¡INAPLICABILIDAD DE LEY Nº29944 LEY DE REFORMA MAGISTERIAL; PAGO INMEDIATO DEL 30% POR PREPARACION DE CLASES Y EVALUACION!

Para tener Presente

"Los Maestros, al ponernos al servicio del Estado, no hemos vendido nuestra conciencia ni hipotecado nuestras opiniones, ni hemos perdido nuestra ciudadanía. El hecho de recibir una suma mensual de dinero significa sólo el pago de nuestros servicios profesionales, pero no el pago de un silencio y de una conformidad que repugna. Quienes pretenden que el maestro debe "callar, obedecer y trabajar", están en un error, y cometen un insulto a la dignidad humana... ". José Antonio Encinas

¿REFORMA EDUCATIVA?

¿Reforma educativa para mejorar la calidad académica? Es posible esto sin atender el rezago educativo en materia de infraestructura en zonas marginales, con estudiantes mal alimentados y desnutridos, sin planes de estudio acorde a las necesidades de la población.

Evaluar a los maestros, ¿Quiénes, las instituciones corruptas del Estado? ¿El presidente "COSITO"que no tiene palabra de hombre? ¿Los intelectuales “expertos” de la televisión? ¿Los periodistas mercenarios asalariados de la gran empresa?


02 julio 2016

El gobierno se quiere joder a los maestros como a los electricistas y demás trabajadores




1. El fascista secretario de Gobernación ha sido claro: “Que se retiren los bloqueos y las protestas o se instruyen medidas de represión (brutal)”; la Coordinadora de maestros ha dicho: “No sólo no levantamos los bloqueos (que son nuestra única defensa) sino que los estamos incrementando”. La bronca es que el facho gobierno incrementó el número de sus fuerzas armadas de 200 mil a dos millones, la mayoría con entrenamiento militar y de antiguerrilla en los EEUU, además que portan armas yanquis, caballos, perros, gases lacrimógenos y todos están forrados con armaduras. Pero los profesores poseen un gran corazón y luchan por los intereses del pueblo miserable.
2. Los diálogos de gobierno son pura trampa, amenazas descaradas, vil engaño; pero ni modo, hay que aceptarlos para tratar de parar cualquier represión o asesinato del gobierno contra el pueblo. El diálogo es puro discurso de políticos que saben muy bien que todo se resuelve por la fuerza que se posee. Los gobiernos siempre controlan a las fuerzas armadas, el presupuesto público, a los medios de información, las leyes hechas por ellos y sobre todo la fuerza de las costumbres. Los trabajadores no poseen más que sus cadenas y que son millones de seres con la esperanza de que un día despierten y aplasten a sus explotadores y opresores que son el uno por ciento.
3. ¿Quién va a triunfar en estos enfrentamientos? El gobierno ganará las primeras batallas, pero será derrotado y aniquilado en la guerra total porque es el agresor, el violento, el opresor y porque no tiene la razón. La bronca es que el pueblo sigue dormido y no hemos sido capaces de despertarlo desarrollándole una conciencias social de lucha; además que cuando despiertan los esperan con la televisión o “taravisión” (como se dice correctamente), el futbol, el trago, los artículos de belleza, el consumismo. Pero a pesar de ello en las luchas de las calles vamos desenmascarando a la clase dominante y poseemos la convicción de que los derrotaremos.
4. Nosotros decimos: “Liberen a todos nuestros presos, paguen a todos los salarios que les deben e instalen un diálogo verdadero cumpliendo como gobierno”; si no se puede, pues tampoco podremos impedir el incremento del número de plantones. Podrán madrearnos ahora con las fuerzas armadas; pero no sabemos cuál será la respuesta de nuestro pueblo. ¿No le temen al surgimiento de nuevas guerrillas, a grupos armados, como respuesta a la permanente represión que ejercen contra pueblos como Ayotzinapa, Tlatlaya, Nochixtlán? ¿Es que realizan esas provocaciones a propósito para probar el entrenamiento yanqui de sus fuerzas armadas?
5. Los maestros de la CNTE no retamos a nadie tal como lo hace el gobierno con sus amenazas y acciones represivas; simplemente como profesores nos defendemos luchando por una buena educación para el pueblo: que sea pública, gratuita, laica, obligatoria, popular. ¿O es que no debemos defender nuestra materia prima que son los niños, nuestras fuentes de trabajo y la vida digna de las comunidades que son los padres de familia? Los apoyos de las comunidades a las luchas de los maestro son muestra evidente de la identidad de ellos con la comunidad. ¿Se atreverá Peña, Osorio, Nuño a pararse en la comunidad sin cientos de guaruras?
6. ¡Basta ya de amenazas y acciones represivas del gobierno! Los gobernantes si no tienen capacidad para convencer a sus interlocutores deben renunciar. Por experiencia de décadas se sabe que el gobierno tiene todos los remedios pacíficos y hasta plausibles en sus manos. En dos minutos, y por teléfono, puede ordenar que salgan de la cárcel todos los maestros presos y ordenar que se pague todo el dinero que se debe a los maestros. Eso de la Reforma privatizadora de la educación se puede analizar y discutir en foros, mesas, etcétera; pero Nieto/Osario/Nuño, dado que ven mucha taravisión no entienden, no encuentran más que la salida represiva,
7. Los maestros de la CNTE, los estudiantes, los campesinos y todos los que apoyan, tienen la convicción de que los bloqueos deben hacerse más numerosos en sitios y cantidad de participantes. ¡Qué maravilloso que estos pudieran instrumentarse en la CDMX, en Guadalajara, Monterrey, Toluca, Veracruz, Puebla, en los aeropuertos, los bancos y las plazas comerciales! Que la brutal represión de los gobiernos se va a incrementar es obvio, pero también la conciencia social y unitaria del pueblo seguramente crecerá. ¿No es acaso el camino que han seguido los pueblos en el mundo para hacer sus revoluciones, sus independencias y su liberación?
Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

La Crisis de Capitalismo (en dibujos) por David Harvey (Doblado con voz ...

