¡INAPLICABILIDAD DE LEY Nº29944 LEY DE REFORMA MAGISTERIAL; PAGO INMEDIATO DEL 30% POR PREPARACION DE CLASES Y EVALUACION!

Para tener Presente

"Los Maestros, al ponernos al servicio del Estado, no hemos vendido nuestra conciencia ni hipotecado nuestras opiniones, ni hemos perdido nuestra ciudadanía. El hecho de recibir una suma mensual de dinero significa sólo el pago de nuestros servicios profesionales, pero no el pago de un silencio y de una conformidad que repugna. Quienes pretenden que el maestro debe "callar, obedecer y trabajar", están en un error, y cometen un insulto a la dignidad humana... ". José Antonio Encinas

¿REFORMA EDUCATIVA?

¿Reforma educativa para mejorar la calidad académica? Es posible esto sin atender el rezago educativo en materia de infraestructura en zonas marginales, con estudiantes mal alimentados y desnutridos, sin planes de estudio acorde a las necesidades de la población.

Evaluar a los maestros, ¿Quiénes, las instituciones corruptas del Estado? ¿La Ministra Bachiller que no sabe quien proclamó la independencia del Perú? ¿Los intelectuales “expertos” de la televisión? ¿Los periodistas mercenarios asalariados de la gran empresa?


ley de reforma magisterial y la destitucion por inasistencia y tardanza

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27 marzo 2013

Los hijos de la "pobreza crónica"

Correspondencia de Prensa

Niños y adolescentes que viven en "hogares clasificadores de residuos" están en "riesgo sanitario". El 50% consume la comida recolectada de la basura.
La sociedad (casi sin distinción de banderas políticas o clases sociales), los llama "hurgadores". Es el nombre del estigma. En la basura encuentran lo que el negocio del "reciclaje" demanda; procuran su comida diaria entre las sobras de alimentos que otros tiran. Recorren las calles, día y noche. A pie, en carros tirados por caballos, a veces en bicicleta. Viven en asentamientos y barrios donde manda la pobreza extrema. Si bien los "clasificadores registrados" suman 5.500, se sabe que superan los 15.000 en todo el país. Sus familias están integradas, mayoritariamente, por personas jóvenes. El 40% tiene menos de 18 años, y el 35 % menos de 14 años. Es el trabajo infantil y adolescente que "clasifica residuos". Son los hijos de una "pobreza crónica" que continúa agrediéndolos. . Los últimos datos son aplastantes. El 30% de los niños y adolescentes que viven en "hogares de clasificadores de residuos" en Montevideo, presentan "problemas de rezago educativo"; 45% de ellos habita en viviendas sin acceso a agua potable; 65% no tiene saneamiento; 61,3% tiene el "baño incompleto". Casi 7 de cada diez viven en hogares donde se "clasifica" en la casa, lo que agrava los "riesgos sanitarios".

Estas son algunas de las conclusiones del documento "Niños, niñas y adolescentes en hogares clasificadores de residuos de Montevideo" (1) que fue presentado el jueves 21 de marzo, y elaborado en el marco de la Iniciativa Pobreza y Medio Ambiente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). El documento es simultáneo al estudio sobre "la dimensión ambiental de la pobreza urbana" realizado por el programa de Naciones Unidas. (Ver Correspondencia de Prensa, 23-3-2013)

Uno de los aspectos que se investigó fue que comida consumen los niños y adolescentes de estas familias. En ese sentido, se observó que alrededor del 50% de los niños entre 0 y 4 años reside en hogares donde "consumen la comida recolectada". Es decir, la encontrada en un conteiner callejero, en un basural o no se sabe dónde. Además, 10% de los consultados declaró no cocinar lo alimentos recolectados. Esto, dice el informe, "constituye un importante riesgo sanitario".

El informe da cuenta que los niños y adolescentes de "hogares de clasificadores" se encuentran "expuestos" a importantes riesgos para la salud, porque residen en viviendas con problemas de humedad, ventilación, inundación, ubicados en terrenos con presencia de contaminantes y cercanos a lugares tóxicos. Alrededor de la mitad de los niños de entre 0 y 4 años reside en viviendas que carecen de agua potable y seis de cada diez en casas sin baño o con baño sin cisterna y sin saneamiento, "factores que afectan directamente la salud y aumentan la probabilidad de contraer enfermedades como diarrea".

Un porcentaje importante de niños y adolescentes de las zonas estudiadas "vive a menos de 500 metros de lugares tóxicos", siendo los de mayor prevalencia los basurales y lugares de quema de basura. Esto es "esperable" -señala el documento-, pues los "hogares clasificadores de residuos" tienden a asentarse en las cercanías de vertederos y basurales, "generando situaciones de alto riesgo sanitario". En el terreno donde se encuentra la vivienda se detecta la presencia de contaminantes y metales, lo cual "afecta directamente la salud de los integrantes del hogar", principalmente los que se encuentran en mayor contacto con el predio, niños y niñas entre 0 y 5 años. De igual manera, se observó que un porcentaje importante de niños y adolescentes se ubica en terrenos de quema de cables (tarea que se realiza para extraer el cobre que luego es vendido al peso), canteras de rellenos y presencia de otros contaminantes.

Por otra parte, la realidad indica que son muchos "los que clasifican basura dentro de sus propias casas, donde incluso viven con animales". Así, los niños se encuentran en contacto con la basura y se incorporan a la actividad del reciclaje a edades muy tempranas, inicialmente en contacto indirecto o como forma de colaborar con el hogar.

El documento advierte que la gran mayoría de niños y adolescentes pertenecientes a "hogares clasificadores" se encuentra afectada por el tipo de miseria de más difícil reversión: la "pobreza crónica", producto de generaciones que no han conocido otro modo de ganarse la vida. Más del 70% de los menores de 14 años de "hogares clasificadores" se encuentra en situación de "pobreza crónica" y en "una situación de alta vulnerabilidad". El documento del PNUD habla de personas que "no conocen otro modo de vida", que comienzan a trabajar junto con sus padres, como éstos lo hicieron en su momento junto con sus abuelos. Además, "factores habitacionales y ambientales inciden en la condición de pobreza y favorecen su transmisión inter-generacional".

En cuanto al trabajo infantil y adolescente, las dos investigaciones coinciden: el 25% de los menores de 14 años realiza tareas de recolección de basura y esa cifra sube al 33,3% en el caso de los mayores de esa edad.

Nota

1) El estudio que fue elaborado con el apoyo del Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Vivienda, y la embajada de España, se basó en un universo de 1.121 hogares ubicados en las zonas más pobres de Montevideo.
 
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165868

19 marzo 2009

La teología de la liberación se propaga, pese al veto del Vaticano

La teología de la liberación se propaga, pese al veto del Vaticano

IPS



Desde sus inicios a fines de los años 60, la Teología de la Liberación adoptó una perspectiva global, enfocada en la condición de los pobres y oprimidos en el mundo entero, víctimas de un sistema que vive de la explotación del trabajo y de la depredación de la naturaleza.

Este sistema explota a las clases trabajadoras y a las naciones más débiles. Y además reprime a los que oprimen y por lo tanto contrarían sus propios sentimientos humanitarios. En una palabra, todos deben ser liberados de un sistema que perdura desde al menos tres siglos y ha sido impuesto en todo el planeta.

La Teología de la Liberación es la primera teología moderna que ha asumido este objetivo global: pensar el destino de la humanidad desde la condición de las víctimas. En consecuencia, su primera opción es comprometerse con los pobres, la vida y la libertad para todos. Surgió en la periferia de las Iglesias centrales, no en los centros metropolitanos del pensamiento consagrado. Por ese origen ha sido siempre considerada con sospecha por los teólogos académicos y principalmente por las burocracias eclesiásticas y la de la Iglesia más importante, la romano-católica.

De su cuna en Latinoamérica la Teología de la Liberación pasó a África, se extendió a Asia y también a sectores del primer mundo identificados con los derechos humanos y la solidaridad hacia los desposeídos. La pobreza entendida como opresión revela muchos rostros: el de los indígenas que desde su sabiduría ancestral concibieron una fecunda teología de liberación indígena, la teología negra de la liberación que resiente las marcas dolorosas dejadas en las naciones que fueron esclavistas, el de las mujeres sometidas desde la era neolítica a la dominación patriarcal, la de los obreros utilizados como combustible de la maquinaria productiva. A cada opresión concreta corresponde una liberación concreta.

La cuestión teológica de base que hasta ahora no acabamos de responder es: ¿cómo anunciar creíblemente un Dios que es un Padre bondadoso en un mundo atestado de miserables? Sólo tiene sentido si implica la transformación de este mundo, de manera que los miserables dejen de gritar. Para que un cambio semejante tenga lugar ellos mismos tienen que tomar conciencia, organizarse y comenzar una práctica política de transformación y liberación social. Como en gran mayoría los pobres en nuestros países eran cristianos, se trataba de hacer de la fe un factor de liberación. Las Iglesias que se sienten herederas de Jesús, que fue un pobre y que no murió de viejo sino en la cruz como consecuencia de su compromiso con Dios y con su justicia, serían las aliadas naturales de este movimiento de cristianos pobres.

Este apoyo se ha verificado en muchas iglesias en las que ha habido obispos y cardenales proféticos como Helder Camara y Paulo Evaristo Arns en Brasil, Arnulfo Romero en El Salvador y muchos otros, así como numerosos sacerdotes, religiosos y religiosas y laicos comprometidos políticamente.

En razón de su causa universal ya a inicios de los años 70 la Teología de la Liberación era un movimiento internacional y convocaba verdaderos foros teológicos mundiales. Se estableció un consejo editorial integrado por más de cien teólogos latinoamericanos para compilar una sistematización teológica desde la perspectiva de la liberación en 53 tomos. Ya se habían publicado 13 tomos cuando el Vaticano intervino para hacer abortar el proyecto. El entonces cardenal Joseph Ratzinger fue riguroso. Cortó de raíz un trabajo promisor y benéfico para todas las iglesias periféricas y especialmente para los pobres. Pasará a la historia como el cardenal -y después Papa- enemigo de la inteligencia de los pobres.

La Teología de la Liberación creó una cultura política. Ayudó a formar organizaciones sociales como el Movimiento de los Sin Tierra, la Pastoral Indígena, el Movimiento Negro y fue fundamental en la creación del Partido de los Trabajadores en Brasil cuyo líder, el Presidente Lula siempre se reconoció en la Teología de la Liberación.

