¡INAPLICABILIDAD DE LEY Nº29944 LEY DE REFORMA MAGISTERIAL; PAGO INMEDIATO DEL 30% POR PREPARACION DE CLASES Y EVALUACION!

Para tener Presente

"Los Maestros, al ponernos al servicio del Estado, no hemos vendido nuestra conciencia ni hipotecado nuestras opiniones, ni hemos perdido nuestra ciudadanía. El hecho de recibir una suma mensual de dinero significa sólo el pago de nuestros servicios profesionales, pero no el pago de un silencio y de una conformidad que repugna. Quienes pretenden que el maestro debe "callar, obedecer y trabajar", están en un error, y cometen un insulto a la dignidad humana... ". José Antonio Encinas

¿REFORMA EDUCATIVA?

¿Reforma educativa para mejorar la calidad académica? Es posible esto sin atender el rezago educativo en materia de infraestructura en zonas marginales, con estudiantes mal alimentados y desnutridos, sin planes de estudio acorde a las necesidades de la población.

Evaluar a los maestros, ¿Quiénes, las instituciones corruptas del Estado? ¿La Ministra Bachiller que no sabe quien proclamó la independencia del Perú? ¿Los intelectuales “expertos” de la televisión? ¿Los periodistas mercenarios asalariados de la gran empresa?


ley de reforma magisterial y la destitucion por inasistencia y tardanza

02 noviembre 2009

Honduras: La lucha de clases es el motor de la resistencia

Honduras
La lucha de clases es el motor de la resistencia



El famoso pacto San José-Tegucigalpa ha traído mucha incertidumbre. Al mismo tiempo ha servido para que algunos elementos en la izquierda traten de hacer el juego a las oligarquías continentales, presionando con sus argumentos una división en el heterogéneo movimiento popular hondureño. Nótese que utilizo “movimiento social” como una expresión genérica que se refiere a todas las fuerzas aglutinadas en resistencia.

La derecha misma ha intensificado esta campaña de dudas y drama. Algunos congresistas dicen que no restituyen al presidente Zelaya. Hablan de la legalidad o no en este acto, como si la destitución que aprobaron el 28 de junio hubiera sido un acto apegado a las obsoletas leyes que existen en Honduras.

Hemos podido identificar una línea de pensamiento que busca presentar al presidente Zelaya como un traidor, y a la dirigencia como torpe y servil frente a los intereses de éste. Se ha llegado a afirmar que la dirigencia no ha estado a nivel de las circunstancias, y le adjudican un radicalismo a las masas en resistencia que no ha existido.

Podemos identificar en esto una óptica contrarrevolucionaria que ahora pretende decir “nosotros lo hubiéramos hecho mejor”. Sin embargo, no podemos afirmar que todos los escritos en esta dirección han sido hecho de mala fe; seguramente muchas personas habrían preferido ver una dirigencia más agresiva y al presidente tomar maletas e ir a las montañas a liderar una revolución armada. Aquí se nota que el dogmatismo es mal consejero frente a momentos históricos como el presente.

El movimiento de resistencia hondureño se fortalece durante cuatro meses de lucha; pero no es cierto que al momento del golpe la movilización popular fuera inexistente, como han afirmado muchos. Aquí se trata de ignorar el hecho de que esto es la expresión clara de la exacerbación de las contradicciones entre la clase dominante y la masa sometida a sus designios.

La lucha de clases no aparece súbitamente en nuestro país como si fuera el “chupa cabras” u otro fenómeno ajeno a las sociedades. Por el contrario, durante 500 años se han presentado formas claras de una disputa antagónica entre los que controlan los medios de producción y los que tienen que vender su fuerza de trabajo para vivir.

Si se viaja a las áreas campesinas más pobres del occidente o a las comunidades pesqueras del golfo de Fonseca, se encontraran aún relaciones de producción claramente feudales donde hay un señor que alquila o presta su tierra a cambio de parte del resultado de la faena del siervo.

Siguiendo con la travesía encontrará una relación productiva capitalista basada en la explotación industrial, esto en el norte del país. A esta zona, la oligarquía le dice “el motor del progreso”, porque es donde se define mejor su estructura de explotación de la mano de obra asalariada; donde se produce plusvalía, donde el trabajo obrero transforma la materia: Aquí están las maquilas.

Hay un apartado interesante en el sector agroexportador donde los patrones comprometen toda su producción en mercados estadounidenses por años, como en el caso del café, los camarones, los melones, las sandias, la tilapia, el rambután, la palma africana, todos cultivos que cumplen con el axioma de que a más producción más pobre es la gente que trabaja en esas actividades.

Qué podemos decir de el desempleo o el subempleo que se generan a través de la mal llamada ”economía informal”, en la que se pone en practica la más vil explotación a través de financiamientos leoninos de bancos y usureros, lo que esclaviza al trabajador al capital por años.

Es común que los trabajadores independientes (entiéndase que no generan responsabilidad a los capitalistas) digan que su actividad es de subsistencia. Los capitalistas se las han ingeniado para evitar pagar por el trabajo, de tal modo que este no es una actividad dignificante sino más bien esclavizante.

Ésta no pretende ser una radiografía de las relaciones de producción en Honduras; más bien tratamos de utilizar unos cuantos ejemplos para mostrar la presencia permanente de la lucha de clases en nuestro país, que alcanza niveles antagónicos agudizados en medio de la desigualdad y la ambición desmedida de los dueños de medios de producción.

Durante mucho tiempo se ha estigmatizado al pueblo hondureño como haragán, lento, cobarde, torpe y otros calificativos insultantes, surgidos de la derecha oligárquica que resultan muy cómodos para explicar los fenómenos sociales en el país. Muchas veces se ha hecho uso de estos argumentos para razonar la falta de una guerra insurreccional en los años ochenta.