28 junio 2016

Ante la represión, indignación; ante el coraje y la impotencia: ¡agitar, organizar y movilizar!




A los trabajadores de la educación
A los colectivos y organizaciones de izquierda y progresistas
A los artistas e intelectuales
Al pueblo de México
En las últimas semanas los trabajadores de la educación han tenido un papel protagónico en la vida política del país, en estos momentos ellos luchan por frenar la llamada Reforma educativa. Dicha reforma es parte de un plan de despojo y privatización que ha sido acompañado de la Reforma laboral y energética, además de otras que tienden hacia la privatización de la educación y la destrucción de la organización magisterial: la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). La CNTE ha sido un referente organizativo que desde hace más de 35 años ha luchado contra el charrismo sindical, en defensa de la educación pública y que, además, ha rodeado de solidaridad a movimientos y organizaciones que se han encontrado en situaciones adversas.
El Estado, el gobierno y sus voceros, los medios de comunicación, desarrollan una campaña de desprestigio, criminalización y mentiras contra la CNTE, sin embargo, aun con todo esto el gobierno no ha podido frenar la tenacidad y combatividad del magisterio, muestra de ello es la resistencia del movimiento magisterial y el pueblo el día del 19 durante el bloqueo de la autopista México-Oaxaca a la altura de Asunción Nochixtlán, San Pablo Huitzo y en la capital oaxaqueña. En dichos lugares la Policía Federal (PF), la Policía Estatal (PE) y la Gendarmería arremetieron brutal y cobardemente contra manifestantes con el pretexto de garantizar el “orden” y el “libre tránsito”.
El saldo de los distintos ataques es, hasta el momento, de 8 compañeros ejecutados extrajudicialmente y decenas de heridos por armas de fuego accionadas desde los cuerpos represivos. Las acciones represivas contra el magisterio y el pueblo son un claro mensaje del gobierno representante de la clase burguesa que, por medio de sus títeres (Enrique Peña Nieto, Aurelio Nuño, Osorio Chong y sus cómplices) intenta imponer los designios del capital de la forma más cobarde y despreciable: quitando la vida a maestros, luchadores sociales y al pueblo en general.
El Estado ha definido la represión como la respuesta a las justas demandas del movimiento magisterial-popular. Desde hace semanas se ha incrementado la represión con provocaciones del gobierno al detener caravanas de camiones llenos de trabajadores de la educación y encarcelar a líderes y exlíderes de la CNTE. La represión ha escalado al grado de que ahora las fuerzas represivas del Estado, con y sin uniforme, asesinan manifestantes. También, se repiten hasta el cansancio en radio, televisión y prensa las mentiras del gobierno, las cuales indican que quienes se oponen a la Reforma educativa son “vándalos que defienden sus privilegios”.
Sin embargo, el pueblo sabe que las injusticias tienen origen en el gobierno. No es casual ni un accidente que, durante los distintos ataques en el estado de Oaxaca, al sonar de las campanas de las iglesias el pueblo acudió a sumarse a la resistencia y a suministrar a los maestros lo necesario para atender heridos: gasas, agua, alcohol, así como prendas para seguir resistiendo el efecto de las centenas de granadas de gas lacrimógeno lanzadas desde helicópteros de las distintas corporaciones policiacas.
Asistimos a un momento definitorio para el magisterio, por ello es importante apuntar que la lucha contra la reforma educativa debe ser parte de una amplia campaña de denuncias que pueda desnudar el carácter oligárquico y antipopular del gobierno y que, al mismo tiempo, señale que cada injusticia que vivimos a diario millones de mexicanos es consecuencia de la existencia del sistema capitalista.
La tarea central es abrazar con solidaridad al movimiento magisterial y tener claro que es preciso y urgente comenzar a construir y desarrollar la unidad del pueblo en torno al enemigo principal: la política neoliberal de despojo, privatización y represión.
La táctica en este momento es sumarse, vincularse con el pueblo no organizado; desplegar brigadas de agitación y propaganda en colonias, hospitales, mercados, sindicatos, transporte público, etcétera, sin escatimar en recursos en volantes y organizar ahí donde no hay organización sin dejar de señalar el carácter terrorista del Estado, así como la necesidad de frenar la Reforma educativa.
Otra tarea táctica a desarrollar es impulsar la solidaridad desde distintos sindicatos para apoyar la lucha encabezada por la CNTE. Ante las dificultades y la vacilación de la mayoría de las direcciones sindicales de dar pasos concretos de este sentido, consideramos que es necesario impulsar dicha tarea de manera independiente.
La forma en que ha actuado el Estado para conseguir su objetivo de imponer la Reforma educativa anuncia cual es el camino que seguirá para lograr imponer el resto de las reformas neoliberales, cuyas consecuencias serán, entre otras, la privatización de la educación, de la salud y la agudización de las condiciones de miseria de la clase trabajadora. Ante la represión, indignación; ante el coraje y la impotencia: ¡agitar, organizar y movilizar!
¡Ante el terrorismo de Estado, un pueblo organizado!
FRATERNALMENTE
¡Luchar con dignidad, con el pueblo organizado, luchar hasta vencer!
Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP)

¿Por qué tanta ferocidad contra los maestros?




