¡INAPLICABILIDAD DE LEY Nº29944 LEY DE REFORMA MAGISTERIAL; PAGO INMEDIATO DEL 30% POR PREPARACION DE CLASES Y EVALUACION!

Para tener Presente

"Los Maestros, al ponernos al servicio del Estado, no hemos vendido nuestra conciencia ni hipotecado nuestras opiniones, ni hemos perdido nuestra ciudadanía. El hecho de recibir una suma mensual de dinero significa sólo el pago de nuestros servicios profesionales, pero no el pago de un silencio y de una conformidad que repugna. Quienes pretenden que el maestro debe "callar, obedecer y trabajar", están en un error, y cometen un insulto a la dignidad humana... ". José Antonio Encinas

¿REFORMA EDUCATIVA?

¿Reforma educativa para mejorar la calidad académica? Es posible esto sin atender el rezago educativo en materia de infraestructura en zonas marginales, con estudiantes mal alimentados y desnutridos, sin planes de estudio acorde a las necesidades de la población.

Evaluar a los maestros, ¿Quiénes, las instituciones corruptas del Estado? ¿La Ministra Bachiller que no sabe quien proclamó la independencia del Perú? ¿Los intelectuales “expertos” de la televisión? ¿Los periodistas mercenarios asalariados de la gran empresa?


ley de reforma magisterial y la destitucion por inasistencia y tardanza

16 mayo 2010

Los siete momentos del cambio social

Intervención en el Congreso “Marxism 2009”
Los siete momentos del cambio social

http://www.herramienta.com.ar


La crisis es, a mi juicio, una racionalización irracional de un sistema irracional. La irracionalidad del sistema queda perfectamente clara hoy: masas de capital y trabajo inutilizadas, de costa a costa, en el centro de un mundo pleno de necesidades insatisfechas. ¿Acaso esto no es una estupidez? La racionalización que el capital desea tiene por objeto restablecer las condiciones de extracción de plusvalía, restaurar los beneficios. El medio irracional de lograr este objetivo consiste en suprimir trabajo y capital, condenando inevitablemente al fracaso la racionalización buscada. He aquí lo que entiendo por racionalización irracional de un sistema irracional.

Sin embargo, el socialista que soy considera que existe otro medio de racionalizar el sistema. La cuestión fundamental, a mi modo de ver, consiste en determinar las condiciones que permitan al capital y al trabajo, reunidos, ir efectivamente al encuentro de las necesidades de la humanidad. Es la racionalización a la cual deberíamos tender todos de ahora en adelante. En efecto, hoy día la crisis abre la oportunidad de pensar la transición hacia el socialismo, hacia el comunismo.

Ahora bien, buscar respuestas en el sistema en el cual vivimos implica reafirmar nuestro entusiasmo revolucionario. Entiendo que para ello es necesario volver de nuevo a los orígenes de este entusiasmo. Aunque aprecié mucho el impulso revolucionario que reinaba ayer aquí por la noche, con Alex Callinicos o Slavoj Žižek, me pareció no obstante que éste no estaba libre de peligros. En nuestra época, el adjetivo revolucionario se ha vaciado de sentido. Todo es revolucionario, incluidos los cosméticos, y no estoy seguro de querer llegar a ser un experto del último pulverizador capilar revolucionario; ¿Acaso Margaret Thatcher no se definía ella misma como revolucionaria?

Pensar para actuar

¿A qué debería parecerse el movimiento revolucionario que deseamos? Para responder a esta cuestión debemos forjar una teoría del cambio social que nos ayude a determinar los medios por los cuales un movimiento revolucionario pueda conducirnos hacia una sociedad radicalmente diferente. Con ese fin, me interesé cada vez más de cerca con lo que es, a mi juicio, la teoría del cambio social desarrollada por Marx en El capital. Y voy a utilizarla para que reflexionemos sobre esta teoría como un medio para actuar.

El pasaje sobre el cual me detengo siempre es una nota a pie de página (la nota 4) del capítulo 15 del libro I, titulado “Mecanización y gran industria”. Marx desarrolla la idea de que la tecnología, la relación con la naturaleza, las relaciones sociales y las representaciones mentales se imbrican en una suerte de configuración dialéctica. Conecta igualmente esta idea con su lectura de Darwin, lo que me parece casi corresponder con una tentativa evolucionista para establecer una teoría del cambio social. Marx plantea la cuestión en estos términos: analicemos estos distintos elementos poniéndolos en relación con nuestra concepción del futuro; es decir, partamos de donde estamos ahora y reflexionemos sobre los medios para llegar a otras configuraciones.

La relación con la naturaleza: primer momento del cambio social

El primer concepto sobre el cual Marx se detiene es el de la relación con la naturaleza. ¿En qué consiste nuestra relación con la naturaleza? ¿Cómo la comprendemos? ¿Por qué medios queremos modificarla en el futuro y cómo pensamos la relación dialéctica entre la actividad humana y la transformación de la naturaleza? Colocar la relación con la naturaleza en estos términos vuelve obsoleta la idea de que la naturaleza podría ser determinada por la actividad humana. Al contrario, aparece más bien como un componente del cambio social. En otras palabras, colocar la relación con la naturaleza así implica que la transformación humana y la transformación del orden de la naturaleza son interdependientes, evolucionan juntas. Esta dialéctica es crucial en la historia humana. Y cuando Marx la aborda, lo hace de manera extensa, abarcativa y compleja.

He aquí, en cualquier caso, un momento de la transformación histórica sobre la cual Marx nos invita a que reflexionemos: ¿Qué tipos de relación con la naturaleza apuntan a una sociedad socialista? ¿Y cómo vamos a conseguir, a partir de la situación actual, establecer nuevas formas de relación con la naturaleza en la sociedad socialista futura?

El momento tecnológico

Marx introduce otro elemento: el tecnológico. Para él, la tecnología no se reduce a las máquinas sino que se refiere también a la concepción, a las formas sociales y a la organización del trabajo, así como a la formación y los conocimientos necesarios. Este momento nos reenvía a una extensa esfera de actividades. ¿Qué tipos de combinaciones tecnológicas deseamos y cómo pueden ser establecidas? He aquí las cuestiones a las cuales debemos responder. A ellas se añade el problema planteado por Marx en el capítulo 15, consagrado a la gran industria: ¿Cómo el capitalismo definió una tecnología que le es propia y que corresponde perfectamente con sus necesidades específicas y a sus medios de producción? Después de todo, el capitalismo tiene su origen en tecnologías feudales, en formas de organización social feudales. Y es solamente cuando desarrolla su propia tecnología que de verdad se afirmó como capitalismo. La evolución de la tecnología se conecta entonces con la aparición de un nuevo modo de producción que rompe con el feudalismo.

