional. Es una prueba más de complicidad con el ocupante. Y no se trata sólo de Estados Unidos que no es referencia moral ni política sino parte, la parte israelí, en el conflicto; se trata de Europa, de la decepcionante debilidad, ambigüedad, hipocresía, de la diplomacia europea.
Lo más escandaloso de lo que está pasando en Gaza es que puede pasar sin que pase nada. La impunidad de Israel no se cuestiona. La violación continuada de la legalidad internacional, los términos de la Convención de Ginebra y las mínimas normas de humanidad, no tienen consecuencias. Y qué obscenas resultan las frases de algunos políticos repartiendo responsabilidades a partes iguales entre el ocupante y el ocupado, entre el que asedia y el asediado, entre el verdugo y la víctima. Qué indecente la pretendida equidistancia que equipara al oprimido con su opresor. El lenguaje no es inocente. Las palabras no matan pero ayudan a justificar el crimen. Y a perpetuarlo.
En Gaza se está perpetrando un crimen. Lleva tiempo perpetrándose ante los ojos del mundo. Y nadie podrá decir, como en otro tiempo se dijo en Europa, que no sabíamos.
*Teresa Aranguren, Pedro Martínez Montávez, Rosa Regás, José Saramago, Pilar del Río, Carmen Ruiz Bravo, Belén Gopegui, Constantino Bértolo, Santiago Alba Rico, siguen firmas.
Omar Olivares
Redacción : DIARIO LA PRIMERA
Estruendos mudos
¿Y los intelectuales? ¿Dónde veranean? ¿En cuántos idiomas se callan? ¿O es que esperan el premio Jerusalén?
Y ese poeta borrachoso y alguna vez divertido que tiene la voz guarapera y desprecia a todos los que no se emborrachan y esnifan y jura que es el Guinsberg de la calle de las pizzas, ¿en qué cocina de Torre Tagle sirve y con qué bocaditos se atraganta?
Repúblicas del silencio, torres de jade, almas con sordina, viejos apolillados, jóvenes veletas, pendejos de todas las falanges:
¿Dónde están que nadie los oye mientras los niños son troceados en Gaza?
¿Que esos niños están muy lejos y no nos conciernen?
Gaza está aquí nomás, a tiro de Al Jazeera: ustedes son los que están lejos.
Además, valgan verdades, a ustedes ni los niños de Lima les conciernen.
Las becas Fullbright, las becas Guggenheim, las becaciones, las vacaciones, las contemplaciones: todo eso, muchachos, los ha sacado de la historia, los ha librado del dolor, los ha vuelto esa prosa oscura y fingidamente autista, esa poesía que se empeña en no decir nada y lo logra admirablemente, esa manera tan bien pagada de hacerse los cojudos.
De los viejos, digamos, hechas las excepciones tan escasas y visibles, no cabe esperar mucho. La mayor parte de ellos envidia a Pablo Macera, que se cansó de ser honesto y bailó para Fujimori mientras tramaba la pensión de la 20530 (diez mil trescientos soles que se lleva cada mes por haber estado sesenta días en el Congreso).
Los viejos empezaron a volverse incrédulos cuando ya nadie creía en ellos. Así pasa cuando la procesión va por dentro.
Pero, ¿y los jóvenes?
Nadie dice que salgan a las calles y quemen banderas. Eso sí que puede estar pasado de moda.
¿Pero no pueden decir algo, escribir algo, balbucear algo, gritar un poco, enviar cartas, llorar por los niños de Gaza que son los mismos de Sabra y Chatila?
¿Y el señor Abugattás? ¿No es que era medio palestino? ¿Cómo están las exportaciones de textiles, señor Abugattás?
¿Y el señor Mufarech está de acuerdo con la ruleta de las balas israelíes? ¿O sólo hay tiempo para hacerse la cara de nuevo?
¿Y los Saba? ¿Tampoco tienen nada que decir? ¡Pues qué bien que lo dicen!
Y así sucesivamente.
¿Es que en el Perú ya está la Fox News?
El silencio de la mayor parte de los periodistas tiene una explicación servil.
Pero el silencio de los poetas y de las poetas, como se dice ahora, es un estruendo mudo, una afonía oportunista, una manera de congraciarse con lo peor.
En Gaza los niños son bombardeados.
En el Perú los niños pueden morir más despacio, en la cámara lenta de la tuberculosis y la anemia, caídos por el plomo de La Oroya.
En Gaza y en el Perú, en suma, los niños se mueren por causas evitables.
Pero a los intelectuales eso no les importa.
A los poetas y a las poetas no les importa.
A los novelistas que no han leído a Arguedas pero adoran a Bayly les importa menos.