Lo que propongo a continuación es una agenda de trabajo que parte de la convicción de que el trato –realmente feroz- que los gobiernos federal y estatal han dado en Oaxaca al movimiento de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en contra de la llamada “reforma de la educación”, tiene una diversidad de significados y consecuencias, responde una diversidad de propósitos e intereses y que es necesario hacer un esfuerzo por visualizar en conjunto, integrada y sintéticamente, ese complejo panorama. Hasta donde puedo ver, por lo pronto, me parece que el tema tiene, cuando menos, las siguientes dimensiones:
  1. El trato a los maestros: aquí lo califiqué de feroz, pero eso no cancela el tema. Apenas lo abre. Y no es sólo describir (maestros y maestras despedidos injustificadamente, vejados, rapados, golpeados, encarcelados, desaparecidos, heridos y asesinados) sino encontrarle significados: descifrar el mensaje que los gobernantes están enviando a los maestros y a la sociedad en su conjunto.
  2. Los propósitos inmediatos y (aparentemente) evidentes de la llamada “reforma educativa”: puesto que, según el diagnóstico oficial, la causa más importante (casi única) de todos los problemas educativos en México es el magisterio, hay que evaluar a los profesores, controlarlos, despedirlos: tratarlos como objetos, como cosas a reformar y, para ello, construir un entramado legal, laboral y administrativo, en paralelo con procesos de privatización de la educación.Aquí me parece que el análisis de los intentos de usar los recursos de las nuevas tecnologías para el control del magisterio, profundizando un proceso que tienen décadas experimentando, merece un capítulo aparte. A diferencia de los trabajadores de la industria, convertidos desde hace mucho en “apéndices de la máquina”, los de la educación han conservado mucho de su autonomía en su proceso laboral. Pero ahora se trata, lo anoto como idea inicial para establecer una analogía con el proceso que sufrieron los obreros industriales, de profundizar su conversión en “apéndices de la máquina que los evalúa” (una computadora). Si intentamos pensar el proceso con conceptos de Marx, diríamos que se trata del tránsito de la subsunción formal a lasubsunción real del trabajo magisterial.
  3. La CNTE, su importancia como movimiento social y su capacidad de resistencia: en todo este proceso llama la atención la decisión de las autoridades de imponer sus reformas (no sólo la “educativa”, sino todas las que generen oposición y resistencia) a sangre y fuego. Parecen tener la convicción de que lo que el país necesita es cada vez más independiente, y cada vez más distante y opuesto, de lo que los mexicanos, el pueblo mexicano, necesita. El país de los gobernantes está cada vez más alejado del país de la gran mayoría de los gobernados. “Estamos en guerra”, nos informó el entonces presidente Felipe Calderón y la guerra la ha proseguido su sucesor contra cualquier disidencia que se asome, desde las autodefensas contra la agresión de los grupos de delincuencia organizada, o los defensores del medio ambiente y ecologistas, hasta los profesores. Hay una redefinición radical en lo que se pudiera pensar como legitimidad del Estado, Pacto Social o Interés Común y en las formas de darles viabilidad política: se han redefinido las reglas del juego para todo grupo social que cuestione las políticas oficiales y la CNTE es uno de los grupos de resistencia social más organizados, combativos y de larga trayectoria en el país.
  4. La CNTE y la defensa de la vida: habría que agregar, en conexión con lo anterior y como asunto no menor, que la CNTE (debido al entramado de sus relaciones con los pueblos y comunidades de Oaxaca) constituye no sólo una resistencia social contra la reforma educativa sino contra la expansión de las llamadas Zonas Económicas Especiales , respaldolegal para que –de la mano con el crimen organizado- empresas transnacionales (petroleras, generadoras de electricidad, mineras, agroindustriales, etc.) despojen a las comunidades de sus tierras y de sus recursos: “en esta lucha en particular los maestros han logrado enfrentar, y unir a los habitantes de las diferentes regiones de Oaxaca, Chiapas y Guerrero, donde la lucha no es estrictamente por reivindicaciones educativas sino que se traslada ya a la defensa del territorio, la vida y la ecología”. [1] No es casual la reconstitución de la APPO diez años después.
  5. La CNTE y su importancia política en la izquierda social: en el contexto político nacional (y mundial) no sólo cuenta la capacidad combativa de la CNTE, sino el liderazgo político que pueda ejercer en un país en dónde el hartazgo, el malestar y las resistencia sociales a las políticas gubernamentales crecen día a día, pero que han carecido, hasta ahora, de un centro político unificado. Eventualmente, y según las iniciativas políticas que despliegue, la CNTE puede hacer una importante contribución a la constitución de un espacio de unificación política del movimiento social mexicano.
  6. La CNTE y la izquierda electoral: la CNTE es el primer movimiento importante de la izquierda social mexicana que se ha aventurado a establecer relación, tal vez todavía muy precaria, con la izquierda electoral, con MORENA en este caso. Es algo que no se había visto desde 1988, después del fallido intento del FDN y del fracasado proyecto del PRD. Si la izquierda electoral responde a las exigencias del momento histórico(algo que sigue siendo más que dudoso porque el submundo electoral ha mostrado tener una capacidad de cooptación, descomposición y corrupción que hasta ahora ha resultado irresistible para la izquierda electoral) se podría consolidar un proceso de confluencia entre la izquierda social y la electoral y abrir un horizonte político nuevo para el país.
  7. La CNTE y la disputa por la educación en México:la lucha emprendida por la CNTE significa no sólo una resistencia a una reforma que lesiona sus derechos laborales, sino algo de un alcancemucho mayor. El proyecto oficial para la educación en México no fue elaborado en México sino en la OCDE para México(ver el documento de la OCDE “Políticas prioritarias para fomentar las habilidades y conocimientos de los mexicanos para la productividad y la innovación” [2] ). Se trata de un proyecto que representa los intereses del gran capital transnacionaldirectamente, ya ni siquiera a través de la organización Mexicanos Primero.La resistencia de la CNTE pone en el centro del debate a dicho proyecto y se ha venido convirtiendo en una invitación a toda la sociedad a participar en la definición de algo que interesa a todos y en la construcción de un proyecto alternativo al del gran capital. [3]
  8. En relación con el inciso anterior, habría que esclarecer las conexiones entre el proyecto oficial para la educación y el modelo neoliberal en su totalidad. Según Aurelio Nuño, el secretario de Educación Pública, la aplicación de la reforma educativa es el ‘‘proyecto central y esencial que requiere nuestro país para ser exitoso en el siglo XXI”. [4] Es pues necesario examinar detenidamente el proyecto para ver que lo convierte en depositario de todas las esperanzas de progreso y bienestar para los mexicanos. José Ángel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) va todavía más allá: “la reforma educativa es fundamental para la modernización y el aumento de los niveles de vida de la población en México y “el cielo es el límite” para que México crezca si estuviera “al cien por ciento en todo”, incluida la educación”. [5] Así que, en la visión que prevalece en las instituciones que operan como agentes globales de los grandes monopolios internacionales, esos malvados, esos criminales y desconsiderados profesores rebeldes, son lo único que separa a los mexicanos de “el cielo”, ese cielo que los neoliberales nos han prometido desde el gobierno de Carlos Salinas y la firma del TLCAN y que se ha venido convirtiendo en un infierno cada vez más atroz.
  9. Finalmente, habría que examinar este proceso como parte de un enorme cambio cultural: desde siempre, con el arribo a la sociedad capitalista y en contraste con las rigideces de la sociedad feudal, la educación y los maestros, que son los responsables de educar, han sido constructores de posibilidades de movilidad social y, por lo tanto, de progreso y bienestar social, familiar e individual y(junto con otras instituciones como la familia, también hoy en crisis) se les encomendó la formación ética de las nuevas generaciones. Pero ahora, en el discurso gubernamental implícito y a veces muy explícito, los maestros se han convertido en criminales, enemigos del progreso del país, culpables de (casi) todos los males que nos aquejan. Así pues, ¿en qué lugar de la sociedad están ahora radicadas las posibilidades de progreso, bienestar, ascenso social y formación ética? ¿Y las de integración cultural, étnica, regional y nacional? Según Baumanen este capitalismo de globalización neoliberal vivimos en una sociedad líquida, en contraste con la sólida del capitalismo pre-neoliberal, pero este líquido amenaza con convertirse en maloliente agua negra que arrastra, diríamos parafraseando a Marx, sangre y lodo.
En conclusión, tengo la convicción de que mucho del futuro inmediato (y tal vez mediato) de nuestro país, depende de lo que resulte del proceso abierto por la lucha de la CNTE. Bien vale la pena ponerle atención y apoyarla para contribuir a que lo que resulte sea bueno y no malo.