Se trata, entonces, de colocar un haz de cuestiones verdaderamente cardinales para nosotros: ¿Qué tipos de tecnologías podemos imaginar para la sociedad socialista? ¿Cómo establecerlas, al mismo tiempo que hoy sólo nos parece posible utilizar las formas tecnológicas que conocemos? ¿Cómo podremos pasar de tecnologías capitalistas a otras completamente diferentes? En otras palabras, se trata de plantearse exactamente las mismas cuestiones que en el capitalismo se plantearon para pasar de las tecnologías feudales a sus propias tecnologías.

Esta cuestión no es, obviamente, independiente de la relación con la naturaleza. Porque la relación con la naturaleza es definida por parámetros tecnológicos, al menos tanto como las tecnologías son determinadas por problemas vinculados a la naturaleza. En la actualidad, las “tecnologías verdes” se consideran como un medio para responder a las dificultades que plantea la relación con la naturaleza. Existe entonces una estrecha relación entre la evolución tecnológica y la evolución de nuestra relación con la naturaleza. Es decir, estas evoluciones están dialécticamente relacionadas una con la otra, aunque son independientes entre sí. Así como lo que hacemos tiene consecuencias directas sobre la naturaleza, esta cambia por sí misma también y debemos adaptarnos a ello. No es una casualidad si, por ejemplo, se asociaron algunas gripes aparecidas recientemente con las grandes densidades de la industria agroalimentaria. Surgida en México, la gripe porcina procede en realidad del desplazamiento de las grandes concentraciones de cerdos de Carolina del Norte hacia este país. En el Delta del Rivière de las Perlas (Sur de China), la gran concentración de aves (incluidos pollos enfermos) implicó la aparición de la gripe aviaria.

El mecanismo tecnológico y la relación con la naturaleza son, por tanto, dos momentos del proceso de transformación en los cuales debemos pensar.

Las relaciones sociales

El tercer elemento sobre el cual Marx se detiene se refiere a las relaciones sociales. ¿De qué tipos de relaciones sociales estamos hablando en el presente y en qué tipo de relaciones sociales queremos trabajar? Queda claro que esta cuestión no es independiente de los mecanismos tecnológicos, que tiene que ver con la relación con la naturaleza. En efecto, estas relaciones constituyen una esfera verdaderamente compleja, dentro de la cual los conflictos son numerosos, tanto en lo que concierne al tipo de relaciones sociales que contemplamos -en términos de clases sociales, de género, de “razas”- como a los medios de los que disponemos para asumir el conjunto de estas cuestiones.

De este modo, las tecnologías limitan las posibilidades de algunos tipos de relaciones sociales. Por ejemplo, yo defiendo la idea de una división horizontal de las tareas sociales en el marco de algunas actividades comunes. Y con todo, tendría temor de ver a un anarquista a la cabeza de una central nuclear. Y francamente, la existencia misma de las centrales nucleares -y que se piense que ellas existan para un determinado tiempo- implica tomas de decisiones rápidas, con el riesgo de que una u otra explote.

Entonces, en cierto sentido, las tecnologías de las que disponemos no están desvinculadas de una determinada manera de concebir las relaciones sociales; del mismo modo, las posibilidades de ver las relaciones sociales no están desvinculadas de las tecnologías disponibles. Algunos piensan que es maravilloso poder beneficiarse de las tecnologías solares y de las energías eólicas. Sin embargo, el desarrollo de estas tecnologías depende de metales que poseen las cualidades magnéticas necesarias para su funcionamiento. Ahora bien, un 95% del comercio de estos metales raros procede hoy de China. Así pues, tal solución suscita otras dificultades, vinculadas, en particular, con la posición dominante de China en el comercio de los metales raros.

Organización de la producción, representación mental del mundo, de la vida diaria y del “vivir juntos”

El cuarto elemento sobre el cual Marx se detiene es, por supuesto, la organización de la producción. La producción puede organizarse de numerosas maneras diferentes. Debemos reflexionar sobre el proceso de producción y sus métodos de funcionamiento. La organización de la producción no está, nuevamente, separada de las relaciones sociales, de los medios tecnológicos y de la relación con la naturaleza.

Marx introduce una dimensión más que, en mi opinión, es en verdad muy importante: la representación mental del mundo. Ésta debe cambiar: debemos modificar nuestra manera de vernos en el mundo en términos de relaciones sociales, de medios tecnológicos, de relaciones con la naturaleza, en resumen: en relación con todas las cuestiones mencionadas anteriormente. De nuevo, esta transformación no es independiente de todos los demás aspectos. A eso se añade nuestra concepción de la vida diaria (el trabajo, los niños, etc.). ¿De qué se trata, en definitiva, hoy? ¿Y cómo lo vemos en la sociedad que debe construirse?

En fin, el último aspecto sobre el cual Marx hace hincapié remite a la noción de “vivir juntos”, es decir, todos los elementos de carácter institucional y administrativo que cimientan a la sociedad y gracias a los cuales los hombres y las mujeres pueden coexistir.

La revolución permanente del capitalismo

Tenemos así siete aspectos que participan en la transformación de todo orden social. Estos siete momentos evolucionan juntos en cada una de las fases de transición del orden social existente. Así pues, cuando Marx reconstruye el paso del feudalismo al capitalismo en El capital, destaca el hecho de que todos estos elementos debieron cambiar los unos en relación con los otros. En efecto, eso parece bastante claro, y es absolutamente falso sostener que Marx se haya imaginado que sólo uno de estos aspectos pudiera haber sido el determinante: el cambio tuvo implicaciones sobre cada uno de estos elementos. La transformación social es entonces un proceso que evoluciona de manera interdependiente; en eso se parece al sistema ecológico. La transición del feudalismo al capitalismo implicó de hecho una transformación de la representación mental del mundo, del proceso de producción, de la tecnología, y de la relación con la naturaleza.

