¡INAPLICABILIDAD DE LEY Nº29944 LEY DE REFORMA MAGISTERIAL; PAGO INMEDIATO DEL 30% POR PREPARACION DE CLASES Y EVALUACION!

Para tener Presente

"Los Maestros, al ponernos al servicio del Estado, no hemos vendido nuestra conciencia ni hipotecado nuestras opiniones, ni hemos perdido nuestra ciudadanía. El hecho de recibir una suma mensual de dinero significa sólo el pago de nuestros servicios profesionales, pero no el pago de un silencio y de una conformidad que repugna. Quienes pretenden que el maestro debe "callar, obedecer y trabajar", están en un error, y cometen un insulto a la dignidad humana... ". José Antonio Encinas

¿REFORMA EDUCATIVA?

¿Reforma educativa para mejorar la calidad académica? Es posible esto sin atender el rezago educativo en materia de infraestructura en zonas marginales, con estudiantes mal alimentados y desnutridos, sin planes de estudio acorde a las necesidades de la población.

Evaluar a los maestros, ¿Quiénes, las instituciones corruptas del Estado? ¿La Ministra Bachiller que no sabe quien proclamó la independencia del Perú? ¿Los intelectuales “expertos” de la televisión? ¿Los periodistas mercenarios asalariados de la gran empresa?


ley de reforma magisterial y la destitucion por inasistencia y tardanza

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25 agosto 2013

Despojo, dominación y resistencias


SubVersiones

En los últimos años ha sido notable el crecimiento exponencial de conflictos socioambientales en todo el territorio  por la continuidad, profundización, intensificación y expansión de proyectos encaminados al control, extracción, explotación y mercantilización de bienes comunes naturales. Este es un análisis en profundidad de este proceso y de las resistencias al mismo. 
 Lo que está ocurriendo es un énfasis en las actividades primarias de la economía, que va de la mano del desarrollo de numerosos proyectos de infraestructura carretera, portuaria y enclaves turísticos. A esto debemos sumar, el impulso de un nuevo sistema agroalimentario, en manos de grandes transnacionales, a costa de la exclusión masiva de los pequeños productores rurales. En suma, se trata de actualizadas y renovadas estrategias de despojo de los bienes comunes naturales.

El carácter de las políticas extractivistas de nuevo cuño está anclado al proyecto histórico colonial que ha marcado a América Latina desde hace más de 500 años. No obstante, ahora hablamos de una reconfiguración en las formas de acumulación del capital y de explotación de la naturaleza, que podemos identificar de la siguiente manera: 1) la vertiginosa aproximación hacia el umbral de agotamiento de bienes naturales no renovables, tales como el petróleo, el gas, y los minerales tradicionales; 2) el salto cualitativo en el desarrollo de las técnicas de exploración y explotación –más agresivas y peligrosas para el medio ambiente–, que está permitiendo el descubrimiento y extracción de hidrocarburos no convencionales y minerales raros, disputados mundialmente por su formidable valor estratégico en los planos económico y geopolítico; 3) la progresiva transformación de los bienes naturales renovables básicos –tales como el agua dulce, la fertilidad del suelo, los bosques y selvas, etc.–, en bienes naturales potencialmente no renovables y cada vez más escasos, dado que se han constituido en los nuevos objetos privilegiados del (neo)extractivismo o en sus insumos fundamentales (Acosta, 2001); y, por último 4) la conversión de los bienes naturales –tanto renovables como no renovables– en commodities, esto es, un tipo de activos financieros que conforman una esfera de inversión y especulación extraordinaria por el elevado y rápido nivel de lucro que movilizan “mercados futuros”, en tanto responsables directos del aumento ficticio de los precios de los alimentos y de las materias primas registrado en el mercado internacional.