Hoy en día esta teología ha trascendido los límites confesionales de las Iglesias y se ha convertido en una fuerza político-social. Además de Lula se identifican públicamente con la Teología de la Liberación el Presidente Rafael Correa del Ecuador, el Presidente de Paraguay y ex obispo Fernando Lugo, el Presidente Daniel Ortega de Nicaragua, el Presidente Hugo Chávez de Venezuela y el actual Presidente de la Asamblea de las Naciones Unidas, el sacerdote nicaraguense Miguel de Escoto. Su fuerza mayor no reside en las cátedras de los teólogos sino en las innumerables comunidades eclesiásticas de base (sólo en Brasil existen cerca de cien mil), en los millares y millares de círculos en los que se lee la Biblia en el contexto de la opresión social y en las llamadas pastorales sociales.

Roma incurre en la profunda ilusión de creer que con sus documentos doctrinarios emitidos por burocracias frías y distantes de la vida concreta de los fieles conseguirá frenar la Teología de la Liberación. Ella nació oyendo el grito de los pobres y hoy la conmueve el grito de la Tierra. Mientras los pobres continúen lamentándose y la Tierra gimiendo bajo la virulencia productivista y consumista, habrá mil razones para sentir el llamado de una interpretación libertaria y revolucionaria de los evangelios. La Teología de la Liberación es la respuesta a una realidad injusta y salva a la Iglesia central de su alienación y de un cierto cinismo. (FIN/COPYRIGHT IPS)

(*) Leonardo Boff, teólogo de la liberación brasileño y coautor de la Carta de la Tierra.

03 marzo 2009

La explosión del desempleo

La explosión del desempleo

Le Monde Diplomatique


Hay que repetirlo: la crisis aún no ha tocado fondo. Y las próximas noticias van a ser peores. Las Bolsas siguen desplomándose. Los planes de rescate fracasan uno tras otro. No impiden que las principales economías del mundo -Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, España- entren en recesión. Grandes o pequeños, los bancos se hallan en situación objetiva de quiebra. Si no se nacionaliza la banca urgentemente y en bloque, el sistema financiero occidental podría perecer.

Lo más grave es que esta nueva fase de la crisis arrastrará a algún país en su caída. Por ejemplo: Irlanda, inmersa en una grave recesión, con un sector bancario muy vapuleado y un déficit público que podría elevarse hasta el 11% del PIB. Otros países (Letonia, Estonia, Ucrania, Pakistán) podrían declararse en quiebra.

El huracán económico se ha llevado por delante una cuarta parte de la riqueza mundial. Y está provocando, en casi todo el planeta, el cierre de fábricas, la explosión del desempleo, una escalada proteccionista y la radicalización de las protestas sociales.

Causa de pobreza, de angustia y de exclusión, la lepra del desempleo se extiende. En Estados Unidos, la recesión ha destruido 3,6 millones de puestos de trabajo, a un ritmo nunca visto. La mitad durante los últimos tres meses. El total de parados ya asciende a 11,6 millones. Y firmas gigantes como Microsoft, Boeing, Caterpilar, Kodak, Pfizer, Macy's, Starbucks, Home Depot, SprintNextel o Ford Motor planean desprenderse de 250.000 asalariados en 2009. La confianza de los consumidores se ha desplomado.

En China, la caída de las exportaciones provoca el hundimiento de la producción fabril y despidos masivos. Más de 20 millones de trabajadores venidos del campo han perdido su empleo. En la India, entre octubre y diciembre de 2008, medio millón de puestos de trabajo se destruyeron.

En Francia, una cifra resume la magnitud del seísmo: el número de horas de paro forzoso pasó de 200.000 en enero de 2008 a 13 millones en diciembre (1). Ya hay más de 2,5 millones de desempleados. Y para los menores de 25 años, el aumento de la tasa de paro alcanzó, en 2008, el 20%...

En España, durante el pasado mes de enero, el número de despidos aumentó en casi 200.000 personas; y el total de desocupados sobrepasa ya los 3.320.000. En 2009, el paro afectará a unos 850.000 trabajadores más, con lo cual la suma de parados superará los cuatro millones... Más de 827.000 hogares cuentan con todos sus miembros desempleados...

En la UE, el número de parados es de 17,5 millones, 1,6 millones más que hace un año. Y para 2009, se prevé la pérdida de 3,5 millones de empleos. En 2010, la desocupación escalará hasta el 10% de la población activa.

En Sudamérica, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en 2009, se registrará un aumento de 2,4 millones de desempleados. Si bien los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay), así como Venezuela, Bolivia y Ecuador, podrían capear el temporal, varios Estados centroamericanos, México y Perú, por sus lazos con la economía estadounidense, sufrirán.

El director general de la OIT, Juan Somavía, estima que el número de desempleados en el mundo (190 millones en 2008) podría incrementarse en 51 millones más a lo largo de 2009. Y recuerda que los trabajadores pobres (que ganan apenas dos euros diarios) serán 1.400 millones, o sea el 45% de la población activa mundial (2).

La brutal explosión del desempleo provoca naturalmente el retorno del nacionalismo económico. Rusia ha decidido elevar el gravamen para los coches importados y ha introducido aranceles a la carne de ave y de cerdo. Ecuador lo ha hecho para los teléfonos móviles y el material de transporte. La India ha anunciado que prohibirá durante seis meses la importación de juguetes de China. Argentina e Indonesia han creado nuevos aranceles para limitar algunas importaciones.

Grecia ha prohibido a sus bancos que socorran a las sucursales en otros países balcánicos. EEUU ha decidido apoyar a las Big Three (Chrysler, Ford, General Motors) de Detroit, pero sólo para que salven sus plantas en el país. No ayuda a las multinacionales extranjeras (Toyota, Kia, Volkswagen, Volvo) instaladas en su territorio. Francia y Suecia han anunciado que condicionarán las ayudas a sus industrias automotoras: sólo podrán beneficiarse los centros ubicados en sus respectivos países. La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, declaró que el protectionismo podía ser "un mal necesario en tiempos de crisis". El ministro español de Industria, Miguel Sebastián, insta a "consumir productos españoles". Y en Alemania, gran país exportador, una reciente encuesta reveló que el 78% de los empresarios de PYME eran favorables a medidas protectionistas (3).

Este auge del nacionalismo económico está provocando brotes de xenofobia. En Reino Unido, uno de los países más golpeados por la crisis, con unas previsiones de reducción de la actividad del 2,8%, miles de obreros del sector de la energía, gritando la consigna " UK jobs for British workers! " ("Empleos británicos para trabajadores británicos"), se declararon en huelga contra la contratación de trabajadores portugueses e italianos en las obras de la refinería Total de Lindsey (Lincolnshire). Al mismo tiempo, en ese mismo país, cientos de miles de polacos eran "invitados" a regresar a su tierra natal. Igual en Irlanda, donde el sentimiento antipolaco crece a medida que aumenta el índice de desempleo. En Italia se está expulsando sin miramientos a los rumanos. Y en todas partes se cuestiona el derecho de residencia de los inmigrantes legalmente establecidos (léase, p. 3, el artículo de Javier de Lucas ).

En numerosos países, grandes empresarios o banqueros que reclaman a gritos -y obtienen del Estado- ayudas millonarias, se aprovechan de la crisis para despedir a mansalva y reducir costes. Una actitud que, en el actual contexto de crecimiento descontrolado del desempleo, enfurece. Por eso se multiplican las protestas sociales. Las turbulencias ya han causado la caída de los Gobiernos de Bélgica, Islandia y Letonia. Se han registrado manifestaciones en Francia, con una huelga nacional el 29 de enero, enfrentamientos violentos en Guadalupe y una nueva jornada nacional de acción prevista para el 19 de este mes. Los países más vulnerables de la UE: Hungría, Bulgaria, Grecia, Letonia, Lituania... también han registrado protestas y disturbios más o menos violentos.

Para los ciudadanos, el desempleo es una de las peores formas de represión; una demostración en carne propia de la violencia del capitalismo. Por eso la rabia. Se avecinan tiempos sombríos. El concepto de crisis no alcanza a explicar el momento que estamos viviendo. Un cambio de era. Una mutación de valores. ¿Una esperanza de justicia y de progreso?

Notas:
(1) Sami Nair, "¿Xenofobia o Europa social?", El País , Madrid, 7 de febrero de 2009.
(2) Le Monde , París, 28 de enero de 2009.
(3) Time Magazine , 4 de febrero de 2009.

http://www.monde-diplomatique.es

22 enero 2009

pobreza: La gravedad de la gravidez

La gravedad de la gravidez

Estupor ha causado la denuncia de que en la región Apurímac hay adolescentes que buscan salir embarazadas a fin de cobrar los cien soles mensuales que el programa Juntos asigna a las mujeres encinta.

No se conoce aún la dimensión del problema; pero más que el hecho en sí debiera preocuparnos el contexto social en que eso es posible. El Perú está preñado de pobreza. Aparte de ser, según Luis Alberto Sánchez, un país adolescente…

En ese escenario, el programa Juntos es un desastre completo. Baste recordar que después de cuatro años de funcionamiento aún no tiene una línea de base. No sabe exactamente de dónde arranca.

En otros países, esos programas, pese a los graves defectos asistencialistas de su concepción, se han aplicado técnicamente. Antes de iniciarlos se construyeron líneas de base (es decir, un cuadro preciso de la situación de la pobreza); padrones de beneficiarios y sistemas de monitoreo.

Juntos responde a un plan del Banco Interamericano de Desarrollo y está financiado por éste, con un crédito más bien caro (ocho por ciento anual).

Se busca con ello aliviar los daños causados por la política neoliberal, que en todas partes privilegió a los ricos y castigó a los pobres, y aun a las capas medias.

Estos programas se titulan de transferencia monetaria condicionada, porque obligan a sus beneficiarias a acudir a la atención médica durante el embarazo o, más tarde, a cumplir con el envío de los niños a la escuela. En los años ’90 se iniciaron en Brasil para los niños de la calle. México creó luego su programa Oportunidades.

Estas acciones impactan rápido en algunos indicadores. Por ejemplo, el dinero entregado a la madre que mandó a su hijo a la escuela eleva el índice de asistencia escolar, o disminuye el de ausentismo.