Sin embargo, a partir del momento en que el capitalismo se afirmó, no quedó satisfecho con la manera en que estos siete momentos se articulaban. En efecto, optó por una revolución perpetua. Piensen un poco en estos siete aspectos y traten de recordar cómo eran visualizados en 1970. ¿Cuál era entonces la representación mental dominante del mundo? ¿Y cuál es la de hoy? El capitalismo se presenta así como una reconfiguración radical permanente de todos estos momentos.

Las crisis configuran de nuevo al conjunto de estos elementos. En la actualidad, precisamente, atravesamos una crisis y debemos pensar en todas las posibilidades que se abren en este momento particular para configurar de nuevo el conjunto de estos aspectos, con el fin de reorientar la sociedad no en el sentido hasta ahora dominante -hacia las ganancias capitalistas- sino en una dirección radicalmente diferente, para responder a las necesidades de la humanidad.

Las posibilidades abiertas por la crisis

De ellas deberíamos ocuparnos en este momento. Lo que es de verdad maravilloso en el hecho de ver las cosas así es que el movimiento social puede tomar apoyo sobre no importa cuál de estos aspectos. Sin olvidar, sin embargo, que lo importante es no detenerse en uno u otro. En otras palabras, es necesario crear un movimiento revolucionario móvil que atraviese todas estas interrelaciones dialécticas. El capitalismo no sabe qué tipo de reconfiguración va a establecerse. Estamos hoy en un momento donde debemos estar en condiciones de dar sentido a todas estas posibilidades. Pero para ello, necesitamos recursos, imaginación, creatividad científica; tenemos necesidad de la ayuda de mucha gente. Debemos movilizar al conjunto de estas fuerzas. Por tanto, en este momento de crisis, uno de los problemas principales al cual debemos hacer frente es que todos estos recursos potenciales están, en cierta medida, aprisionados ideológicamente bajo el yugo de las estructuras institucionales, y por ello debemos liberarlos.

Yo trabajo en el sistema universitario; una de las más importantes tareas que tenemos que encarar hoy es liberar a la universidad de las limitaciones corporativistas neoliberales y movilizar a todas las personas que se preguntan lo que está en curso, con el fin de animarles a reflexionar. Imagínense que pueda hacerse… Pero debemos hacer más todavía. La universidad no se cuestiona sola; es necesario movilizar a otras instituciones, hacer el llamado; he aquí lo que en verdad debe hacerse.

Una visión radicalmente otra del mundo

Con el fin de movilizar al conjunto de estos recursos es necesario avanzar una visión del mundo radicalmente diferente, y proponer soluciones alternativas a aquellas sobre las cuales numerosas personas tienden. Debemos, por otro lado, extender esta nueva visión del mundo en el sentido más amplio posible. En otras palabras, si existe una transición entre el capitalismo y el socialismo, ella deberá ser tan larga y compleja como la que señaló el paso del feudalismo al capitalismo. Considerar así la fase de transición implica que es necesario ir más allá de las barricadas y la toma de poder. Ciertamente debemos tomar apoyo sobre estructuras existentes, sobre el Estado, pero debemos reconfigurar radicalmente al Estado. En mi opinión, no tiene ningún sentido llamar a la destrucción del Estado, porque la cuestión del tipo de institución que debe sustituir al Estado va a plantearse inevitablemente. Alguna cosa similar al Estado deberá organizar al Estado y eso implicará una reconfiguración de toda la estructura institucional.

Aquí está, a mi juicio, el conjunto de tareas que debemos atender. Ahora bien, nos enfrentamos a una crisis mayor en nuestras propias filas, vinculada a nuestra falta de imaginación en cuanto a lo que debe y puede hacerse reuniendo y movilizando todos los recursos disponibles. Debemos tener una visión más amplia que aquélla que expresa generalmente la izquierda.

La ciudad como bien común

Uno de los grupos con los cuales trabajo en Nueva York se llama “Derecho a la ciudad”. Se trata de una asociación que reúne aproximadamente a quince organizaciones que defienden distintos intereses (los sin refugios, las víctimas de la criminalización, los homosexuales, etc.). Estas organizaciones se reunieron con el fin de defender el derecho a la ciudad, a recuperar la ciudad como bien común. Se trata, a mi juicio, de un muy importante movimiento político que busca proyectarse nacionalmente; pretende extenderse en Nueva York, Miami, Washington, Los Ángeles y otras ciudades más. Aunque no sé cómo situarlo en las distintas concepciones de las clases sociales puestas en cuestión esta noche, lo considero como un movimiento de clase.

Muchas esferas, cuestiones, temas, deben ser abordadas: aquellas que afectan a la gente y son verdaderamente indignantes. Por ejemplo, en enero de 2008, dos millones de personas habían perdido sus casas en los Estados Unidos. Durante el mismo mes, Wall Street se asignaba una prima de 32.000 millones de dólares (sólo 2% menor que el año anterior), ¡una prima por haber llevado a la ruina el sistema financiero mundial! Encuentro eso en verdad indignante. Pero lo es más aún el que aquéllos que perdieron su casa fueron considerados responsables del desastre. Eso no deja ninguna duda en cuanto a la incapacidad de comprender la naturaleza sistémica de la crisis.

El papel de la izquierda hoy

Tenemos un papel muy importante que jugar para esclarecer a la gente. Las visiones del mundo con las cuales se acercan a estas cuestiones son absolutamente erróneas. Es una de las razones por las cuales me interesé en la teoría del cambio social en Marx. Es necesario poder llevar la batalla sobre todos los frentes y combatir la ideología dominante. Internet puede ser un buen medio, pero la red puede ser utilizada también para otros fines, al igual que en su tiempo lo fue el teléfono: puede ser a la vez un instrumento para lograr objetivos revolucionarios así como un medio para defender opciones contrarrevolucionarias.

Cuando desarrollo la idea de la transición del feudalismo al capitalismo no quiero decir que hoy se trata exactamente de la misma cosa. Lo que este ejemplo muestra es que es necesario pensar en el conjunto de los elementos que implica el cambio social; la presión de la clase obrera por sí sola no basta. Francis Bacon [filósofo inglés del siglo XVII que dio un marco teórico a las ciencias modernas, NdT] modificó profundamente la concepción de la naturaleza y también transformó radicalmente la manera en que el sistema de producción podía comprenderse. Esta transformación radical permitió después reorganizar la producción. En resumen, eso que se consideraba como un arte en el siglo XVI se volvería una ciencia y una tecnología en el siglo XIX.

