¡INAPLICABILIDAD DE LEY Nº29944 LEY DE REFORMA MAGISTERIAL; PAGO INMEDIATO DEL 30% POR PREPARACION DE CLASES Y EVALUACION!

Para tener Presente

"Los Maestros, al ponernos al servicio del Estado, no hemos vendido nuestra conciencia ni hipotecado nuestras opiniones, ni hemos perdido nuestra ciudadanía. El hecho de recibir una suma mensual de dinero significa sólo el pago de nuestros servicios profesionales, pero no el pago de un silencio y de una conformidad que repugna. Quienes pretenden que el maestro debe "callar, obedecer y trabajar", están en un error, y cometen un insulto a la dignidad humana... ". José Antonio Encinas

¿REFORMA EDUCATIVA?

¿Reforma educativa para mejorar la calidad académica? Es posible esto sin atender el rezago educativo en materia de infraestructura en zonas marginales, con estudiantes mal alimentados y desnutridos, sin planes de estudio acorde a las necesidades de la población.

Evaluar a los maestros, ¿Quiénes, las instituciones corruptas del Estado? ¿La Ministra Bachiller que no sabe quien proclamó la independencia del Perú? ¿Los intelectuales “expertos” de la televisión? ¿Los periodistas mercenarios asalariados de la gran empresa?


ley de reforma magisterial y la destitucion por inasistencia y tardanza

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23 abril 2008

CORAZONES PARTIDOS


Corazones partidos

Cesar Hildebrandt : diario la primera


Ubilde Suárez Cornejo tenía 80 años y era presidente de la Confederación de Trabajadores Jubilados del Perú. Ayer, mientras terminaba de hablar en una audiencia pública de la Sexta Sala Civil de Lima, el corazón se le plantó.
Suárez Cornejo había hecho el enésimo alegato de su vejez para que el Estado les reconociera a los jubilados los devengados previstos en la ley 23908. Fue al terminar sus argumentos en contra de la Oficina de Normalización Previsional –esas malditas ventanillas de las que escapan negaciones dichas con gusto, noes con halitosis, regrese-usted-mañana dichos con un diente de oro–, después de oír su última frase, fue en ese momento, decía, que el pecho le pesó como un yunque. Suárez se derrumbó ante la incredulidad de la Sala, presidida por el siempre doctor Arnaldo Rivera Quispe. Según Humberto Mesías, secretario de Organización del gremio de los jubilados sometidos a la ley 19990, los jueces demoraron más de media hora la llegada de los médicos porque estaban convencidos de que Suárez Cornejo fingía y dramatizaba para hacer más convincente su discurso. ¿No son unos mañosos estos, doctor, unos teatreros?
La verdad es que Suárez había sido fulminado por un ataque al corazón. Cuando llegaron los camilleros con cara de morgue y el fiscal de turno con su ábaco de muertos públicos, encontraron en uno de sus bolsillos las pastillas sublinguales que no alcanzó a llevarse a la boca.Suárez Cornejo tendría que darle gracias al destino por terminar como terminó: con la cólera puesta, la palabra en la boca, una sala escuchándolo. Más que al destino, tendría que haberle agradecido al corazón inteligente que le editó la última escena de su vida como si Vittorio de Sicca hubiese sido el guionista. Hubiera tenido que darle las gracias al corazón fiel y camarada que lo exoneró de las cámaras lentas, los dolores lentísimos, la demorada muerte de la jubilación misérrima. Porque el Estado es más o menos bueno con los que esquilma pero es un truhán con los que ya esquilmó y dejaron de estar en la maquinaria de la producción. Dicen que aquí no hay pena de muerte, pero es a la muerte despaciosa a la que se condena a los viejos de la cédula muerta, a los pensionistas de los 280 soles, de los 470 soles, de los 195 soles. Ser un viejo jubilado en el Perú es ponerte en una cola que da la vuelta a la manzana. Es esperar la compasión que no te ha de mirar ni de reojo. Es hacer otra cola para que, al final, te den un genérico dudoso comprado por tonelada y comisión. Es esperar inútilmente la gratitud que perdió el vuelo, el tren, la dirección, la gratitud que no tiene pasaje de vuelta.
Ser viejo ya es triste porque, como decía Leopardi, la vejez priva a la gente de los placeres pero le deja las apetencias. Pero ser viejo y jubilado común en el Perú es peor que perder la esperanza. Un Estado ladrón gobernado por sucesivos forajidos condena a sus viejos a la indigencia mientras el dinero que les sacó de los bolsillos se convirtió en la carretera a Eisha, el subsidio a los Picasso, el regalito al Edelnor privatizado, la planilla gigante de los ministerios, el Banco de Materiales que era una casa de putas, la casa de putas que era el Banco que tuvo que ser salvado porque peligraba el sistema, ¿verdad PPK, comisionista de dos mundos y un solo bolsillo?
Si no eres solvente por herencia o por hábito o por lotería, muérete a tiempo, por favor. Que no te toque tocar puertas sordas y llamar a teléfonos que escupen grabaciones. Claro, hay excepciones. Una de ellas es esta: si robaste en mancha, en masa, en macrocifras, si con el diez por ciento de ese dinero compraste la impunidad y la prescripción y con otro diez por ciento te hiciste de una reputación de segunda mano aunque de buen ver, si eres un megaladrón y estás megablindado porque sales en los cuchés y pusiste plata en la campaña del que corta el jamón, entonces criogenízate y dura hasta que el hartazgo te liquide. Es cierto que sólo vemos envejecer a los demás. Es el consuelo narcisista que Malraux definió tan bien. Pero si eres pensionista en el Perú, no tienes ni siquiera el alivio de la distracción. El maltrato te obliga a mirarte en el espejo. La vida a la que te reducen te aniquila. Mueres de ventanilla, de cola interminable, de proctólogo con mala cara y poco tiempo, de pan con mantequilla pero sin mantequilla. Ayer murió, enfrentando a los abogados de la ONP, don Ubilde Suárez Cornejo. Murió de inciso.