El régimen de Alan García afirma que generando empleo se reduce la pobreza. Entonces, si son ciertas las estadísticas de la Sociedad Nacional de Industrias que indican que el empleo ha caído, quiere decir que la pobreza ha aumentado.

Hay, por otra parte, un área que no se reduce: la de pobreza extrema. Tenemos un porcentaje altísimo de personas en esa situación: 20% según algunos estudios, 25% según otros. En todo caso, son seres humanos que casi no comen, que no tienen agua, ni luz, y cuyo consumo de calorías está por debajo de lo normal.

Con ese déficit, el Perú no avanza, no puede avanzar.

Agréguese que estos programas suelen generar perniciosa dependencia del asistencialismo, con lo cual limitan el desarrollo de capacidades. En muchos casos, los varones no trabajan y golpean a las mujeres para arrebatarles el dinero.

El asistencialismo es pobre en resultados. Lo que se necesita es más inversión del Estado en caminos, puentes, centros de salud y, sobre todo, en educación de todos los niveles.

cesar levano : diario laprimera

29 mayo 2008

EL DEBATE SOBRE LA POBREZA Y LA DESIGUALDAD




Escrito por: jgodoymejia en Uncategorized


La reciente publicación de las cifras de disminución de la pobreza han abierto un debate sobre dos puntos que son cruciales para entender como se mueve la economía peruana.


El primero se circunscribe a saber si es que el crecimiento económico que venimos obteniendo viene produciendo una disminución sustancial de la pobreza. Es aquí donde se ha suscitado el fuego cruzado entre economistas que han cuestionado los métodos estadísticos frente a la posición del gobierno. Como se diría en términos boxísticos:


- En esta esquina, desde Bagdad, cuestionando la rebaja de la base para la medición de la pobreza, Farid Matuk.


- En la otra esquina, en Lima, entre justificaciones de la modificación de la medición de la pobreza y algunos insultos, Luis Carranza y Jorge del Castillo.


De hecho, hoy ha terciado en el debate el ex presidente Alejandro Toledo, quien dijo que las cifras sobre reducción de la pobreza eran exageradas y que no se había tenido en cuenta la inflación. Y de allí se despachó con varios cuestionamientos a dichas estadísticas, a pesar que Raúl Vargas trataba de defender la validación hecha por el Banco Mundial a los guarismos gubernamentales. Sin duda, esta declaración va a traer harta cola.
Pero este debate estadístico podría dar pase a uno segundo, que me parece mucho más interesante. La desigualdad creciente en el país, a pesar de las grandes cifras macroeconómicas, lo que en realidad fue el gran tema de la campaña electoral del 2006.


Hoy Fernando Vivas, en su columna no televisiva de los jueves, refleja el transfondo del caso más dramático en las cifras presentadas: Huancavelica:


Pero más conmueve –e irrita– el caso de Huancavelica: no solo se mantiene como la región más pobre de todas sino que, entre el 2006 y el 2007, ¡su pobreza ha aumentado de 84% a 85,7%! Conmueve porque esa cifra significa desnutrición crónica y debilidad de ciudadanía que afectará a más de una generación en adelante, e irrita porque uno no sabe si Huancavelica es una excepción a los efectos del crecimiento, explicable por falta de recursos , clima hostil u otras razones particulares, o es la patética confirmación de que estamos creciendo de una manera demasiado egoísta. E irrita más cuando uno piensa que de sus dos congresistas uno es el mataperro Miró Ruiz y su presidente regional es Federico Salas, un líder que sobrevivió por arte de birlibirloque –y por una alianza vergonzante con el fujimontesinismo– a la decadencia de los poderes tradicionales de su región y hoy gestiona, más desde Lima que desde su capital, un paternalismo ineficiente. Súmese la mala elección como indicador de pobreza.


Como vemos, el problema de la pobreza no solo tiene que ver con el crecimiento, sino también con otras carencias, como la de representación política de la que Huancavelica es un dramático ejemplo. Por eso irrita leer a algunos que hablan de “electarado” cuando no entienden que la realidad del país es más dramática de lo que el lóbulo derecho de su cerebro les hace percibir.


El problema adquiere otra relevancia, luego de leer este comentario en el Blog del Morsa:


En todo caso, ya el gobierno está celebrando y saltando de una pata, sin darse cuenta que en realidad el escenario no es tan bueno ni lindo como el que piensan. Y si aumenta la desigualdad (es decir, si los de abajo sienten que la torta no está siendo repartida por igual), la gente protesta. Hay menos pobres, pero los que se quedan atrás, como que nadie los saca de allí.


Ojo. Generalmente junio es el mes donde se intensifican las protestas sociales. Así que, entre un gobierno triunfalista y provincias que quieren saber cuando les llegará su parte de la torta del crecimiento, el escenario se nos pinta complicado y nos hace percibir un invierno bastante caliente. Y sin las reformas de fondo que el gobierno debió emprender desde que Alan se puso la banda el 28 de julio de 2006.


Que conste que se los advirtieron desde la campaña electoral del 2006. Luego no se quejen si ven a Humala o Hernán Fuentes en Palacio de Gobierno.



MAS SOBRE EL TEMA:


Mirko Lauer: La ex pobreza
Fernando Vivas: Pobres y lejanos
Marco Sifuentes: ¿Por qué hay menos pobres en el Perú?
Roberto Bustamante: Pobreza y desigualdad

28 abril 2008

Si hay crecimiento económico ¿Por qué reparten bolsas de alimentos?




La entrega de paquetes buscaría contrarrestar crisis que vivimos. Es una forma de acallar insatisfacción de la población.


Si hay crecimiento económico ¿Por qué reparten bolsas de alimentos?



Para el antropólogo Montoya Rojas las “buenas” intenciones del Gobierno en ayudar a la población más necesitada no es otra cosa que el reconocimiento de que la situación en el país es grave. Entre la inflación que no para de subir y el dólar que sigue cayendo, no se puede seguir sosteniendo que la economía peruana es una maravilla...


Hace más de dos semanas, a las 4 de la mañana, una patrulla del Ejército Peruano tocó la puerta de una casa en uno de los sectores más pobres de Villa el Salvador, en un cerro de arena. Un vecino -asustado pero decidido a no callar lo que veía- llamó a RPP para denunciar el operativo militar. Una hora después, informado por la radio, el ministro de Defensa dijo que se trataba de un “operativo piloto” para repartir alimentos por encargo del ministerio de la Mujer.


Las personas que recibieron las bolsas de alimentos pasaron del miedo a la sorpresa. Hace muy poco tiempo, no más de ocho años, los operativos como éste servían para buscar a los llamados terroristas y desaparecerlos (matarlos) en nombre de la democracia.


¿Soldados repartiendo alimentos a las cuatro de la mañana? ¿Dónde se ha visto eso? Sí, era posible. No eliminaron a nadie, simplemente entregaron una bolsa de alimentos en cada casa escogida. Por el favor recibido, tasado en 25 nuevos soles (9.22 dólares) de aceite, arroz, pescado en conservas y algo más, tuvieron que firmar una planilla mostrando el respectivo documento nacional de identidad (DNI).


Para las personas que viven en la extrema pobreza, un regalito sorpresivo como ese sólo puede ser bienvenido a pesar de dos inevitables preguntas ¿Y como sabían de nuestros nombres y apellidos y dónde vivimos?, y ¿qué intención escondida habrá debajo de esta repentina bondad?


¿Fantasma del 80?


Luego de la “experiencia piloto”, el programa de distribución de alimentos está en marcha y mantiene el clandestino horario de las cuatro de la mañana para evitar que los vecinos no “beneficiados” por el programa se pregunten ¿por qué nos niegan esas bolsas de alimentos, acaso somos ricos?


El gobierno de García sonríe feliz porque la economía peruana crece como ninguna otra en América del Sur (9 % al año). Al mismo tiempo, suben los precios y la inflación vuelve a aparecer en el horizonte, despertando espantosos recuerdos de la maravillosa gestión aprista de 1985-1990 y su inflación anual de 7,000%.


Se discute aquí sobre los beneficios del crecimiento usando el verbo chorrear con la inhumana voluntad de ofrecer migajas a los pobres. ¿Hay chorreo o no? En otras palabras: ¿les llega algo de dinero, fruto del crecimiento, a los más pobres? Unos dicen sí, otros no o casi nada. Con su reparto matinal de bolsas de caridad, la ministra de la Mujer y Alan García confiesan -queriéndolo o no- que la situación de los más pobres es muy difícil y que es indispensable ofrecerles ese cristiano y caritativo apoyo.


Buscarían limpiar imagen


No es una simple casualidad que el ministerio de Defensa participe en este reparto de alimentos. En los juicios que se realizan en Lima contra el ex presidente Alberto Fujimori y contra los responsables directos de las matanzas en Barrios Altos y en la La Cantuta desfilan decenas de oficiales del Ejército acusados de matar, torturar y desaparecer a personas, en nombre de la democracia.


Uno de ellos, el general Julio Salazar Monroe, acaba de ser condenado a 35 años de prisión por su responsabilidad en el crimen de un profesor y nueve estudiantes de La Cantuta. Llevar alimentos de madrugada en un operativo de aparente paz y amor podría servir para cambiar la imagen de los militares, sobre todo en los barrios de pobreza extrema, donde se encuentra la mayor parte de sus víctimas.


No es la solución


Entre 1940 y 1950, comenzaron en el Perú los llamados “proyectos de desarrollo”, encargados por los gobiernos y la ayuda internacional a instituciones privadas, organismos estatales y Ongs. Uno de los primeros fue el de Puno, Tambopata, para formar electricistas y carpinteros con jóvenes salidos de comunidades sin luz eléctrica ni bosques. Se han gastado millones de dólares y el desarrollo no tiene cuando llegar.


Si no hubiera pobreza en el país no habría circuitos externos de ayuda ni organizaciones religiosas, estatales o privadas de distribución de alimentos, ni comités del vaso de leche, ni comedores populares. Un precioso indicador de cambio económico y social en el país sería la disminución sustantiva de la ayuda alimenticia y del número cada vez menos de comedores populares.


La desaparición del PRONAA, CÁRITAS, OFASA Y CARE sería algo maravilloso para el país porque supondría que ya no habría pobres. No obstante, en vez de disminuir, la caridad se multiplica. No es buena la caridad para quienes la reciben, aunque deja una especie de conciencia tranquila en quienes la ofrecen.


