¡INAPLICABILIDAD DE LEY Nº29944 LEY DE REFORMA MAGISTERIAL; PAGO INMEDIATO DEL 30% POR PREPARACION DE CLASES Y EVALUACION!

Para tener Presente

"Los Maestros, al ponernos al servicio del Estado, no hemos vendido nuestra conciencia ni hipotecado nuestras opiniones, ni hemos perdido nuestra ciudadanía. El hecho de recibir una suma mensual de dinero significa sólo el pago de nuestros servicios profesionales, pero no el pago de un silencio y de una conformidad que repugna. Quienes pretenden que el maestro debe "callar, obedecer y trabajar", están en un error, y cometen un insulto a la dignidad humana... ". José Antonio Encinas

¿REFORMA EDUCATIVA?

¿Reforma educativa para mejorar la calidad académica? Es posible esto sin atender el rezago educativo en materia de infraestructura en zonas marginales, con estudiantes mal alimentados y desnutridos, sin planes de estudio acorde a las necesidades de la población.

Evaluar a los maestros, ¿Quiénes, las instituciones corruptas del Estado? ¿La Ministra Bachiller que no sabe quien proclamó la independencia del Perú? ¿Los intelectuales “expertos” de la televisión? ¿Los periodistas mercenarios asalariados de la gran empresa?


ley de reforma magisterial y la destitucion por inasistencia y tardanza

01 mayo 2008

EL TRABAJO DIGNIFICA, SI TE DEJAN


Día del Trabajador

El trabajo dignifica, si te dejan…

Ingrid Storgen
Rebelión


Relato de la ejecución

"...salen de sus celdas. Se dan la mano,
sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas
plateadas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una
mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos... abajo la
concurrencia sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un
teatro... plegaria es el rostro de Spies, firmeza el de Fischer, orgullo el del
Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita que la voz
que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera
yo decir ahora... los encapuchan, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los
cuatro cuerpos cuelgan y se balancean en una danza espantable..."
José Martí
(Corresponsal en Chicago de "La Nación" de Buenos Aires)


Cuando hablamos de trabajo debemos remontarnos más allá de los orígenes del hombre. Ya la mitología y las religiones describieron, aunque conceptualizados de otra manera, los distintos tipos de trabajo que existieron, unos pagos, otros a cambio de un mendrugo y otros como modo de castigo para expiar determinadas culpas enquistadas según los momentos, lo que se traduce como esclavitud.


Trabajo significa esfuerzo humano, el término deriva de "tripalium" o tres palos que definía el sinónimo de torturar o torturarse, aunque con el correr del "trabajo" y de los años se haya pretendido modificar su verdadera acepción para mutarla por "laboro".


Encontraremos muchísimas descripciones respecto al tan mentado como irreconocido esfuerzo humano, amplias categorizaciones se aplicaron al término desde la sociología, la antropología, la iglesia, la economía, el derecho etc.


Lo que nadie pone en duda es que trabajar es un esfuerzo no siempre reconocido ni mucho menos enaltecedor, como algunos pretendieron hacer creer, no olvidemos aquello tan explícito que indica que "el trabajo genera dignidad", que si bien podemos discutir si es cierto o no, no podemos en cambio negar que no siempre el trabajador es dignificado ni lo fue a lo largo de la historia.

La mitología nos habló de Atlas, jefe de los Titanes durante la guerra contra los olímpicos y describió cuando Zeus, la máxima deidad, lo castigó a cargar sobre su anatomía el peso de los cielos, aunque el esfuerzo fuera indescriptible e impago.


Luego cuando Prometeo engañó a Atlas, ofreciéndose para sostener el cielo mientras éste realizara un trabajo sucio al ir a recoger manzanas de oro en el jardín de las Hespérides, trampa bajo la cual cayó el hostigado Atlas, quien siguió con su esfuerzo de "trabajador" castigado y engañado, cargando nuevamente el peso de los cielos.
El otro cargó con las manzanas recogidas y se quedó con el esfuerzo del trabajo del Titán al mejor estilo neoliberalismo, donde algunos se vuelven ricos gracias al esfuerzo de tantos titanes anónimos.


Grandes obras dejó plasmada la historia gracias a la sangre y al sudor de hombres que empleaban esfuerzos hasta sobrehumanos para que éstas tomaran forma y cuerpo. Podemos mencionar magníficas pirámides, los colosales monumentos, otrora considerados las "maravillas del mundo antiguo", como Los Jardines Colgantes de Babilonia, la Torre de Babel que menciona la Biblia y que también sepultó el origen de esa maravilla antigua así como a sus hacedores, los muertos, que quedaron sepultados bajo montañas de piedra y olvido.


También sembrando su semilla para ese estigma que con los siglos llegaría para quedarse instalado hasta nuestros tiempos, Yahvé se encargó de desarticular el esfuerzo de los hombres que fueron condenados in eternum a hablar distintas lenguas a lo largo y ancho de la geografía terrestre.


El miedo a la unidad y la integración de los pueblos podemos ver que tiene orígenes hasta sagrados…


La tierra fue dividida, las fronteras se crearon y cada ser supremo fue marcando sus pautas y sus tiranías sangrientas. Nadie se entendió nunca más con nadie…


Siguieron las "maravillas del mundo antiguo" logradas gracias al anonimato de tantos seres que eran humanos aunque no se los considerara, manos despedazadas, espaldas quebradas, impotencia y dolor indescriptibles, fueron gestando:


La Gran Pirámide de Guiza, año 2570 AC, que alojara los restos del faraón Jufu o Keops y que provocara el asombro y la inolvidable frase de Napoleón dirigida a sus tropas en julio de 1798 de nuestra era, " ¡cuarenta siglos os contemplan!", previa a la batalla entre franceses y mamelucos.