Tepic, Nay., 24 de junio de 2016.
Notas:
[1] http://desinformemonos.org.mx/mineria-el-fondo-de-la-masacre-de-oaxaca/
[2] https://www.oecd.org/mexico/mexico-politicas-prioritarias-para-fomentar-las-habilidades-y-conocimientos-de-los-Mexicanos.pdf
[3] En relación a éste tema, me parecen especialmente recomendables dos artículos de Lev Moujahid Velázquez Barriga: 2016, el año en que la educación pública podría privatizarse http://contralinea.com.mx/archivo-revista/index.php/2016/01/17/2016-el-ano-en-que-la-educacion-publica-podria-privatizarse/ ) y Los fracasos de la OCDE y las propuestas de los maestros democráticos http://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/index.php/2015/05/31/los-fracasos-de-la-ocde-las-propuestas-de-los-maestros-democraticos-2/ ).
[4] http://www.proceso.com.mx/444745/nuno-dice-renuncia-dialogara-la-reforma-educativa
[5] http://www.proceso.com.mx/444784/la-ocde-da-espaldarazo-a-pena-reforma-educativa
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La solidaridad, base de la unidad del pueblo




En nuestro país existe una larga tradición de luchadores, tanto sociales como deportivos. En los barrios, la arena de lucha libre se convierte en la viva expresión de los deseos que tiene el pueblo porque, al fin, alguien les da su merecido a los malos. Los gritos, las mentadas, las botanas y las chelas vuelan por aquí y por allá, sobre todo cuando los gladiadores en combate apuestan lo más valioso para ellos: la máscara o la cabellera.Las autoridades de nuestro país están bien conscientes del significado del cabello, pues en días pasados montaron una provocación en contra del magisterio democrático. Dicha provocación retumbó en todos los periódicos y noticiarios del país. Según dijeron, “un grupo de violentos y salvajes maestros” muy jóvenes, por cierto, retuvieron a un venerable grupo de profesores, de esos que sí quieren trabajar, a los que les hicieron el enorme atropello de cortarles la melena en una humillación pública, digna de regímenes totalitarios.
La noticia corrió como pólvora. Los falsos periodistas de los medios la difundieron sin derecho a una réplica, se lanzaron como buitres sobre los profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
La opinión pública y los políticos de oficios pronto se refirieron a los maestros con desprecio y salieron a la defensa de los buenos profesores. La mesa estaba puesta y las voces oficiosas hacían el llamado a establecer el Estado de derecho, es decir, la violencia del Estado contra sus opositores.
Un par de días después, algunos periodistas honestos y parte del movimiento social se dieron a la tarea de revisar lo sucedido y buscar la versión de los profesores ante tales hechos. Esto dio buenos y rápidos frutos, la CNTE se deslindó de los hechos y salió a relucir que los agravios fueron realizados por agentes estatales ligados al Partido Revolucionario Institucional (PRI). Pero claro, esto ya no salió en la primera plana de ningún periódico ni ocupó un lugar especial en las noticias de la noche.
Este tipo de ataques mediáticos al magisterio no son exabruptos de algún locutor enloquecido que actúa por su cuenta, sino que responde a una política generalizada en la que los maestros son objeto de señalamiento y criminalización con tal de detener su lucha y, a diferencia del cuadrilátero, en la lucha de clases, la burguesía pega hasta por debajo del cinturón.
Pero, ¿por qué es tan grande el odio de las autoridades y los empresarios hacia los profesores? ¿Por qué no los dejan ejercer libremente su derecho a la protesta social? Desde la Organización de Lucha para la Emancipación Popular (OLEP) observamos al menos dos motivos enteramente ligados entre sí: la privatización de la educación y la resistencia magisterial. Ahora bien, ¿qué quiere decir “privatización de la educación”?
Seguramente usted, amable lector, ha escuchado esta mentada frase una y mil veces. En principio, la privatización implica que el derecho humano a la educación se nos quite y que se convierta en una mercancía, es decir, que tenga un costo. Pero el Estado tiene la obligación de proveer a todos los mexicanos de una educación pública y gratuita.
Sólo imagine, en nuestro país hay cerca de 35 millones de niños en edad escolar. Eso significa que las grandes empresas tienen un mercado de 35 millones de potenciales compradores. ¿Se imagina cuánto ganará una empresa que venda 35 millones de libros de texto?
Al mismo tiempo, nos vienen con el cuento de que “lo bueno cuesta”, por lo que nos hacen cobros “simbólicos” para limpieza o reparaciones de la escuela e incluso llegamos a decir “yo no soy codo, yo invierto en la educación de mis hijos” y pagamos con gusto. Entonces, terminamos pagando lo que el Estado debe pagar con el dinero de la venta de nuestros recursos naturales y de los impuestos que nos siguen aumentando y cobrando.
El Estado busca reducir las plazas de profesores y todo lo necesario para una educación digna (desde infraestructura hasta materiales didácticos) para que los empresarios puedan ganar con el trabajo de los maestros y con los cobros a los padres.
Sin embargo, como los maestros no se han dejado, las autoridades han echado mano de todas las formas de criminalización y represión para detener la lucha magisterial. En esta desafortunada lista de herramientas de terror encontramos la criminalización de la lucha social, la ejecución extrajudicial, la desaparición forzada, la prisión por motivos políticos, la tortura y los ataques policiacos contra las manifestaciones.
Los nombres de los maestros presos por luchar contra la mal llamada reforma educativa: Heriberto Magariño, Miguel Ángel Castillo, Juan José Carrillo, Juan Carlos Jiménez, Francisco Manuel Villalobos Ricárdez y Rubén Núñez Ginés, estos últimos dirigentes de la sección 22 de la CNTE en Oaxaca (detenidos el 11 y 12 de junio, respectivamente), no colman la primera plana de ningún periódico progobiernista ni son el centro de la discusión de los “debates” en la televisión nacional. Del mismo modo, no es motivo de debate el uso de las balas de goma para reprimir al pueblo y al magisterio en Villa Tamulté de las Sabanas, Tabasco, el sábado 11 de junio. No, el Estado oculta tras una máscara de violencia la represión hacia los maestros y la justifica diciendo que son ellos los “violentos” y “salvajes”. Aunque la foto de la represión en Tabasco nos muestre a un profesor con una parte del cráneo destrozado por una bala de goma, nos repiten una y otra que “los maestros son los ignorantes” y los que “buscan su beneficio personal” en contra de los derechos de los niños.
Pero nosotros sabemos que no es así. Nosotros entendemos que la digna lucha de los profesores implica la defensa de los derechos de todo el pueblo y, como tal, todo el pueblo debe poner un alto a las políticas neoliberales que buscan la privatización de la educación. Por eso, lo invitamos, amable lector, a discutir el contenido de las reformas estructurales con nosotros y por medio de nuestro Programa Mínimo de Lucha, en el que planteamos las razones para luchar en contra del neoliberalismo, el capitalismo y su afán por privatizarlo todo. Formemos círculos de estudio con este material, encontremos la salida organizada para luchar contra el despojo, la represión y la explotación, y sostengamos con actos la solidaridad entre todos y por todas las causas, para que sea ésta la tierra fértil de donde nazca la unidad de todo el pueblo y nos quitemos la bota del cuello que mantiene la burguesía sobre nosotros y que día con día nos asfixia más.
¡Luchar con dignidad, con el pueblo organizado, luchar hasta vencer!

Nota: Este artículo fue publicado como EDITORIAL del No. 18 de FRAGUA, órgano de prensa de la Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP), en circulación desde el 23 de junio de 2016.
Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP)
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Maestros con una enorme tradición de lucha