A nadie le gusta ser pobre y que le recuerden esa condición con cada distribución de alimentos o de ropa de segunda mano. Tal vez la opción del reparto casi clandestino de ahora tome en cuenta este elemento de amor propio. La solución pasa por exigir y ofrecer trabajo.


Pero ocurre que no hay trabajo, que en países como el nuestro una gran parte de la población está excluida del privilegio de tener un empleo. Ya sabemos que el modo de producción capitalista produce desempleo y, por eso, ofrecer trabajo para todos es sólo un recurso electoral, una promesa incumplida.


Asistencialismo se vuelve ley en el Perú


Tenemos ya una larga historia de medio siglo en el reparto de alimentos como recurso para aliviar la pobreza. Todo comenzó en tiempos de don Manuel A. Odría, el general dictador (1948-1956) y su esposa doña María Delgado con los primeros Clubes de Madres y el apoyo de la iglesia católica y algunas iglesias evangélicas y adventistas escogidas para canalizar las donaciones de alimentos de los países llamados ricos. En tiempos de Velasco Alvarado y Morales Bermúdez, 1968-1980, resurgieron los comedores municipales. La señora Violeta Correa, esposa del presidente Fernando Belaunde (1980-1985) dirigió un programa de entrega de cocinas para los comedores. Gracias al primer alcalde de izquierda en Lima, Alfonso Barrantes (1983) surgió el programa El Vaso de Leche. Después, ya en tiempos de Fujimori (1990-2,000) se creó el Programa Nacional de Apoyo Alimentario PRONAA. En apretado resumen, los circuitos de caridad para el reparto de alimentos son los siguientes; 1. Desde Europa y Estados Unidos a través de USAID y los diferentes gobiernos llegan los excedentes de alimentos de los países capitalistas, envueltos en papel de regalo. 2. Organizaciones de caridad de las diversas Iglesias (CARITAS, Iglesia Católica; OFASA, Adventistas, CARE, Evangélicos) que distribuyen la ayuda enviada por los países capitalistas de más alto desarrollo y la que por su cuenta consiguen entre sus propios miembros y amigos. 3. El Programa Nacional de Apoyo Alimentario PRONAA, como la central estatal de distribución de alimentos.


Montoya Rojas

Colaborador

diario la primera

24 febrero 2008

ECONOMIA: LA INFLACION AFECTA MAS A LOS POBRES


Cuestionan cifras de reducción de la pobreza


Bruno Seminario dice que el gasto en la canasta de alimentos es más caro para los más pobres del país.

En el mercado. Los pobres llevan la peor parte debido a los precios altos. (Foto. Giuliano Buiklece).

Diversos especialistas criticaron el optimismo del gobierno sobre la real disminución de la pobreza en los últimos dos años, pues refieren que el incremento de la inflación ha reducido la capacidad adquisitiva de los sectores más humildes.

Según cifras del Instituto Nacional de Estadística (INEI) la inflación en el 2007 fue de 3,9%, pero el reporte de la Encuesta Nacional del Hogares (ENAHO) –también elaborado por el INEI– señala que para el decibel más pobre de la población la inflación llegó a 8,2%, sobre todo llevado por el incremento en el precio de los alimentos.

Para Bruno Seminario, economista de la Universidad del Pacífico, ello se debe a que los gastos en las comidas tienen un mayor peso en la canasta familiar en los sectores menos pudientes. "Por ello la inflación de 3,9% que utiliza el gobierno es escasamente representativa, pues solo refleja la inflación de los niveles económicos más altos. Y en los sectores pobres de provincia la inflación se duplica", dice el experto.

FALTAN MEDIDAS EFECTIVAS
su parte Armando Mendoza, economista de la Universidad Católica, sostiene que para evitar que la economía de los más pobres siga viéndose afectada hace falta que el gobierno tome medidas efectivas, pues hasta ahora fracasaron.

Señala que una de ellas debe estar dirigida a eliminar las distorsiones en el mercado que incrementan el precio de los alimentos hacia los consumidores.

"La reducción de aranceles a los alimentos importados no se trasladó en una rebaja del precio final. Y los productores locales tampoco se han visto beneficiados, pues existe especulación en las cadenas controladas por los intermediarios. Ha quedado demostrado que el libre mercado no funciona", explicó.

Cae capacidad adquisitiva

Los expertos también criticaron el triunfalismo del gobierno cuando hace dos días anunció que 600 mil peruanos dejaron de ser pobres, pues esta se redujo en 2,5 puntos porcentuales (bajó de 44,5% a 42% entre el 2006 y 2007).

Armando Mendoza indicó que ello se debe a los subsidios del gobierno vía programas sociales y no a un aumento de la capacidad productiva. Mientras que Bruno Seminario señaló que usualmente se suele utilizar el ingreso nominal y no el ingreso real (poder de compra), "Si los ingresos aumentaron en 5% pero la inflación de los pobres bordea el 8%, entonces se ha reducido la capacidad adquisitiva", apuntó
fuente: diario la republica

15 enero 2008

DESARROLLO & PRIVATIZACION

David Hall: “Las privatizaciones no generaron desarrollo”

Según el director de Investigaciones de Servicios Públicos de la Universidad de Greenwich la ola privatizadora en Sudamérica fracasó pues no se extendieron servicios a los pobres.

Por José Carlos Reyes.
Foto: Christian Salazar.
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Tendencia. Según Hall sectores como educación y salud no deben ser privatizados.

¿Cuál es el balance de la ola privatizadora de las empresas públicas que vivió Sudamérica en los años noventa? ¿Fue positivo para el Estado y los usuarios?

No cumplió sus objetivos, pues ha quedado demostrado que estas privatizaciones no generaron ni inversión, ni desarrollo y tampoco se extendieron los servicios a los más pobres. Por ello a partir del 2001 la tendencia en Sudamérica es que estas empresas vuelvan al sector público, pero Perú es un caso sui géneris, pues continua la ola de privatizaciones y esto ya se hizo con el agua en Tumbes.

¿Por qué las privatizaciones de diversos sectores no dieron los resultados esperados?

Porque no resulta rentable para las empresas privadas extender los servicios a los más pobres, pues esto no les reporta ganancias. Es por ello que la mayoría de las sociedades en el mundo ahora se oponen la corriente privatizadora. Por ejemplo, se busca que el manejo del agua siempre se mantenga en manos públicas.

También se critica los altos niveles de corrupción en cada proceso de privatización.

Y se da no solo en los países en desarrollo, sino también en Europa y EEUU. Esto se genera porque son contratos de 20 a 30 años que aseguran una gran rentabilidad, por eso la corrupción está muy presente en sobornos y arreglos bajo la mesa al momento de privatizar.

Las voces favorables a las privatizaciones señalan que ‘el capital no tiene patria’. ¿Existen límites para las inversiones?

El capitalismo debe tener límites. Los servicios públicos esenciales para la vida –como por ejemplo el agua– deben estar a cargo del Estado, pues no se puede lucrar con las necesidades de la gente.

¿Cuál es su opinión sobre la controversia respecto a cómo distribuir las utilidades de las empresas estatales?
Mientras algunos especialistas están a favor de que pasen a un fondo común para ser redistribuidas por el Estado, otros indican que cada empresa debe reinvertir en sí misma sus utilidades.

Cualquiera de los dos modelos puede funcionar. En algunos países –como Inglaterra– se va a un fondo común administrado por el gobierno. En otros casos –como el de Francia– son los mismos trabajadores quienes lo administran como fondo privado.
¿Qué sistema utilizar?
Solo depende de la política particular de cada Estado, de acuerdo a las condiciones de cada país.


"Si se privatiza el agua, las tarifas subirían"

¿Cuáles son los servicios estratégicos que no deberían ser privatizados?

Tenemos a la educación, la salud –incluido el agua– ni la electricidad. Estos sectores no deben caer a la deriva del libre mercado.

¿Cuáles serían los riesgos de que un servicio público como el agua se privatice?

Al no ser rentable para los sectores más pobres, las tarifas subirían. No habría inversión y tampoco existe ninguna prueba de que se mejore la eficiencia en el servicio.

¿Existe un riesgo para el Perú debido al crecimiento de las inversiones chilenas?

Sí existen riesgos, sobre todo en sectores estratégicos. Por ejemplo en puertos, a largo plazo el comercio podría ser trasladado a Chile, con lo que Perú sería marginado del desarrollo.


fuente: la republica 15/01/08

10 enero 2008

ESTE MUNDO DE LA INJUSTICIA GLOBALIZADA

Discurso de José Saramago Premio Nóbel de Literatura, pronunciado en la clausura del 2do Foro Social Mundial. Porto Alegre, Febrero 2002

Comenzaré por contar en brevísimas palabras un hecho notable de la vida rural ocurrido en una aldea de los alrededores de Florencia hace más de cuatrocientos años. Me permito solicitar toda su atención para este importante acontecimiento histórico porque, al contrario de lo habitual, la moraleja que se puede extraer del episodio no tendrá que esperar al final del relato; no tardará nada en saltar a la vista.

Estaban los habitantes en sus casas o trabajando los cultivos, entregado cada uno a sus quehaceres y cuidados, cuando de súbito se oyó sonar la campana de la iglesia. En aquellos píos tiempos (hablamos de algo sucedido en el siglo XVI), las campanas tocaban varias veces a lo largo del día, y por ese lado no debería haber motivo de extrañeza, pero aquella campana tocaba melancólicamente a muerto, y eso sí era sorprendente, puesto que no constaba que alguien de la aldea se encontrase a punto de fenecer. Salieron por lo tanto las mujeres a la calle, se juntaron los niños, dejaron los hombres sus trabajos y menesteres, y en poco tiempo estaban todos congregados en el atrio de la iglesia, a la espera de que les dijesen por quién deberían llorar. La campana siguió sonando unos minutos más, y finalmente calló. Instantes después se abría la puerta y un campesino aparecía en el umbral. Pero, no siendo éste el hombre encargado de tocar habitualmente la campana, se comprende que los vecinos le preguntasen dónde se encontraba el campanero y quién era el muerto. 'El campanero no está aquí, soy yo quien ha hecho sonar la campana', fue la respuesta del campesino. 'Pero, entonces, ¿no ha muerto nadie?', replicaron los vecinos, y el campesino respondió: 'Nadie que tuviese nombre y figura de persona; he tocado a muerto por la Justicia, porque la Justicia está muerta'.