El Templo de Artemisa, año 550 AC, incendiado intencionalmente en el año 356 AC, igual que hoy mismo los campos argentinos, pero luego reconstruido por orden de Alejandro Magno, aunque éste no pudo ver su deseo realizado ya que la muerte lo sorprendió antes, no obstante tuvo mejor suerte que los trabajadores ya que a él, por lo menos, lo mencionó la historia. El Templo acabó destruido nuevamente por los godos a partir de un saqueo superior a los que existieron en diciembre de 2001 ordenados por fuerzas de choque de algunos políticos, también en Argentina.


Fidias, en el año 430 AC ordenó esculpir otra maravilla: La Estatua de Zeus, en Olimpia, derruido años más adelante de la historia antigua.


El Sepulcro del Mausoleo en Halicarnaso, hoy Turquía, derrumbado luego de muchos siglos, por terremotos.


El Coloso de Rodas, abriendo la entrada del puerto de la isla, en Grecia, también vuelto nada por la furia de la tierra que tal vez, sin saberlo, estaba haciendo "justicia popular" in memorian de los trabajadores anónimos.


El Faro de Alejandría, Egipto, más mano de obra ocupada, mucha más ingratitud hacia los trabajadores.


El 7 de julio del 2007, en Lisboa, se proclamaron las nuevas 7 Maravillas del Mundo actual, luego de un proyecto elaborado por el suizo Bernard Weber, creador de la Fundación New 7 Wonders, mediante cibernética elección.


Estas quedaron establecidas gracias al aporte de más de 100 millones de votos por Internet y mensajes telefónicos, quedando exceptuados de la elección quienes no tienen acceso a las altas tecnologías en pueblos marginados y olvidados.


El esfuerzo del hombre estuvo presente a lo largo de la historia, el irreconocimiento también.


Muchas veces para homenajes fastuosos, otros provocados por grandes delirios.


No perdieron su belleza el Taj Mahal, la Gran Muralla China, la ciudad templo de Chitchen Itza, las ruinas del Machu Pichu, el Cristo Redentor de Río de Janeiro, el Coliseo Romano, que fueron consideradas las Maravillas del Mundo Actual.


Rutas y caminos, grandes edificios, torres en pié, otras destruidas por la irracionalidad para justificar hegemonías bélicas, catedrales, poblaciones, todo lo que veamos entraña el sacrificio previo de manos trabajadoras, el pago se traduce en moneda tangible pero nunca suficiente, los trabajadores siguen su camino de olvidos y miserias.


Ya en nuestra época y si bien la historia resulta repetitiva, se han alcanzado ciertos niveles de "humanización", los esclavos ya no se llaman así, reclaman cuando hace falta y se los persigue denodadamente aunque en los últimos años se han producido muchos retrocesos innegables y los dirigentes sindicales, en muchos países, dejaron de ser trabajadores para volverse empresarios…


En noviembre de 1884 en el IV Congreso de la American Federation of Labor quedó establecido que a partir del 1º de Mayo de 1886 se obligaría a los patrones a respetar la jornada de trabajo de 8 horas. De no alcanzarse el propósito se comenzaría una gran huelga. La institucionalización no se produjo entonces, pero una ejemplar coordinación de los trabajadores paralizó el país con más de cinco mil huelgas.


En mayo una bomba estalló provocando la muerte de varios policías, nunca se supo quién detonó el artefacto, pero inmediatamente se procedió a culpabilizar a cuatro líderes anarquistas, los que fueron juzgados y ejecutados sumariamente.


A partir de ese momento el 1º de Mayo quedó instituido como Día Internacional del Trabajador.


El trabajo y los trabajadores, nunca respetados y pocas y efímeras veces dignificados, dieron lugar a la omnipresente teoría de la lucha de clases.


Marx definió exactamente esa concepción que a veces causa escozor a alguna gente que hasta se jacta de que determinados partidos jamás la hayan mencionado, pero que está tan vigente como en el momento de su proclamación.


Desde entonces quedó bien demostrado que las dos clases sociales en pugna son la burguesía y el proletariado y al que le quede dudas, que se dedique a recorrer la historia pasada y la presente, esperando que llegue la futura y deseando que al menos resulte menos pesada que las anteriores.


Nuevas formas de opresión, genocidios "legalizados", relaciones de desigualdad absoluta, permitieron que los pueblos cambien de dueños. Ya la esclavitud se manifiesta encubiertamente, el neoliberalismo y sus políticas de exterminio abrieron las puertas que conducen al empobrecimiento de la clase trabajadora, el antagonismo entre los opresores y los oprimidos tomó nuevo vigor.


Los obreros del mundo lograron crear sindicatos, con el objetivo de contrarrestar los efectos más dañinos de la industrialización, comenzaron en Europa Occidental y en los EEUU, a finales del siglo XVIII y principios del XIX. El capitalismo acogotaba a los trabajadores, la gente del campo emigraba a las ciudades que siempre ofrecían mayores posibilidades. Por supuesto, fueron considerados ilegales y debieron enfrentarse con los grandes poderes burgueses y oligarcas que veían peligrar sus fortunas, no olvidemos aquello que condensa criterios con firmeza: la unión hace la fuerza y ello resulta imperdonable.


Las luchas se fueron desarrollando, asesinados y expulsados resultaron la constante en cada tierra y aún no estamos exentos de semejante arbitrariedad, ejemplo en su máximo exponente lo encontraremos en América Latina y penetrando más nos enfrentamos con la realidad colombiana que describe la cantidad de sindicalistas y asesinados en lo que va del año y que haría poner los pelos de punta hasta a los más indiferentes…


Se feminizó la pobreza, el neoliberalismo causó un estrago sin límites, gran parte de la niñez en los pueblos pobres se vio obligada a cambiar el banco de la escuela por la azada, el martillo y hasta por la mendicidad que también incluye un trabajo aunque no reconocido.


