¡INAPLICABILIDAD DE LEY Nº29944 LEY DE REFORMA MAGISTERIAL; PAGO INMEDIATO DEL 30% POR PREPARACION DE CLASES Y EVALUACION!

Para tener Presente

"Los Maestros, al ponernos al servicio del Estado, no hemos vendido nuestra conciencia ni hipotecado nuestras opiniones, ni hemos perdido nuestra ciudadanía. El hecho de recibir una suma mensual de dinero significa sólo el pago de nuestros servicios profesionales, pero no el pago de un silencio y de una conformidad que repugna. Quienes pretenden que el maestro debe "callar, obedecer y trabajar", están en un error, y cometen un insulto a la dignidad humana... ". José Antonio Encinas

¿REFORMA EDUCATIVA?

¿Reforma educativa para mejorar la calidad académica? Es posible esto sin atender el rezago educativo en materia de infraestructura en zonas marginales, con estudiantes mal alimentados y desnutridos, sin planes de estudio acorde a las necesidades de la población.

Evaluar a los maestros, ¿Quiénes, las instituciones corruptas del Estado? ¿La Ministra Bachiller que no sabe quien proclamó la independencia del Perú? ¿Los intelectuales “expertos” de la televisión? ¿Los periodistas mercenarios asalariados de la gran empresa?


ley de reforma magisterial y la destitucion por inasistencia y tardanza

24 septiembre 2012

LUNES 24 DE SETIEMBRE TODOS A LUCHAR POR LA DEFENSA DE LA LEY DEL PROFESORADO 24029

LUNES 24 DE SETIEMBRE TODOS A LUCHAR POR LA DEFENSA DE LA LEY DEL PROFESORADO 24029

CONCENTRACIÓN: PLAZA SAN MARTIN
HORA: 9.00 AM
TODOS A LUCHAR EL SUTEP VA TRIUNFAR

POR LA DEFENSA DE LA LEY DEL PROFESORADO 24029

POR EL ARCHIVAMIENTO DE TODOS LOS PROYECTOS DE LEY QUE BUSCAN DEROGAR LA LEY DEL PROFEOSRADO 24029

POR EL PAGO DEL 30% DE PREPARACION DE CLASES

POR AUMENTO DE SUELDOS

POR NOMBRAMIENTO DE MAESTROS EN EL MARCO DE LA LEY DEL PROFESORADO 24029

23 septiembre 2012

Maestros del Sutep demandan pago de deuda por preparación de clases


 Perú ( Sutep), ratificó que la huelga docente continuará debido a que no hay voluntad de dialogar de parte del Gobierno y se pretende desconocer la deuda por preparación de clases.

El dirigente sindical indicó a RPP Noticias que es falso que el proyecto de Ley de Reforma Magisterial considere aumentos de sueldos, sino que al contrario "se está atentando contra derechos adquiridos".

Dijo que "tenemos que sentarnos a dialogar por una deuda histórica por la preparación de clases".

Afirmó que el Tribunal Constitucional, el Poder Judicial y la Autoridad Nacional del Servicio Civil (Servir) reconocen que la deuda tiene que pagarse en base a la remuneración total.

"Esta deuda pretender der desconocida con esta reforma magisterial, por eso necesitamos la participación del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Poder Ejecutivo para que exista voluntad política en la que se pague la deuda", expresó. 

fuente: http://www.rpp.com.pe/2012-09-23

El Capitalismo o el Mito de Sísifo

El Capitalismo o el Mito de Sísifo














El Capitalismo o el Mito de Sísifo


“No heredamos la tierra de nuestros padres,
la tomamos en préstamo a nuestros hijos”
Proverbio chino

Un artículo de Santos Ochoa Torres

EL NUEVO ORDEN

El 80% de los habitantes del planeta siempre ha estado en crisis profunda, pero sólo le llamamos mundial cuando el 20% restante entra en crisis. Su evolución ha pasado ya por dos estadios y se prevé un tercero. En un primer momento le llamaron crisis económica, después crisis financiera (de “liquidez”) y debemos evitar que emerja una tercera: la crisis social que acabe convirtiéndose, a su vez, en revuelta global.
Todos los expertos y analistas buscan similitudes con otras crisis pasadas y muchos coinciden en la “rareza” y “extrema complejidad” de la actual. Aún así buscan ponerla en paralelo a la crisis de mayor calado en la historia financiera, como fue la de 1929. Los más pesimistas van más allá y nos recuerdan que después del crack del 29 vino la II Guerra Mundial, como queriendo apuntar en esa crisis el origen de dicha guerra. George Bataille creyó en su momento que las dos guerras mundiales sirvieron como una destrucción colosal de la riqueza creada previamente y que el sistema después no sabía absorber. Es el saco que se llena y se vacía constantemente, algo así como el mito de Sísifo que nos cuenta la condena que Sísifo tenía: subir una roca a lo alto de una cima, una vez allí arrojarla hacia abajo, regresar a por ella abajo y cargarla de nuevo para volver a subirla y así indefinidamente. Al capitalismo le pasa esto desde hace más de dos siglos y aún no sabemos cómo librarnos de esta condena. Por eso volvemos desafortunadamente a hablar de refundar el capitalismo, o sea, de volver a subir a la cima; eso sí, parece que el esfuerzo de este eterno retorno siempre lo hacen los mismos.
Es evidente que debe crearse un nuevo orden real con nuevos objetivos, pero sobre todo debemos saber cuáles son los medios legítimos y cuáles no lo son para conseguir tales objetivos. Todos ellos deben ser aspiraciones reales, como la idea roussoniana de que el contrato entre los hombres que debiera “firmarse” debería contener fórmulas para que ningún hombre fuera tan rico como para poder abusar de los demás a su capricho. Debería empezar a no sonar ridículo, porque no lo es, que debería legislarse para establecer una renta mínima universal, abolir los paraísos fiscales, condonar la deuda externa de los más pobres, y para eliminar las barreras arancelarias que oprimen en progresión geométrica a los países más pobres por impedirles introducir sus productos en el circuito de lo que el rico llama cínicamente “libre mercado”. Asimismo, el nuevo sistema debería crear mecanismos de control internacional que impidieran la indiferencia de algunos países a ciertas instituciones o el control absoluto de ellas por unos pocos países. Para ello, las grandes instituciones de gestión y control deberían constituirse democráticamente y sus funciones deberían ser reales.
Se dice que en este nuevo orden mundial el ciudadano reclama transparencia, pero eso es una forma hipócrita de llamar a las cosas con eufemismos que no pongan en entredicho a la superclase financiera, ya que lo que se reclama en realidad es un concepto moral de la riqueza y de la pobreza, es reencontrarse con los valores ilustrados. El estado debe ser garante de todo ello. En esa tarea, la educación debe adquirir un papel nuclear. Debe ser un derecho universal prioritario, donde el objetivo principal de la educación se dirija ante todo a formar personas, no únicamente a trabajadores.
En cualquier caso, el desconcierto es muy grande. Los analistas y expertos de economía dan recetas y más recetas contradictorias. Pocos son conscientes de que no deben olvidar que el final de cualquier etapa en la historia genera un vacío de fines y principios, pues se pierde el timón y se hace necesario que alguien lo tome de nuevo con fuerza y además sepa dónde debe ir, porque el rumbo debe cambiar.


