Leon Trahtemberg: "Directores en la CPM, únicos que podrían acceder al máximo salarial (40 horas)"

Así, se trata de ascender a un "buen profesor" sin mayores evidencias de sus dotes gerenciales para convertirlo en un posible "mal director" aplicando el Principio de Peter: "En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia", lo que pone en marcha el suicidio organizacional. Es lo que ocurre, por ejemplo, con un excelente vendedor (para ganar más prestigio y remuneración) que es ascendido y se convierte en un mal jefe de ventas, o un excelente cirujano que asciende a ser mal director de hospital, o un excelente futbolista o actor que ascienden a ser malos entrenadores o directores. Son ascensos en la jerarquía y escalafón que traen consigo descensos en el desempeño y la productividad. Son ascensos al nivel de incompetencia.
Las empresas inteligentes enfrentan eso dejando a los trabajadores destacados en la actividad en la que son competentes, pero abriendo la banda de remuneraciones de modo que puedan ascender salarialmente -incluso a niveles superiores de remuneraciones que las de sus propios jefes- sin cambiar de actividad, como ocurre por ejemplo con destacados actores, cantantes y deportistas.
La carrera pública de directores debiera diferenciarse de la de los profesores, cada cual con las evaluaciones apropiadas. El profesor se forma para brillar en la docencia y el director debería hacerlo para brillar en la gestión. Y cada uno debiera ascender salarialmente en la medida que sea altamente competitivo en la función para la que es más compatible.