¿Qué había sucedido? Sucedió que el rico señor del lugar (algún conde o marqués sin escrúpulos) andaba desde hacía tiempo cambiando de sitio los mojones de las lindes de sus tierras, metiéndolos en la pequeña parcela del campesino, que con cada avance se reducía más. El perjudicado empezó por protestar y reclamar, después imploró compasión, y finalmente resolvió quejarse a las autoridades y acogerse a la protección de la justicia. Todo sin resultado; la expoliación continuó. Entonces, desesperado, decidió anunciar urbi et orbi (una aldea tiene el tamaño exacto del mundo para quien siempre ha vivido en ella) la muerte de la Justicia. Tal vez pensase que su gesto de exaltada indignación lograría conmover y hacer sonar todas las campanas del universo, sin diferencia de razas, credos y costumbres, que todas ellas, sin excepción, lo acompañarían en el toque a difuntos por la muerte de la Justicia, y no callarían hasta que fuese resucitada. Un clamor tal que volara de casa en casa, de ciudad en ciudad, saltando por encima de las fronteras, lanzando puentes sonoros sobre ríos y mares, por fuerza tendría que despertar al mundo adormecido... No sé lo que sucedió después, no sé si el brazo popular acudió a ayudar al campesino a volver a poner los lindes en su sitio, o si los vecinos, una vez declarada difunta la Justicia, volvieron resignados, cabizbajos y con el alma rendida, a la triste vida de todos los días. Es bien cierto que la Historia nunca nos lo cuenta todo...

Supongo que ésta ha sido la única vez, en cualquier parte del mundo, en que una campana, una inerte campana de bronce, después de tanto tocar por la muerte de seres humanos, lloró la muerte de la Justicia. Nunca más ha vuelto a oírse aquel fúnebre sonido de la aldea de Florencia, mas la Justicia siguió y sigue muriendo todos los días. Ahora mismo, en este instante en que les hablo, lejos o aquí al lado, a la puerta de nuestra casa, alguien la está matando. Cada vez que muere, es como si al final nunca hubiese existido para aquellos que habían confiado en ella, para aquellos que esperaban de ella lo que todos tenemos derecho a esperar de la Justicia: justicia, simplemente justicia. No la que se envuelve en túnicas de teatro y nos confunde con flores de vana retórica judicial, no la que permitió que le vendasen los ojos y maleasen las pesas de la balanza, no la de la espada que siempre corta más hacia un lado que hacia otro, sino una justicia pedestre, una justicia compañera cotidiana de los hombres, una justicia para la cual lo justo sería el sinónimo más exacto y riguroso de lo ético, una justicia que llegase a ser tan indispensable para la felicidad del espíritu como indispensable para la vida es el alimento del cuerpo. Una justicia ejercida por los tribunales, sin duda, siempre que a ellos los determinase la ley, mas también, y sobre todo, una justicia que fuese emanación espontánea de la propia sociedad en acción, una justicia en la que se manifestase, como ineludible imperativo moral, el respeto por el derecho a ser que asiste a cada ser humano.

Pero las campanas, felizmente, no doblaban sólo para llorar a los que morían. Doblaban también para señalar las horas del día y de la noche, para llamar a la fiesta o a la devoción a los creyentes, y hubo un tiempo, en este caso no tan distante, en el que su toque a rebato era el que convocaba al pueblo para acudir a las catástrofes, a las inundaciones y a los incendios, a los desastres, a cualquier peligro que amenazase a la comunidad. Hoy, el papel social de las campanas se ve limitado al cumplimiento de las obligaciones rituales y el gesto iluminado del campesino de Florencia se vería como la obra desatinada de un loco o, peor aún, como simple caso policial. Otras y distintas son las campanas que hoy defienden y afirman, por fin, la posibilidad de implantar en el mundo aquella justicia compañera de los hombres, aquella justicia que es condición para la felicidad del espíritu y hasta, por sorprendente que pueda parecernos, condición para el propio alimento del cuerpo. Si hubiese esa justicia, ni un solo ser humano más moriría de hambre o de tantas dolencias incurables para unos y no para otros. Si hubiese esa justicia, la existencia no sería, para más de la mitad de la humanidad, la condenación terrible que objetivamente ha sido. Esas campanas nuevas cuya voz se extiende, cada vez más fuerte, por todo el mundo, son los múltiples movimientos de resistencia y acción social que pugnan por el establecimiento de una nueva justicia distributiva y conmutativa que todos los seres humanos puedan llegar a reconocer como intrínsecamente suya; una justicia protegida por la libertad y el derecho, no por ninguna de sus negaciones. He dicho que para esa justicia disponemos ya de un código de aplicación práctica al alcance de cualquier comprensión, y que ese código se encuentra consignado desde hace cincuenta años en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aquellos treinta derechos básicos y esenciales de los que hoy sólo se habla vagamente, cuando no se silencian sistemáticamente, más desprestigiados y mancillados hoy en día de lo que estuvieran, hace cuatrocientos años, la propiedad y la libertad del campesino de Florencia. Y también he dicho que la Declaración Universal de los Derechos Humanos, tal y como está redactada, y sin necesidad de alterar siquiera una coma, podría sustituir con creces, en lo que respecta a la rectitud de principios y a la claridad de objetivos, a los programas de todos los partidos políticos del mundo, expresamente a los de la denominada izquierda, anquilosados en fórmulas caducas, ajenos o impotentes para plantar cara a la brutal realidad del mundo actual, que cierran los ojos a las ya evidentes y temibles amenazas que el futuro prepara contra aquella dignidad racional y sensible que imaginábamos que era la aspiración suprema de los seres humanos. Añadiré que las mismas razones que me llevan a referirme en estos términos a los partidos políticos en general, las aplico igualmente a los sindicatos locales y, en consecuencia, al movimiento sindical internacional en su conjunto. De un modo consciente o inconsciente, el dócil y burocratizado sindicalismo que hoy nos queda es, en gran parte, responsable del adormecimiento social resultante del proceso de globalización económica en marcha. No me alegra decirlo, mas no podría callarlo. Y, también, si me autorizan a añadir algo de mi cosecha particular a las fábulas de La Fontaine, diré entonces que, si no intervenimos a tiempo -es decir, ya- el ratón de los derechos humanos acabará por ser devorado implacablemente por el gato de la globalización económica.

¿Y la democracia, ese milenario invento de unos atenienses ingenuos para quienes significaba, en las circunstancias sociales y políticas concretas del momento, y según la expresión consagrada, un Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo? Oigo muchas veces razonar a personas sinceras, y de buena fe comprobada, y a otras que tienen interés por simular esa apariencia de bondad, que, a pesar de ser una evidencia irrefutable la situación de catástrofe en que se encuentra la mayor parte del planeta, será precisamente en el marco de un sistema democrático general como más probabilidades tendremos de llegar a la consecución plena o al menos satisfactoria de los derechos humanos. Nada más cierto, con la condición de que el sistema de gobierno y de gestión de la sociedad al que actualmente llamamos democracia fuese efectivamente democrático. Y no lo es. Es verdad que podemos votar, es verdad que podemos, por delegación de la partícula de soberanía que se nos reconoce como ciudadanos con voto y normalmente a través de un partido, escoger nuestros representantes en el Parlamento; es cierto, en fin, que de la relevancia numérica de tales representaciones y de las combinaciones políticas que la necesidad de una mayoría impone, siempre resultará un Gobierno.

Todo esto es cierto, pero es igualmente cierto que la posibilidad de acción democrática comienza y acaba ahí. El elector podrá quitar del poder a un Gobierno que no le agrade y poner otro en su lugar, pero su voto no ha tenido, no tiene y nunca tendrá un efecto visible sobre la única fuerza real que gobierna el mundo, y por lo tanto su país y su persona: me refiero, obviamente, al poder económico, en particular a la parte del mismo, siempre en aumento, regida por las empresas multinacionales de acuerdo con estrategias de dominio que nada tienen que ver con aquel bien común al que, por definición, aspira la democracia. Todos sabemos que así y todo, por una especie de automatismo verbal y mental que no nos deja ver la cruda desnudez de los hechos, seguimos hablando de la democracia como si se tratase de algo vivo y actuante, cuando de ella nos queda poco más que un conjunto de formas ritualizadas, los inocuos pasos y los gestos de una especie de misa laica. Y no nos percatamos, como si para eso no bastase con tener ojos, de que nuestros Gobiernos, esos que para bien o para mal elegimos y de los que somos, por lo tanto, los primeros responsables, se van convirtiendo cada vez más en meros comisarios políticos del poder económico, con la misión objetiva de producir las leyes que convengan a ese poder, para después, envueltas en los dulces de la pertinente publicidad oficial y particular, introducirlas en el mercado social sin suscitar demasiadas protestas, salvo las de ciertas conocidas minorías eternamente descontentas...

¿Qué hacer? De la literatura a la ecología, de la guerra de las galaxias al efecto invernadero, del tratamiento de los residuos a las congestiones de tráfico, todo se discute en este mundo nuestro. Pero el sistema democrático, como si de un dato definitivamente adquirido se tratase, intocable por naturaleza hasta la consumación de los siglos, ése no se discute. Mas si no estoy equivocado, si no soy incapaz de sumar dos y dos, entonces, entre tantas otras discusiones necesarias o indispensables, urge, antes de que se nos haga demasiado tarde, promover un debate mundial sobre la democracia y las causas de su decadencia, sobre la intervención de los ciudadanos en la vida política y social, sobre las relaciones entre los Estados y el poder económico y financiero mundial, sobre aquello que afirma y aquello que niega la democracia, sobre el derecho a la felicidad y a una existencia digna, sobre las miserias y esperanzas de la humanidad o, hablando con menos retórica, de los simples seres humanos que la componen, uno a uno y todos juntos. No hay peor engaño que el de quien se engaña a sí mismo. Y así estamos viviendo.

No tengo más que decir. O sí, apenas una palabra para pedir un instante de silencio. El campesino de Florencia acaba de subir una vez más a la torre de la iglesia, la campana va a sonar. Oigámosla, por favor.