LIBERALISMO versus ABSOLUTISMO

El liberalismo no nació contra el estado, sino contra el absolutismo. Uno y otro son concepciones extremas y como tales, condenadas a engullirse a sí mismas o a ser abolidas por el pueblo.
Sin embargo, la dinámica del mercado es un síntoma de la manera de sentir y pensar del hombre actual. No es ingenuo, sino perverso e hipócrita pensar que el mercado se autorregula por sus beneficios, sus pérdidas y en general por un sistema competitivo basado en la rentabilidad. Uno de los hombres más ricos del planeta, como lo es George Soros, dice que “sólo los idiotas pueden creer que el mercado tiene conciencia, los idiotas y los titulares de cátedras de economía”. Entre estos últimos encontramos a “expertos” como el economista francés Jacques Garello, el cual en un desacierto total vaticinaba en 2001 que el neoliberalismo acabaría siendo la víctima del sistema.
A pesar de lo inhumano de la economía de mercado, la mayoría de la población no la cuestiona en profundidad, se ha adaptado a ella y a sus “normas”, o como dice Brückner, “la gente la considera un hecho consumado porque no tiene cuentas que ajustar con ella”. Y esas cuentas no existen porque los sujetos responsables se desdibujan escondidos detrás del capitalismo que les protege con su ausencia de reglas y su amoralidad. Sin embargo esa ausencia de reglas para el libre comercio sólo afecta al denominado primer mundo, que suele pavonearse cínicamente diciendo que cuando los países emergentes o pobres protestan con razón contra el sistema de comercio internacional, lo hacen porque en realidad lo que quieren es incluirse en él y no por querer destruirlo. Pero todo está “anárquicamente dispuesto” por un ente incognoscible para que los países más pobres no puedan incluir sus productos en el circuito del mercado, no porque nadie lo decida, sino por las leyes del mercado. Esto es espantosamente vergonzoso, ya que la realidad es que no se lo permitimos con múltiples artimañas y barreras. La razón: porque no podemos competir con ellos en el verdadero y libre mercado del que presumimos, de ahí que declinen producir lo que no pueden comercializar.
Paradójicamente, la codicia ha llevado al capitalismo a producir en exceso lo que ni puede exportar al pobre porque ya le ha asfixiado, ni tampoco puede absorber por sí mismo. Ambos mundos se encuentran con su producción prácticamente paralizada o en recesión, en un caso por exceso y en el otro por defecto.
En nombre de esa libertad de mercado, las grandes multinacionales a las que no les afecta ninguna norma moral ni tampoco jurídica que les sancione cuando comercian y explotan inhumanamente a niños y mujeres, prefieren asentarse en aquellos países con regímenes dictatoriales o lejanos a ser un estado de derecho, donde los derechos civiles de los ciudadanos y los trabajadores son prácticamente nulos, pues son el mejor espacio político para comerciar y explotar impune y despiadadamente a cualquier trabajador, incluidos mujeres y niños en trabajos físicos insoportables durante “jornadas laborales” de 16 horas.
A pesar de ello, los países que se han autodenominado ricos, han situado siempre el capitalismo como un sistema inherente a libertad y la democracia, aunque nunca antes el modo de vida de esos países se ha parecido tanto a las sociedades autómatas descritas por Orwell o Huxley en sus obras, o esos mismos países hayan necesitado de dictaduras y países gobernados por gobiernos corruptos para sus beneficios e intereses.
El liberalismo también ha contagiado a gran parte de las administraciones públicas occidentales, las cuales han permitido la proliferación de la economía sumergida en base al tráfico por doquier de dinero negro que han empobrecido y burlado al sistema público de beneficios para el estado. No ha habido gobierno occidental que no haya dado pábulo a estas prácticas dirigidas a empobrecer al estado y que han perjudicado por ello sólo a los más pobres. Sin embargo, ahora esos mismos defensores del liberalismo recurren al estado para reflotar las economías colapsadas de occidente. Pero a pesar de todo, a los representantes más acérrimos de este neoliberalismo, como lo es en España las Nuevas Generaciones de Partido Popular, no les duelen prendas incluso para pedir públicamente en sus congresos que no se regule el salario mínimo interprofesional de los trabajadores. Posiblemente no sólo debe estar regulado el salario mínimo, sino también el máximo y a niveles supranacionales. Fuera de esos límites la dignidad humana deja de estar a salvo, pues permite la humillación por abajo y eso supone un humillador por arriba.