En otros términos, estos cambios se llevan a cabo constantemente. La burguesía hace cosas que abren actualmente posibilidades; para nosotros se trata de asirlas, reconocerlas y analizarlas. Mucho trabajo nos espera. Es necesario intentar considerar lo que se hace aquí, en Egipto o en América Latina. Los movimientos sociales que se dicen hoy anticapitalistas son innumerables. Ahora bien, se trata de saber cómo unirlos proponiendo una visión del mundo que esté realmente en condiciones de impugnar al capitalismo mundial. Y eso debe hacerse a través de alianzas y también a través de la comprensión de cada uno de los siete aspectos desarrollados aquí. Se trata de observar también cómo se articulan los unos con los otros, en función de los distintos contextos en los cuales se llevan a cabo (la situación no es la misma, por ejemplo, en Sudáfrica o Zimbabue). Debemos imaginar una manera dialéctica de articular al conjunto de estos elementos.

Leer a Marx hoy para cambiar el mundo

Mi análisis teórico desafía algunos de las interpretaciones clásicas de Marx. El argumento según el cual la superestructura sería modelada por la infraestructura no me convence, ya que no pienso que las ideas vengan determinadas por la base material. Todo es dialéctico y, al leer Marx, se no se puede ver nada de otro modo. Si hubiera pensado que todo venía determinado por las circunstancias materiales, no habría escrito El capital. Redactó este libro precisamente porque no creía en eso. Por otro lado, escribir El capital no basta, porque no basta con trastornar nuestra representación del mundo para cambiarlo: todos los demás momentos deben transformarse también; si no cambian, estaremos condenados.

A veces es posible tomar apoyo sobre la transformación de las relaciones sociales, pero si los otros aspectos no cambian también apenas se puede ir muy lejos en la transformación del universo social. Es necesario siempre tener en el espíritu al conjunto de elementos que lo condicionan y el conocimiento de cómo se articulan los unos con los otros. Esta es la razón por la que la construcción de un movimiento para el socialismo requiere una gran capacidad de imaginación. Sin eso, seguiremos haciendo principalmente aquello de los que muchas personas hablaron aquí: defender esto y defender aquello. Esto es ciertamente una etapa necesaria para constituir la base de todo movimiento, pero si afirmamos que “es el momento de pasar al ataque”, ello implica otra cosa.

Esta es la razón por la que el período de crisis que cruzamos es extremadamente importante; es un momento de debilidad de los poderes dominantes, y en tales momentos hay más posibilidad de pasar al ataque. Por eso debemos reflexionar sobre algunos verdaderos planes de ataque que nos permitan invertir la dinámica de este momento de transformación radical. Porque debemos emerger, de una manera o de otra, y nuestra tarea consiste en garantizar que podamos hacerlo de la mejor manera posible y no dejar que el sistema decida por nosotros, con el riesgo de que se sobreviva a sí mismo. Si no, nos encontraremos muy pronto en un marasmo peor; porque, francamente, no creo que este sistema sea posible a largo plazo. No me propongo defender aquí una visión apocalíptica, pero sinceramente no veo cómo el 3,5% o incluso 3% de crecimiento serán indefinidamente posibles. Ahora bien: tal es la condición precisamente necesaria para el restablecimiento del capitalismo. Pero al proseguir sobre este camino, iremos simplemente de una crisis a otra. Es necesario hacer algo ahora o, por lo menos, prepararnos para la próxima vez.


Intervención en el Congreso “Marxism 2009”, organizado por el SWP (Partido Socialista de los Trabajadores) británico en Londres, del 2 al 6 de julio. David Harvey participó en el taller consagrado a la crisis económica junto a Chris Harmann. En su intervención se desarrolla principalmente una idea que parece paradójica hoy con relación al repliegue del movimiento social. Para él la crisis, lejos de cerrar los horizontes socialistas, abre nuevas perspectivas. Es la hora, según él, para las fuerzas de izquierda, de volver a salir al ataque, armadas de una teoría del cambio social que se inspira en Marx. (Nota de los editores franceses)

Transcripción, traducción al francés, título y encabezamientos de Stéfanie Prezioso para solidaritéS, n°159, 4 de diciembre de 2009, según el video disponible en youtube: “The Crisis today: Marxism 2009, Bloombsburry, July 5 2009”. Versión en castellano tomado de Viento Sur sección web, traducción de Andrés Lund Medina. Revisión del texto de los editores de Herramienta.

Fuente: http://www.herramienta.com.ar/revista-herramienta-n-43/los-siete-momentos-del-cambio-social

rCR

14 mayo 2010

“El capitalismo no es eterno”

“El capitalismo no es eterno”

Página 12


¿Qué es ser de izquierda, si se aceptan razones tales como que la división del sujeto es incurable, que el plus de goce no es cancelable históricamente por ninguna dialéctica de superación, que la labor de repetición de la pulsión de muerte horada los espejismos de progreso de cualquier civilización, que la política y el discurso del Amo mantienen la voluntad de que la cosa marche, que la Revolución es el retorno de lo mismo al mismo lugar y, a veces, con consecuencias más mortíferas, que la singularidad del goce y el deseo no es subsumible en el “para todos lo mismo” de la cosa política? Podría seguir sumando razones, desde distintos lugares de la obra de Freud, la enseñanza de Jacques Lacan y la orientación de Jacques-Alain Miller, que muestran cómo los llamados fundamentos de la izquierda quedan perforados en su suelo ontológico más seguro cuando se confrontan a la lógica del discurso analítico.

Tal vez estas razones provocaron que muchos lacanianos se hayan apartado de los caminos trazados históricamente por la izquierda. Muchos colegas han construido una sabiduría escéptica en materia política, o un conservadurismo lúcido, o una lectura irónica y en diagonal. Escucho, respeto y aprendo de ello, pero mi posición es que se puede, con la enseñanza de Lacan:

- Primero, dar cuenta de la derrota de la izquierda a escala mundial a partir de los setenta, indagarla en la fantasmática que, incluso después de que la derrota se consumó, la dominaba.

- Segundo, ofrecer al marxismo un lugar para hacer su duelo, teniendo en cuenta que el lugar donde verdaderamente se hace el duelo es fuera del hogar: la única teoría materialista que, en el siglo XXI, sigue proponiéndose pensar una práctica que opere sobre lo real imposible, es la enseñanza de Lacan.