Mucha dificultad han tenido algunos teóricos en ver la realidad objetivamente. Mucha dificultad han tenido para dejar de lado los escritos clásicos como manuales para pasar a aplicar la Teoría Científica de la Historia. No ha sido extraño ver acusaciones como “pequeñoburgués”, pareciéndose más a la Congregación de la Doctrina de la Fe vaticana que a movimientos revolucionarios verdaderos.

Parece olvidarse con facilidad que la dialéctica es en esencia desarrollo, movimiento, avance. Esto es también, especialmente, aplicable al pensamiento. Cuando omitimos esto comenzamos a hacerle el juego a la derecha, eso es peligroso e irresponsable. Claro si se hace de manera consciente se llama traición.

En cualquier caso, los hondureños llevan adelante un movimiento revolucionario en el que se cuenta con una dirigencia responsable, y, dialécticamente, surgen nuevos conceptos, nuevos pensadores, nuevos lideres, nuevas estrategias de lucha. Es la combinación de estos factores lo que asegura la victoria. Habrá que ser muy cuidadosos con los que tratan de precipitar eventos sin antes hacer las valoraciones correctas de las cosas.

Recordemos siempre que los acontecimientos en Honduras son producto de la lucha de clases, no de la acción del presidente Zelaya o de la dirigencia del frente. Acusar de traidor al presidente, de torpe e incapaz a la dirigencia de la resistencia, es ignorar la lucha histórica del pueblo hondureño. Por eso invitamos a los que caen en la tentación de seguir esa ruta a reflexionar un poco; y a los miembros de la resistencia a no prestar atención a estas aberraciones históricas.

La victoria es nuestra; el camino no es fácil; la burguesía no entregó nunca de forma voluntaria sus privilegios. Debemos entender con claridad que ha sido el accionar del pueblo organizado en resistencia lo que nos llevó hasta este momento, y que la derecha no descansa tratando de romper el vigor de nuestro movimiento, por lo que debemos entender nuestra historia y asumir la responsabilidad que hoy tenemos.

Una nueva igualdad después de la crisis

Fragmento de la conferencia del historiador Eric Hobsbawm en el Word Political Forum
Una nueva igualdad después de la crisis

Carta Maior


El “Siglo breve”, o XX, fue un período marcado por un conflicto religioso entre ideologías laicas. Por razones más históricas que lógicas, fue dominado por la contraposición de dos modelos económicos –e incluso dos modelos excluyentes entre sí–: el “Socialismo”, identificados con economías centralmente planificadas de tipo soviético, y el “Capitalismo”, que cubría todo el resto.

Esa contraposición, aparentemente fundamental, entre un sistema que ambiciona sacar del medio del camino a las empresas privadas interesadas en las ganancias (el mercado, por ejemplo) y uno que pretendía liberar al mercado de toda restricción oficial o de otro tipo, nunca fue realista. Todas las economías modernas deben combinar público y privado de varios modos y en varios grados, y de hecho hacen eso. Ambas tentativas de vivir a la altura de esa lógica totalmente binaria, de esas definiciones de “capitalismo” y “socialismo”, fallaron. Las economías de tipo soviético y las organizaciones y gestiones estatales no sobrevivieron a los años ´80. El “fundamentalismo de mercado” anglo-norteamericano quebró en 2008, en el momento de su apogeo. El siglo XXI tendrá que reconsiderar, por lo tanto, sus propios problemas en términos mucho más realistas.

¿Cómo influyó todo eso sobre los países que en el pasado eran devotos del modelo “socialista”? Bajo el socialismo, se encontraron con la imposibilidad de reformar sus sistemas administrativos de planeamiento estatal, incluso cuando sus técnicos y sus economistas fueran plenamente conscientes de sus principales carencias. Los sistemas –no competitivos a nivel internacional– fueron capaces de sobrevivir hasta que quedaron completamente aislados del resto de la economía mundial.

Ese aislamiento, por lo tanto, no pudo ser mantenido en el tiempo, y cuando el socialismo fue abandonado –sea inmediatamente de la caída de los regímenes políticos como en Europa Oriental, sea por el propio régimen, como en China o en Vietnam– sin ningún preaviso, ellos se encontraron inmersos en aquello que para muchos parecía ser la única alternativa disponible: el capitalismo globalizado, en su forma entonces predominante de capitalismo de libre mercado.

Las consecuencias directas en Europa fueron catastróficas. Los países de la ex Unión Soviética todavía no han superado sus repercusiones. China, para su suerte, escogió un modelo capitalista diferente al del neoliberalismo anglo-norteamericano, prefiriendo el modelo mucho más dirigista de las “economías tigres” o de asalto de Asia oriental, pero abrió el camino para su “gigantesco salto hacia adelante” con muy poca preocupación y consideración por las implicaciones sociales y humanas.

Ese período está casi a nuestras espaldas, así como el del predominio global del liberalismo económico extremo de matriz anglonorteamericana, incluso cuando no sepamos cuales cambios implicará la crisis mundial en curso –la más grave desde los años 30- cuando los impresionantes acontecimientos de los últimos dos años consiguieran superarse. Una cosa, en efecto, es desde ya muy clara: está en curso una alternancia de enormes proporciones de las viejas economías del Atlántico Norte al Sur del planeta y principalmente al Asia oriental.

En estas circunstancias, los ex Estados soviéticos (incluyendo aquellos todavía gobernados por partidos comunistas) están teniendo que enfrentar problemas y perspectivas muy diferentes. Excluyendo de entrada las divergencias de alineamiento político, diré solamente que la mayor parte de ellos continúan relativamente frágiles. En Europa, algunos están asimilando el modelo social capitalista de Europa occidental, aunque tengan una renta media per cápita considerablemente inferior. En la Unión Europea, también es probable prever el surgimiento de una doble economía. Rusia, recuperada en cierta medida de la catástrofe de los años 90, está casi reducida a un país exportador, poderoso pero vulnerable, de productos primarios y de energías y fue hasta ahora incapaz de reconstruir una base económica mejor equilibrada.