Fuente: Foro Social Mundial en Porto AlegreVersión en castellano de El País, Madrid, 6 febrero 2002http://www.globalizacion.org/forosocialmundial/FSMPortoAlegre.htm

02 enero 2008

MITOS DEL TLC: LECCIONES A PRENDER



LOS SIETE MITOS DEL TLC

Alejandro Nadal, F rancisco Aguayo y M arcos Chávez *

En la pasada reunión de los ministros de 34 naciones, la administración Bush y los organismos financieros internacionales insistieron en que el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) es la opción de integración económica y la solución a la crisis de desarrollo de los países de América Latina y el Caribe. El modelo que presentaron como ejemplo a seguir es el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y los beneficios que supuestamente ha traído a México. Los autores sostienen que tales “beneficios” son más bien mitos

Mito 1
El TLCAN ha contribuido positivamente para la estrategia de desarrollo en México a través del crecimiento de las exportaciones.

El hecho es que la tasa de crecimiento del PIB en México ha permanecido estancada desde 1983, y que el TLCAN no ha cambiado esta situación; la tasa promedio de crecimiento del PIB desde entonces es de 1% anual (un desempeño similar al del periodo de la crisis de los treinta, que contrasta fuertemente con la tasa de 3.4% anual que se presentó en el periodo 1945-1980). La estrategia de crecimiento basada en las exportaciones no es más que un espejismo. El sector exportador se expandió, pero lo hizo de forma desarticulada con el sector doméstico, y ha sido incapaz de generar impulsos dinámicos al resto de la economía mediante la creación de eslabonamientos productivos hacia atrás y hacia delante.

Mito 2
El TLCAN convirtió a México en un gigante exportador y generó un enorme superávit comercial con Estados Unidos.

El hecho es que México tiene un déficit comercial permanente. El mito de México como un gigante exportador se evapora cuando uno considera que, junto con el superávit comercial que este país tiene con Estados Unidos, hay un déficit galopante con Asia y la Unión Europea –que desde 1994 creció 600% y 400% respectivamente. Desde que México firmó el tratado comercial con la Unión Europea el déficit con esa región ha crecido a una tasa explosiva.

El TLCAN generó una colosal distorsión de los flujos de comercio, lo que ha contribuido de una forma poderosa a desmantelar la capacidad productiva del país; hoy, México envía 90% de sus exportaciones a Estados Unidos. Una mirada más detallada a las estadísticas comerciales muestra que 50% del superávit con Estados Unidos se explica por las exportaciones de la industria maquiladora, mientras que el restante 50% se debe, por partes iguales, a las exportaciones petroleras y automotrices. Es decir, en el centro de la explicación del superávit con Estados Unidos se encuentran las exportaciones de mano de obra barata y recursos naturales; adicionalmente, las exportaciones se encuentran concentradas en unas cuantas actividades y están dominadas por un minúsculo grupo de corporaciones trasnacionales.

Mito 3
El TLCAN genera un enorme flujo de inversión extranjera directa (IED) hacia México, lo que a su vez abre oportunidades de desarrollo.

El hecho es que aunque la inversión extranjera hacia México creció mucho en los primeros años del TLCAN, una parte muy importante de ella fue inversión de cartera de corto plazo, que no se tradujo en proyectos productivos. Es cierto que en años posteriores la inversión directa ha superado a la inversión de cartera, pero aproximadamente 20% de ella viene en la forma de fusiones y adquisiciones, es decir, no consiste en inversiones nuevas, lo que, en muchos casos, van acompañadas de medidas de racionalización que producen pérdidas de empleo.

Más aún, la IED se concentra en un número muy pequeño de actividades y empresas. De hecho, en 2002, un solo proyecto (la compra de Banamex por Citigroup) fue responsable de 45% del total de la IED. Tal vez el punto más importante aquí es que la IED no ha conducido a un fortalecimiento significativo de la competitividad del sector industrial, ni a una transferencia significativa de tecnología a las empresas locales.

Por el otro lado, el capítulo 11 del TLCAN sobre inversión extranjera prohíbe que México utilice instrumentos clave de política económica (como los requisitos de desempeño). La desregulación financiera que acompaño al TLCAN abrió y diversificó las oportunidades de inversión financiera y especulativa. Esto ayuda a entender por qué la inversión productiva total como porcentaje del PIB cayó de 22% a 18% entre 1994 y 2003, cuando era de 30% durante los setenta.

Mito 4
El TLCAN ayudó a México a salir más rápidamente de la crisis de 1994.

El hecho es que la economía mexicana no se ha recuperado totalmente de la crisis que detonó la devaluación del peso en diciembre de 1994. El duro programa de ajuste que le siguió ocasionó la peor recesión de los últimos 60 años y una crisis de pagos que se transmitió a lo largo y ancho de la economía. Al colapsarse el sistema bancario se puso en marcha un proceso de rescate totalmente fraudulento. Un enorme flujo de recursos fiscales, de por sí escasos, se desvía cada año para pagar los servicios de esa gigantesca deuda. Sus costos financieros representan hoy 15% del PIB y amenazan permanentemente la salud de las finanzas públicas.

Las heridas que la crisis abrió en el cuerpo político no se han cerrado. La pobreza aumentó dramáticamente durante el clímax de esa crisis y sus niveles no han retrocedido.

Es una ironía que el TLCAN se invoque como el principal factor para explicar la “recuperación”. El capítulo 21 del TLCAN sobre medidas de emergencia y, específicamente, el artículo 2104, prohíbe el uso de medidas aceptadas por la Organización Mundial de Comercio (refrendadas en Marrakech en el Acuerdo sobre Medidas de Balanza de Pagos). Si estas medidas de emergencia se hubieran aplicado, el efecto sobre la economía de México en 1994 hubiera sido dramáticamente distinto.

Además, el paquete internacional de rescate financiero que puso en operación el Departamento del Tesoro estadounidense en 1995 estaba dirigido a salvar a los inversionistas extranjeros y a los especuladores y se habría puesto en marcha con o sin TLCAN.

Mito 5
El TLCAN ha contribuido a la estabilidad macroeconómica de México

La ilusión de estabilidad macroeconómica se cifra en una tasa de inflación reducida. Pero esto no es resultado del TLCAN, sino de la sobrevaluación del tipo de cambio y de la represión de la demanda agregada. La última se consigue a través de la contención salarial y una política monetaria restrictiva. Como resultado de esta postura monetaria, el crédito fresco al sector no-bancario es ahora 60% menor que su nivel de 1994. Por supuesto, esto explica además el estancamiento crónico de la economía mexicana.

El nivel de actividad se ha convertido en el principal instrumento de política económica, en vez de ser uno de sus objetivos. Ello sirve no sólo para controlar la inflación, sino para mantener a raya el déficit en la cuenta corriente. Hoy, cuando el PIB está estancado, el déficit en cuenta corriente parece estar bajo control. Pero si la economía empezara a crecer, las cuentas externas se hundirían en un desequilibrio incontrolable. Para evitar esto, el Banco de México prefiere restringir los niveles de actividad económica manteniendo una política monetaria restrictiva.

La fragilidad de esta estabilidad sobresale también por el hecho de que el déficit fiscal está actualmente seis veces por encima del nivel autorizado por el Congreso mexicano. Esta situación es insostenible y llevará, tarde o temprano, a una crisis fiscal.

Mito 6
El TLCAN ha creado oportunidades de empleo, aumentado los salarios y mejorado los niveles de bienestar de los mexicanos.

El hecho es que entre 1994 y 2003 los nuevos entrantes a la fuerza de trabajo sumaron 9.3 millones de personas; pero durante ese periodo sólo se crearon 3 millones de empleos en el sector formal. En otras palabras, 60% de la demanda de nuevos empleos quedó insatisfecha, obligando a las personas a explorar otras estrategias de supervivencia en el así llamado “sector informal”. Entre 1994 y 2003 los salarios mínimos y contractuales perdieron, respectivamente, 20% y 19% de su poder de compra. Los salarios y prestaciones en el sector manufacturero en ese periodo cayeron 9% y los salarios en la industria maquiladora, a pesar de un aumento marginal, siguieron 40 pesos por debajo de los salarios manufactureros. Los trabajadores en las filiales norteamericanas que operan en México ganan 75% menos que sus contrapartes de filiales norteamericanas en Canadá. Finalmente, la relación de los salarios manufactureros mexicanos con respecto a los de Estados Unidos (de dos contra 10 dólares la hora) permaneció sin cambio alguno.

Mito 7
El TLCAN contribuyó a reducir la pobreza y a mejorar el ambiente.

El hecho es que la distribución del ingreso empeoró durante los años del TLCAN. El número de hogares que vive en la pobreza ha crecido un 80% desde 1984, sin que el TLCAN revirtiera esta tendencia. Hoy, 70% de la población mexicana vive debajo de la línea de pobreza. Mientras el Banco Mundial calcula en 25 millones el número de mexicanos que vive en la pobreza extrema, otras previsiones más rigurosas arrojan una cifra de hasta 40 millones.

La pobreza rural es rampante y la migración aumentó. El costo en términos de salud y desnutrición es dramático, con 60% de los niños indígenas afectados por desnutrición severa. El bienestar de los consumidores tampoco ha mejorado, en tanto el índice de precios de la canasta básica creció 257% entre 1994 y 2002.

El costo anual de la degradación ambiental se calcula en 10% del PIB, lo que anula las ganancias del crecimiento económico. Entre 1990 y 1999 el área cubierta con tierras forestales se redujo de 32% a 28%, mientras que las emisiones de dióxido de carbono crecieron de 3.7 a 3.9 toneladas métricas. Las medidas del capítulo 11 del TLCAN sólo sirvieron para degradar los criterios ambientales, como lo demostró la sentencia del caso Metalclad, que pronunció un panel de arbitraje del TLCAN en 2000.

Las lecciones para América Latina

Hay tres lecciones principales para los gobiernos y los encargados de diseñar la política económica.

Primera lección

Existen otras vías de integración económica en las que el desarrollo del mercado doméstico es la prioridad y en las que no se elimina el papel del Estado como un promotor activo del desarrollo sustentable.

Esta ruta alternativa implica recuperar, tanto en el nivel macro como sectorial, instrumentos de política económica que estimulen el crecimiento y lo pongan al servicio del desarrollo. Implica también el respeto a las prioridades locales, el reconocimiento de las asimetrías entre países y un enfoque socialmente responsable de la sustentabilidad económica y ambiental.