- Tercero, estos propósitos se sostienen sin ningún fundamento: Lacan no puede ser un nuevo fundamento para la izquierda; es su “desfundamentación”, la demostración de que sólo la causa ausente es realmente operativa; se trata de una apuesta sin Otro y sin garantías. No obstante, esta apuesta considera que el capitalismo, a pesar de su movimiento circular y sin corte, aunque no se pueda deducir el lugar de su salida y no se pueda nombrar el ámbito donde sea factible esa salida, aunque no se disponga del nombre de aquello que viene después, aunque no exista ningún punto en el que se pueda designar en qué consiste una lucha anticapitalista, sin embargo el capitalismo no es una realidad eterna, necesaria y cuasinatural donde la condición humana se realice en su último escalón. Por el contrario, se trata una vez más de afirmar su carácter contingente y, por lo tanto, el advenimiento siempre posible de otra manera de ser con los otros, distinta a la que se conoce en el capitalismo.

- Por último, me gustaría recordar que ser de izquierda es considerar que la explotación de la fuerza de trabajo realizada en la forma de la mercancía es un insulto a la diferencia absoluta. Una cosa es aceptar la inquietante homología entre el plus de gozar y la plusvalía y otra es aceptar la explotación como si en sí misma fuera un rasgo más de la condición humana y, en la actualidad, a un paso de ser “fundamentada” por alguna disposición cerebral. La jerarquía del mercado no es la diferencia, sino su tergiversación numérica y equivalencial.

* Fragmento de una exposición en el Seminario Atlántico de Pensamiento, evento que tiene lugar desde 2005 en Las Palmas de Gran Canaria, España (www.seminarioatlantico.org). En la última edición participaron también Gianni Vattimo, Ernesto Laclau, Chantal Mouffe, Paula Sibilia, Joan Busquets y Javier Tolentino.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-145570-2010-05-13.html

Garzón y la batalla de la memoria

Garzón y la batalla de la memoria



No soy de un pueblo de bueyes

que soy de un pueblo que embargan

yacimientos de leones,

desfiladeros de águilas

y cordilleras de toros

con el orgullo en el asta.

Miguel Hernández


El 26 de abril la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) de Chile envió una carta al embajador de España, Juan Manuel Cabrera Hernández, en la que expresa al Gobierno, la Audiencia Nacional y la ciudadanía española su irrestricto apoyo a la causa penal por los crímenes del franquismo abierta por el juez Baltasar Garzón. No se trata de una opinión cualquiera. Creada a finales de 1974 bajo la protección de la Iglesia católica y otras confesiones religiosas, la AFDD impulsó con valor las primeras movilizaciones públicas contra la dictadura del general Pinochet y fue la primera organización chilena que se hizo parte de la querella presentada contra los integrantes de la junta militar ante la Audiencia Nacional el 3 de julio de 1996 por la Fundación Presidente Allende de España.

Aquella querella fue instruida durante dos años por el magistrado Manuel García Castellón, mientras que Garzón se ocupaba de otra similar contra los jerarcas de la dictadura militar argentina del periodo 1976-1983 interpuesta, entre otros, por la Secretaría de Derechos Humanos de Izquierda Unida. A mediados de octubre de 1998, tras conocer que Augusto Pinochet se hallaba en Londres, García Castellón y Garzón cursaron peticiones a través del Ministerio de Justicia y la Interpol para interrogar al ex dictador, quien se recuperaba en una clínica de una operación. En la noche de un inolvidable 16 de octubre de 1998, Pinochet fue detenido… y la historia de Chile experimentó un viraje notable, puesto que la impunidad de los represores de la dictadura empezó a resquebrajarse. A Garzón le cupo un papel destacado en el avance de este país hacia una democracia con memoria histórica desde que el 20 de octubre de aquel año García Castellón se inhibió en su favor y asumió también la investigación de los crímenes de la dictadura chilena. Mientras el fiscal jefe de la Audiencia Nacional y el Fiscal General del Estado de entonces, Eduardo Fungairiño y Ernesto Cardenal, objetaban su actuación y aseguraban que la justicia española no tenía jurisdicción para investigar los crímenes denunciados, el 30 de octubre de 1998 los once magistrados de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional declararon por unanimidad (en una resolución histórica) que España podía juzgar a Pinochet por genocidio y terrorismo.

Casi doce años después, la dictadura militar ya no es defendida abiertamente por ningún sector relevante de Chile, cerca de 800 represores están procesados en los tribunales y la recuperación de la memoria es bien visible: una estatua del Presidente Salvador Allende saluda a quienes pasean por las proximidades de La Moneda, el recinto deportivo donde fue asesinado el creador de Te recuerdo Amanda se denomina Estadio Víctor Jara, numerosos centros clandestinos de detención y tortura son lugares de memoria, un informe avalado por el Estado reconoció en 2004 las torturas sufridas por más de treinta mil ex prisioneros políticos…

En cambio, en nuestro país la ignominiosa impunidad de la dictadura franquista se consolida de la manera más perversa: el juez Garzón ha sido denunciado, tras su intento de investigar los crímenes fascistas, por quienes ayer fusilaban y sepultaban a los republicanos en las cunetas (y ahí yacen todavía hoy, siete décadas después, la inmensa mayoría), por quienes jaleaban al tirano en la Plaza de Oriente y el miércoles conocimos la decisión del magistrado del Tribunal Supremo Luciano Varela de abrirle juicio oral. Y si en Francia el presidente Sarkozy ordenó en el otoño de 2007 dar lectura en todos los liceos a la carta enviada por el joven luchador de la Resistencia, Guy Môquet (¡comunista!), a sus padres en vísperas de su fusilamiento por los nazis el 22 de octubre de 1941, aquí el Partido Popular descalifica a quienes reivindican la memoria de quienes dieron su vida por la democracia, la libertad, la justicia social, el progreso y la cultura.

La persecución contra Garzón desatada por los sectores conservadores deja al desnudo las carencias de una democracia construida sobre el olvido, la impunidad y el miedo en el transcurso de una Transición nada modélica. No obstante, la solidaridad con el intento de este magistrado de investigar los crímenes de la dictadura ha suscitado una intensa y ejemplar movilización ciudadana que se une a la creciente demanda social de una evolución democrática hacia la III República.