La globalización de la pobreza, la perversidad de una aberración ilimitada, dejaron bien sentada su pauta que nos demuestra que "el trabajo dignifica, si te dejan…"


Porque nadie podrá demostrar dónde está la dignificación del ama de casa, que carga al igual que el mitológico Atlas, no el peso de los cielos sobre sus hombros, sino el peso de la crianza de los hijos, la atención de la casa, muchas veces hasta de casas ajenas y sin tener un mínimo salario y mucho menos reconocimiento.

de estas titanes anónimas ante la pregunta ¿trabaja? responde NO como si lo suyo, por no tener remuneración fuera nada…


Dónde está la dignificación de los desocupados que se cuentan por millones en este mundo global.


Dónde la de los que durante años fueron trabajadores asalariados y al final de sus vidas tienen negada la posibilidad de una mejor calidad de vida por lo magro de sus sueldos cuando dejaron de ser productivos para los países.


En pocas horas se conmemorará el Día de los Trabajadores, la lucha de clases se incentiva, cada día más concentran muchísimo, así como muchísimos más no concentran más que afrentas y atropellos.


A nuestra juventud le están incorporando sigilosamente la idea de que no es un honor ser trabajador o trabajadora, sino que el honor se mide según el estatus con que cuenten.


Así es la historia, héroes y heroínas anónimos engrandeciendo los países que a su vez engrandecen a la banca mundial a la vez que cada gota de su esfuerzo va a parar a los bolsillos de los grandes monopolios.


Cada gota de su sudor engrosando las arcas de los organismos internacionales que succionan la sangre de las arterias trabajadoras.


El 1º de Mayo debe convertirse en un día de lucha y reflexión, de memoria colectiva, de homenaje a todos y todas los que han entregado sus vidas en pos de la igualdad hasta el momento no lograda.


Día de Gloria y recuerdo emocionado por todas y todos los prisioneros políticos que se negaron resignarse frente a la desarticulación de sus pueblos.


Obreros y campesinos, amas de casa y profesionales, trabajadores de la salud, de la cultura. Luchadoras y luchadores.


Trabajadores y trabajadoras de la vida:¡Unámonos!, que los asesinos de sueños no puedan cumplir su objetivo impunemente. La lucha por la dignidad es tarea imprescindible y se enmarca dentro de la lucha de clases que no debemos temer mencionar una y mil veces porque es real y está vigente.


Las trabajadoras y trabajadores del mundo, nuestros hijos y nietos, la historia, nos obligan a ponernos de pie ante la injusticia!!!

DIA DEL TRABAJO?


No sé qué se celebra hoy
CESAR HILDEBRANDT: DIARIO LA PRIMERA

Hoy es el día del trabajador, esa incomodidad que los empresarios todavía necesitan pero que parece condenada a la extinción cuando las máquinas lleguen a ser el sueño que la Toshiba tiene en mente.
No sé qué diablos se celebra un día como hoy. El trabajador es la quinta rueda del coche en un sistema que premia la avaricia y perpetúa los abismos y que, contra lo que pregonan sus relacionistas, necesita mano de ­obra cada día más barata para competir con China, donde el día del trabajo tiene que ser una ironía.
A diez dólares (o menos) por día, el trabajador chino es un esclavo al que le han dicho que quienes gobiernan lo representan. Lo mismo le dijeron cuando Mao babeaba la almohada y dejaba que Chian Ching hiciera de las suyas. Pero lo cierto es que el capitalismo de China es el modelo de la Confiep: control político y salarios en el suelo, una creciente productividad que más le debe a las patadas que a la tecnificación.
Parte de esa trocha hacia la política de castas vitalicias la abrió entre nosotros el ciudadano japonés Alberto Fujimori. Nunca los sindicatos fueron peor tratados en el Perú. Se diría que los dirigentes de la CGTP fueron los verdaderos mártires de Chicago (me refiero a la escuela económica de Milton Friedman). Y nunca como en esos tiempos de compras y reventas de conciencias se vio más claro qué fácil es hacerle creer a la clase trabajadora que no vale un comino, que es prescindible, descartable y enfermizamente conflictiva. Además, las colas del desempleo y la ubicuidad sudorosa de los subempleados con sub­empleos múltiples eran argumentos de peso para decirle a la cajera de Wong o al obrero de Alicorp que detrás de su hambre en calma había ­una legión de hambres invictos esperando su puesto.
Y la clase trabajadora se creyó todas las infamias de los teóricos del abuso y los doctrineros de la burundanga explotadora. Y agachó la cabeza más que nunca y dijo gracias cuando le congelaron el sueldo (para conservar la plaza, ¿me explico?) y gracias cuando le quitaron derechos sindicales y muchas gracias cuando vino el service y muy agradecido cuando los contratos se acortaron de seis a tres meses y gracias otra vez cuando las indemnizaciones se jibarizaron mientras las ­utilidades florecían.
.¿Cuándo fue que los trabajadores perdieron la autoestima y se creyeron el cuento de que el sistema les hacía un favor empleándolos? Sería bueno saber dónde empezó esa desgracia y cómo fue que la sumisión se hizo virtud.
Sin ensayar una respuesta cabal, diremos que esa derrota del honor proletario pareció volverse ola mundial con las “desregulaciones” de Ronald Reagan y el desmontaje paulatino del Estado del bienestar en Europa. Y cuando “el país de los trabajadores” –o sea la Unión Soviética– se desplomó ahogado en mentiras y vodka y a Ceaucescu lo anticucharon en Bucarest, entonces vino lo peor. Si la guerra fría y el miedo a la expansión comunista habían obligado a concesiones, el suicidio del bloque soviético produjo la contrarreforma y la revancha de los conservadores.
Y empezó lo peor.Y estamos en lo peor. Si la posguerra y las democracias populares del Este produjeron a Adenauer o al influyente Togliatti, el ­éxito mundial del capitalismo rastrilló a Berlusconi y a Chirac.
Y cuando China demostró que el capitalismo más pujante podía hacerse con la disciplina del siglo XIX –y para eso estaba Tien Anmen y su recuerdo–, la cosa empeoró más todavía.
Hoy el empleo basura pasa por “imprescindible para la competitividad” y la negación de derechos laborales es “un sacrificio que las condiciones del comercio mundial hacen necesario”.
Entre la precariedad del puesto de trabajo, los salarios reducidos y la incitación al consumo satisfecha con compras a plazos que se pagan con intereses de juzgado de guardia, los trabajadores han vuelto a ser, en muchos sentidos, los parias del sistema y los ningunos del éxito global.
Y si salen a la calle a protestar, son anacrónicos. Y si declaran la huelga, son chavistas. Y si exigen, comunistas. Y si se jubilan, bueno, en esa condición dejarán pronto de chillar. Pero lo que no se dice en la prensa que los desprecia pero que muchos de ellos compran es que el mayor ­anacronismo es este capitalismo refaccionado que recuerda a las hilanderías inglesas que ofendieron a Rosa Luxemburgo, las plantaciones de bananos desde donde se derrocaban o ponían presidentes en los manglares centroamericanos, y los viejos campamentos mineros de la Cerro de Pasco Corporation.
Por eso decía que no sé qué diablos celebran hoy los trabajadores. Los que deberían celebrar son los que ganaron la partida. Es decir, Reagan, Chirac, la señora Thatcher (pionera). Y Hobbes y Locke, cómo no. ¿También Alan García? Sí. Pero antes, Pinochet, profeta armado.