CAPITALISMO: “Homo Lupus Homini est”

En sí mismo, el capitalismo es absurdo. Se trata de un sistema basado en rentabilizar beneficios a costa de producir para producir más aún y así indefinidamente. La continuidad de esa situación nos lleva a crisis profundas y hambrunas tercermundistas causadas por una sobreproducción que el sistema capitalista no puede digerir ni tampoco vender. Su mecanismo, por tanto, no es autorregulable.
En los momentos en que ha parecido desmoronarse, aparecen en escena los sujetos o instituciones que antes eran etéreos en su riqueza, se materializan pidiendo ahora un paréntesis en el trayecto neoliberal y pidiendo al Estado que sea él quien corrija el caos económico creado como efecto de una inmoral y descontrolada concentración del capital líquido en unas pocas manos privadas. Este no es el momento en que acaba el capitalismo, sino al contrario, es su momento culminante, es la máxima expresión de su ser. Ahora intenta parasitar al Estado, se doblega en él para seguir su recorrido. En palabras de Bruckner “El capital renace de sus cenizas cuando se le considera moribundo, vive aún dos siglos después del anuncio de su deceso inminente (aunque algún día desaparecerá como toda forma histórica)”. Es capaz de servirse de su enemigo para sobrevivir. No es un sistema rígido, con objetivos, no es dogmático.
El éxito del capitalismo depende de la desconfianza en lo humano, de considerar al hombre un medio para el logro de un solo fin: el enriquecimiento. Ha sido el mejor molde para dar cabida a la máxima de Hobbes: “Homo lupus Homini est” (El Hombre es un lobo para el hombre). Su éxito durante muchos años ha sido paradójicamente la incubadora de su “fracaso” actual. Pero ha triunfado precisamente porque no se ha implantado en todo el planeta, sino a penas en un tercio de su población. No ha buscado extenderse como una religión evangelizadora, sino justo lo contrario: su triunfo, su ser mismo, estriba en la desigualdad, pues si hubiese llegado a todo el planeta en las mismas condiciones de calidad de vida en que ha llegado sólo a un tercio de él, no le llamaríamos capitalismo, sino comunismo o socialismo.
Sus defensores en ocasiones incluso le presentan como un sistema emancipador del hombre, pero en realidad le ha hecho más dependiente de lo material, del dinero. Le ha hecho menos autónomo, más inhumano, más desconfiado y resentido, más frio, más calculador y también más absurdamente competitivo.


UN JUEGO SIN REGLAS Y CON DEMASIADOS ESCONDITES

Al finalizar una conferencia de prensa, el mago de las finanzas Allan Greenspam, en ese momento presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, dijo a los periodistas: “si ustedes han entendido lo que acabo de decir, es que me he expresado mal”. Esta forma de “entender” la economía es la que ha presidido el sistema financiero durante los últimos años. No es que la incertidumbre en la economía sea inexorablemente, sino que ese ha sido el objetivo del juego: la ausencia de reglas. Por ello, y después de haber malparido un sistema financiero como el que hemos tenido (y seguimos teniendo), es insultante que el mismo Greenspam diga ahora refiriéndose a la actual crisis que “aún no puedo entender cómo pasó”. Pues la respuesta es bien sencilla y él mismo lo sabe: se puso muchísimo dinero a disposición de especuladores y soberbios ladrones y además durante demasiado tiempo. Ahora las reglas del juego que hemos inventado no funcionan porque esas reglas sencillamente no existen. Llevamos demasiado tiempo sin oír la expresión “delito monetario” en un tiempo en el que jamás se ha especulado tan brutal e impunemente como para hacer quebrar todo el sistema internacional.
Los gurús de la economía defendían que el sistema se autorregulaba, entre otros mecanismos, por las agencias de calificación de riesgos. Estas son algo así como el vigilante que controla las operaciones financieras de alto riesgo o ilegales de instituciones, empresas o multinacionales. Todo un montaje, ya que la mayoría de esas agencias de calificación “casualmente” están financiadas para su supervivencia por las mismas empresas o instituciones a las que dicen controlar, con lo cual no mordían a quien le daba de comer.
El FMI además de ser uno de los principales cómplices de la creación de lo que denominamos “paraísos fiscales”, también los ha fomentado. Nunca se ha tomado iniciativa alguna para acabar con estos agujeros de estafa y burla. Ningún país del denominado primer mundo está libre de culpa. Según la OCDE, el 13% del PIB mundial está parapetado y consentido en esos paraísos. Es decir, en la actualidad aproximadamente 6 billones de dólares no están sujetos a impuestos. Como dice Ignacio Escolar en un magnífico artículo que titula “Los siete pecados capitalistas” y refiriéndose en él al caso concreto de España, la mitad de las multinacionales que cotizan diariamente en bolsa, en el IBEX 35, son propietarias a su vez de empresas en estos paraísos fiscales, con lo que eluden pagar impuestos a ese mismo erario público al que ahora piden ayuda.
La ausencia de reglas para interceptar y penalizar determinados delitos financieros ha conducido a una especulación de proporciones insospechadas. Se compra y se vende lo que aún ni siquiera existe o no se posee. Incluso se considera legítimo comprar sin dinero, si no, véanse los primeros pasos en la operación de la petrolera rusa Lukoil para comprar la española Repsol. Se premia al especulador, no al emprendedor, no al que genera tejido productivo. Muestra de esa especulación es el mercado de futuros. Una buena descripción de este “valor” del capitalismo también la ofrece Ignacio Escolar: “si apuestas con cientos de millones de dólares en el mercado de futuros a que el petróleo subirá, en efecto sube y tú ganas; en economía las profecías tienden a cumplirse si hay dinero suficiente” pues desestabiliza el mercado en función de los intereses de quien pueda desestabilizarlo. Es uno de los comodines o licencias permitidas sólo a algunos en este juego.