A lo largo de este mes de abril, mientras arreciaba la ofensiva contra Garzón y se celebraban los masivos actos en apoyo de este magistrado, en todos los rincones de España se han desarrollado actos de reivindicación de la II República y de apuesta unitaria, pacífica, democrática por la construcción de un Estado federal y republicano; no sólo para que podamos elegir en las urnas al Jefe del Estado, sino también para construir una sociedad mucho más avanzada en términos de justicia social.

Como en el caso de Chile, la determinación de Garzón puede contribuir a cambiar positivamente la Historia. Desde allí, las admirables luchadoras de la AFDD nos recuerdan lo evidente: “Sancionar a un juez que opta por una correcta interpretación de la calidad de los crímenes [crímenes contra la humanidad] de la era de Francisco Franco es permitir que la impunidad se cierna sobre los responsables políticos de más de cien mil desapariciones en su Patria, sentando un precedente ético y legal incalificable. Creemos firmemente que la labor de todo Estado democrático es perseguir y sancionar a quienes violaron los derechos humanos…”.

La “batalla de la memoria”, la opción por una sociedad más democrática que destierre la impunidad y el olvido de los crímenes franquistas, continúa.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

13 mayo 2010

CAMIONES PORTATROPAS.

Qué sensación tan pero tan desagradable, luego de leer el informe de IDL-REPORTEROS...qué podemos hacer...???!!! miramos impávidos cómo los diversos signos de corrupción del gobierno aprista van quedando en el limbo del olvido por una u otras razones...que si se perdieron 832 cajas con información valiosa de la procuraduría de Salud...que si se quemaron unos archivos...que si se perdieron los audios...que si "licenciaron" a un conspicuo líder del APRA...que si tomaron una mala decisión y murieron decenas en Bagua, que si el "moqueguazo" cobró víctimas...que si cobraron 32 soles por un menú que valía 8 soles cuando el sismo del sur...que si pagaron precios excesivos por los patrulleros , los descubrieron y tuvieron que cancelar la compra despues igual los compraron...que si las ambulancias no eran las adecuadas, igual las compraron...que si lo de Taboada, que si lo de Olmos, que si lo de Crousillat...entre otras perlas....y ahora ésto...! francamente no tienen sangre en la cara... compras que Luis alva Castro denegó, cuando era mInistro del Interior, por caro...ahora compran los camiones portatropas EVIDENTEMENTE SOBREVALUADOS y no es difícil inferir porqué...ya basta no...?!.

LEÁMOS EL INFORME DE IDL REPORTEROS ...y felicitaciones a tan prestigioso equipo de investigación.
http://idl-reporteros.pe/2010/05/07/portatropas-la-otra-compra/

COFOPRI: CULPABLES...? LOS QUE FIRMARON EL DECRETO SUPREMO 032.2008.

COFOPRI: CULPABLES...? LOS QUE FIRMARON EL DECRETO SUPREMO 032.2008.

Es sorprendente cómo , cual granos de una mazorca, van cayendo aquellos APARENTEMENTE RESPONSABLES de los graves e inconfesables actos más grandes de corrupción como es apropiarse de tierras eriazas para "venderla" a supuestos anónimos beneficiarios , cuando en realidad lo que estaba ocurriendo y que hoy se ha destapado como una marmita a presión es que los que van cayendo no son los verdaderos responsables...uno de ellos que lo atraparon entrando a CUARTO PODER para declarar y solicitando garantías para su vida : César Castagne Chung quien dijo que Julio Calderón Rodríguez ex-secretario de COFOPRI y Pdte. del Tribunal Electoral del APRA LO PRESIONÓ para que firmara bajo amenaza de botarlo de la chamba que tanto necesitaba.

Han apresado tambien a la abogada Erica Serrano Arias y a Hernán Hidalgo Díaz ex jefe zonal de COFOPRI Lima -Callao y a Daniel Gonzales Gonzales y seguirán apresando funcionarios de segunda estofa y apresarán a Oswaldo Chauca Navarro, quien "compró" 30 Has de terreno en Chilca a 4,700 soles cuando su precio era de más de 30 millones de dólares...!!!, pero no es el único ,en Trujillo , "vendieron" 38,570 metros cuadrados a 500,000 soles cuando su precio era de 3 millones de dólares...!!! y las playas de Paracas...? y las playas de Barranca...? y en la sierra ...? y...Dios mío dónde no habrán metido sus narices.

PERO EL GRAN TEMA es quiénes son los verdaderos culpables y que nuevamente serán sumergidos en el anonimato...porque hay culpables políticos y son los que firmaron el DECRETO SUPREMO N° 032.2008 que en el artículo 35 facultaba a COFOPRI A procesar en tierras eriazas la formalización...cómo es posible semejante decreto supremo cuando el COFOPRI o la COFOPRI SÓLO FORMALIZABA PREDIOS URBANOS...! he ahi el kid del asunto...entonces quiénes son los VERDADEROS CULPABLES...? fácil...! los que firmaron el Decreto Supremo. Para que apresan al "mundo" ... apresen a los que dieron la orden pol´tica a través del Decreto Supremo y que no nos vengan conque lo hicieron para formalizar algunas posesiones en manos de pobres campesinos o pequeños industriales...ahi está pués...! SU GRAN OBRA...!!!

Los estallidos sociales pueden colapsar a Europa

El efecto Grecia
Ajuste salvaje: Los estallidos sociales pueden colapsar a Europa

IAR Noticias

  • El brutal ajuste fiscal en Grecia, exigido por el capitalismo usurario para "refinanciar" su deuda (en realidad, solo un macro negociado con la crisis) ya se presenta como la mecha de un potencial estallido social en cadena que podría, como emergente principal, desencadenar un proceso de crisis política y de perdida de la gobernabilidad que se proyecte de la eurozona a toda la periferia europea.


El feroz ajuste fiscal de Grecia está demostrando como, de una forma salvaje, el sistema capitalista europeo (Estado y empresas privadas) descarga el costo del colapso financiero económico (la crisis) sobre el sector asalariado (fuerza laboral masiva) y la masa más desprotegida y mayoritaria de la sociedad (población pobre con limitados recursos de supervivencia), por medio de los despidos laborales y la reducción del gasto social ("ajustes"), que incrementan los niveles sociales de precariedad económica y de exclusión masiva del mercado laboral".