SECUESTRO DE DERECHOS, TERRORISMO DE ESTADO


Los derechos secuestrados

Ahora que se habla tanto de terrorismo, es bueno precisar que en el Perú se ­ejerce un terror cotidiano contra el pueblo, sus derechos, su vida y su estómago. Ése será sin duda el leit motiv del mitin que esta mañana realiza la CGTP en la Plaza Dos de Mayo.
¿Qué otra cosa, si no crueldad y violencia, significan los despidos en masa que dejan sin pan a miles de trabajadores cuyo crimen consiste en organizar o defender sindicatos?
¿Qué otra cosa significa el privar a los trabajadores de conquistas como la jornada de ­ocho horas, el derecho a la seguridad social, a las vacaciones y la compensación por tiempo de servicios?
¿Qué, si no terroríficas, son, para la mayoría de peruanos, las alzas de precios, la corrupción, el desempleo?
¿Qué, si no terrorismo de Estado y licencia para matar, es el Decreto Supremo 007-2008, que autoriza la intervención de las Fuerzas Armadas en los conflictos sociales?
Ese decreto autoritario, firmado por el presidente Alan García, el ministro del Interior, Luis Alva Castro, y el de Defensa, Ántero Flores Aráoz, ha sido publicado el domingo 27 en El Peruano.
El texto prescribe que en zonas no declaradas de emergencia, “la autoridad política o policial del lugar en que se produzcan los supuestos señalados en el artículo 2o. del presente Reglamento deberá, en el día, solicitar la intervención de las Fuerzas Armadas al ministro del Interior, quien, una vez evaluados los hechos, trasladará inmediatamente el pedido al ministro de Defensa, a efectos de su determinación.”
Desde luego, el patán --perdón: quiero decir el ministro de Defensa-- que dijo “que los cusqueños se queden con su Cusco”, podrá ordenar, con su estilo campechano: ¡métanles bala, carajo!
El dispositivo refleja no sólo la inflexión fascista del régimen de ­Alan García, sino también una consigna represiva dictada por Washington. En el primer tomo de Reflexiones de Fidel (cuatro tomos de peso histórico), el jefe de la Revolución Cubana transcribe al respecto un documento revelador. Son declaraciones del mexicano Alberto Arroyo.
Informa Arroyo que Estados Unidos ha impuesto una Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN), que complementa el TLC firmado por México, Estados Unidos y Canadá. El primer objetivo de ASPAN, precisa, es fortalecer los esquemas militares y de seguridad para enfrentar la resistencia de los pueblos.
“No es solamente”, prosigue el mexicano, “ubicar bases militares en las zonas de peligro o en las zonas con altos recursos naturales estratégicos, sino tratar de crear ­una coordinación estrecha, con planes concertados con los países, para mejorar los esquemas de seguridad que son una forma de enfrentar, como si fueran criminales, a los movimientos sociales.”¿No suena a música conocida, a letra de Decreto Supremo?
FUENTE: DIARIO LA PRIMERA

30 abril 2008

LAS RAICES VERDADERAS DEL HAMBRE EN EL MUNDO


Las raíces estructurales del hambre, las crisis alimentarias y los desórdenes
James Petras
Rebelión
Traducido para Rebelión por Mar Rodríguez
«Los países pobres del mundo gastarán unos 38 700 millones de dólares en importación de cereales este año, el doble de la cantidad que pagaron hace dos años por las mismas cantidades y un 57 % de aumento en relación con 2007.» Cita del senador estadounidense Byron Dorgan en la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) Financial Times, 21 de abril de 2008 p.19.

Estos últimos días, todos los bancos internacionales importantes (el FMI, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco de Desarrollo Asiático, etc.), todos los periódicos y los medios de comunicación financieros importantes se han visto obligados a reconocer que está teniendo lugar una crisis alimentaria importante, que cientos de millones de personas están abocados al hambre, la desnutrición y a la muerte por inanición. Se han realizado llamadas a conferencias mundiales, se han declarado emergencias nacionales a raíz de los desórdenes provocados por millones de personas en casi cincuenta países que han amenazado con desbancar sus regímenes políticos y han aumentado las tensiones sociales incluso en los países más dinámicos y con mayor crecimiento, como China o la India. Incluso en los países imperialistas de América del Norte y Europa, la combinación de la escalada en los precios de los alimentos y el estancamiento de los salarios, las expulsiones de sus hogares y los pagos de las deudas amenazan a los regímenes en ejercicio y aumentan las presiones sobre todos los gobiernos para tomar acciones urgentes.