30 marzo 2008

AUMENTO A JUBILADOS: UNA CRUEL BURLA DE GARCIA

El presidente Alan García lo publicitó como un regalo de Navidad para los jubilados, los llevó a Palacio de Gobierno, les habló, como él sabe hacerlo y firmó frente a cientos de personas de la tercera edad el decreto supremo por el que dispuso una bonificación mensual de 50 nuevos soles, que beneficiaría a 212 mil jubilados adscritos al Decreto Ley 19990. Sin embargo, tres meses después, sólo unos 12 mil de ellos ha podido recibirlo; el resto, nada.

“Fue una mentira”, dijo el congresista nacionalista Isaac Mekler. “No hay incremento, ni bono de 50 soles, fue un engaño a los viejitos”, sostuvo. En similares términos se pronunció Ubilde Suárez Cornejo, presidente de la Confederación de Trabajadores Jubilados del Perú, quien señaló que casi nadie cumplió los requisitos que pedía el reglamento del decreto publicitado por García, pues les pusieron muchas trabas como requisitos para recibir los 50 soles.

Mekler explicó que “el reglamento fue el que complicó todo. Se pidió tres requisitos a la vez: ganar menos de 500 soles de pensión, ser mayor de 65 años y tener más de 20 años de aportes. Casi nadie cumplía esos tres requisitos, y quien los cumplía, tuvo que reclamar ante la Oficina de Normalización Provisional (ONP) para hacer valer su derecho”, protestó.

Ubilde Suárez manifestó que la Confederación de Jubilados ha entregado cartas al presidente Alan García, al premier Jorge del Castillo, a la Comisión de Seguridad Social del Congreso de la República y a la ONP. Sin embargo, nadie les ha contestado. “Esto es mucho abuso, el gobierno no cumple con las leyes; no cumple con sus promesas”, se quejó.

Drama social
El legislador nacionalista hizo hincapié en que el drama social en que viven cientos de miles de jubilados y sus familias, involucra a casi un millón de ciudadanos. “Los pensionistas gastan todo su dinero en alimentos, y con las continuas alzas, han tenido que reducir sus compras, y se están muriendo”, dijo.

“El gobierno no hace nada. Ha prepagado la deuda externa, pero no se acuerda de la deuda interna y la deuda moral que tiene con quienes lo dieron todo por el país”, aseveró.

“Los están condenando a morir pronto, no hay una política de Estado que vele por ellos. El premier Jorge del Castillo no conoce las palabras solidaridad y sensibilidad. Yo exijo que se les reconozca como seres humanos, con derecho a vivir y a tener una pensión ética”, subrayó.

Susana Grados Díaz
Redacción


FUENTE: DIARIO LA PRIMERA

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