El salvaje plan de ajuste fiscal aprobado por el gobierno griego, por exigencias de la Unión Europea y el FMI, es una catástrofe que se abate sobre los trabajadores y los sectores más desprotegidos, sobre todo para los empleados públicos, que verán caer sus ingresos a la mitad.

"Vamos a responder con un vigoroso plan de protestas que comenzará este martes y culminará, en una primera etapa, con una huelga general". Elias Vetrakos es uno de los principales dirigentes del sindicato de empleados públicos, el más importante y numeroso de Grecia.

Por otra parte, y como consecuencia de la debilidad de su recuperación económica y del efecto contagio de la crisis fiscal que atraviesan algunos de sus integrantes, la Unión Europea transita por el peor momento histórico desde su creación y los peligros de desmembramiento y de ruptura de su moneda ya ocupan el centro del debate.

En general, la sombra de una insolvencia de pago generalizada (producida por los déficit y la baja de recaudación ) ya desató una crisis financiera, devenida en crisis fiscal fiscal, que precipita una embestida del dólar contra el euro creando un escenario de ruptura de la unidad política y económica de la Unión Europea.

En este escenario, el ánimo de los especuladores internacionales pasó del pesimismo frente al dólar al pesimismo sobre el euro, cuya debacle se suma al cuadro de debacle financiera en que se encuentra sumida la segunda economía mundial (en bloque) detrás de EEUU.

El euro, la moneda única, forjada en el seno de la antigua Comunidad Económica Europea, afronta su examen más crítico frente a la embestida del dólar, como vaticinan los especialistas.

Los problemas de Grecia dejaron de manifiesto la fragilidad de la recuperación de la zona euro y cualquier "nerviosismo" sobre la economía y el enorme déficit fiscal estadounidense quedó relegado a un segundo plano.

En este marco, Grecia, coinciden todos los analistas, es la mecha de un potencial estallido económico financiero en cadena que podría, como emergente principal, desencadenar un proceso de crisis social y política en toda la eurozona.

El estallido en números


Las proyecciones de un impacto social de la crisis en la eurozona, no se alimenta de especulaciones sino de números.

La Confederación Europea de Sindicatos (CES) estimó en 19 millones los trabajadores que viven bajo el umbral de la pobreza en el continente y reclamó más empleo y de mayor calidad ante la evidencia de que tener trabajo remunerado no garantiza quedar a salvo de la exclusión social en Europa.

Los cálculos de las organizaciones sindicales apuntan a que las personas en riesgo de exclusión social en Europa rebasan los 80 millones, por lo que llamron a las administraciones de los distintos Estados a “reforzar el papel de los servicios públicos”.

Uno de los responsables del CES, Georges Schnell, afirmó que la estrategia europea de lucha contra la pobreza “ya presentaba problemas antes de la crisis”, pero que la actual situación obliga a “reorientar” las políticas.

La secretaria de Igualdad de UGT de Cataluña, Raquel Gil, recordó que en Cataluña un 42% de los trabajadores tiene un salario inferior a los 1.000 euros mensuales, y que esta precariedad se concentra principalmente en el sector de los servicios y la atención a las personas.

Por otro lado, la contagiosa crisis fiscal, y el ajuste salvaje, que detona como emergente resistencia sindical y estallidos sociales, se alimenta a su vez con los datos negativos de la recuperación económica en la eurozona.

Según el último informe de la Comisión Europea, las expectativas económicas en los 16 países de la zona del euro empeoraron en febrero por primera vez en casi un año, un indicio más de que ha perdido fuerza la recuperación económica.

José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, presentó en frebrero a los dirigentes de los 27 miembros de la Casa Europea un informe que muestra las debilidades de la UE en números concretos.

La economía de la UE cayó en 2009 4%, es el peor dato desde la Segunda Guerra Mundial.

La producción industrial se desmoronó un 20%, conduciendo a la estructura industrial europea a la situación que se encontraba a mediados de los 90 del pasado siglo.

Actualmente hay 23 millones de europeos sin trabajo, 7 millones más que hace 20 meses, y la desocupación seguirá creciendo según todas las estimaciones.

Un 8% de la población europea tiene un empleo que no le permite salir de la pobreza, y 80 millones viven justo en el umbral que marca la pobreza.

No obstante los anuncios de "recuperación", la productividad económica es famélica y hace que el crecimiento estructural europeo sea dos tercios menor que el estadounidense.

Los déficits públicos regionales ya alcanzan una media de 7% del PBI contra el límite de 3% que había impuesto el Tratado de Maastrich. Y la deuda sube hasta el 80%. Los bancos, siguen sin prestar dinero como antes de la crisis, impidiendo el funcionamiento normal de las empresas.

En cuanto a las exportaciones, las exportaciones se reducen año a año ante el empuje de las potencias emergentes. Alemania pelea con China el lugar como segundo exportador mundial, pero el 60 por ciento de las exportaciones alemanas se hacen a la Eurozona.

Menos de un tercio de los europeos entre 25 y 34 años tiene un título universitario. En EEUU esa franja de la población alcanza 40% y en Japón 50%. Uno de cada siete niños deja el sistema escolar sin título alguno. Europa necesitará, en 2020 ,16 millones de trabajadores altamente cualificados, que a este ritmo no creará, pero sigue cerrando puertas a la inmigración.

Sólo trabaja el 66% de los europeos en edad para ello, frente al 70% de EEUU y Japón. Entre los mayores de 55 años, ese porcentaje cae al 46%.

Estos números ilustran más que nada sobre el declive y el colapso generalizado en la que parece haber ingresado la Unión Europea.

A cambio de los "préstamos" (fondos usurarios para mantener la rentabilidad especulativa con las deudas) de la UE y el FMI, los Estados de la Eurozona deberán ejecutar un durísimo plan de ajuste para reducir su déficit público.

España, este miércoles ya siguió el camino de Grecia lanzando un durísimo plan de ajuste de su economía que baja los salarios públicos, recorta drásticamente las pensiones, e instala una drástica disciplina fiscal que degrada todo todo el escenario de las conquistas sociales.