Las respuestas de las élites se prevén inadecuadas y sus explicaciones de la crisis van desde la inadecuación, el interés propio hasta la estupidez. El Banco Mundial repite la petición de ayuda de alimentos para emergencias y subsidios por valor de varios cientos de millones de dólares para los «más necesitados», es decir, para aquellos países en los que se han producido disturbios importantes a causa de los alimentos, con saqueos a los distribuidores privados de alimentos, los puntos de venta al por mayor y al por menor, y amenazas o desbancamiento de los regímenes de libre mercado que han sido los alumnos modelo que han seguido las políticas del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.

Los autoproclamados expertos económicos, según lo previsto, se evalúan a sí mismos e intentan evadir el fracaso de sus recetas anteriores. Todos los académicos y consejeros políticos conservadores, liberales y progresistas echan la culpa a «China, por comer demasiada carne» (profesor Paul Krugman, de la Universidad de Princeton y columnista del New York Times), al «crecimiento de la demanda», a «la inflación»... Los progresistas señalan la desviación de la producción hacia los biocombustibles como el «biodiésel», la falta de planificación de los gobiernos y la distorsión de las prioridades.

El aumento de la ayuda alimentaria tiene solamente un impacto transitorio, en regiones limitadas, sobre una fracción de la población afectada. Culpar al crecimiento de la demanda obviamente exige preguntarse por la «falta de suministro» y las características estructurales (posesión de tierra, pautas de propiedad, búsqueda de rentabilidad y relaciones entre clase y estado) que le dan forma. De igual importancia es el hecho de que, incluso en aquellos lugares en los que hay alimentos que llegan al mercado, los precios de esos alimentos están fuera del alcance de la mayoría de trabajadores rurales y urbanos, campesinos y personas sin empleo. Los que critican desde el punto de vista de la oferta y la demanda omiten un análisis de clase de los «productores» que determinan el sistema de precios (según su poder oligopólico del mercado y sus criterios para obtención de beneficios) y los consumidores (trabajadores informales y formales con salarios bajos, cuyos ingresos van en declive). Los granjeros capitalistas se encuentran en una posición adecuada para proteger e incluso aumentar sus beneficios trasladando sus costes añadidos por insumos al poder de mercado más débil de los consumidores, ayudados e instigados por los regímenes políticos neoliberales del libre mercado.

Los progresistas que echan la culpa de la crisis a los biocombustibles (el aumento de los precios se debe al desvío de los granos y el uso de la tierra hacia la producción de combustible) no responden a las preguntas estructurales más elementales: ¿Qué clases llegaron al poder estatal y dieron forma a las políticas económicas y permitieron que se produjera este «desvío»? Los grandes préstamos privados y estatales de los años 70 debidos a la disponibilidad de préstamos baratos llevaron al crecimiento del endeudamiento. Los bancos privados, empresas y fabricantes, promotores inmobiliarios endeudados, endilgaron, gracias a sus influencias poderosas y relaciones directas con el estado, sus deudas privadas al Estado y, en último término, a los contribuyentes, un fenómeno que se describió más tarde como «socialización de la deuda privada» o «pago de la fianza al sector privado».

El Estado se vio enfrentado a obligaciones de deudas cada vez mayores (la llamada «crisis de la deuda»), acudió al FMI y al Banco Mundial para obtener préstamos y, lo que es más importante, para obtener su certificado para préstamos enormes de los bancos comerciales. El FMI y el Banco Mundial exigieron cambios estructurales fundamentales del Estado para conceder los préstamos, y estos préstamos con condiciones implicaban una completa transformación en las políticas de inversión, comercio, consumo e ingresos que tuvieron un efecto importante sobre la estructura de clases y la composición de la clase dominante.

Los préstamos internacionales, tanto oficiales como comerciales, y los cambios estructurales que los acompañan, resultaron en la eliminación de las barreras comerciales protectoras en la agricultura y la fabricación. Como resultado se produjo una entrada masiva de bienes agrícola subvencionados de los Estados Unidos y de la Unión Europea, que destruyeron a los agricultores con granjas familiares de pequeño y mediano tamaño que producían alimentos básicos. La bancarrota de los productores de alimentos resultó en desplazamientos masivos de granjeros y trabajadores agrícolas a las ciudades y en la concentración de la tierra en las manos de propietarios de plantaciones comerciales agrícolas que se concentraron en la producción de cultivos para la exportación.

Las exigencias del FMI y del Banco Mundial incluían la reasignación de los créditos, préstamos y asistencia técnica gubernamentales para los grandes exportadores agrícolas en bienes únicos porque ellos eran los que obtenían las divisas fuertes necesarias para devolver los créditos y enviar beneficios a los accionistas, ejecutivos y propietarios de las empresas multinacionales.

El FMI y el Banco Mundial aceptaron negociar la refinanciación de los pagos de intereses y capital pendientes de los estados deudores a condición de que privatizaran y desnacionalizaran todas las empresas estatales monopolio y lucrativas. La privatización y la desnacionalización resultaron en compras extranjeras a gran escala de amplias parcelas de fértiles tierras agrícolas y en la producción y exportación de grano por parte de los oligarcas nacionales e inversores extranjeros.

El conjunto de estas políticas que eliminaron las barreras al libre comercio, promovieron la privatización y la desnacionalización, la amplia penetración de los sectores de mercado y producción y el aumento del énfasis de la intervención estatal en apoyo de la actividad económica de intercambio extranjero orientada a la exportación, recibió el nombre de «neoliberalismo», un modelo que combinaba unas políticas socioeconómicas dirigidas y reguladas por el estado con el objetivo de aumentar la función y el poder de las élites extranjeras y nacionales a favor de la especialización de los mercados mundiales.

El ascenso de esta nueva configuración del poder durante los años 80 y 90 dictó las decisiones políticas y económicas clave en relación con las inversiones (sus asignaciones, sectores y subsectores), además de los mercados (internos y externos), productos (alimentos, combustibles, productos básicos) y precios (carteles oligopolísticos). El principio básico que guía a las clases dirigentes nacionales y extranjeras era la especialización en actividades complementarias en la economía mundial (lo que los economistas ortodoxos denominan «especialización basada en las ventajas comparativas»). La integración de las clases dominantes extranjeras y locales resultaba lucrativa y se apoyaban la una en la otra: el capital privado y los bienes de consumo fluían por sus circuitos financieros y de bienes de consumo internacionales.