Este pasado 19 de junio 8 personas murieron y 94 resultaron heridas producto de la brutal represión llevada a cabo por parte de la Policía Federal a uno de los bloqueos de carretera que pobladores realizaban en Nochixtlán Oaxaca (Sudeste mexicano). El motivo del bloqueo era evitar que más convoyes policiales lleguen a la Ciudad de Oaxaca para continuar reprimiendo a la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE). ¿Cómo se llegó a esta situación? En unos pocos párrafos daremos algunos puntos que pueden orientar la actual lucha magisterial.
Hace más de 3 años el Partido Revolucionario Institucional (PRI) volvió a gobierno nacional de México. El flamante presidente Peña Nieto impulsó rápidamente una serie de reformas neoliberales, entre las que está la mal llamada “reforma educativa”. Esta medida es, en realidad, una reforma laboral en el ámbito educativo que busca embestircontra las condiciones de trabajo de los maestros mexicanos.
El ataque a ellos no es fortuito, la CNTE es uno de los actores sociales más movilizados en las últimas décadas, desde su constitución en 1979 hasta la fecha encabezó movimientos que pusieron en jaque a los sucesivos regímenes autoritarios que gobiernan este país. Rápidamente se puede mencionar la “primavera magisterial” de 1989 y la “comuna de Oaxaca” en 2006 (de ésta última insurrección se están cumpliendo exactamente 10 años). Por su pericia organizativa y su voluntad de lucha ha sido el sueño de todo gobierno lograr terminar con esta experiencia combativa, lo cierto es que hasta ahora ninguno ha podido y pocas cosas indican que el desprestigiado y debilitado Peña Nieto lo vaya a realizar.
Desde la imposición de la reforma neoliberal en el ámbito educativo hace 3 años hasta la fecha la insurgencia magisterial se ha opuesto a ella con contundentes acciones. Hace dos meses que el conjunto del país, pero especialmente el sudeste mexicano (Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán) está en estado de movilización constante: Toma de casetas (peajes), de refinerías, de estaciones de servicio, de instituciones gubernamentales, plantones (“acampes”), movilizaciones de cientos de miles de personas, bloqueo de carreteras (cortes de ruta), entre otras tantas medidas de fuerza son las que encabezan los maestros que son acompañados por numerosos actores sociales. Tal es el miedo del gobierno que en la Ciudad de México se vive prácticamente un estado de sitio en donde la sola sospecha de ser un maestro lleva a la expulsión de ella.
La exigencia actual del movimiento magisterial es que se abra un diálogo con el gobierno para tratar la mal llamada reforma educativa. Pero la única respuesta del PRI y sus aliados ha sido la represión, la cárcel a los dirigentes de la CNTE, el linchamiento mediático y, ahora, la ejecución extrajudicial. Es la única réplica a la que está acostumbrada la autocracia que gobierna la tierra de Villa, Zapata y Flores Magón. Todos recordarán que hace casi dos años el Estado desapareció a 43 normalistas rurales de Ayotzinapa por ser opositores al gobierno, lo que desembocó en la movilización de millones de personas en todo el mundo exigiendo justicia.
A su favor los maestros tienen una enorme tradición de lucha, una combatividad templada en el acero, el sostén de prácticamente todos los movimientos opositores (que ven un triunfo de la CNTE como propio) y el apoyo de un importante sector de la población hastiado de un gobierno para pocos. En frente está uno de los más débiles y desprestigiados presidentes en la historia reciente mexicana (de hecho el PRI de Peña Nieto acaba de perder el gobierno de varios estados frente a la nada progresista alianza entre el Partido de Acción Nacional –PAN- y el Partido de la Revolución Democrática -PRD-), pero es un régimen acostumbrado a tener poco consenso y a gobernar con la coerción. Los límites a los que puede llegar la sed de violencia y sangre del Estado mexicano son comparables con las tenebrosas dictaduras del cono sur hace 40 años.

Fuente original: http://www.resumenlatinoamericano.org/2016/06/20/mexico-maestros-con-una-enorme-tradicion-de-lucha/

Reforma Educativa en México: deficiencias, propósitos, mistificaciones y procedimientos