AVARICIA

El capitalismo es la máxima expresión humana del egoísmo normalizado tras el que se pretende hacer creer que no hay sujetos responsables de su ser inmoral, pero el calificativo inmoral sólo es atributo del hombre. Es un sistema en el que la economía no está al servicio del hombre, sino al revés.
Un alto directivo de General Motors, en cierta ocasión dijo que la clave de la prosperidad económica es la creación de una insatisfacción organizada. Esto es algo así como aquellos que dicen que la clave para lograr la felicidad sólo está en desearla continuamente y eso es lo que nos mueve a seguir viviendo. Pero esa insatisfacción es fruto de una codicia insaciable que finalmente ha generado la más absoluta desconfianza, motivo central (dicen) de la crisis financiera actual.
Al principio decíamos que esta crisis fue en primer lugar económica. Después pasó a ser financiera. Finalmente corremos riesgo de pasar a crisis social si los líderes políticos de los países responsables no son capaces de encauzar soluciones, que por el momento no han llegado. La principal medida tomada hasta ahora es la inyección masiva de capital a los bancos sin explicar a la ciudadanía en qué condiciones el estado presta ese dinero que es nuestro. El banco “sólo” tiene el papel de gestor material desde donde se concede el crédito, pero el crédito queda atascado en los bancos. A fecha de hoy ningún dirigente ha advertido seriamente a los bancos para que cumpla con su papel de correa de trasmisión, lo cual denota un miedo colosal a los banqueros, a los que nadie reprocha nada. Pero si los gobiernos no lo hacen, lo acabarán haciendo los ciudadanos. La confianza de los ciudadanos en los gobernantes está bajo mínimos. La clase política está profundamente cuestionada, pues empieza a considerarse como uno de los reflejos o efectos del capitalismo salvaje por mucho que algunos en la izquierda corran ahora a abrazar la socialdemocracia como panacea cuando hasta aquí se definían eufemísticamente como de centro-izquierda.
Es lógico que el ciudadano se sienta burlado. Las cifras de cientos de miles de millones de euros o dólares inyectados desde los estados a los sus sistemas financieros serían suficientes varias veces como para paliar el hambre y la pobreza en todo el mundo, pero sin embargo no logran aliviar la codicia infinita de los bancos que inmediatamente se benefician de esas inyecciones y de las bajadas de interés de los bancos centrales en Europa y EE.UU pero no dan traslado de esos beneficios a los ciudadanos, que son los que en realidad les están aportando liquidez por medio del estado.


EL CRÉDITO DE LA BANCA

Los ciudadanos no entienden por qué hay que “salvar” precisamente a los que han generado el problema. Comienzan a sospechar de los fines con que esto se lleva a cabo. No entienden por qué les damos el dinero del estado, que es de todos, para que después, tan sólo con un poco de suerte, nos lo devuelvan gravado con intereses. Esto es retornar de nuevo al mismo problema.
Los bancos comienzan a abusar de la confianza del estado justificando no dar créditos por desconfiar del resto de la banca. Esta cínica paradoja se erradicaría si los gobiernos dejasen de tener un miedo atroz al infinito poder de la banca y fuera el mismo estado el que directamente gestionase los créditos sin la banca como intermediaria. En ese momento la confianza de los bancos resurgiría súbita e inexplicablemente. Es decir, la banca se mueve entre la desconfianza que tiene respecto de los otros bancos con los que compite y su confianza en que el estado no le sustituirá adoptando él mismo la función que hasta ahora realiza la banca como mero intermediario en el que se queda parte de la mercancía financiera.
Algunos países como Francia toman medidas que reflejan o su impotencia ante la banca o su burla ante los ciudadanos: ha creado la figura de un mediador para que intervenga ante los bancos que nieguen créditos a los ciudadanos. Si además también se reducen drásticamente impuestos a empresas, para las que también se están creando fondos especiales, se corre el riesgo de hacer más de lo mismo: enriquecer más aún a la banca que no ofrece lo que se le ha prestado y enriquecer a los empresarios, no a las empresas, ya que bajar los impuestos por sí mismo no garantiza que no se vayan a despedir trabajadores o se les contrate. Es algo así como si se intentase aliviar un coma etílico con más alcohol.
Pero mucho más alarmante que el escaso crédito que la banca ofrece, es el que la banca merece de los ciudadanos. Todo en torno a ella ha sido una irresponsable operación de especulación de lo que el hombre valora convencionalmente: el dinero y las materias primas. Los mercados de futuros y el valor del dinero ofrecido han creado una masa financiera reflejada tan sólo en números, pero no en beneficios tangibles, reales. Por ello, falta dinero real para cubrir el molde creado y que habíamos creído tener lleno. La verdadera crisis ha comenzado cuando nos hemos asomado al molde y hemos comprobado que dista mucho de estar tan lleno como creíamos. Ahora, mediante inyecciones masivas de capital, se pretende llenar realmente lo que ya creíamos lleno. Empleando un símil, la cuestión es si Don Quijote se curaría haciéndole reales los gigantes que sabemos que no existían o haciéndole ver su error. Es decir, la cuestión es si el problema se solucionará llenando de billetes el molde que creíamos lleno o si por el contrario, de lo que se trata es de perseguir a quien ha creado ese molde inexistente y romperlo para adaptarnos a la verdadera realidad. La esquizofrenia no se cura haciendo real lo que el enfermo ve irrealmente, creando efectivamente la realidad que al enfermo le decimos que no existe, sino haciendo asumir al enfermo la irrealidad de su mundo para adaptarse a lo que de verdad existe. Pero lo peor es que el vacío de capital que se está intentando llenar, está en alguna otra parte, a saber, por ejemplo, en paraísos fiscales, y mientras se llena de nuevo ya parece estar también reportándoles nuevos beneficios. Si no, los distintos gobiernos que ordenan medidas, deberían saber ser más convincentes para explicar por qué tardan tanto tiempo en verse los efectos de esas inyecciones de capital en el ciudadano de a pie y tan poco en los bancos y grandes financieras. No es que el capitalismo haya fracasado, sino más bien que cíclicamente culmina en una apoteosis para volver de nuevo a empezar tal como si de Sísifo se tratase.
Ejemplo de esa “economía esquizofrénica” es que el crédito invertido ha sido muy superior al capital propio con que contaba el que ha solicitado dicho crédito. Este desequilibrio se conocía, pero se admitía sin reparos sólo porque beneficiaba al que otorgaba el crédito, generando así una hiperproducción innecesaria y por ello, imposible de absorber, así como unos beneficios intangibles sólo reflejados en números para la banca y que ahora están en paraísos fiscales fuera del control que afecta al común de los mortales. No se han limitado ni controlado en modo alguno ni la naturaleza ni la procedencia de estos beneficios.
Ahora los acólitos del liberalismo económico han pedido cínicamente un paréntesis en sus recetas y han solicitado ayuda urgente al estado para salvar al sistema. Aunque en realidad siempre se han servido de él, especialmente provocando en las economías más poderosas un proteccionismo a ultranza para bloquear, aislar y ahogar las exportaciones de los países más pobres y así frustrar sus expectativas de ingreso “natural” en el “libre mercado”.