Esta reconfiguración ha sido impulsada por las políticas del capital privado y con la participación de los gobiernos en sus diferentes ámbitos y niveles, a través de estrategias jurídicas, de cooptación, disciplinamiento y división de las comunidades, represión, criminalización, militarización y hasta contrainsurgencia, para garantizar a cualquier costo la apertura de nuevos espacios de explotación y mercantilización. Es de resaltar el aumento de asesinatos de activistas ligados a la defensa de la tierra y el territorio en los últimos cinco años, como es el lamentable caso de Noé Vázquez del Colectivo Defensa Verde Naturaleza para Siempre contra la Presa el Naranjal en Veracruz, quien fue brutalmente asesinado hace algunos días –el 2 de agosto para ser precisos-, en el marco del X Encuentro del Movimiento de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER) en Amatlán de los Reyes, Veracruz.

En suma, las estrategias de dominación del Estado y capital operan sobre la base de cuatro aspectos que buscan ocultar y disfrazar el verdadero carácter del despojo:

1. Los proyectos de despojo se presentan como medios para el desarrollo, progreso y bien común. Sin embargo, este desarrollo no es igual para todos; al contrario, hay poblaciones y territorios que son sacrificados y que su vida es transformada radicalmente. Aquí, el Estado aparece como un árbitro neutral y autónomo de la lógica económica. En su aparente búsqueda por garantizar la igualdad de derechos de todos los ciudadanos, despliega una legalidad que en nombre de la igualdad jurídica favorece a los poderosos, consagrando el despojo y manteniendo la desigualdad de propiedad.

2. Si bien sabemos que las ganancias del desarrollo de unos cuantos son a costa del sacrificio de otros, para evitar la oposición de las comunidades “afectadas” se les promete desarrollo local, crecimiento económico y prosperidad social. Sin embargo, esta narrativa desarrollista es también una apariencia, debido a que estos proyectos al funcionar con una lógica de enclave -es decir, sin una propuesta integradora de las actividades primario-exportadoras al resto de la economía y la sociedad-, no promueven los mercados internos, ni generan los empleos prometidos. Lo cierto es que profundizan las condiciones de desigualdad y miseria, debilitan o desmantelan la cohesión, el arraigo y apego comunitario, y generan un proceso de desposesión y expulsión que orilla a la migración y búsqueda de oportunidades, principalmente en las ciudades.

3. Todos aquellos que se oponen al interés general de las mayorías se presentan como intransigentes, instigadores del orden y opositores del progreso, con lo que se busca justificar el uso de la violencia para mantener el control social y no poner en riesgo las jugosas inversiones del capital.

4. Existe una guerra contra las formas comunitarias –que en la mayoría de los casos son indígenas y campesinas- consideradas como prescindibles, intrascendentes y en algunos casos inexistentes. La narrativa desarrollista se impone sobre un único modo de pensamiento y de vida, el resto de formas son pre-modernas o primitivas. Con ello se busca desconocer y disimular el vital aporte de las economías de sustento en la producción de alimentos, así como en la conservación de bienes comunes naturales, para el resto de la población. Al respecto, un claro ejemplo es el señalado por Silvia Ribeiro en cuanto a la alimentación mundial: “Mientras que la agricultura industrial (con agrotóxicos, híbridos, transgénicos) ocupa en el mundo 80% de la tierra arable, lo que produce llega sólo a 30% de la población mundial, con un volumen casi igual de desechos, usando 70% del agua y combustibles de uso agrícola. Al otro extremo, las y los campesinos y productores en pequeña escala ocupan cerca de 20% y junto a la pesca artesanal, huertas urbanas y recolección en bosques, alimentan a 70% de la población mundial” (Ribeiro, 2013).