Deficiencias: irrealismo e inutilidadLa Reforma Educativa forma parte de una avalancha de “reformas estructurales” desencadenada recientemente por el gobierno mexicano en los más diversos campos, entre ellos el energético, el fiscal, el laboral y el de salud. Según la retórica demagógica del presidente Enrique Peña Nieto, las reformas buscan impulsar el desarrollo, incentivar la producción, mejorar la eficiencia, optimizar los recursos, aumentar la calidad y crear oportunidades. Todas estas metas se resumen en la consigna presidencial de “Mover a México”, la cual, a manera de recordatorio, se imprime lo mismo sobre los empaques de televisiones distribuidas para comprar votos, que en grandes anuncios que resultan frecuentemente más costosos que aquello mismo que anuncian, ya sean menudas reparaciones o las más nimias obras de infraestructura.
Pareciera que las autoridades mexicanas, desde Peña Nieto hasta los presidentes municipales, no se permiten ya cumplir con sus obligaciones sin proclamarlo a los cuatro vientos mediante onerosas estrategias publicitarias. Invirtiéndose el orden lógico, estas estrategias han terminado convirtiéndose en el verdadero propósito del cumplimiento de las obligaciones de los funcionarios. Para ser más precisos, habría que decir lo que un amplio sector de la sociedad sabe o presiente: hoy en día, por lo general, los mal llamados “servidores públicos” sólo quieren poder y riqueza; es para esto, para empoderarse y enriquecerse, que recurren a todo tipo de estrategias publicitarias con las que obtienen un crédito que luego canjean por dinero y poder; y es por tal publicidad que a veces cumplen con sus obligaciones, pero suelen hacerlo poco y mal, pues el trabajo queda subsumido en la estrategia publicitaria y sólo busca impresionar, convencer o causar efecto, y no servir las necesidades de la población. Como suele ocurrir en el capitalismo, el valor de uso de las acciones gubernamentales, su utilidad para la sociedad, queda totalmente subordinado a su valor de cambio en el mercado político-económico, lo que no puede sino mermar su valor intrínseco social.
Así como las mercancías tienden a ser desechables porque sólo sirven para venderse, así también lo que vende Peña Nieto, incluyendo su paquete de “reformas estructurales”, no es de ningún modo un “producto de calidad”, empleando los mismos términos de los comerciantes que lo venden y que ahora gobiernan México. El caso de la Reforma Educativa es un ejemplo elocuente. No corresponde a la realidad social de México, y no soluciona y a veces ni siquiera considera los principales obstáculos para una mejor educación en el país, entre ellos la escasa escolaridad y la deserción escolar por causas socioeconómicas, el trabajo infantil, el hambre y la miseria de los niños, la violencia en sus comunidades, la desvinculación entre el mundo real infantil y el de los contenidos curriculares, la resultante desmotivación para aprender, la permanente colonización cultural escolar de la infancia indígena, el racismo y el clasismo en los libros de texto, la falta de oportunidades para quienes estudian, la estrategia mediática y gubernamental para desprestigiar a los educadores, el constante mal ejemplo de Peña Nieto y de los demás casi-analfabetas que llegan a ser los más exitosos en la sociedad, las terribles condiciones de la infraestructura de muchos centros escolares, los techos de lámina y las clases en la intemperie, la falta de agua o electricidad, las dificultades de acceso a muchas escuelas rurales, el pago miserable dado a los maestros, el cansancio de quienes deben trabajar dos turnos para solventar sus necesidades, la falta de recursos para la buena formación docente y una corrupción sindical promovida invariablemente por el propio gobierno que ahora pretende combatirla.
No terminaríamos si continuáramos enumerando los factores cruciales que no encuentran solución alguna en la Reforma Educativa. Digamos que la Reforma soslaya todo lo realmente determinante. ¿Pero cómo iban a pensar en todo esto quienes la elaboraron si no son ni los grandes especialistas de la educación en México ni tampoco los propios maestros, es decir, quienes más saben sobre la materia en los planos teórico y práctico, respectivamente?
Propósitos: ahorrar, doblegar, amaestrar
En realidad, como ya se ha denunciado una y otra vez, la Reforma Educativa ni siquiera es verdaderamente una “Reforma Educativa”. Se trata más bien de una artimaña laboral, política y económica, en la que alcanzamos a vislumbrar varios propósitos más o menos disimulados. Uno de ellos es renegociar los contratos con los maestros, despedir a muchos de ellos y así ahorrar en el terreno educativo lo que después habrá de servir, siguiendo la misma lógica de la distribución del presupuesto en los últimos años, para pagar la publicidad gubernamental, apoyar la educación privada, incentivar la inversión colonizadora por parte de capitales transnacionales, construir puertos y otras infraestructuras necesarias para el saqueo neocolonial del país, llenar los bolsillos de los funcionarios corruptos, comprar votos, cooptar a los partidos opositores y fortalecer las fuerzas castrenses y policíacas de represión de los millones de inconformes, entre ellos los de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que se oponen a la Reforma Educativa y que han demostrado ser particularmente peligrosos para el proyecto de saqueo y privatización del gobierno de Peña Nieto.