REGENERAR LA ILUSTRACIÓN

La ficticia e interesada relación creada entre capitalismo y democracia sólo se basa en el criterio de la rentabilidad, donde la economía es la nueva moral que está por encima del hombre, el cual tan sólo es un instrumento para lograr beneficios. Esta nueva moral está por encima de cualquiera de los principios que inspiraron la democracia desde la Ilustración. Pero quizá esa época fue mucho más inocente que la que se ha generado después. No ha servido de mucho el ideal ilustrado. La concepción de la libertad, pilar básico de dicho ideal, se ha degenerado infinitamente y acaba asociándose únicamente con el consumo y la propiedad privada: si se consume más o se posee más se es más libre. Se trata de escoger entre el falaz dilema de ser o tener. La dignidad no tiene valor, sino precio. Sencillamente, nuestros hijos entienden perfectamente sin explicárselo expresamente, que se es por lo que se tiene.
El dinero ha pasado a ser el sujeto real de la historia, no el hombre. Por ello el dinero puede entrar en cualquier parte, puede traspasar fronteras que muchos hombres no pueden. Lo importante no es la dignidad ni ningún atributo humano defendido en la Ilustración, sino el precio, el beneficio, la rentabilidad y cualquier atributo del dinero en ese sentido.
Por otra parte, la cultura de la inmediatez ha barrido valores profundamente ilustrados como el de la educación. Los efectos de la inversión en educación se recogen a largo plazo, por eso son muy pocos los gobiernos que apuestan sinceramente por ella, ya que corren el riesgo de que cuando esos efectos lleguen, el gobierno que los impulsó haya sido sustituido por otro de signo contrario y sea ese el que acabe beneficiándose de dichos efectos. Y esta es una prueba más de que, en general, se gobierna sólo para seguir gobernando, no para el ciudadano. John McCain, rival de George Bush en el proceso electoral republicano para las presidenciales americanas en noviembre de 2000, hizo unas declaraciones muy reveladoras en este sentido al New York Times, al que reconoció muy sinceramente que la política se ha convertido en “un sistema elaborado de tráfico de influencias, donde los dos partidos se ponen de acuerdo para seguir en el poder y vender el país al mejor postor”.
Por eso, y respecto a la educación como pilar básico ilustrado, no le falta razón a Pascal Bruckner al decir de la escuela que “es importante sacralizarla, protegerla del mundo, de lo contrario, corre el riesgo de caer en manos de la sociedad “liberal” -en el peor sentido del término-, dejarse invadir por intereses privados, virus publicitarios y, en general, por la uniformidad, la amnesia y la estupidez, plagas actuales de la democracia de masas”. Cada vez más son los jóvenes y los niños que sólo parecen perseguir la hilaridad que les ofrecemos especialmente desde la publicidad y desde la televisión a través de imbéciles y bocazas que se regodean de serlo haciendo gala de sus torpezas o bravuconadas contra cualquier atisbo de racionalidad. Eso que llamo “cultura de la inmediatez” les hace rechazar casi por completo la idea de sacrificio como una situación posible que a veces surge sin remedio. Por eso no es anodino que se premie a personajes procesados judicialmente por delitos económicos muy graves, como lo ha hecho recientemente una cadena de televisión española concediendo hasta 350.000 € por una simple entrevista. Para la cadena en cuestión lo único importante es la absurda competición por la audiencia, donde todo vale para tener más audiencia que los otros, aunque para ello desemboquemos en aberraciones inmorales.

SOCIALDEMOCRACIA Y ESTADO

La maledicencia y el desprestigio vertido hacia el estado como gestor administrativo desde el liberalismo, ha logrado que se considere perverso o casi abyecto cualquier defensor del papel del estado en la vida de los individuos al convivir en comunidad.
De momento también se intenta hacer creer que el estado está cumpliendo con una de sus funciones, que es la de restaurar el sistema. Esto es claramente falaz, ya que restaurar el sistema también llevaría implícita la función de perseguir a los culpables de la situación.
Son muchos los pensadores que a lo largo de la historia han considerado al estado como un necesario árbitro corrector de la vida en comunidad. Agustín de Hipona lo consideraba necesario en rigor porque era capaz de reprimir las tendencias naturales hacia el mal. Tomás de Aquino, por su parte, lo consideraba como el instrumento que conduce al hombre al bien común. Para Aristóteles el estado es incluso anterior al individuo, al hombre en el sentido de que fuera del estado el hombre no es hombre en su nivel moral, sino una bestia o un dios. En la actualidad, el individualismo es tan feroz que nos ha convertido en bestias que juegan a ser dios. Michael Camdessus, director del FMI en su momento, llegó a decir que “el FMI es uno de los elementos de la construcción del reino de Dios”.
Hemos perdido la condición natural del estado que hace humano al hombre. Sólo en el estado el hombre es humano además de animal, sólo en él es posible con-vivir (vivir-con los otros) y realizarse en la virtud.
Vuelve a valorarse positivamente la concepción que la socialdemocracia tiene del estado, pero han sido demasiados los años de “nihilismo económico” fomentado desde los círculos reales del poder económico como para que los cambios sean tajantes y rápidos, pues los cambios que se diseñan desde el mismo poder que debiera cambiarse nunca son verdaderos cambios, sino burlas.

LO NORMAL HA DEJADO DE SER LÓGICO.