Así, los proyectos de despojo han aumentado los niveles de presión sobre la extracción de recursos naturales, intensificando la deforestación, la pérdida de biodiversidad, la degradación de suelos y, en general se han agravado de manera alarmante los niveles de deterioro ambiental. No obstante, pese a las condiciones tan asimétricas a las que se enfrentan las comunidades, se han logrado acuerpar decenas de resistencias en todo el territorio mexicano. Según la investigación de María Fernanda Paz (2012), hasta 2011 se registraron 95 conflictos relacionados al despojo de bienes comunes naturales, distribuidos en 21 estados del país. Si bien, no todos los procesos de resistencia registrados han logrado la plena defensa de sus territorios, lo cierto es que muchos de ellos han sido capaces de obstaculizar momentáneamente el despojo, mediante el retraso o directa paralización de la implementación de los megaproyectos.

Al respecto, los casos más destacados son el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa la Parota en Guerrero , que después de más de diez años de resistencia, han logrado la cancelación definitiva de dicho emprendimiento; el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de Atenco que lograron detener la construcción del aeropuerto en Texcoco; o el Consejo de Pueblos Unidos en Defensa del Río Verde que exitosamente han logrado frenar la construcción de una hidroeléctrica en Paso de la Reina, Oaxaca; o los habitantes de Cherán que a través de un férreo proceso de organización han conseguido detener la destrucción de sus bosques y defenderse de los talamontes; o las decenas de comunidades indígenas y campesinas que se niegan a sembrar maíz transgénico y a usar los paquetes tecnológicos promovidos por los gobiernos, y continúan produciendo la milpa e intercambiando semillas autóctonas, lo que fortalece la autonomía y soberanía alimentaria de sus comunidades; o la comunidad de Cabo Pulmo y las organizaciones afines que lograron detener el devastador megaproyecto turístico. Y qué decir de las experiencias que han desarrollado proyectos productivos para la autogestión , y otras más, como es el caso de Capulálpam de Méndez en Oaxaca, que ha logrado expulsar a las empresas papeleras de sus territorios y logrado el control de sus bienes forestales, de la mano de una serie de alternativas puestas en marcha por la comunidad, entre las que destacan sus propias empresas, basadas en el ecoturismo y en el aprovechamiento sustentable de sus bienes naturales.

Sin lugar a dudas, lo más importante de estas experiencias es que han logrado alumbrar aspectos cruciales de la crítica al desarrollo capitalista y de las alternativas posibles para enfrentar la crisis ambiental. A este respecto, hay una multiplicidad de voces y experiencias que desde diversas latitudes apuntan a fortalecer los entramados colectivos y los esfuerzos de recomposición comunitaria en espacialidades urbanas y rurales para la producción, gestión y recreación de lo común. Y es que en definitiva, la supervivencia y protección de los bienes comunes constituye una condición fundamental para la continuidad de la vida, la cual puede seguir y potencialmente estar a cargo de sujetos comunitarios, a partir de formas de autoregulación social que incorporen entre sus principios frenos y controles al mal uso de los recursos. Se trata de experimentar modalidades comunitarias que, mediante la confianza, la reciprocidad, la cooperación y la comunicación hagan posible la gestión de lo común sobre la base de una relación sostenible con la naturaleza. Una cuestión central para la sobrevivencia humana frente a la crisis civilizatoria que el mundo vivo enfrenta.

En las siguientes colaboraciones de esta columna trataremos con mayor detalle algunos de los temas que aquí mencionamos. Se trata de un aporte quincenal para la comprensión de las estrategias múltiples del despojo, y de las posibilidades que desde abajo se cultivan para la resistencia, organización y construcción de alternativas.

Fuentes consultadas:
ACOSTA, Alberto: “Extractivismo y neoextractivimo: dos caras de la misma maldición”, en La línea de Fuego, 23/12/2011. Disponible en:http://lalineadefuego.info/2011/12/23/extractivismo-y-neoextractivismo-dos-caras-de-la-misma-maldicion-por-alberto-acosta/
PAZ, María Fernanda, “Deterioro y resistencias. Conflictos socioambientales en México”, en: Conflictos socioambientales y alternativas de la sociedad civil, ITESO, Guadalajara, 2012.
http://www.publicaciones.iteso.mx/libro.php?id=221
RIBEIRO, Silvia: “Contra el robo de la palabra”, en La Jornada, 10/08/2013. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2013/08/10/opinion/022a1eco
Mina Lorena Navarro. Socióloga y Profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Participa en el Laboratorio Multimedia para la Investigación Social. Integrante de Jóvenes en Resistencia Alternativa.
Fuente: http://otramerica.com/temas/conflictos-socioambientales-mexico-despojo-dominacion-resistencias/2966