Las reacciones contras los excesos de la era neoliberal llevaron a un retorno, parcial, a formas de capitalismo estatal acompañadas por una especie de regresión a algunos aspectos de la herencia soviética. Claramente, la simple “imitación de Occidente” dejó de ser una opción posible. Ese fenómeno todavía es más evidente en China, que desenvolvió con considerable éxito un capitalismo poscomunista propio, a tal punto que, en el futuro, puede también ocurrir que los historiadores puedan ver en ese país el verdadero salvador de la economía capitalista mundial en la crisis en la que nos encontramos actualmente. En síntesis, no es más posible creer en una única forma global de capitalismo o de poscapitalismo.

En todo caso, delinear la economía del mañana es tal vez la parte menos relevante de nuestras preocupaciones futuras. La diferencia crucial entre los sistemas económicos no reside en su estructura, sino más bien en sus prioridades sociales y morales, y éstas deberían ilustrar dos de sus aspectos de fundamental importancia a ese propósito.

Lo primero es que el fin del comunismo comportó la desaparición repentina de valores, hábitos y prácticas sociales que habían marcado la vida de generaciones enteras, no sólo en los regímenes comunistas en sentido estricto, sino también los del pasado pre comunista que, bajo esos regímenes, en buena parte se habían protegido. Debemos reconocer cuán profundos y graves fueron el shock y la desgracia en términos humanos que fueron padecidos como consecuencia de ese brusco e inesperado terremoto social. Inevitablemente, serán necesarias varias décadas antes de que las sociedades poscomunistas encuentren en la nueva era una estabilidad en su modus vivendi, y algunas consecuencias de esa desagregación social, de la corrupción, de la criminalidad institucionalizada podrían exigir todavía mucho más tiempo para ser derrotadas.

El segundo aspecto es que tanto la política occidental del neoliberalismo, como las políticas poscomunistas que ella inspiró, subordinaron propositivamente el bienestar y la justicia social a la tiranía del Producto Interior Bruto (PIB): el mayor crecimiento económico posible, deliberadamente inequitativo. Haciendo esto, ellos minaron –y en los ex países comunistas hasta destruyeron– los sistemas de asistencia social, de bienestar, los valores y las finalidades de los servicios públicos. Todo ello no constituye una premisa de la cual partir, sea para el “capitalismo europeo con rostro humano” de las décadas posteriores a 1945, sea para satisfactorios sistemas mixtos poscomunistas.

El objetivo de una economía no es el beneficio, sino el bienestar de toda la población. El crecimiento económico no es un fin, sino un medio para dar vida a las sociedades buenas, humanas y justas. No importa como llamamos a los regímenes que buscan esa finalidad. Importa únicamente cómo y con qué prioridades podremos combinar las potencialidades del sector público y del sector privado en nuestras economías mixtas. Esa es la prioridad política más importarte del siglo XXI.

Eric Hobsbawm es el decano de la historiografía marxista británica. Uno de sus últimos libros es un volumen de memorias autobiográficas: Años interesantes, Barcelona, Critica, 2003.

Traducción para www.sinpermiso.info : Carlos Abel Suárez

01 noviembre 2009

EL PUEBLO UNIDO JAMAS SERA VENCIDO

Las causas políticas de la crisis mundial

Las causas políticas de la crisis mundial

Sistema Digital


Si ustedes leen la prensa económica de mayor difusión en España (incluyendo las secciones económicas de los cinco rotativos más importantes del país) apenas verán artículos que tocan las causas reales de la Gran Recesión, es decir, la enorme polarización de las rentas que ha ocurrido en la mayoría de países de la OCDE, y muy en particular, en EEUU, como consecuencia de la aplicación de las políticas liberales iniciadas por el gobierno federal de EEUU del Presidente Reagan y por el gobierno Thatcher de Gran Bretaña, y continuadas por los gobiernos de Bush padre, de Clinton y de Bush hijo en EEUU, y de Tony Blair y de Gordon Brown de Gran Bretaña, así como por los gobiernos de Lionel Jospin en Francia, Romano Prodi y Silvio Berlusconi en Italia, Gerhard Schröder y Angela Merkel en Alemania, y José Mª Aznar en España, así como por los dirigentes de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso y por el equipo económico de tal Comisión liderado por el Sr. Pedro Solbes (como Comisario de Asuntos Económicos y Monetarios). Estas políticas incluían; 1) la reducción de impuestos y gasto público; 2) la desregulación de los mercados laborales, comerciales y financieros, y 3) la reducción de los beneficios sociales y laborales. Cada una de estas políticas contribuyó a la enorme polarización de las rentas, beneficiando las rentas del capital a costa de las rentas del trabajo. La evidencia de ello (ignorada cuando no silenciada en aquellos medios de información) es abrumadora (ver Navarro, V. (ed.) Globalization, Neoliberalism and Inequalities. Baywood. 2008).

En realidad, hay que remontarse a los años posteriores a 1929 (del crash de Wall Street) para encontrar polarizaciones de renta tan acentuadas como ahora. En 1979, el uno por ciento de la población que pagaba impuestos en EEUU recibía el 8% de la renta nacional. Tal porcentaje había subido en el año 2007 a un 18% de la renta nacional. Y si se incluyen las rentas recibidas por aquel 1% de la población de renta superior, como consecuencia de su propiedad de acciones, los porcentajes aumentan de un 10% en 1979 a un 23% en el 2007. Existe una enorme concentración tanto de la renta como de la propiedad, en los sectores superiores de renta del país, alcanzando una polarización sin precedentes desde la Gran Depresión.

¿POR QUÉ EL INCREMENTO DE LA POLARIZACIÓN?