Es posible que el ciudadano medio esté asumiendo involuntaria e inconscientemente ciertas aberraciones por el sólo hecho de convertirse en habituales. Quizá estemos acostumbrándonos indolentemente a ver la imagen de un niño muriendo de hambre, o tiroteado en cualquier guerra. Quizá esto se esté convirtiendo en normal a nuestros ojos, pero no es lógico.
Si lo normal ha dejado de ser lo lógico, es posible que estemos a las puertas de una nueva etapa en que la lógica acabe imponiéndose por el ciudadano a través una revolución global, que como casi todas, no será silenciosa y si dolorosa.



Santos Ochoa
(Artículo Publicado en www.rebelion.org ,sección Opinión, el 16-01-09)

21 septiembre 2012

Porque tuve hambre y no me disteis de comer



“Controla el petróleo y controlarás a las naciones,
controla el alimento y controlarás a la gente”

Hery Kissinger

Un artículo de Santos Ochoa Torres

El señor Henry Kissinger, en un documento oficial elaborado por el Gobierno Nixon denominado “Memorando Estudio 200 de Seguridad Nacional: Implicaciones del Crecimiento Mundial de Población para los intereses de Seguridad y Exteriores de los EE.UU” sugería que el hambre, las guerras y las epidemias son un instrumento eficaz de control de la población. El colosal descubrimiento de Kissinger es una mezcla de torpeza infinita y cinismo destilado, pero por desgracia cierto. Pero esto no es extraño en alguien que se prodigaba con máximas como: “controla el petróleo y controlarás a las naciones, controla el alimento y controlarás a la gente”. Una vez más comprobamos que a lo largo de la historia la privación de alimentos también ha sido una táctica utilizada para eliminar adversarios.
Occidente es responsable del genocidio masivo de inocentes. El mundo rico quiere creer que el pobre que sufre miseria extrema está ahí simplemente, no es consciente de su responsabilidad.
La presente crisis alimentaria está acelerando aún más este genocidio silencioso o silenciado. Según la FAO, el precio de alimentos básicos procedentes de semillas ha aumentado un 88% desde marzo de 2007. El trigo un 181% en tres años; el arroz más del 50 % en los últimos meses y ya se ha triplicado en los últimos 5 años pasando de 600 dólares la tonelada a 1800. Sin embargo, las grandes multinacionales de la alimentación o la energía apuestan por los transgénicos, ya que aumentan la producción y crean semillas resistentes a plagas y ciertas enfermedades. Pero tan sólo hay 5 empresas en todo el planeta que producen semillas transgénicas y una de ellas controla el 90% del mercado internacional. Este monopolio hace más difícil aún que los países pobres puedan colocar sus productos en el mercado.
La espectacular subida en el precio de los alimentos está unida al precio del petróleo. Pero los precios del petróleo nada tienen que ver con que este sea un bien escaso. Los países productores de petróleo aseguran abastecimiento sin problemas por el momento. Tampoco tiene que ver con que los costes de extracción y producción se hayan encarecido proporcionalmente a la subida experimentada por el mismo, ya que, por ejemplo, en Oriente próximo la extracción de un barril cuesta poco más de 10 dólares. Y por supuesto, también tienen mucho que decir las multinacionales de la alimentación que están comprando sus productos mucho más baratos en países pobres, pero los están subiendo sin control alguno en sus ventas, especialmente desde la OMC.


La frialdad de las cifras y de las cumbres

Las cifras respecto del tema son cada vez más atroces e inhumanas: cerca de mil millones de habitantes “viven” con menos de un dólar diario; el 50% de la población mundial lo hace con dos dólares diarios; cada 4 segundos muere una persona por hambre o enfermedades derivadas de él, lo que supone 100.000 muertos diarios, de los que 30.000 son niños menores de 5 años. El 15% de la población mundial (1.000 millones de personas) no tienen acceso al agua potable y 6.000 niños mueren a diario por ingesta de agua no potable.

A pesar de la fracasada, descalabrada e hipócrita cumbre de la FAO celebrada recientemente, todos nos tranquilizamos sabiendo que ya hemos puesto en marcha otra cumbre mundial para 2015 (como si el problema estuviera ya solucionado o como si este no fuese urgente), en la que para entonces se espera haber acabado con el hambre en el mundo. Por el momento, no sólo no lo hemos reducido, sino que sigue creciendo escandalosamente, especialmente desde 1996, fecha para la que paradójicamente ya se había fijado el objetivo de acabar con el hambre en el mundo. Lo peor es que este posponer plazos y objetivos es algo que ya viene ocurriendo desde hace demasiadas cumbres. Al final todo parece una gran burla.
Acabo de calificar a la cumbre de la FAO como un fracaso, cosa no del todo exacta, ya que un fracaso se produce cuando no se logran los objetivos marcados previamente de forma sincera, y vistos el número de fracasos ya cosechados no parece que la intención sea otra que la de aligerar nuestras conciencias periódicamente, pero no mitigar verdaderamente el hambre en el mundo. Más que nada, la FAO parece haberse convertido tan sólo en un espacio de penitencia. Pero como apunta acertadamente Pascal Bruckner, esa penitencia es cobardía, es asesina, porque no es la solución. La penitencia sólo es solución para el religioso que la reza y así repara su alma y su conciencia. Occidente hace algo parecido en estas cumbres, que son algo así como el espacio donde nos confesamos y nos autoaplicamos una penitencia entonando un “mea culpa” hueco e hipócrita.