Segunda lección

El ALCA, así como el TLCAN, está diseñado para consolidar el neoliberalismo. El ALCA, por lo tanto, será otro proceso encabezado por las corporaciones en el que la liberalización comercial está hecha a la medida de las necesidades de las grandes empresas. El ALCA no ayudará a consolidar una estrategia de crecimiento basada en las exportaciones, sino una basada en salarios bajos, malos empleos y sin encadenamientos productivos.

Los bajos salarios y las políticas macroeconómicas restrictivas intensificarán la desigualdad social y proyectarán la pobreza a niveles extremos. Un alto porcentaje de las exportaciones latinoamericanas proviene de sectores de baja productividad y alta intensidad de recursos naturales; el ALCA sólo aumentará la presión sobre esos recursos y su destrucción.

Tercera lección

El ALCA acelerará la pérdida de control soberano sobre instrumentos de política económica que son críticos para cualquier estrategia de desarrollo, tanto en el nivel macro como en el sectorial. Esto tendrá lugar justo en el momento en el que las economías latinoamericanas necesitarán con más urgencia adaptarse al choque de la liberalización total.

Las reglas de inversión del TLCAN son particularmente peligrosas, en tanto que prohíben el acceso a medidas centrales de política industrial. Al otorgar trato nacional a las empresas norteamericanas y aceptar la inundación de importaciones, el ALCA contribuirá a desmantelar las ya de por si débiles estructuras productivas locales. Por éstas y otras razones, resulta claro que el ALCA se convertirá en un obstáculo formidable para el desarrollo social y económico de América Latina.

* Una versión en inglés apareció en el South-North Development Monitor , núm. 5464. 18 de noviembre de 2003. La traducción es de los autores.

23 diciembre 2007

LA POBREZA ES LA VIOLENCIA SOCIAL DEL CAPITAL CONTRA EL TRABAJO

Rebelión
“La manera menos patética que hemos encontrado para vivir todos juntos es la democracia. Pero el mundo ha evolucionado: hace años los jefes de Estado por los que se votaba podían tener cierto derecho de decisión. Hoy votamos por payasetes con mínimo margen de decisión, porque la economía mundial funciona por encima de los Estados. Para influir en este mundo hay que ser accionista: ellos son los que deciden. Hay una democracia falsa, nos hacen votar por folclore”.
Manu Chao, 4/12/07.

“Aprendí que mi pueblo todavía reza porque las fuckin autoridades y la puta realeza todavía se mueven por debajo de la mesa. Aprendí a tragarme la depresión con cerveza. Mi patrono yo lo escupo desde la montaña y con mi propia saliva enveneno su champaña... Enveneno su champaña (..) En tu sonrisa yo veo una guerrilla, una aventura, un movimiento. Tu lenguaje, tu acento, yo quiero descubrir lo que ya estaba descubierto”.
Calle 13, Pal Norte, 2007.

"A seis años de la insurrección popular, la vieja política del neoliberalismo sigue en los despachos oficiales y en la miseria de millones de argentinos". “Aunque argumenten que el desempleo bajó, la inflación casi no existe y que el país está mejor, nuestras familias siguen inmersas en la pobreza, pobreza que sabemos se ha vuelto estructural y que los gobiernos no tienen interés de eliminar"
Frente Popular Darío Santillán y Federación de Organizaciones Barriales, Prensa De Frente, 20/12/07.
“La respuesta del gobierno a estos movimientos después de casi 4 meses de lucha, han sido una y otra vez: que no hay "nada", nada frente a su sus negociados, a sus prebendas, a su "gestión" de la miseria. Y a favor de los intereses corporativos de las grandes empresas, de su propiedad, amigos, y las multinacionales.... Nada significa: nada en las mesas de nuestras familias, penuria económica, familiar, afectiva, mientras ellos, y hay que decirlo, se preparan bucólicos a recibir las fiestas de fin de año llenos de comida, regalos, y opulencia. Esa es la clase gobernante. Nada para el pueblo organizado, que lucha, se opone a toda vida que no tenga dignidad. Hoy peor que el genocida Bussi, y en medio de las urgencias a intentos de saqueos y saqueos, que se están produciendo en Tucumán, en la Banda del Río Salí, y en diferentes puntos de la capital, solo ha atinado Alperovich a "retener" a la policía en sus lugares de operaciones para salir a reprimir a los más pobres. Y a reprimirlos....”.
Coordinadora de Organizaciones Barriales Autónomas (COBA), 19/12/07.

“La destrucción del sistema capitalista sólo se realizará si uno o muchos movimientos lo enfrentan y derrotan en su núcleo central, es decir, en la propiedad privada de los medios de producción y de cambio”.
Subcomandante Insurgente Marcos, 13/12/07.

Cuando la política se hace estado los políticos devienen en clase social. La Nueva Clase Política, los zánganos del aparato estatal. ¡Y después dicen que no hay plata para los pobres!

Diez por ciento de desocupación y otro tanto de subocupación; los planes sociales siguen en $150; el 40% de las y los trabajadores está en negro; el 60% de las y los asalariados están por debajo de la línea de la pobreza; y el 90% de los jubilados y pensionados subvive en la miseria.

La deuda externa no para de engordar. Más se paga, más se debe. Desde el “Megacanje” de Lavagna-Kirchner la deuda creció de 126.5 mil millones en junio de 2005 a 138.4 mil millones en junio de 2007.

Las cárceles federales, de la miseria kirchnerista, tienen seis veces más presos que en 2004. Pasando de 9.738 a 60.000 reclusos. Siendo el 90% pobre y el 70% no tiene condena.

Según el Ministerio de Salud de la Nación, el 60% de los internados en los centros estatales de “salud” mental continúan cautivos por “razones sociales”. Ironía que encubre la reclusión clasista contra los pobres como el excedentariado insano del capital. Tanto como 11.250 , son depositados por el estado mercantil en los hospicios. Instituciones, que hace las veces de cárceles de los triplemente descartados: por a-normales, por insanos y por miserables.

Desde el año 2002, el capitalismo devaluatorio de los ingresos fijos de la multitud, aumentó en un 500% la precarización laboral.

a) Bajo la actuación y la complicidad de todos ellos y ellas los jóvenes son los que más pierden:

1. Se quintuplicaron las villas miserias y los asentamientos en los últimos cuatro años.
2. El consumo de paco subió el 500% en los últimos 3 años.
3. Según el propio Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y el Ministerio de Trabajo de la Nación, el desempleo juvenil urbano es 3.5 veces superior al adulto. Este universo abarca a 6.427.000 jóvenes y son el 17.9% del total de la población urbana Argentina.
4. Uno de cada cuatro jóvenes no tiene trabajo.
5. Son 756.000 los que no estudian, trabajan, ni buscan empleo.
6. El 42% de los adolescentes y jóvenes de 15 a 19 años son pobres.
7. El 68% de los y las que trabajan dejaron los estudios para poder reproducir su fuerza de trabajo y sostener a su familia.
8. Sólo 3 de cada 10 jóvenes tiene empleo en blanco.
9. De los que tienen entre 20 y 24 años, el 60% no estudia.
10. El 78% que estudia un oficio o una carrera tiene que trabajar para sostener sus estudios. Así, que es hora, de terminar con el mito burgués de la educación “gratuita”.
11. El propio ministro de Trabajo, Jorge Tomada, se conforma con bajar al 25% el empleo clandestino. ¡Lindo ministro de “Trabajo” se echó el gobierno peronista “Nacional y Popular”! Ministro que continúa con Cristina, y donde el 75% del working poor proviene del empleo ilegal.

b) Y esta es una tendencia del capital en todo el planeta. En América Latina:

1. El desempleo juvenil triplica al adulto.
2. Son 22 millones los que no estudian ni trabajan.
3. Tanto como 30 millones de jóvenes integran el ejército laboral del Capital-Precarismo.

c) Los europeos tampoco están para dar cátedra de registración laboral:

1. En España, bajo el tan pregonado “milagro español” heredero del pacto partidario, patronal y sindical de la Moncloa, que tanto encandila a Cristina, el 45% de las y los jóvenes entre 25 y 29 años están bajo la bota del capitalismo de la precariedad. Tanto como el doble de la media europea. Cristina, mejor mirar para otro lado, si de buscar pactos sociales se trata.
2. En Polonia y Portugal el 66% de la juventud integra las filas del Precariado. Largas jornadas, las peores pagas, multiplicación de los accidentes laborales, precariedad existencial y condiciones de trabajo de las más humillantes, acompaña la sociedad posmoderna de la mercancía.
Contra este grupo etario se descargan, más que en ningún otro, las tres “plagas” de la suciedad capitalista: Pobreza con empleo + precariedad laboral + excedencia humana.

El año termina con 2.000.000 millones de nuevos pobres por ingresos. Papá Noel no existe, pero SÍ la inflación. Trabajo asalariado = Working Poor = Pobreza con empleo. Este es el regalito de navidad que le deja el capital al trabajo. Un impuesto patronal sobre la sangre de la multitud.


Por todo esto, repetimos el mismo grito sagrado:
“¡Oh/ Qué Se Vayan Todos/ Qué No Quede/ Ni Uno sólo!”

23 noviembre 2007

"La educación es factor esencial para el desarrollo, y derecho humano incumplido reiteradamente”

Lucía Rodríguez, de la Fundación Entreculturas, en el Simposio Internacional 'Pobre Mundo Rico'
Rebelión


La educación contribuye a disminuir la brecha entre ricos y pobres. Crea sociedades más justas, democráticas, igualitarias y cohesionadas. Facilita el empoderamiento de la ciudadanía y la participación. Virxinia Romero señaló que es una obligación contraída de los países del Norte con los del Sur. Los Objetivos del Milenio en materia educativa son un acuerdo de mínimos. A pesar de ciertos avances hay un estancamiento en la reducción del analfabetismo: en el mundo todavía 800 millones de personas no saben leer ni escribir.

La última mesa-debate celebrada en el marco del Simposio Internacional “Pobre Mundo Rico” en Pontevedra, giró en torno a “La educación: un deber, por derecho”. En ella participaron Lucía Rodríguez Donate (Fundación Entreculturas), Virxinia Romero (Vicedirectora del IGADI, Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional) y Lois Trigo (Seminario Galego de Educación para a Paz). Moderó Carlota Román, Subdirectora General de Cooperación Exterior.