Detrás de Grecia y España, a su vez, se encuentran los Estados en "zona de riesgo" (como Irlanda y Portugal, o la misma Italia por ejemplo) que alimentan un potencial escenario de escalada indetenible de huelgas y estallidos sociales contagiándose por toda la geografía europea, incluida Europa del Este.

http://www.iarnoticias.com/2010/secciones/europa/0030_ajuste_conflictos_sociales_12may2010.html

Se busca nuevo modelo de desarrollo

Se busca nuevo modelo de desarrollo

IPS

Justificar a ambos lados
Las crisis económica, alimentaria y climática muestran la necesidad de implementar un nuevo modelo de desarrollo con mayor peso del Estado, porque el crecimiento derivado de las exportaciones y la especulación financiera tienen consecuencias negativas.

"Los mercados demostraron que no se pueden autorregular", remarcó Jean Feyder, presidente de la junta de comercio y desarrollo de la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad).

El Consenso de Washington, conjunto de políticas de liberalización económica elaboradas en los años 90 por los organismos de multilaterales de crédito, caducó. El Estado debe desempeñar un nuevo papel en el desarrollo, fue el mensaje que dejó el simposio de dos días organizado por la Unctad.

"Es muy importante el papel del Estado en el Norte para superar la crisis financiera", remarcó Feyder en el encuentro que terminó el martes.

"Los del Sur deben destinar fondos para desarrollar sus capacidades de producción, empezando por la industrialización y la protección de la industria naciente", añadió Feyder, representante de Luxemburgo.

Si hubo una oportunidad para realizar una reforma global de la economía, ya pasó, indicó el secretario general de la Unctad, Supachai Panitchpakdi.

"No hubo cambios fundamentales en la arquitectura institucional de la gobernanza económica. Algunas de las medidas más significativas se tomaron en el ámbito regional, como aumentar la integración Sur-Sur", indicó.

"El crecimiento de muchas naciones en desarrollo depende de sus exportaciones. La crisis económica y financiera es un llamado de alerta sobre el modelo de desarrollo. Impulsar la demanda regional y local puede contribuir a aumentar los ahorros y fomentar las importaciones. Los países deben estimular el consumo", añadió Panitchpakdi.

Pero se apuró a aclarar que con la búsqueda de un nuevo modelo de desarrollo, la "Unctad no niega el neoliberalismo", sino que trata de observar la crisis desde la perspectiva de los países pobres.

"Vivimos una de las peores recesiones de los últimos 70 años y los países pobres no reciben más fondos ni más comercio", añadió.

No puede seguir todo igual. "Las naciones en desarrollo deben depender más de sí mismas", sostuvo Panitchpakdi. "Eso no quiere decir cortar el comercio Norte-Sur, sino fortalecer el que ya existe, pues la mitad de los productos" de los países ricos van hacia los pobres, añadió.

En Asia, la recuperación se dio gracias al comercio regional.

La agricultura es una de las principales formas de subsistencia en África. Es un ejemplo perfecto del fracaso del modelo de desarrollo aplicado desde hace más de tres décadas.

"Quiénes son los pobres", preguntó Feyder. "Los que tienen hambre, 75 por ciento de los cuales viven en zonas rurales y son pequeños agricultores, campesinos sin tierra y pastores", respondió.

"Debemos priorizar el cultivo de alimentos para consumo interno, y no los de exportación, que generan ingresos. Al menos 10 por ciento de la asistencia oficial al desarrollo debe destinarse a la agricultura. Se debe proteger al sector de la competencia internacional cuando es muy débil, pero hace 30 años que liberalizamos los mercados", sostuvo.

Haití es un ejemplo de ello. El arancel a las importaciones disminuyó de 50 a tres por ciento, lo que convirtió a ese país caribeño en uno de los menos proteccionistas del mundo.

El país supo autoabastecerse de arroz, pero su producción cayó a menos de 20 por ciento del consumo y debió cubrir el resto de la demanda con importaciones, en especial granos subsidiados en Estados Unidos.

"Hasta el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton (1993-2001), reconoció que la política impulsada por su gobierno fue un error y que Haití debe volver a ser autosuficiente", indicó Feyder.

El precio de los alimentos es otro motivo de preocupación.

"Cuánto dinero reciben los pequeños productores por su cosecha", preguntó. "El ingreso es inferior a los costos de producción, tanto en el Norte como en el Sur. Pero los agricultores de países ricos pueden pedir a sus gobiernos ciertas compensaciones, y los de las naciones pobres, no", explicó.

En el simposio también se critico la tendencia a analizar el precio de los alimentos desde el punto de vista de los consumidores y hacer todo lo posible para bajarlo posible lo más posible.

"Lo que importa es lo que gana el productor para cubrir los costos y poder vivir", sostuvo Feyder.

"La creciente liberalización de los mercados es un problema. Quizá tengamos que desconectar a los países del mercado mundial para evitar la volatilidad de los precios, o crear juntas comerciales mediante las cuales los países pueden comprar productos a un determinado costo y redistribuirlos. También podría explorarse la posibilidad de acopiarlos en almacenes", propuso.

La especulación financiera es un problema, según el director de la división de globalización y estrategias de desarrollo de la Unctad, Heiner Flassbeck.

"Los precios no se rigen por la ley de la oferta y la demanda ni siquiera los productos agrícolas y alimentarios, los fija la especulación financiera", indicó.

"Es inaceptable, no sólo porque causa hambrunas, sino porque los mercados financieros son un terrible elemento de distorsión. Hay que cuestionar el dogma que rige desde hace 30 años y que dice que el mercado siempre tiene la razón", remarcó.

"Los mercados financieros se equivocan la mayoría de las veces. Los gobiernos tienen la obligación y la responsabilidad de construir opiniones informadas respecto de los precios", añadió.

Por su parte, la directora de campaña y política internacional de la organización ActionAid International, Anne Jellema, preguntó por qué la sociedad civil está dividida cuando "más de 1.000 millones de personas pasan hambre".

"Algunos apoyamos la soberanía y otros la seguridad alimentaria. Unos aprueban los Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio y otros no", apuntó.

Además alertó sobre la costumbre de esperar acciones de los gobiernos.

"En Brasil, la sociedad civil ocupó tierras y le dijo a los campesinos que plantaran. Así construyeron una base para dotarse de poder político y estimular el crecimiento del país. Hay que seguir ese modelo de organización en que los pobres reclaman sus derechos y participan en la economía con sus propias manos", añadió.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=95394

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