22 marzo 2009

La privatización encarece el agua

Dirigente de Fentap, Carlos Cruz, denuncia en el “Día del Agua”.
La privatización encarece el agua
La privatización encarece el agua
Empresas privadas no creen que sea negocio llevar agua a los más pobres.

DETALLE

Cruz informó que su gremio ha recolectado 50 mil firmas con las que impulsa la derogación del decreto 1031, pues esta norma indica que, como mínimo, el 20% de las acciones de las empresas públicas que administren el agua deben estar en la Bolsa de Valores. “Esto es para que cualquier empresa privada pueda adquirirlas”, aclaró.
Para el secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores del Agua Potable (Fentap), Carlos Cruz, el Ejecutivo intenta, mediante la nueva legislación sobre recursos hídricos, privatizar la administración del agua. “El Ejecutivo sólo ha cambiado la palabra privatización por la de concesión. Por ejemplo, en el decreto 1012, el Ejecutivo promueve la asociación público-privada de la administración del agua. Es decir, el Estado hace el préstamo mientras que el privado solo administra el agua y se lleva las ganancias sin haber aportado un sol”, explicó en declaraciones por celebrarse hoy el “Día del Agua”.

Cruz informó que ya hay una experiencia de administración privada de una empresa de agua potable en la región Tumbes, desde hace 3 años. La administradora privada es el consorcio Latin Aguas-Concyssa, de capitales mayoritarios argentinos. “Después de tres años, la empresa no ha invertido lo que se comprometió. No cumplió el Plan Maestro de 20 años, optimizado en la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento”, manifestó.

El dirigente informó que la tarifa del servicio de agua aumentó considerablemente con la privatización de la administración en Tumbes. Además, las zonas periféricas de la ciudad y los asentamientos humanos siguen sin redes de agua, por la desidia de la empresa. “Saben bien que no hay negocio ahí. Olvidan que el agua es un derecho humano”, dijo.

09 mayo 2008

PRIVATIZACION DE LA EDUCACION: HECHOS QUE LO COMPRUEBAN


PRIMERO FUE EL COLEGIO ANTENOR ORREGO DE SAN JUAN DE
LURIGANCHO, DONDE EL JEFE DE LA BANDA DEL SAT ( CON EL RESPALDO DE SU
APARATO PARAMILITAR SERENAZGO "RATERAZGO" ) MASACRANDO A ESTUDIANTES, PADRES DE
FAMILIA Y MAESTROS, SE APODERO DE 10 MIL METROS CUADRADOS , PARA LUEGO VENDERLO
A UNA EMPRESA COMERCIAL CHILENA.


AHORA LE TOCO A SAN MARCOS, DONDE UN DELINCUENTE
FUNGIENDO DE RECTOR, VENDIO A ESPALDAS DE LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA
MAS DE 28 MIL METROS CUADRADOS. AUNKE ESTA VEZ LOS ESTUDIANTES
LUCHARON PARA DEFENDER LO QUE LES PERTENECE. PERO ESA NO SERA SU
ULTIMA BATALLA, AHORA TENDRAN QUE LUCHAR PARA HECHAR DE LA
UNIVESIDAD AL DELINCUENTE RECTOR, TRAIDOR Y LACAYO DEL JEFE DE LA BANDA
DEL SAT.