Educación: Derecho Humano incumplido, clave en el desarrollo

Los participantes coincidieron en señalar la importancia de la educación como factor clave para el desarrollo de los países empobrecidos y como garante del cumplimiento de las libertades fundamentales. Lucía Rodríguez, Coordinadora del Área de Estudios y Relaciones Internacionales de la Fundación Entreculturas, quiso dejar constancia de que “la educación es un Derecho Humano inalienable que se incumple reiteradamente. Y aunque no es la panacea, sin ella es prácticamente imposible acceder a los Derechos Humanos”, afirmó. Explicó que es un factor esencial para el desarrollo, que por si sola no cambiará el mundo, “pero sin ella tampoco se puede soñar ninguna transformación”. Desde el punto de vista del Seminario Galego de Educación para a Paz, Lois Trigo, apuntó también que “la educación no es la panacea para el desarrollo, la justicia y la inclusión, pero sí es la llave que lo facilita y lo hace posible”, ya en los tiempos de la emigración gallega era entendida como causa de pobreza y exclusión tanto en los países de origen como de destino”, explicó.

Lucía Rodríguez quiso resaltar la importancia de la educación en el desarrollo de sociedades democráticas y justas, que necesita de poblaciones educadas, que tengan así capacidad de organizarse, y que sean políticamente justas y socialmente cohesionadas. Explicó cómo en este contexto la educación posibilita el acceso a los recursos (a los créditos, por ejemplo) y es necesaria para reivindicar un derecho. Por otra parte resaltó su contribución a disminuir la brecha entre ricos y pobres, a garantizar mayor equidad, a potenciar la movilidad social, en definitiva: “la educación posibilita un mejor desarrollo”.

La vicedirectora del IGADI, Virxinia Romero, coincidiendo en la condición de Derecho Humano, enfatizó también la idea de la educación -ya no sóo como derecho- sino por deber. En este sentido subrayó que “se trata de una obligación del Norte con el Sur, de los países ricos con los pobres: una ‘obligación contraída’, una exigencia moral que debe regir la voluntad”. Un deber entendido también como “obligación hacia todo el ser humano por el hecho de serlo”, apuntó citando a la pensadora francesa Simone Weil.

Beneficios de la educación: empoderamiento, participación, democracia, justicia, igualdad, desarrollo.

Lucía Rodríguez quiso relatar otros beneficios individuales, colectivos y sociales que derivan de la educación: “contribuye decisivamente a configurar la mente, la autoestima, la confianza personal que facilita el desarrollo de hombres y mujeres. Además, explicó, provoca el empoderamiento de los ciudadanos, su participación activa, favoreciendo así la consecución de los Derechos Colectivos”.

Por su parte, Lois Trigo, hizo hincapié en los beneficios que se pueden derivar incluso de una perspectiva egoísta de los países desarrollados: “desde los países del Norte tenemos la conveniencia y el interés de que la educación es una condición indispensable para poder seguir permaneciendo favorecidos, de lo contrario se producirá la avalancha de la emigracion”

El estado de la educación en el mundo

En sus intervenciones, Lucía Rguez. Donate y Virxinia Romero, hicieron alusión a multitud de datos que ilustran las deficiencias en materia educativa en los países en vías de desarrollo que cuentan precisamente con los índices de pobreza más elevados. En cuanto a Educación Infantil, Lucía Rodríguez señaló que un 50% de estos países no disponen de programas formales. En África subsahariana sólo 12 de cada 100 niños de hasta 6 años van a la escuela, apuntó. Respecto a Educación Primaria Universal indicó que hay 77 millones de niños que no están escolarizados, además de que en algunos países se imponen taxas de matriculación, que impone problemas de acceso. Ante esta situación son muchos los países que corren el riesgo de no cumplir los objetivos para el 2015, indicó. Respecto a la alfabetización en adultos las cifras apuntaron a 800 millones de seres humanos de más de 15 años que no saben leer ni escribir: “sin embargo no parecer ser una cuestión prioritaria de la agenda política internacional”, destacó Lucía.

Por su parte Virxinia Romero mencionó la importancia añadida del dato cuando “la analfabetización es la máxima expresión de la vulnerabilidad”. Lucía Rodríguez quiso hacer ver que “el derecho a la educación debe entenderse como derecho al aprendizaje, y por tanto debe ser entendido a lo largo y ancho de nuestra vida”. En este sentido, abogó por adecuar los contenidos educativos a la realidad de la persona y del país, y por una consideración de este tipo de alfabetización en adultos. Además, se lamentó de que los índices de alfabetización no hayan descendido en los últimos 50 años: en Haití el 40% de la población no sabe leer ni escribir, “a nivel global existe un estacamiento”, afirmó.

La calidad de la educación fue otro de los aspectos referidos: Lucía se hizo eco de Insuficiencia de cobertura en países en vías de desarrollo, de falta de materiales, de profesorado formado,... y apuntó que “a los pobres, por el hecho de serlos, parece que les ha tocado una peor educación”. Los participantes coincidieron en referir las disparidades de género y por regiones, a este respecto Virxinia explicó que “120 millones de menores de edad no acuden a la escuela primaria y la mayor parte son niñas”.

Causas de los problemas de educación en los países en vías de desarrollo

Lucía Rodríguez apuntó la existencia de causas estructurales y externas a la hora de garantizar el derecho a la educación. En lo que atañe a los aspectos estructurales señaló: “la educación que se oferta en países empobrecidos es obsoleta, de baja calidad y pocos recursos, el profesorado no tiene ni la formación ni la capacidad de sobrevivir económicamente”, aludió así a la precariedad de los salarios de los docentes. A nivel externo la socia de Coordinadora del Área de Estudios y Relaciones Internacionales de la Fundación Entreculturas refirió las consecuencias de los programas de ajuste y el problema de la deuda, “que condicionan las políticas presupuestarias de los países, recortan el presupuesto en educación impidiendo el desarrollo, a pesar de los esfuerzos de los países por reducir la analfabetización”.

Compromisos de la comunidad internacional en educación

Lucía Rodríguez y Virxinia Romero señalaron la falta de cumplimiento de los compromisos y la reducción de los mismos. Lucía recordó los seis Objetivos establecidos en el Foro Mundial de Dakar (Senegal) en el año 2000 (atención a la infancia, garantizar la Educación Primaria Universal, disminuir en el 50% el analfabetismo en el mundo, reducir las disparidades de género e implantar una educación de calidad) que han sido reducidos a dos con los Objetivos del Milenio: “suponen un retroceso y una bofetada a los compromisos adquiridos en el 2000, y en nombre de la Fundación Entreculturas seguimos exigiendo que Dakar es el marco”. Virxinia apuntó por su parte que a pesar de ciertas fortalezas que contemplan los objetivos (cuentan con apoyo político y acuerdo internacional que los hace medibles, alcanzables, exigibles, establecen unos plazos, están centrados en el ser humano, inspiran políticas nacionales de desarrollo), contemplan también importantes debilidades: “son un acuerdo de mínimos, son cuantitativos (no son estrategias de desarrollo) y en los mismos hay una escasa participación de la sociedad civil”. Así, concluyó, cómo según datos de la Unesco y el Dpto. de Desarrollo Internacional del Reino Unido, “harían falta cerca de 10 billones de dólares anuales para acceder a los objetivos de 2015 en educación”, y aunque es posible que se pueda conseguir en algunos países de América Latina, son totalmente imposibles de alcanzar en África subsahariana, afirmó.

Tanto Lucía como Virxinia criticaron la cooperación internacional, que “está lejos de cumplir sus compromisos, las promesas que se hicieron a los países que llevaran a cabo planes de alfabetización premiando su esfuerzo con recursos financieros tampoco se cumplen”, indicó Lucía. Virxinia Romero indicó por su parte la necesidad de plantearse otra forma de hacer cooperación tanto en educación como en otro ámbitos.

Retos y propuestas

Virxinia Romero apuntó una necesaria apuesta por una Educación para el Desarrollo, en el Norte: Educación para la paz, medioambiental,... y en el Sur una apuesta por la Educación Popular. Explicó la idoneidad del modelo ‘popular’ de Paulo Freire, que entendía que la pedagogía tenía que ser en base a las necesidades y a los conocimientos específicos de la gente: “la educación necesita tanto de formación técnica y profesional como de utopías”, concretó. El reto desde el IGADI pasa por concebir la educación como práctica política y espacio de transformación, capaz de construir otro mundo. Virxinia apuntó también una serie de propuestas: “la contratación y mantenimiento de profesores a través de la cancelación de la deuda externa, el diseño planes realistas y a largo plazo para el sector educativo y el incremento de la inversión interna en educación”.

Carlota Román, que introdujo temáticamente la mesa, señaló por su parte la educación como proceso de formación y sensibilización para lograr más concienciación. En la educación para el desarrollo indicó un objetivo: “hacer ciudadanos más activos y responsables. La transformación pasa por impulsar el cambio en nuestro entorno, y los procesos educativos deben ser activos, no autoritarios, y facilitar la participación”.

Lois Trigo, a nivel de retos señaló que lo que condiciona las políticas de los gobiernos y las organizaciones es entender el Derecho a la Educación para el Desarrollo como cuestión de política y de actuaciones políticas: “tienen que entender que es un gasto social, y que es la mayor generación de riqueza, aunque sea desde el punto de vista egoísta”.

Avances en materia educativa

Las participantes coincidieron en relatar una cierta mejora en materia educativa en los últimos años: Lucía indicó que en los últimos cinco años 40 millones de niños se han incorporado a la escuela, aunque si bien ha derivado en otros problemas de salubridad como el hacinamiento, apuntó. Virxinia por su parte refirió los avances en Chile y Nicaragua, que han aumento mucho sus gastos en educación, y una reducción de la feminización de la ignorancia en ciertas regiones: “el 90% de los 30 países de América Latina y Caribe, están a punto de alcanzar la paridad de género en Educación Secundaria”.

Sin embargo, Lucía Rodríguez indicó que la ayuda oficial al desarrollo aunque ha aumentado en materia educativa es una mejora muy lenta, cuando la situación apremia: no hay que olvidar que “80 millones de niños no van a la escuela y de ellos 43 millones viven en países en conflicto. Se ha avanzado en tema de educación pero queda mucho por recorrer, sin embargo hay un mensaje de esperanza: lo logrado demuestra que si se quiere se puede conseguir”.

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