Las escuelas económicas dominantes han explicado esta polarización de las rentas como resultado de dos hechos. Uno es la introducción de nuevas tecnologías en la actividad económica, que ha dado mayor valor al conocimiento y a las cualificaciones de los trabajadores. En este escenario teórico, el incremento de las rentas superiores se percibe como consecuencia de la importancia que adquiere la formación de los trabajadores en una economía necesitada de personal cualificado. Todo el proyecto intelectual-político de establecer la “sociedad del conocimiento” (promovida por la estrategia de Lisboa del año 2000) estaba basado en esta interpretación de la realidad. Puesto que a mayor educación/formación, mayor salario, había que invertir en educación y formación. Era un esquema fácil de entender y fácil de llevar a cabo. Según tal argumento, lo que tenía que hacerse para disminuir las desigualdades sociales y prevenir la exclusión social era dar formación a la fuerza laboral. Este mensaje ha sido muy poderoso en estos últimos años.

La segunda explicación que se ha dado de la creciente polarización de rentas era el fenómeno de la globalización, que estaba relacionada con la explicación anterior. Los trabajadores no cualificados en los países ricos competían con los trabajadores no cualificados del tercer y cuarto mundo, forzando sus salarios y condiciones de trabajo a la baja. Esta situación ocurría bien a través de la globalización de la actividad económica (incluyendo la deslocalización de las empresas, trasladándose a países del tercer o cuarto mundo) o mediante la movilidad internacional del trabajo, es decir, la inmigración. Según tal explicación, la globalización ha llevado a un empobrecimiento masivo de los sectores laborales de escasa formación, distanciándose sus rentas de los sectores laborales cualificados menos afectados por tal fenómeno de la globalización.

LA DESPOLITIZACIÓN DEL FENÓMENO ECONÓMICO

A primera vista parece que ambas explicaciones son creíbles: parecen razonables. Ahora bien, el problema que tienen es que ambas explicaciones despolitizan lo que es un fenómeno profundamente político. Asumen que la importancia del conocimiento y de la globalización como factores causantes de la enorme polarización de las rentas (y de la propiedad) son factores exógenos a la sociedad (algo que viene dado de fuera de la propia sociedad) sin que se vean consecuencia del desarrollo de los conflictos internos existentes en cada sociedad. Tales argumentos representan la apolitización del fenómeno económico, lo cual es un obstáculo para entender lo que ocurre en la sociedad y, poder intervenir para cambiarla. Tanto la introducción de nuevas tecnologías como la globalización, ocurren dentro de contextos políticos específicos que configuran cómo, cuándo y con qué consecuencias ocurre cada uno de estos fenómenos. En otras palabras, tales fenómenos no son las causas de la polarización de rentas sino los síntomas de unas relaciones de poder, que son las causas reales de tal polarización. Veamos los datos.

La reducción de las desigualdades de renta en EEUU que tuvo lugar desde los años treinta a finales de los años setenta fue resultado de la fuerza del movimiento obrero en aquel país. Fue en los años treinta cuando se estableció el movimiento sindical (apoyado por la Administración Roosevelt primero y la Administración Truman después) que organizó, en los años cuarenta y cincuenta, a la mayoría de los trabajadores industriales, la fuerza mayor dentro del movimiento obrero. Más tarde, el movimiento de los derechos civiles en los años sesenta, y los movimientos feministas, así como el movimiento ecologista en los años setenta y ochenta forzaron cambios, no sólo políticos, sino también económicos tales como la prohibición de la discriminación de raza y de género, así como la inclusión de los costes de destrucción del ambiente como factor evaluador de las políticas públicas. Todas estas medidas fueron opuestas por el mundo empresarial que tuvieron que aceptarlas, por fin, a regañadientes, aunque nunca acabaron de incorporarlas completamente en sus prácticas empresariales. Aprovecharon cualquier resquicio en las leyes y prácticas federales para no llevar a cabo su puesta en marcha y desarrollo.

En realidad, la respuesta neoliberal de los años ochenta fue la respuesta del mundo empresarial a las conquistas sociales del mundo del trabajo, que habían conseguido toda una serie de conquistas sociales y laborales en la época 1930-1970, alcanzándose en 1979 la menor polarización de las rentas que EEUU conoció desde los años treinta. La respuesta empresarial se inició ya durante la Administración Carter, cuando su ministro de Economía, el Sr. Volker, inició una recesión como manera de reducir el poder sindical. Las políticas de Carter fueron continuadas y aumentadas por Reagan. Tales políticas representaron un ataque frontal a los movimientos obreros y a los movimientos sociales, y se presentaron bajo el argumento de que eran necesarias para mejorar la eficiencia de la economía. El descenso del salario mínimo, la desregulación de los mercados de trabajo, la desregulación del comercio, la privatización de los servicios públicos, y el aumento de la regresividad fiscal, eran presentadas como necesarias para recuperar la eficiencia de la economía; en realidad estaban orientadas a debilitar al mundo del trabajo. Y todas ellas contribuyeron a incrementar las rentas del capital a costa de las rentas del trabajo, causando un enorme crecimiento de la polarización de las rentas. La manera como se utilizaron las nuevas tecnologías y como se realizó la globalización era consecuencia directa del enorme dominio del capital que diseñó tales políticas públicas con el fin de incrementar su poder y sus rentas a costa de las rentas del trabajo. Y esto ocurrió en ambos lados del Atlántico, alcanzando su máximo desarrollo en EEUU, donde la enorme debilidad del mundo del trabajo y de las izquierdas (en ningún país de la OCDE las izquierdas son tan débiles como en EEUU), ha sido devastador para la calidad de vida de las clases populares. Es importante señalar que el objetivo teórico de tales reformas no se alcanzó. Antes al contrario, la eficiencia económica del periodo 1980-2004 fue menor que la del periodo 1950-1980. Pero aumentar la eficiencia económica no era la causa real de tales políticas. La causa real era aumentar las rentas del capital a costa del trabajo y esto es lo que lo consiguieron, incluso a costa de crear la crisis mundial.

http://www.sistemadigital.es/News/ItemDetail.aspx?id=1941

La historia del primer oficial de alto rango de EE.UU. que se negó a ir a Iraq

Ehren Watada: Por fin libre
La historia del primer oficial de alto rango de EE.UU. que se negó a ir a Iraq

The Nation-Z-net

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


El 7 de junio de 2006, un teniente del ejército de EE.UU. de 28 años llamado Ehren Watada publicó una declaración de prensa en vídeo anunciando que se negaba a movilizarse a Iraq porque la Guerra de Iraq era ilegal y su “participación me convertiría en partícipe en crímenes de guerra.” Después de tres años tratando de declararlo culpable, el ejército de EE.UU. ha terminado por ceder y permitió que el teniente Watada renunciara. A pesar de su negativa directa de una orden de movilizarse, Watada no pasó un solo día en la prisión.