San Marcos pierde terreno


Cesar Hildebrandt : diario la primera



Como todo está en venta y todo “se pone en valor”, entonces va el rector de San Marcos –un ­anónimo labrado a lo largo de muchos años de impecable mediocridad– y le vende 28,000 metros cuadrados de universidad al jefe de la banda del SAT, que son esos que te asaltan con su robótica armada en Matusita, y un día, claro, los estudiantes se encuentran con agrimensores que pesan jardines y hombres con teodolitos que calculan los próximos cementos y volquetes que cargan arena y la evacúan en deposiciones de chirrido y tolva.


Entonces los estudiantes arman la bronca y el jefe de la banda del SAT, que también es el alcalde de Lima en sus ratos libres, ya no contesta el teléfono, igual que el rector que hizo el raro negocio, y en eso es que llega la policía (que embarra el general Salazar y despilfarra Luis Alva Castro, que es nuestro Javier Bardem haciendo de ministro del Interior de Macondo).


Y se arma la gorda, se vuelve a la edad de piedra, y hay policías contusos, estudiantes apaleados y dirigentes estudiantiles cazados en plena actividad y en pleno claustro, que en estos días apristas se respeta tanto como Martin Rivas respetaba el claustro de La Cantuta.


¿Pero por qué marrana idea un rector sanmarquino vende 28,000 metros cuadrados de un bien que no le pertenece? ¿Por qué el jefe de la banda del SAT, y alcalde cuando no está aceitando a sus “Arturitos” que ponen papeletas, incita ese comercio?


Muy sencillo: porque todo está en venta y hay que estar a la moda. Fenicia ha regresado y su flota ha anclado en el Callao. Y si entras a un bazar de esos que propone el Apra berlusconiada, lo primero que te ofrecen es una encuesta de la Universidad de Lima, con loreada de Benavente como yapa.


Se vende la selva con pájaros y lluvia, se vende el periodista hablando en oro, el puerto de Paita con su luna famosa, el muelle norte a plazos, y al contado los Wong que se vendían, a precio de remate el recurso de amparo, se vende la neblina de Huancabamba, a los chinos les vendemos las décadas que vienen, a los norteamericanos les vendemos nuestra partida de defunción como país-nación, al Vaticano la Caverna le vende la franquicia del miedo, la reventa se vende, se vende PPK que ya no debería andar de señora ofrecida (por las várices), los aires de los edificios se venden a Nextel, se vende la carretera que está por hacerse, se vende lo que Romero quiera, lo que los Wiese falsearon en Azángaro lo compró Toledo (que compraba sus diablos azules en Palacio), los denuestos se compran en la tele, Althaus vende somníferos hablados (un día podría morir de una sobredosis de sí mismo), los chilenos se han comprado seis Tarapacás, ocho Aricas y cuatro Antofagastas con su Evo incluido, el orgullo está con un letrero de alquiler-venta, el fujimorismo vende cadáveres que Raffo ha mejorado a imagen y semejanza, se vende padres viejos por la herencia, las sinagogas ya fueron compradas, Jauja ha vuelto pero para revenderse, la Segunda Guerra del Pacífico ya se vendió antes de perderse, el cielo es un milhojas que Rodríguez Larraín ya se tragó, “El Comercio” se ha comprado a sí mismo, el ­Apra vende el menaje de Haya, los comunistas se han privatizado, Tula Rodríguez se ha tercerizado, las oscuras golondrinas han visto vendidos sus balcones, García vendió a pagar en dos partes su memoria, Garrido Lecca se vende en 3D y hasta el mismo acto de vender ya es una venta (que lo diga Salmón con su “Peru Now”, que es como gritar que ahora o nunca salimos de la mercadería).


Eso es “poner en valor”, que es como los huachafos llaman al sencillo acto de vender. Y yo digo, humildemente, que “hay que poner en valor” a la Caverna y rematarla en las páginas de “Relax” de ese diario que es tan servicial que hasta sirve a las putas cuando ellas pagan (lo que es una prostitución a la inversa, como las subastas de Alva Castro). Porque si el Perú es un viejo almacén, como en el tango, y el perro del hortelano ya no es un obstáculo, ¿qué esperamos para limpiar el trastero? Pongamos “en valor” el Congreso y se lo colocamos a precio de ganga a alguna laguna de oxidación privatizada. Pongamos “en valor” el miedo, la hipocresía, la codicia, la insolidaridad, el racismo y otra vez el miedo y de nuevo el racismo y les juro que nos convertimos en potencia mundial.