A toda esa tribu la convencieron de que si su obra se metía con la realidad, entonces la realidad se metería con ellos y con ellas.
Y entonces nada de críticas arregladas en el dominical de “El Comercio”. Nada con la mafia malogradaza de los cuetos. Nada con postular a becas de los Estados Unidos, donde viven los faverón y despachan los viejos que el sistema desbravó hace un montón de años.
Por eso es que en mucho de lo que se publica, todo parece de cartón o mineralizado, abstracto hasta la desaparición del hombre, amoratado a golpes de evasión.
El sistema les dijo: no se contaminen y ellos no se contaminaron. Trabajan en quirófanos (donde opera el sistema).
Creen que si una rabia auténtica cruza por su prosa o tensa su poesía, entonces vendrán los viejos amaestrados en Texas y les dirán:
-Hum, suena a poesía social y a populismo literario. Mala cosa.
Y entonces tendrán que guardar sus pasaportes y sus venias.
Por eso odian al pobre de Juan Gonzalo Rose, que amó tanto a los demás que su poesía parece un parque para enamorados, un asilo, un colegio que sirve de refugio, un templo de la cólera.
Y por todas estas razones estos muchachos creen que hablar de Gaza infecta y hablar de la pobreza impertérrita te vuelve anecdótico y hablar de las mentiras de la aldea global ensucia lo que debe parecer siempre aséptico y salido de un laboratorio de palabras.
¿Qué ensucia Gaza, en realidad?
No ensucia nada.
Porque la página en blanco –blanca como un mandil desinfectado- sigue en blanco después de ser llenada con esas frases que son como las buganvilias estériles y que están hechas para entusiasmar a los que creen que escribir es una manera de hacerse con un puesto en la cola de las visas.
Páginas que se quedan en blanco. Páginas en blanco que están más en blanco que nunca cuando son editadas (y aplaudidas por la crítica políticamente correcta).
Páginas blancas, pálidas de miedo.
04 enero 2009
Gaza: crimen y vergüenza
No es una guerra, no hay ejércitos enfrentados. Es una matanza.
No es una represalia, no son los cohetes artesanales que han vuelto a caer sobre territorio israelí sino la proximidad de la campaña electoral lo que desencadena el ataque.
No es la respuesta al fin de la tregua, porque durante el tiempo en el que la tregua estuvo vigente el ejército israelí ha endurecido aún más el bloqueo sobre Gaza y no ha cesado de llevar a cabo mortíferas operaciones con la cínica justificación de que su objetivo eran miembros de Hamas. ¿Acaso ser miembro de Hamás despoja de condición humana al cuerpo desmembrado por el impacto del misil y al supuesto asesinato selectivo de su condición de asesinato sin más?.
No es un estallido de violencia. Es una ofensiva planificada y anunciada hace tiempo por la potencia ocupante. Un paso más en la estrategia de aniquilación de la voluntad de resistencia de la población palestina sometida al infierno cotidiano de la ocupación en Cisjordania y en Gaza a un asedio por hambre cuyo último episodio es la carnicería que en estos días asoma en las pantallas de nuestros televisores en medio de amables y festivos mensajes navideños.
No es un fracaso de la diplomacia internacional. Es una prueba más de complicidad con el ocupante. Y no se trata sólo de Estados Unidos que no es referencia moral ni política sino parte, la parte israelí, en el conflicto; se trata de Europa, de la decepcionante debilidad, ambigüidad, hipocresía, de la diplomacia europea.
Lo más escandaloso de lo que está pasando en Gaza es que puede pasar sin que pase nada. La impunidad de Israel no se cuestiona. La violación continuada de la legalidad internacional, los términos de la Convención de Ginebra y las mínimas normas de humanidad, no tiene consecuencias. Más bien, al contrario, parece que se premia con acuerdos comerciales preferentes o propuestas para el ingreso de Israel en la OCSE. Y qué obscenas resultan las frases de algunos políticos repartiendo responsabilidades a partes iguales entre el ocupante y el ocupado, entre el que asedia y el asediado, entre el verdugo y la víctima. Qué indecente la pretendida equidistancia que equipara al oprimido con su opresor. El lenguaje no es inocente. Las palabras no matan pero ayudan a justificar el crimen. Y a perpetuarlo.
En Gaza se está perpetrando un crimen. Lleva tiempo perpetrándose ante los ojos del mundo. Y nadie podrá decir, como en otro tiempo se dijo en Europa, que no sabíamos.
Teresa Aranguren, Pedro Martínez Montávez, Rosa Regás, José Saramago, Pilar del Río, Cármen Ruiz Bravo, Belén Gopegui, Constantino Bértolo, Santiago Alba Rico.