La historia de Watada

Ex Eagle Scout, con un grado en finanzas, Watada se presentó como voluntario para el servicio militar después del 11-S. Sus motivos no podían haber sido más patrióticos. En su propio nombre y el de los otros soldados dijo: “el motivo por el cual entramos todos a las fuerzas armadas” y “el compromiso que hicimos con este país” es “sacrificarlo todo – sacrificar nuestras vidas, nuestra libertad, para asegurar que todos los estadounidenses vivan en un país en el que tengamos verdadera democracia.”

Cuando supo que sería enviado a Iraq, el teniente Watada comenzó a leer todo lo que podía encontrar sobre la guerra, de todas partes, para poder motivar mejor a los soldados bajo su comando. Uno de los libros que leyó fue “A Pretext for War” de James Bamford. En una película sobre su historia: “In the Name of Democracy,” Watada describió el choque que sintió al saber que: “Nuestro país, y nosotros como militares, habíamos sido engañados. No hay otra manera de describirlo. Sea que tergiversaron la verdad, que dijeron verdades a medias o que desinformaron – fue una mentira.” La Guerra de Iraq “no era una guerra de autodefensa sino por elección.”

Watada no es pacifista y basó su posición no sólo en la falsedad de las justificaciones de la guerra sino en la usurpación de la autoridad constitucional legítima por los funcionarios del gobierno de George W. Bush.

“Llegó un momento en el que vi a gente con poder, y ese poder era absoluto y no escuchaban la voluntad de la gente,” dice en “In the Name of Democracy.” “Esa era la dirigencia de nuestro país. Eran los que estaban a cargo de nuestras vidas, y sin embargo hacían lo que querían impunemente, y nadie estaba dispuesto a levantarse y desafiarlos.”

Watada ofreció su renuncia o que lo movilizaran a Afganistán; el ejército se negó. Se sintió obligado por su juramento a hacer lo que repugnaba a su conciencia. Entonces tuvo una epifanía: su juramento militar realmente requería que rehusara órdenes que consideraba ilegales, y su lealtad era con la Constitución, no con los funcionarios que la pervertían.

“Creo que el único auténtico derecho otorgado por Dios que tenemos es la libertad de elegir,” dice Watada. “Y cuando nos despojamos de ese derecho, nos colocamos en una prisión invisible que nadie más nos impone excepto nosotros mismos. Cuando uno vuelve a decirse que tiene una disyuntiva – podría ir a la prisión por ella, podría ser torturado, podría morir por ella, pero tengo esa disyuntiva y puedo usarla – entonces es como si esa prisión invisible se esfumara, y uno se siente libre. Me sentí tan libre cuando me dije que tengo una disyuntiva".

El 7 de junio de 2006, Watada publicó una declaración anunciando su negativa a movilizarse: “Es mi conclusión como oficial de las fuerzas armadas que la guerra en Iraq no es sólo incorrecta moralmente sino una violación horrible del derecho estadounidense. Aunque he tratado de renunciar en señal de protesta, me veo obligado a participar en una guerra que es manifiestamente ilegal. Como la orden de participar en un acto ilegal es también ilegítima en última instancia, debo rehusar esa orden como oficial de honor e integridad.”

Crucial en su argumento era la inconstitucionalidad de la decisión de ir a la guerra.”Teníamos gente dentro de nuestro país con cantidades tremendas de poder que hacía lo que le daba la gana,” explicó Watada. “No habían limitaciones y balances como lo propugna nuestra Constitución.”

Su desobediencia era también su deber según el derecho internacional: La Carta de la ONU y los principios de Nuremberg “prohíben las guerras de agresión. En su calidad de tratados, también forman parte del derecho de EE.UU.”

Watada era consciente de que el encarcelamiento era la consecuencia más probable de su acción. Pero se proponía enjuiciar a la guerra al hacerlo: “Trataré de argumentar los méritos legales de la guerra: que es ilegal, que es inmoral y que oficiales y soldados de conciencia no deberían ser obligados a hacer algo que es ilegal e inmoral.”

El ejército acusó al teniente Watada de no haberse movilizado a Iraq con su unidad e inició su procesamiento por una corte marcial. Entonces comenzó el tortuoso proceso que terminó con la reciente victoria de Watada – un proceso que se hace eco del antiguo dicho: “la justicia militar es para la justicia lo que la música militar es para la música.”

Watada y sus partidarios se preparaban para enjuiciar a la guerra. Pero el juez militar, el teniente coronel John Head se negó incluso a permitir que fuera considerada la motivación de Watada para rehusar la orden – la ilegalidad de la guerra. El juez Head sostuvo que cuando Watada estipuló que había desobedecido una orden, estaba realmente confesando su culpa, haciendo que toda defensa fuera irrelevante.

La corte se enredó, tratando de mantener la paradoja de que un soldado tenga el deber de desobedecer órdenes ilegales, mientras Watada no podía argumentar que la orden que desobedeció no era una orden legítima.

Cuando el juez solicitó a los abogados de la acusación y de la defensa que pidieran la anulación del juicio sobre la base de que Watada debe haber comprendido mal su propia declaración, ambas partes dijeron al juez Head que estaban en desacuerdo. En ese momento el juez virtualmente instruyó al abogado de la acusación para que solicitara la anulación del juicio, la que otorgó de inmediato.

