Alerta. Ex fiscal Guillén advierte que bancadas han
olvidado que el Tribunal Constitucional es el órgano autónomo e
independiente encargado de controlar el cumplimiento de la Carta Magna,
porque hasta hoy proponen candidatos que más que magistrados del TC
serían personeros de sus agrupaciones políticas.
Edmundo Cruz y
Elizabeth Prado.
En cuanto a la elección del Tribunal Constitucional, el Congreso tiene
un deber con la sociedad y el Estado peruano: proponer y elegir jueces
independientes, autónomos, a los mejores, por encima de cualquier
interés de grupo, recordaron expertos consultados por este diario.
El ex fiscal Avelino Guillén expresó, por ejemplo, que la
Constitución dice que los siete miembros del TC elegidos para cinco años
deben reunir los mismos requisitos que se exigen a los vocales de la
Corte Suprema, pero en esta oportunidad los hechos indican que los
partidos políticos con asiento en el Congreso están haciendo todo lo
contrario: proponen candidatos con conocidos antecedentes violatorios de
las normas constitucionales y con perfiles de cuadros político
partidarios más que profesionales experimentados en la administración de
justicia.
Guillén explicó que con ese tipo de postulantes el TC se convertiría
en una agrupación de partidos en la que cada cual respondería a las
consignas de sus respectivas tiendas políticas y el control
constitucional sería una función secundaria.
"Un tribunal de estas características va a ser un organismo sin
legitimidad ni respeto por parte de la ciudadanía debido al origen de su
conformación", advirtió.
El ex fiscal supremo adjunto criticó a quienes sostienen que se puede
poner a cualquiera en el TC porque este organismo ya tiene un staff de
profesionales y equipos técnicos que hacen todo el trabajo. El TC puede
funcionar con piloto automático, dicen.
Con este criterio –agregó– bastaría que un integrante del TC
indicara cuál es el sentido de su voto en un determinado tema, y su
equipo técnico se encargaría de fundamentarlo.
"Entonces, ¿para qué elegimos miembros del TC? Esa posibilidad es
peligrosa, sobre todo pone en riesgo la democracia", anotó Guillén.
Cambio distorsionador
–La disposición de no evaluar ni entrevistar a los candidatos y
elegirlos en bloque, ¿cuándo fue tomada?, preguntamos a Avelino Guillén.
–Es un acuerdo reciente del Congreso, bajo la presidencia de Víctor
Isla. El fujimorismo y Gana Perú forzaron para que no haya evaluación y
todo se votara en bloque. Antes había votación separada, uno por uno.
Ahora se votará en bloque, y por ejemplo, si yo no estoy a favor de
Marcos Ibazeta pero apoyo a Fausto Alvarado, y tengo que votar en bloque
resultará que mi apoyo a Alvarado también favorecerá a Ibazeta.
–¿Y antes cómo se elegía?
–De otra manera. Había un proceso de entrevistas públicas, un
proceso de evaluación donde se hacían preguntas de todo calibre. No
tanto de conocimientos sino sobre su trayectoria democrática. Entonces,
si yo era un candidato que había respaldado un golpe de Estado o era un
golpista no podía postular. No se olviden de que Augusto Antonioli,
quien participó en el golpe de Estado de Fujimori, fue varias veces
candidato al TC pero se le desenmascaró en las entrevistas.
Antonioli fue ministro de Justicia y del Interior en los 90. También
miembro del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) de la época de
Montesinos.
–¿Existe un reglamento para elegir a los miembros del TC?
–El procedimiento está reglamentado por el Congreso, pero ese
reglamento lo pueden cambiar y lo han cambiado. Es un acuerdo de los
voceros de las bancadas.
Ibazeta no califica
Marcos Ibazeta Marino es uno de los dos candidatos al TC por la agrupación fujimorista Fuerza Popular.
El ex presidente de la Corte Superior de Justicia de Lima y ex
presidente de la Sala Nacional de Terrorismo y bandas organizadas tiene
en contrapartida antecedentes violatorios de la Constitución del Estado.
El 24 de abril de 1992, luego del autogolpe de Estado, el gobierno
de Alberto Fujimori cesó a centenares de magistrados. Por decreto ley se
conformaron dos comisiones evaluadoras de los magistrados del Poder
Judicial y del Ministerio Público que sobrevivieron a esa razzia.
Marcos Ibazeta, que en principio había sido comprendido en la relación
de cesados, fue incorporado al Poder Judicial y de inmediato integró la
comisión especial evaluadora de jueces a nivel nacional. En un proceso
sumario, inconstitucional, arbitrario, en el que los magistrados no
tenían derecho a defensa, fueron cesados 800 jueces. Y en su reemplazo
se nombró a dedo a los llamados jueces provisionales, que hasta hoy no
pueden ser reemplazados por titulares.
Entre 1996 y 1998 fue el ideólogo y el rostro de la reforma
judicial. El concepto que Vladimiro Montesinos tenía de él ha quedado
grabado en el "vladivideo" del 3 de mayo de 1998: "Primero, que es un
abogado, conoce de leyes, eso es fundamental;... Tres, Ibazeta en buena
cuenta maneja la corte como le da la gana e impone lo que quiere".
"Es inaceptable, desprestigian la Constitución"
Enrique Bernales Ballesteros, constitucionalista, opina: "Es
inaceptable, una vergüenza, que tengamos un TC con miembros que cesaron
en sus cargos hace 3 años y que el Congreso sea incapaz, por intereses
partidarios, de hacer que el país vuelva a tener su TC compuesto por
titulares", reclama.
"Cada día que pasa pierdo más la esperanza de que se llegue a un
consenso. Cuanto más tiempo pase, más difícil será encontrar candidatos
idóneos, con respetabilidad y dispuestos a afrontar el maltrato de que
se juegue con sus nombres y después venga una sucesión de "yo te veto,
tú me vetas", sin más argumento que el capricho y el encono personal",
anota.
"En este momento, salvo el presidente Urviola, todos los miembros
del tribunal ya terminaron su período. Algunos tienen 3 años y tienen
que mantenerse en el cargo.Esta situación desprestigia el mecanismo que
está en la Constitución", finaliza.
FUENTE:
http://www.larepublica.pe/01-07-2013/cuestionan-que-terna-para-tc-se-elabore-como-si-se-repartieran-cupos-en-lugar-de-proteger-la-ley