Otro propósito de la Reforma Educativa, de hecho, es el de neutralizar directamente a la CNTE, que surgió en 1979 como una alternativa de afiliación en lugar del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Si el SNTE ni siquiera merece el nombre de “sindicato”, caracterizándose por su traición constante a los trabajadores, por su profunda corrupción interna y por su completa sumisión al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el poder, la CNTE surge desde un principio como una opción disidente que ha respaldado las más importantes movilizaciones sociales y que se ha convertido en una de las trincheras más efectivas e inexpugnables contra la represión gubernamental y contra su imposición del neoliberalismo en México. Es verdad que grandes sectores de la CNTE se han dejado corromper y han incurrido en prácticas propias del gobierno mexicano y del SNTE. Es lo mismo que ha ocurrido con los partidos políticos opositores pervertidos por la hegemonía de todo aquello de lo que el PRI es el nombre en México: la corrupción, pero también la opresión, la censura, la represión, el engaño, la traición, etc. Sin embargo, tanto en la CNTE como en al menos uno de los partidos opositores, la contaminación por el sistema hegemónico no ha conseguido suprimir la capacidad de resistencia contra el mismo sistema. Esto es lo que se intenta resolver definitivamente con la Reforma Educativa al quitarle su poder a la CNTE y al transferirlo a oscuras instancias evaluadoras totalmente sometidas al gobierno mexicano y a los sectores económicos-empresariales representados por su instrumento gubernamental.
Otro propósito claro de la Reforma Educativa obedece precisamente a los intereses de los sectores económicos-empresariales que la han impulsado. Podemos formular este propósito, sin temor a exagerar, como la reducción de la educación pública en México a la simple formación de mano de obra calificada, eficaz y altamente productiva, obediente y barata, acrítica e irreflexiva, que nutra una economía nacional cada vez menos nacional y más acaparada por capitales transnacionales. En la división mundial neocolonial del trabajo, México ha terminado especializándose en suministrar materias primas y especialmente productos manufacturados, producidos en las maquiladoras mexicanas, pero concebidos y diseñados en Europa, Norteamérica y el lejano Oriente. La actual especialización económica de México, por lo tanto, es el trabajo manual y “sub-intelectual”, puramente técnico-tecnológico, que se ha convertido en la principal fuente de riqueza para el país después de la degradación del sector petrolero. Como lo muestran las evaluaciones docentes y las nuevas orientaciones prescritas a los maestros, la Reforma Educativa está claramente orientada hacia esta clase de trabajo-de-maquila, hacia la técnica pasiva y automática, hacia un degradante y alienante saber-hacer, hacia un conocimiento acumulativo cuantificable y evaluable, y no hacia un trabajo verdaderamente humano, digno, creativo, crítico y reflexivo. Ni el gobierno de Peña Nieto ni los sectores económicos-empresariales a los que sirve tienen interés en formar ciudadanos con criterio que puedan cuestionarlos, despreciarlos, dejarlos atrás y luchar por una transformación positiva de la sociedad mexicana que la lleve más allá de su posición colonial de subordinación y dependencia. Lo que desean únicamente, como dignos herederos de los pasados conquistadores, es amaestrar de la mejor manera a los esclavos que han recibido en el último repartimiento, que ahora tienen en encomienda y que mañana van a trabajar en minas y fábricas para llenar sus bolsillos.
Mistificaciones: los maestros que no quieren ser evaluados
Se busca someter a los estudiantes, a la futura fuerza de trabajo explotada, y, para conseguirlo, hay que empezar por someter a los maestros. No es una tarea fácil, pues el sector magisterial ha demostrado ser uno de los más insumisos de México. Acabamos de confirmar que los maestros y quienes los apoyan están dispuestos a morir antes que doblegarse. También hemos corroborado que el régimen de Peña Nieto está dispuesto a matar a los maestros, así como también ha asesinado a otros ciudadanos conscientes que se han interpuesto en su camino, entre ellos estudiantes, normalistas, periodistas, activistas, sindicalistas, líderes indígenas, defensores de derechos humanos, militantes de organizaciones opositoras, denunciantes de los feminicidios o de la destrucción del medio ambiente, etc. Todos estos sujetos han sido eliminados porque han amenazado con perturbar e incluso interrumpir el gran espectáculo con el que se disimula el saqueo del país, la privatización de todo lo público, la resultante reapropiación de la riqueza social para unos cuantos, el vertiginoso aumento de la desigualdad y el desmantelamiento de las ya de por sí insuficientes conquistas sociales que costaron miles de vidas en la Revolución Mexicana.
La cara visible de la Reforma Educativa forma parte del espectáculo publicitario. El ilusorio contenido espectacular es bien conocido: los maestros evalúan a sus estudiantes, pero no quieren ser ellos mismos evaluados. Este guion, que oculta las condiciones y el contenido mismo de la evaluación, es perfecto para desprestigiar a los maestros, hacia los que se canaliza toda la comprensible cólera de la población mexicana.