El juez Head propuso volver a juzgar a Watada por las mismas acusaciones. Pero, como el abogado de Watada, Eric Seitz, dijo en una conferencia de prensa después de la corte marcial, eso constituiría una violación flagrante de la salvaguarda constitucional contra un procesamiento por segunda vez por el mismo delito ya que tanto la acusación como la defensa habían presentado sus casos completos. El ejército, dijo Seitz, debería comprender que “este caso es un lío irremediable.”

Tres tribunales militares rechazaron la reclamación por procesamiento por segunda vez de Watada; pero en cuanto el caso fue apelado ante un tribunal civil, el juez del tribunal de distrito Benjamin Settle emitió un aplazamiento bloqueando el nuevo juicio, afirmando que “el juez militar probablemente abusó de su arbitrio.” El ejército anunció que apelaría pero no hizo nada durante dieciocho meses, dejando a Watada en un limbo judicial. Finalmente, después de una campaña de partidarios de Watada, el Departamento de Justicia del gobierno de Obama rechazó la apelación del ejército. El ejército amenazó con someter a Watada a una corte marcial por otras acusaciones pero finalmente decidió a aceptar su derrota.

Siguen existiendo preguntas más profundas

Ehren Watada está libre ahora para continuar con su vida civil. Pero como el gobierno de Obama se atrasa con sus promesas de retirarse de Iraq, se hunde en más cenagales en Afganistán y Pakistán, y amenaza con escalar el conflicto con Irán, las preguntas planteadas por la acción de Watada nos siguen persiguiendo. Algunas son:

¿Existe un derecho y una obligación de resistir?

Watada presentó la pregunta fundamental de si la autoridad – en las fuerzas armadas o en la sociedad en general – es algo que debe ser aceptado a ciegas, o algo que ha de ser sometido a un examen moral y legal. Afirmó que “el soldado estadounidense debe elevarse por sobre la socialización que le dice que hay que obedecer siempre a la autoridad sin cuestionarla. Hay que respetar el rango pero no seguirlo jamás a ciegas.”

Al general Peter Pace, entonces jefe del Estado Mayor Conjunto, le preguntaron en 2006: “¿Debería la gente en las fuerzas armadas de EE.UU. desobedecer órdenes que considera ilegales?” Respondió: “Es la responsabilidad absoluta de todo el que está en uniforme desobedecer una orden que sea ilegal o inmoral.” Si es así, ¿cuáles son las implicaciones para los soldados, para las fuerzas armadas y para al resto de nosotros?

¿Deberíann considerar las fuerzas armadas afirmaciones de que hay órdenes que son ilegales?

Watada declaró: “Tengo entendido que bajo el derecho militar, se permite que los que están en las fuerzas armadas rehúsen y en los hechos que tienen el derecho a rehusar órdenes ilegítimas – un derecho a rehusar. En un tribunal deberíann tener la oportunidad de presentar evidencia y testigos en su defensa, sobre por qué la orden era ilegítima. En este caso no tendré esa oportunidad, y es una parodia de justicia.”

¿Debería reconocer la ley a objetores selectivos?

La Ley de Servicio Selectivo otorga estatus de objetor de conciencia a los que se oponen a todas las guerras por motivos de conciencia moral. Pero adopta la posición de que los objetores no pueden escoger y elegir sus guerras. Sin embargo, actualmente existen fuertes motivos morales para oponerse a muchas, si no a la mayoría, de las guerras que tienen lugar, incluso para aquellos que puedan admitir que en principio algunas guerras puedan ser justificadas. Amnistía Internacional adopta la posición de que existe un derecho a una tal “objeción selectiva” y que aquellos que son castigados por negarse a participar en una guerra que consideran inmoral son “prisioneros de conciencia.”

Watada reconoció que “en oposición a mi postura, se presentará el argumento de que los soldados no tienen derecho a escoger y elegir sus guerras.” Pero sostuvo que: “Yo respondería que no es sólo nuestro derecho sino nuestro deber constitucional y moral.” ¿Es hora de reconocer a objetores de conciencia a ciertas guerras?

¿Cómo se pueden impedir guerras ilegales de agresión?

Existe actualmente un amplio debate sobre la tortura en círculos políticos, el público y en cierto grado en los tribunales. Pero la tortura es sólo un crimen de guerra, y no es el más grave. Sin embargo, no existe virtualmente ningún esfuerzo por cuestionar o establecer una responsabilización por el crimen de guerra más importante de EE.UU. en Iraq: la guerra preventiva ilegal.

Como dijo Watada; “Pienso que el mayor crimen que los dirigentes pueden cometer – la dirigencia de un país – sería conducir a su pueblo, a su país, a la guerra, sobre la base de afirmaciones fraudulentas.”

En una declaración que le valió una acusación adicional del Ejército, Watada dijo a una convención de Veteranos por la Paz: “Para detener una guerra ilegal e injusta, los soldados pueden decidir dejar de participar en ella.” ¿Es deslealtad una acción semejante, o un suplemento muy necesario a nuestro sistema de limitaciones y balances?

El ejército sacó al aire su propia frustración por no haber podido condenar a Watada insistiendo en que su renuncia “tenía lugar bajo condiciones otras que honorables.”

El teniente Ehren Watada sacrificó honorablemente mucho y arriesgó más “para garantizar que todos los estadounidenses vivan en un país en el que tengamos una auténtica democracia.” El ejército debería honorarlo con héroe militar.

….

Jeremy Brecher es historiador. Sus libros incluyen “Strike!, Globalization from Below, y, co-editado con Brendan Smith yJill Cutler: “In the Name of Democracy: American War Crimes in Iraq and Beyond” (Metropolitan/Holt). Ha recibido cinco Premios Emmy regionales por su trabajo en películas documentales y fue consultor en el documental sobre el teniente Ehren Watada: “In the Name of Democracy: America's Conscience, A Soldier's Sacrifice.” Es co-fundador de Global Labor Strategies.