Las consecuencias a medio plazo y a gran escala de esta nueva configuración del poder para la agricultura y la producción de alimentos se manifestaron en apenas algo más de una década. En la segunda mitad de la primera década del siglo XXI estalló una crisis agrícola sin precedentes: la influencia del sector de exportación agrícola de la clase dominante y la puesta en práctica de sus políticas en favor del «libre mercado» resultaron en el final del control sobre los precios y en su ascensión meteórica. Los precios reflejaron las relaciones sociales de producción y distribución: la dominación de los terrenos y las inversiones por los grandes agricultores capitalistas dio forma a los precios del «suministro» y al por mayor; los gigantes proveedores comerciales mundiales («los supermercados») fijan los precios para el consumidor directo. Se produjo «competencia» entre los productores y los distribuidores oligopólicos para ver quién podía hacerse con los precios más altos y los mayores beneficios.

Los exportadores agrícolas de la clase dominante terminaron con los subsidios para los agricultores productores de alimentos a nivel familiar y aumentaron los subsidios para la exportación para los productores de productos básicos esenciales. Los agricultores familiares se vieron en la bancarrota y sus tierras las compraron especuladores inmobiliarios (promotores autoproclamados) para usos comerciales, pistas de golf, complejos turísticos, comunidades de lujo con vallas de separación y bienes básicos para la exportación; los arrozales se convirtieron en clubes de campo; los precios del maíz y el trigo se doblaron en los diez meses que iban desde septiembre de 2007 y julio de 2008. Los beneficios engrosaron la cuenta de resultados de Cargill ( Financial Times , 15 de abril de 2008, p 21): los beneficios trimestrales aumentaron en un 86 % hasta alcanzar los 1030 millones de dólares durante el tercer trimestre que terminó el 29 de febrero de 2008. No fue sólo un caso, como dirían los ortodoxos, de aumento de la «demanda», sino del hecho de que cientos de miles de millones de dinero de los especuladores fluyeron a los mercados de bienes de consumo. En condiciones de mercados estrechamente controlados por los grandes negocios agrícolas, las reservas de grano bajaron a sus niveles mínimos en 35 años en relación a la demanda, principalmente porque los grandes agrocapitalistas quisieron limitar el suministro de alimentos y aumentar la producción de combustible, al tiempo que derivaban capital para la especulación en productos básicos. Como resultado de la influencia de la norma de los gigantes agrocapitalistas y de sus políticas de inversión y uso de la tierra, los precios medios de los alimentos aumentaron en un 45 % entre julio de 2007 y abril de 2008 y se prevé que suban un 15 % más para julio.

Atemorizados más por las protestas masivas que desbancan regímenes clientes sumisos que por la hambruna generalizada y el aumento de la mortalidad de los pobres, los líderes capitalistas de todo el mundo se reunieron en Washington en la primavera de 2008. Se quejaron de los disturbios por los alimentos, lamentaron la «pérdida del progreso de una década (sic) en África» e incluso realizaron llamamientos a la «acción». Como era de esperar, se prometieron algunos cientos de millones de ayuda alimentaria de urgencia, lo cual destruirá los últimos bastiones de agricultores a pequeña escala que producen alimentos para los mercados locales. Los regímenes neoliberales de toda Asia se vieron obligados por el temor a bloquear las exportaciones de artículos alimenticios básicos para impedir que los disturbios alimentarios se convirtieran en insurrecciones masivas: los salarios van por detrás de los meteóricos precios de los alimentos. Los regímenes neoliberales de Indonesia, Egipto, la India, Vietnam, China y Camboya prohibieron las ventas de arroz extranjero ( Financial Times , 16 de abril de 2008, p. 1). No obstante, estos gestos proteccionistas y limosnas de alimentos han obtenido escasos efectos positivos en su país y han aumentado la escasez para los importadores de alimentos. Los futuros de maíz alcanzaron un valor récord de 6,16 USD por fanega entre enero y marzo de 2008, un aumento del 30 % y la prohibición de la exportación en Indonesia aumentó el precio del arroz en un 63 % durante los tres primeros meses del año 2008.

Ninguno de los líderes mundiales reunidos en Washington y «preocupados» por el hambre, la regresión y, lo principal, las revoluciones, propuso una reforma agraria: la redistribución de la tierra a los campesinos y agricultores para la producción de alimentos. Ninguno de los líderes propuso siquiera reformas tales como los controles de precios y beneficios y la reconversión del uso de la tierra para la producción agrícola. Ninguno de estos líderes propuso la ilegalización de la especulación en futuros de bienes básicos en las bolsas de todo el mundo. No es de extrañar que el FMI «prediga» que los precios de los alimentos continuarán aumentando hasta 2010.

Los precios de los combustibles no han bajado a pesar del aumento en miles de veces de la producción de etanol. Los precios del etanol (y de los combustibles) y de los alimentos han aumentado a pesar de la expansión de la producción porque es la misma configuración de monopolio del poder la que opera en ambos sectores.

El aumento de las diferencias entre salarios y precios es un empobrecimiento por causas estructurales. Las protestas masivas, tanto en los países imperialistas como en el tercer mundo, nacen de problemas básicos inmediatos, pero sus raíces se hunden en las estructuras profundas de la economía capitalista.

Sólo los prestigiosos economistas ortodoxos sin cerebro empleados por los bancos centrales continúan cotorreando sobre «inflación subyacente» e «inflación patente», como si los aumentos en el precio de los alimentos, los combustibles, la salud y la educación no resultaran centrales para la vida cotidiana de miles de millones de vidas. Lo peor: continúan sin comprender que una inflación galopante y unos salarios estancados son factores intrínsecos en las mismas estructuras de la economía y el estado capitalistas. Lo que es absolutamente claro es la bancarrota de la teoría de la especialización en productos de exportación a expensas de la seguridad alimentaria. Lo que era una exigencia de una minoría radical se encuentra ahora como prioridad máxima en la agenda de un movimiento de miles de millones de personas.