Síntomas de la Hipocresía

Un síntoma claro de esa hipocresía es el tratamiento que en esas cumbres se le da a la deuda externa contraída por los países más pobres. El espinoso asunto de la deuda de los países pobres sigue sin abordarse verdaderamente. Son pocos los países que vienen reconociendo que la deuda de los países pobres no tiene su causa en inversiones productivas, sino que la mayor parte de ella se debe a los abusivos intereses que estos países deben pagar, a la especulación y a la corrupción de los gobernantes de muchos de esos países pobres. Parte de la solución al problema empezaría por la condonación de esa deuda injusta que les oprime y no les deja entrar al mercado, lo cual se convierte en un infernal círculo vicioso, pues la deuda genera más pobreza y la pobreza genera aún mas deuda.
Otro de los síntomas que evidencian la hipocresía de occidente es el gasto en la industria armamentística de sus países. Son también pocos los países que en esas cumbres internacionales reconocen a micrófono abierto que gastamos mucho más en matarnos que en solucionar problemas como la miseria extrema de muchos países, y cuando eso deja de ocurrir inventamos nuevas guerras para seguir en la tendencia. Las cifras de esas conferencias dicen que los enfrentamientos armados ya han ocasionado 17 millones de muertos en 50 años.
La venta de armas no es una industria a la que esta crisis mundial le afecte. Más bien incluso parece ser al contrario: la industria del armamento parece crecer en inversa proporción en la que otros sectores se ven afectados negativamente. Incluso parece también crecer en la misma proporción al aumento del número de estómagos hambrientos en el mundo.
A pesar de la buena voluntad y de los compromisos reales de países como España en la última cumbre de la FAO, también debe decirse que durante 2007 el negocio del armamento en España creció un 50%, y ello sobre los máximos históricos ya dados en 2006. Además, curiosamente la mayor parte de venta de armamento no se vende a países ricos, pues ellos también las fabrican y exportan, sino que siempre se venden a los más pobres o a los que padecen regímenes totalitarios que oprimen a su población.


El “Libre Mercado”: valor y precio

El ser humano es sujeto portador de valores. Por el solo hecho de serlo, una persona tiene un valor, no un precio. Forma parte de su esencia, de aquello que le hace lo que es en distinción de cualquier otro ser. La era dieciochesca de los valores parece haber muerto irremisiblemente. Todo ha pasado a tener un precio, el valor no importa. Todo lo que vale lo es porque tiene un precio. Con esta “filosofía” no sólo aniquilamos los valores, sino también los derechos más fundamentales e inherentes. Y creemos que incluso se pueden comprar o vender derechos, como ocurre por ejemplo en países como España ya hablamos de comprar derechos de agua. Solo tiene agua o pan aquel que puede pagárselo, quien puede competir con los precios, si no, se comienza a pasar hambre. Como dice el teólogo de la liberación Leonardo Boff, “comer ya no es un derecho de todos”. Quien puede pagar para comer, dice de si mismo tener derecho a ello, se hace propietario de lo comprado. Pero las leyes de ese mercado han sido creadas por el que dice tener aquello que da acceso al alimento o a los bienes productivos. Estos bienes, a su vez, son el medio para generar más riqueza a quienes los ha comprado. Pero para que eso ocurra los ha de gestionar alguien realmente interesado: la empresa privada, la cual acaba generando más desigualdad, ya que lo único que hace es trasvasar y atomizar la riqueza, no generar más para todos.
Con ello nace la “libre economía de mercado”, que no es otra cosa que un espejismo o una artimaña bien inventada por el poderoso para intentar hacer ver que nadie es responsable del injusto reparto de la riqueza, pues según ellos la libre economía de mercado se autodirige, se autoorienta o se autorregula y nadie puede encauzarla. No hay por tanto, sujetos responsables.
Sin embargo, es más que chocante que sí podamos regular los tipos de interés a nivel internacional. Pero las sospechas se agrandan aún más cuando no sabemos por qué no ocurre lo mismo con los precios del petróleo. La respuesta es que el petróleo es un elemento diferenciador de la riqueza. Por ello siguen sin interesar a los países más ricos la inversión en empresas o tecnologías que ya han mostrado energías alternativas inagotables, baratas, limpias, y lo más importante: fáciles de generar por cualquier país.
Con esta forma de concebir el mercado aparece una nueva y sutil forma de explotación y de manipulación donde el único objetivo es la rentabilidad, aunque para ello a veces deba convertir a las personas en simples medios o mercancías.
En este feroz sistema, el hombre ha dejado de ser el sujeto responsable de sus males, se ha convertido voluntariamente en objeto de mercado, de rentabilidad económica. Este es el perfeccionamiento último de la alienación de la que Marx habló en su teoría del capital. Pero la opulencia de unos no puede darse gracias a la miseria extrema de otros, pues puede acabar justificando que la ley de la jungla en que vivimos acabe actuando al revés y el hambriento, el perseguido o el marginado se sientan legitimados (que ya lo están) para luchar contra quien le oprime mediante la acción o la indiferencia, o sencillamente para decidir sentarse a nuestra mesa por las buenas o por las malas. El liberalismo ha dado a luz una nueva subclase social: el hambriento.
Esa subclase social, sin conciencia de ello, sino tan solo de la proximidad de su muerte o la de sus hijos, la forman 860 millones de personas que no tienen con qué alimentarse. Mientras, según informa la ONU, el planeta podría abastecer sin problema alguno al doble de la población mundial, es decir a doce mil millones de personas. Sin embrago, el número de muertes por enfermedad a causa del hambre sigue creciendo escandalosamente. Aún así, de las aproximadamente 2.800 moléculas que las principales multinacionales farmacéuticas adaptan o transforman para generar medicamentos durante 2007, tan sólo 13 de ellas se destinaron a medicamentos para tratar enfermedades exclusivas de los países más pobres. Esa es una muestra más de que las industrias farmacéuticas aspiran tan solo a vender y rentabilizar sus productos.
Como apunta Jean Ziegler, estamos asistiendo a una refeudalización del planeta, es decir, se están monopolizando las riquezas y los alimentos en manos de unas pocas empresas a las que incesantemente llegan beneficios desorbitados. Para estas empresas nada hay fuera del universo de la rentabilidad. De ahí que muchos de los grandes bancos hablen de crisis profunda cuando sus beneficios no vengan siendo del 25% y ahora lo sean del 24´96%, por ejemplo.
Estos hechos muestran que el capitalismo no ha fracasado. No lo ha hecho porque no aspira a un objetivo humanizador y ético. Por ello, no defraudará a sus mentores, los cuales tampoco tienen identidad precisa.