Significativamente, el 15 de junio de 2016, cinco días antes de que la Policía Federal atacara con armas de fuego al movimiento magisterial en Oaxaca y asesinara al menos a 9 personas, los senadores del PRI votaron contra una iniciativa ciudadana que los obligaba a hacer públicos sus ingresos. Fue así como los altos políticos priistas, delatando con cinismo su propia corrupción, escaparon fácilmente a la evaluación de su honestidad. Podemos decir que fueron ellos los que no aceptaron ser evaluados, así como Peña Nieto se ha resistido a ser evaluado en varios planos, incluyendo el de su responsabilidad en la muerte y desaparición de normalistas de Ayotzinapa, así como también el de su propia corrupción, evidenciada en actos gravísimos como los revelados en el escándalo de su Casa Blanca, por mencionar el más conocido.
Ante la impunidad del Presidente de la República y de los demás altos políticos y funcionarios que se niegan a ser verdaderamente evaluados, la cólera de la población mexicana sólo ha podido canalizarse hacia los maestros que rechazan un simulacro de evaluación. Es la infamia del espejo, de la calumnia como defensa contra la denuncia, pero también del chivo expiatorio como válvula de escape. Solamente los regímenes más bajos y miserables, como el nazi en relación con los judíos, se han atrevido a echar mano de tales estratagemas políticos.
Procedimientos: manipular y asesinar
El ejercicio de catarsis y desvío de la agresión es bien conocido en México. Ha sido sistemáticamente utilizado para asegurar la permanencia del sistema priista, habiéndose dirigido sucesivamente contra los más diversos enemigos del Estado, siempre víctimas del odio suscitado por el mismo Estado. Los principales artífices de este ardid tan perverso como grosero son bien conocidos por todos. Se encuentran en las grandes empresas mediáticas dedicadas a la manipulación e ideologización de la sociedad, como Televisión Azteca, Televisa y Milenio, las cuales, por cierto, han usurpado el lugar de la educación, pero con un objetivo diametralmente opuesto: no educar, sino maleducar; difamar y no informar; pervertir en lugar de formar; crear un universo de mentiras en lugar de permitir el acceso a la verdad; hacer reinar la ignorancia en lugar de transmitir un saber; inhibir el pensamiento en lugar de enseñar a pensar.
No es casualidad que Televisa y los demás medios, los mayores enemigos de la educación en México, se ensañen a tal grado contra los maestros, es decir, contra los encargados mismos de la educación. Tampoco es casual que el gran promotor de la Reforma Educativa, el magnate Claudio X. González Guajardo, haya sido presidente de la Fundación Televisa antes de ser presidente de Mexicanos Primero. Esta oscura organización, en cuyo seno se ha gestado la Reforma Educativa, continúa la tarea de maleducar iniciada en Televisa. Tan sólo en el ámbito de los productores de telenovelas podía surgir un guion tan burdo como el de los profesores que no quieren ser evaluados. El problema es que grandes sectores de la sociedad mexicana han sido maleducados hasta el punto de sólo comprender los guiones de telenovelas. No debe sorprendernos, pues, que ahora esos mexicanos odien a los maestros así como también odian a los normalistas y a los malos de las telenovelas. Este mismo odio es el que les permite en ciertos casos, cuando se desempeñan como policías, matar a los maestros y desaparecer a los normalistas. ¿Cómo no recordar al buen taxista, hipnotizado por la radio y la televisión, exclamándose que los maestros y estudiantes revoltosos “merecen que los maten” o al menos “necesitan un buen susto”?
Sin embargo, para ser justos, ni los ruleteros ni los policías deben ser culpados por la muerte de los manifestantes en Oaxaca. Los verdaderos culpables son los autores intelectuales del crimen, los grandes responsables de la mala educación, los que permiten ahora mismo que haya Televisa en lugar de Educación, entre ellos Claudio X. González Guajardo, a quien ya nos referimos, pero también muchos más: el usurpador Enrique Peña Nieto, que llegó a la presidencia por la compra de votos y por los buenos oficios de las televisoras; el Secretario de Educación Pública Aurelio Nuño Mayer, formado en la educación privada para destruir la educación pública; el presidente de Televisa Emilio Azcárraga Jean, enriqueciéndose al destruir la educación y la cultura misma de México; su homólogo Ricardo Benjamín Salinas Pliego de Televisión Azteca, etc. Todos ellos son los que deberían ser juzgados como autores intelectuales de los asesinatos de los manifestantes en Oaxaca, pero también de los maestros y normalistas de Guerrero en los meses pasados, así como de todos los demás activistas que se han cruzado en su camino.
Ahora sabemos que arriesgaremos la vida cuando intentemos defender nuestra independencia, sabotear el espectáculo publicitario del poder y detener el avance de las reformas estructurales que pretenden “Mover a México” al doblegarlo, explotarlo, saquearlo y malbaratarlo. Es algo que habríamos podido prever desde un principio. El avance de las reformas es el del capitalismo neocolonial y neoliberal: un sistema de muerte que tan sólo puede avanzar a costa de la vida.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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