Las personas exigen un cambio radical de las desastrosas teorías derivadas de Friedman que preconizan la dependencia de unos mercados alimentarios mundiales monopolizados a una vuelta a las políticas revolucionarias de la autonomía alimentaria

DIA DEL TRABAJO


"PROLETARIOS DEL MUNDO UNÍOS"
HOMENAJE A LAS LUCHAS DEL PROLETARIADO
Movilización:
1º de Mayo pre concentración: 10.30 am plaza 2 de mayo.
¡VIVA EL 1º DE MAYO, DÍA INTERNACIONAL DEL PROLETARIADO!
!¡¡RECHAZAR LA EVALUACION CENSAL POLÍTICA Y PUNITIVA PARA EL DESPIDO MASIVO DE MAESTROS DEL 4 DE AGOSTO!¡
¡VIVA EL PARO NACIONAL DE 48 HORAS DEL MES DE MAYO RECHAZANDO EL DESPRESTIGIO DEL MAGISTERIO NACIONAL!!
¡¡PREPAREMOS LA HUELGA NACIONAL (JULIO)!!

PRONUNCIAMIENTO SUTE VII SECTOR

OTRA DEL CEN DEL SUTEP EN EL SUTE VIII SECTOR CORRESPONDIENTE A LOS DISTRITOS DE BARRANCO Y CHORRILLOS A ESPALDA DE LAS BASES NIEGAN EL VOTO UNIVERSAL DEMOCRATICO Y SECRETO, TANTO LE TEMEN A LAS BASES DE QUE EXPRESEN UN MAESTRO UN VOTO.

¿ELECCIONES UNIVERSALES?
¡BURLA Y FALTA DE RESPETO!

Desde el Presidente de la República y el Ministro de Educación, nos insultan y agreden sistemáticamente buscando aislarnos y tener el camino libre para la aplicación de sus políticas económicas sociales. Lo lamentable y más aún irónico es que seamos maltratados y agredidos por los mismos maestros.
Eso está pasando en nuestro sector, cuando el 27 de diciembre, en vísperas del día de los inocentes, la Profesora Julia Enriquez, reunió a un grupo de profesores y designo a una “dirigencia” a espaldas de las bases, burlándose una vez más del clamor de los maestros que plantearon ELECCIONES UNIVERSALES (UN MAESTRO, UN VOTO) donde cada maestra y maestro democráticamente decide por la lista cuya propuesta le sea más coherente.
En la última reunión en el Colegio Tacna (Viernes 11-04-2008), la “Secretaria General”, frente al reclamo indignado de las bases solo apeló a decir que ella no tenía la culpa de haber sido elegida a dedo y que eso le reclamen a la profesora Julia Enriquez.
Eso es lo quedó de la profesora Julia Enriquez, un engendro de autoritarismo sectario, de ofensa y desprecio a la inteligencia, a la autoestima y a la dignidad del magisterio sectorial. Seleccionó un grupito de maestros títeres que se presten a su juego, para que Tomás Huapaya continúe en el SUB CAFAE y Julia Enriquez en el CEN del SUTEP. En suma, secuestran la dirigencia para perennizar el control absoluto de la Derrama Magisterial y al tacho la opinión y las demandas del magisterio. ¿Con qué cara se presentarán a las bases estos “dirigentes” digitados por Patria Roja? Nosotros sentimos vergüenza ajena y mucha nostalgia al ver el foso al que está cayendo nuestro sindicato.
Convocamos al magisterio sectorial a rechazar categóricamente esta nueva treta; somos profesionales y merecemos respeto, no podemos reconocer este absurdo de Patria Roja. Las maestras y maestros del VII Sector queremos dirigentes representativos y legítimos, democráticamente elegidos, que conduzcan el sector honestamente guiados por el calor y el apoyo del magisterio.
El Magisterio Sectorial exige la convocatoria a elecciones universales (un maestro, un voto).Basta de burlas y sectarismos, la decencia, el respeto y la democracia deben abrirse paso.

¡MAGISTERIO DIGNIDAD!COMPAÑERA(O): FIRMA LOS PLANILLONES Y EXIGE TÚ DERECHO AL VOTO SOBERANO¡TODO CON LAS BASES, NADA SIN ELLAS!ESCRITO POR DIGNIDAD MAGISTERIAL VII SECTOR

28 abril 2008

Si hay crecimiento económico ¿Por qué reparten bolsas de alimentos?




La entrega de paquetes buscaría contrarrestar crisis que vivimos. Es una forma de acallar insatisfacción de la población.


Si hay crecimiento económico ¿Por qué reparten bolsas de alimentos?



Para el antropólogo Montoya Rojas las “buenas” intenciones del Gobierno en ayudar a la población más necesitada no es otra cosa que el reconocimiento de que la situación en el país es grave. Entre la inflación que no para de subir y el dólar que sigue cayendo, no se puede seguir sosteniendo que la economía peruana es una maravilla...


Hace más de dos semanas, a las 4 de la mañana, una patrulla del Ejército Peruano tocó la puerta de una casa en uno de los sectores más pobres de Villa el Salvador, en un cerro de arena. Un vecino -asustado pero decidido a no callar lo que veía- llamó a RPP para denunciar el operativo militar. Una hora después, informado por la radio, el ministro de Defensa dijo que se trataba de un “operativo piloto” para repartir alimentos por encargo del ministerio de la Mujer.


Las personas que recibieron las bolsas de alimentos pasaron del miedo a la sorpresa. Hace muy poco tiempo, no más de ocho años, los operativos como éste servían para buscar a los llamados terroristas y desaparecerlos (matarlos) en nombre de la democracia.