Brendan Smith es periodista y activista sindical. Es co-fundador de Global Labor Strategies, socio consultor del Progressive Technology Project, y se sumó recientemente al personal de Labor Network for Sustainability. Como miembro del emergente movimiento de “trabajo verde”, también dirige una granja orgánica de ostras de 20 hectáreas en las Islas

Thimble de Long Island Sound.

Fuente: http://www.zmag.org/znet/viewArticle/22981

La Confederación Nacional de Trabajadores de la Educación apoya a los electricistas

La Confederación Nacional de Trabajadores de la Educación apoya a los electricistas



1. En las últimas semanas entusiastas brigadas de profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han estado recorriendo el país con el fin de extender y profundizar su trabajo y, al mismo tiempo, informar de la lucha de los electricistas, los mineros y otras organizaciones que se enfrentan al funesto gobierno de Felipe Calderón.

Además estas brigadas ayudan a los profesores y a otros sectores de oposición a organizarse ¿Qué quien las financia? Viajan como pueden, con su propio dinero y con las cantidades que se reúnen en boteos y demás colaboraciones. ¿O cabe acaso pensar, como lo hacen los tontos, que viajan en aviones, llegan en hoteles de lujo y comen buenas viandas con vino, tal como lo hacen los dirigentes y comisionados de los sindicatos corruptos como el SNTE, siempre cobijados por los gobernadores del PRI y del PAN?

2. No hay en México una organización que haya llevado a las calles miles de acciones político/sindicales, una enorme cantidad de batallas de protestas y luchas solidarias, que no sea la CNTE. Desde diciembre de 1979, cuando se fundó por decenas de organizaciones magisteriales que luchaban de manera aislada, la CNTE ha realizado cada año un promedio de 30 marchas en la ciudad de México e igual cantidad en Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Chiapas, Zacatecas y otros estados. No han sido todos los trabajadores de educación de preescolar, primaria, secundaria, Normales y del Politécnico los que se han manifestado para repudiar a los líderes charros o venales y para luchar en defensa de la educación pública, laica y popular, pero por lo menos el 25 por ciento participa en estas batallas y demás acciones que organiza la CNTE.
3. ¿Qué ha pasado con el otro 75 por ciento? Forma parte de esa gran “mayoría silenciosa” educada en el individualismo que simplemente cumple con su trabajo de manera burocrática, es decir, cumple su horario y se retira de la escuela sin interesarle si es un simple transmisor de lo que le ordena el poder. Les importa un bledo los objetivos o la orientación de los programas escolares, si aprenden los estudiantes y para que les serviría esa enseñanza. Para ellos la educación es un trabajo salarial más, el patrón y el sindicato deben ver por ellos y si acaso no lo hacen simplemente hay que esperar. Por encima de esa gran masa están varios miles de profesores comisionados por la SEP, es decir, cobrando quincenas y comisiones sin atender alumnos, bajo las órdenes de la dirigencia sindical. Esos miles de comisionados son los “cuadros” del sindicalismo corrupto.
4. La batalla de la CNTE ha sido muy difícil porque las dirigencias corruptas del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) –que nació en 1943- han sido siempre apéndices de los gobiernos en turno y han contado, además de los 200 millones de pesos en cuotas mensuales, con el total apoyo gubernamental. Los directivos de ese gigantesco sindicato corporativo, de millón y medio de afiliados, se han encargado –confabulados con los gobiernos y autoridades de la SEP- de manipular a educación pública para su propio beneficio. Todos los secretarios de Educación son nombrados por el gobierno pero con la anuencia de la directiva del SNTE y, dado que casi todos ignoran hasta lo más elemental en Educación, terminan subordinándose a los que el sindicato ordena en la SEP y todo el país. Ninguna hoja se mueve sin él.
5. Sólo con profunda ignorancia se puede opinar que el problema educativo es un asunto de salones de clase, horarios, gis o pizarrón o que es un problema de profesores flojos, estudiantes tontos, padres de familia irresponsables. El problema jamás podrá de otro que de política educativa, es decir, de la política que traza el Estado hacia el sector educativo. Si es importante para él la educación, hacia dónde debe dirigirse y cuánto vale la pena invertirle. A partir de ello se trazan las estrategias adecuadas de los planes y programas, la atención de la situación económica de los niños y sus padres, así como la calidad y la participación de los profesores. ¿Por qué se dice (de manera superficial) que la educación privada es más efectiva? Simplemente porque allí acuden estudiantes mejor alimentados con padres más interesados en su educación y profesores que los traen como soldados.
6. La CNTE, a través de su historia, ha demostrado que sus luchas no se reducen a simples peticiones de aumentos salariales o prestaciones para el magisterio, mucho menos a la búsqueda de cargos sindicales o políticos. Sabe la CNTE que un sindicato en educación debe trazar estrategias para mejores desarrollos de los procesos educativos. Por ello la CNTE ha puesto en el centro la defensa de la educación pública, laica, democrática y popular, así como la demanda de lucha contra el desempleo y por el mejoramiento de los ingresos de los padres de familia para garantizar una buena alimentación para los niños y jóvenes. ¿Cómo podrán asimilar los niños lo que se les enseña si más del 50 por ciento de la población vive en la pobreza, la miseria y el hambre? Por esa concepción clasista la CNTE ha sido bloqueada permanentemente.

7. Si acaso la educación mexicana ocupa los últimos lugares en el mundo no es por causa de los maestros o los estudiantes, sino por una enorme irresponsabilidad de los distintos gobiernos del PAN y del PRI que nunca se han preocupado por planearla de acuerdo a las necesidades del país. La lucha de la CNTE se ha centrado en evitar que la educación se siga desplomando y ha propuesto en sus congresos y asambleas proyectos analizados y discutidos en innumerables ocasiones. Esta es la organización del magisterio que con mayor consecuencia ha venido a apoyando la lucha del SME y de los obreros electricistas por echar abajo el decreto que liquidó la empresa y a más de 44 mil trabajadores. Mientras tanto el poderoso SNTE, dominado desde hace más de 50 años por un sindicalismo corrupto, sin consulta alguna, apoya al gobierno panista.