15 enero 2008

DESARROLLO & PRIVATIZACION

David Hall: “Las privatizaciones no generaron desarrollo”

Según el director de Investigaciones de Servicios Públicos de la Universidad de Greenwich la ola privatizadora en Sudamérica fracasó pues no se extendieron servicios a los pobres.

Por José Carlos Reyes.
Foto: Christian Salazar.
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Tendencia. Según Hall sectores como educación y salud no deben ser privatizados.

¿Cuál es el balance de la ola privatizadora de las empresas públicas que vivió Sudamérica en los años noventa? ¿Fue positivo para el Estado y los usuarios?

No cumplió sus objetivos, pues ha quedado demostrado que estas privatizaciones no generaron ni inversión, ni desarrollo y tampoco se extendieron los servicios a los más pobres. Por ello a partir del 2001 la tendencia en Sudamérica es que estas empresas vuelvan al sector público, pero Perú es un caso sui géneris, pues continua la ola de privatizaciones y esto ya se hizo con el agua en Tumbes.

¿Por qué las privatizaciones de diversos sectores no dieron los resultados esperados?

Porque no resulta rentable para las empresas privadas extender los servicios a los más pobres, pues esto no les reporta ganancias. Es por ello que la mayoría de las sociedades en el mundo ahora se oponen la corriente privatizadora. Por ejemplo, se busca que el manejo del agua siempre se mantenga en manos públicas.

También se critica los altos niveles de corrupción en cada proceso de privatización.

Y se da no solo en los países en desarrollo, sino también en Europa y EEUU. Esto se genera porque son contratos de 20 a 30 años que aseguran una gran rentabilidad, por eso la corrupción está muy presente en sobornos y arreglos bajo la mesa al momento de privatizar.

Las voces favorables a las privatizaciones señalan que ‘el capital no tiene patria’. ¿Existen límites para las inversiones?

El capitalismo debe tener límites. Los servicios públicos esenciales para la vida –como por ejemplo el agua– deben estar a cargo del Estado, pues no se puede lucrar con las necesidades de la gente.

¿Cuál es su opinión sobre la controversia respecto a cómo distribuir las utilidades de las empresas estatales?
Mientras algunos especialistas están a favor de que pasen a un fondo común para ser redistribuidas por el Estado, otros indican que cada empresa debe reinvertir en sí misma sus utilidades.

Cualquiera de los dos modelos puede funcionar. En algunos países –como Inglaterra– se va a un fondo común administrado por el gobierno. En otros casos –como el de Francia– son los mismos trabajadores quienes lo administran como fondo privado.
¿Qué sistema utilizar?
Solo depende de la política particular de cada Estado, de acuerdo a las condiciones de cada país.


"Si se privatiza el agua, las tarifas subirían"

¿Cuáles son los servicios estratégicos que no deberían ser privatizados?

Tenemos a la educación, la salud –incluido el agua– ni la electricidad. Estos sectores no deben caer a la deriva del libre mercado.

¿Cuáles serían los riesgos de que un servicio público como el agua se privatice?

Al no ser rentable para los sectores más pobres, las tarifas subirían. No habría inversión y tampoco existe ninguna prueba de que se mejore la eficiencia en el servicio.

¿Existe un riesgo para el Perú debido al crecimiento de las inversiones chilenas?

Sí existen riesgos, sobre todo en sectores estratégicos. Por ejemplo en puertos, a largo plazo el comercio podría ser trasladado a Chile, con lo que Perú sería marginado del desarrollo.


fuente: la republica 15/01/08

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