¿Soldados repartiendo alimentos a las cuatro de la mañana? ¿Dónde se ha visto eso? Sí, era posible. No eliminaron a nadie, simplemente entregaron una bolsa de alimentos en cada casa escogida. Por el favor recibido, tasado en 25 nuevos soles (9.22 dólares) de aceite, arroz, pescado en conservas y algo más, tuvieron que firmar una planilla mostrando el respectivo documento nacional de identidad (DNI).


Para las personas que viven en la extrema pobreza, un regalito sorpresivo como ese sólo puede ser bienvenido a pesar de dos inevitables preguntas ¿Y como sabían de nuestros nombres y apellidos y dónde vivimos?, y ¿qué intención escondida habrá debajo de esta repentina bondad?


¿Fantasma del 80?


Luego de la “experiencia piloto”, el programa de distribución de alimentos está en marcha y mantiene el clandestino horario de las cuatro de la mañana para evitar que los vecinos no “beneficiados” por el programa se pregunten ¿por qué nos niegan esas bolsas de alimentos, acaso somos ricos?


El gobierno de García sonríe feliz porque la economía peruana crece como ninguna otra en América del Sur (9 % al año). Al mismo tiempo, suben los precios y la inflación vuelve a aparecer en el horizonte, despertando espantosos recuerdos de la maravillosa gestión aprista de 1985-1990 y su inflación anual de 7,000%.


Se discute aquí sobre los beneficios del crecimiento usando el verbo chorrear con la inhumana voluntad de ofrecer migajas a los pobres. ¿Hay chorreo o no? En otras palabras: ¿les llega algo de dinero, fruto del crecimiento, a los más pobres? Unos dicen sí, otros no o casi nada. Con su reparto matinal de bolsas de caridad, la ministra de la Mujer y Alan García confiesan -queriéndolo o no- que la situación de los más pobres es muy difícil y que es indispensable ofrecerles ese cristiano y caritativo apoyo.


Buscarían limpiar imagen


No es una simple casualidad que el ministerio de Defensa participe en este reparto de alimentos. En los juicios que se realizan en Lima contra el ex presidente Alberto Fujimori y contra los responsables directos de las matanzas en Barrios Altos y en la La Cantuta desfilan decenas de oficiales del Ejército acusados de matar, torturar y desaparecer a personas, en nombre de la democracia.


Uno de ellos, el general Julio Salazar Monroe, acaba de ser condenado a 35 años de prisión por su responsabilidad en el crimen de un profesor y nueve estudiantes de La Cantuta. Llevar alimentos de madrugada en un operativo de aparente paz y amor podría servir para cambiar la imagen de los militares, sobre todo en los barrios de pobreza extrema, donde se encuentra la mayor parte de sus víctimas.


No es la solución


Entre 1940 y 1950, comenzaron en el Perú los llamados “proyectos de desarrollo”, encargados por los gobiernos y la ayuda internacional a instituciones privadas, organismos estatales y Ongs. Uno de los primeros fue el de Puno, Tambopata, para formar electricistas y carpinteros con jóvenes salidos de comunidades sin luz eléctrica ni bosques. Se han gastado millones de dólares y el desarrollo no tiene cuando llegar.


Si no hubiera pobreza en el país no habría circuitos externos de ayuda ni organizaciones religiosas, estatales o privadas de distribución de alimentos, ni comités del vaso de leche, ni comedores populares. Un precioso indicador de cambio económico y social en el país sería la disminución sustantiva de la ayuda alimenticia y del número cada vez menos de comedores populares.


La desaparición del PRONAA, CÁRITAS, OFASA Y CARE sería algo maravilloso para el país porque supondría que ya no habría pobres. No obstante, en vez de disminuir, la caridad se multiplica. No es buena la caridad para quienes la reciben, aunque deja una especie de conciencia tranquila en quienes la ofrecen.


A nadie le gusta ser pobre y que le recuerden esa condición con cada distribución de alimentos o de ropa de segunda mano. Tal vez la opción del reparto casi clandestino de ahora tome en cuenta este elemento de amor propio. La solución pasa por exigir y ofrecer trabajo.


Pero ocurre que no hay trabajo, que en países como el nuestro una gran parte de la población está excluida del privilegio de tener un empleo. Ya sabemos que el modo de producción capitalista produce desempleo y, por eso, ofrecer trabajo para todos es sólo un recurso electoral, una promesa incumplida.


Asistencialismo se vuelve ley en el Perú


Tenemos ya una larga historia de medio siglo en el reparto de alimentos como recurso para aliviar la pobreza. Todo comenzó en tiempos de don Manuel A. Odría, el general dictador (1948-1956) y su esposa doña María Delgado con los primeros Clubes de Madres y el apoyo de la iglesia católica y algunas iglesias evangélicas y adventistas escogidas para canalizar las donaciones de alimentos de los países llamados ricos. En tiempos de Velasco Alvarado y Morales Bermúdez, 1968-1980, resurgieron los comedores municipales. La señora Violeta Correa, esposa del presidente Fernando Belaunde (1980-1985) dirigió un programa de entrega de cocinas para los comedores. Gracias al primer alcalde de izquierda en Lima, Alfonso Barrantes (1983) surgió el programa El Vaso de Leche. Después, ya en tiempos de Fujimori (1990-2,000) se creó el Programa Nacional de Apoyo Alimentario PRONAA. En apretado resumen, los circuitos de caridad para el reparto de alimentos son los siguientes; 1. Desde Europa y Estados Unidos a través de USAID y los diferentes gobiernos llegan los excedentes de alimentos de los países capitalistas, envueltos en papel de regalo. 2. Organizaciones de caridad de las diversas Iglesias (CARITAS, Iglesia Católica; OFASA, Adventistas, CARE, Evangélicos) que distribuyen la ayuda enviada por los países capitalistas de más alto desarrollo y la que por su cuenta consiguen entre sus propios miembros y amigos. 3. El Programa Nacional de Apoyo Alimentario PRONAA, como la central estatal de distribución de alimentos.


Montoya Rojas

Colaborador

diario la primera

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