30 octubre 2009

MUNICIPALIZACION DE LA EDUCACION

¿QUÉ ES LA MUNICIPALIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN?


Es la transferencia de la responsabilidad del gobierno al municipio con el falso argumento de “descentralización educativa para mejorar la calidad de la educación”; este modelo de municipalización se viene aplicando en los países latinoamericanos de Chile, Argentina, Colombia, México, etc.

Carolina Neyra, la Secretaria Técnica del Consejo Educativo Municipalidad de Ventanilla, consideró que el plan piloto de municipalización no se ha enmarcado dentro del plan de descentralización y por ello ha generado conflictos para articular las diversas instancias de gobierno. "Hay un divorcio entre las municipalidades y gobiernos regionales debido a que no hay roles claros ni definidos y eso obstaculiza la labor compartida con los gobiernos locales y regionales. Por ejemplo en el tema pedagógico nosotros como municipalidad del plan piloto no hemos tenido una comunicación del área de gestión pedagógica del MINEDU, siendo el objetivo del plan piloto la mejora de la calidad educativa".

Con la municipalización se promueve la inversión privada como sucede en el vecino país de Chile, sólo el 25% de la educación pública está en manos de las municipalidades el resto 75% en manos de la empresa privada porque al no contar con recursos los municipios para financiar la educación, la entregaron a la empresa privada, negando al pueblo el acceso a la educación pública; actualmente en Chile hay un fuerte descontento, protestas, Paros, huelgas de los alumnos, los padres de familia y hasta la Asociación Chilena de Municipalidades exige devolver los establecimientos educativos al Estado. Estas son las claras muestras de la crisis de la municipalización de la educación en Chile, por lo tanto, si en Chile no funciona es un FRACASO, menos va a funcionar en nuestro país golpeado por la desocupación y más de trece millones de peruanos pobres.

Manuel Iguiñiz especialista en descentralización educativa, consideró como inviable el plan piloto de municipalización de gestión educativa que viene ejecutando el Ministerio de Educación, dado que, se viene implementando un modelo igualitario para realidades diferentes. "No es posible entregar competencias semejantes a distritos tan variados y con tanta diferencia, sin una previa evaluación que permita trasladar tareas y funciones de esten acordes con su capacidad, su tamaño sus recursos. Por tanto, la municipalización, profundizará las desigualdades educativas".

¿QUÉ SE DEBE EVALUAR?
  • El Modelo económico que destina bajo presupuesto a Educación sólo 2.8% y al pago de deuda externa, excesivo 27%.

  • Las Reformas Educativas de cada gobierno ¿A quiénes enriqueció? ¿A quiénes empobreció? ¿Por qué tantos analfabetos?¿Por qué el Modelo Educativo es español y ha recortado las asignaturas de Filosofía, Economía Política, Psicología, Educación Cívica, Historia, etc.

  • ¿Qué tipos de ciudadanos pretenden formar? Entonces, ¿Qué debemos enseñar y para qué?¿Por qué no se debatió la Nueva ley de Educación N º 28044 que dejó Toledo donde la Educación pasa a ser un servicio público y los colegios pasaron a ser Instituciones Educativas? - ¿Por qué el gobierno en vez de invertir más en Educación aplica la Racionalización del presupuesto fusionando aulas y cerrando colegios?- ¿Qué función educadora cumplen los medios de comunicación: Programas TV, películas, música, etc.? ¿Cómo está la condición nutricional de nuestros alumnos? ¿Consumen alimentos con proteínas, vitaminas, a su hora? ¿Son responsables todos los padres con la tarea educativa?.

  • ¿Por qué? ¿Cuál es su condición económica, social y cultural?- ¿Cómo está la infraestructura de las I.E.? ¿Cuentan con todo su mobiliario? ¿Están equipadas con material educativo?- ¿Por qué el gobierno creó tantos institutos superiores pedagógicos privados y multiplicó facultades de educación con pésima formación magisterial?- ¿Cómo es la preparación de los maestros? ¿Por qué? ¿Se dedican todos los maestros sólo a la enseñanza de sus alumnos? ¿Por qué?- ¿Qué trabajo de investigación hizo el gobierno para determinar las verdaderas causas de los bajos niveles en Comprensión Lectora y Lógico Matemática?

    Pero la evaluación que pretende el gobierno es sólo del profesor, entonces, es otra farsa que maneja este gobierno como cortina de humo para enfrentar a los padres de familia con los docentes; así completar su maquiavélico plan de enfrentar pueblo contra pueblo y en medio del caos todo estará listo para entregar la educación a la empresa privada.
¿BAJO QUÉ ENGAÑO Y LA TRAICIÓN DE QUIÉNES PERMITIERON ESTO?

En el Perú debemos tener cuidado con los “judas” dirigentes que traicionan a los maestros y al pueblo como es la cúpula de Patria Roja enquistada en el CEN del SUTEP que convive con el APRA: Nilver López, Luis Muñoz, Caridad Montes, Hammer Villena, Lucio Castro, Amado Oliva, María E. Gómez (SJM) entre otros.

Ultimamente quieren recuperar la confianza de los maestros aplicacando la estrategia o el cuento de “eventos pedagógicos” convocados por la Derrama Magisterial y el CEN SUTEP para mantener sumisos e inducir a no luchar a los maestros ante la implementación de la ley 29062 y otras. A los maestros les informamos no dejarse sorprender y denunciarlos en cada base que se presenten

¿QUÉ HACER?

- Rechazar la Municipalización de la Educación y la Salud

- Conformar el FRENTE DE DEFENSA DE LA ESCUELA PÚBLICA que organice un Plan de Lucha ¡URGENTE!

DATA WEB DE EDUMEDIA TECNOLOGIA EDUCATIVA