El lejano próximo

Dice Cristovan Buarque, citado por Leonardo Boff, que una parte muy importante del problema de la pobreza estriba en que desde occidente no calificamos al pobre como semejante, como prójimo, que quiere decir “próximo”. Por lo general, la pobreza está muy retirada espacialmente de la opulencia, casi forma parte de una cualidad ajena a lo humano, porque lo humano desde la opulencia solo parece tener que ver con lo saludable. La miseria no nos afecta, tan sólo la vemos en televisión durante los segundos que nuestra vergüenza nos permita.
Pero este espejismo puede romperse, y de seguir así todo, es más que posible que acabe rompiéndose. Vendrán a nuestra mesa y nos harán entender su semejanza, su derecho, que para el hombre no hay frontera convencional que no pueda saltarse. Dice Buarque que “podemos no sólo ser desiguales, sino desemejantes, pues no nos sentimos del mismo género humano. Sólo erradicaremos la pobreza si nos sentimos semejantes, en caso contrario la humanidad se bifurcará”.
La conciencia de individuo se acomoda en occidente sintiéndose incapaz de luchar contra la pobreza. El individuo justifica su omisión de acción porque considera que las medidas deben ser globales si se quieren efectivas. Creemos interesadamente que trascienden al individuo. Aún así, la distancia entre decir “yo no puede hacer nada” y “yo no puedo hacer nada más” es infinita. Esta inhibición del individuo es conocida por muchos gobiernos, lo cual ha hecho que el conjunto de los países más ricos del planeta ya destinen la mitad de ayuda al desarrollo que lo que se destinaba en promedio en los años sesenta. Esta vergonzosa actitud, hace que el ciudadano acabe echándose a la arena de al acción creando numerosas ONG´s fruto de un voluntariado desinteresado al que no llegan los gobernantes de la opulencia.
Otro factor que causante de la inhibición en la búsqueda de acciones especialmente desde occidente consiste en creer que el problema sólo afecta al que padece miseria extrema. Lo expone muy acertadamente Frei Betto cuando dice: “si el hambre es el principal factor de muerte precoz y vergüenza para la civilización del siglo XXI, ¿por qué no provoca movilización? Por una razón cínica: al contrario del terrorismo y de la guerra, del cáncer y otras enfermedades, el hombre hace distinción de clase. Sólo alcanza al miserable”. Es por ello que todo se reduce a un problema de voluntad política que, históricamente sólo se ha activado cuando ha habido una movilización de la voluntad general de la sociedad que se ha levantado contra otras injusticias, tal como lo fue la abolición de la esclavitud, la disolución de regímenes dictatoriales o el fin del terrorismo en algunos países.
Según las cifras manejadas por el Diario Público en España en su edición del 10-08-2008, en Brasil sólo en los últimos cinco años la tasa de miseria ha bajado del 34´96% al 25´16%; el porcentaje de indigentes se ha reducido casi en tres millones de personas y en el último año el empleo creado ha llegado a 1.881.092 puestos de trabajo más. Este último ha sido el principal antídoto contra la pobreza en este país, lo cual hace pensar que la voluntad política esconde detrás otro escenario causal no tan hilarante. Y es que este espectacular crecimiento es fruto de sumar un país más a la dinámica capitalista de las multinacionales que generan más desigualdad internacional esquilmando a base de explotación a países llamados “en desarrollo”. En 2003 Brasil recibió 101.000 millones de dólares y los inversores enviaban a sus países matrices por valor de de 5.700. En 2007 las inversiones crecieron hasta los 346.000 millones, pero los beneficios de los países inversores pasaron a 224.000 y la escalada sigue descontrolada. Otros efectos son que los tipos de interés están creciendo hasta el 14%, lo cual acaba perjudicando mucho más al país productor que a la multinacional que se asienta en él.
Por eso, las multinacionales de la energía, principalmente estadounidenses, comienzan a padecer la fiebre del “oro brasileño” y ya han comprado 20 millones de hectáreas de tierra para producir caña de azúcar, lo cual estaría muy bien para producción de alimentos, pero el objetivo no es ese, sino producir etanol ya que generarlo desde el maíz, como en EE.UU, es mucho más caro. En definitiva, este espectacular crecimiento es todo un maquillaje que tiene como motor la creación de empleo, el cual acaba generando más riquezas para el país explotado, pero muy especialmente para las grandes multinacionales que necesitan mano de obra barata y con pocos derechos laborales, situación imposible en sus países de origen. Por ello, estos cambios no son precisamente los que ayudan a que estos países “colonizados” tengan por sí mismos más posibilidades de integrar su producción en el mercado internacional, pues competirían a precios mucho más bajos y eso es lo que se debe evitar.


Recetario para opulentos

Nuestra sociedad ha decidido ser caprichosa. Ha decidido producir incontroladamente hasta que su producción no puede disolverse en ventas de mercado y entonces generan crisis y hambrunas cada vez mayores. Se encuentra hastiada, luchando contra el aburrimiento o el envejecimiento. Ese aburrimiento nos empuja bien a generar fanatismos o a un nihilismo pasivo y enfermizo que es directamente proporcional al número de suicidios en las llamadas “sociedades avanzadas”.
En ese escenario, como dice Carl Gunnar, “los hombres no quieren que se les enseñe a pensar, prefieren que se les diga en qué han de creer”. No son las ideologías las que han muerto. Simplemente se ha deteriorado algo previo a la ideología y que es condición necesaria para su surgimiento: la creencia, la cual se ha convertido en fundamentalismo religioso o dogmatismo. Si el paso previo a la idea es la creencia, la salud de las ideologías es de difícil diagnóstico y cada vez son más escasas. Por ello, los partidos políticos necesitan cada vez más de lo que llaman “laboratorios de ideas”. Esto demuestra que hemos perdido la creatividad como factor humanizante. Es decir, no sabemos, o no queremos saber ofrecer soluciones eficaces a problemas como la miseria extrema o el hambre. Hemos perdido la creatividad, y con ella también la vergüenza y el sentimiento de culpa como bien dice Pascal Bruckner.

Las soluciones que los países ricos ofrecen para sus males en tiempos de crisis son trabajar más, más barato y con intereses más altos. La UE pretende fijar la jornada laboral semanal en 65 horas, y aunque eso sólo afecta a casos muy concretos, la directiva se enmarca dentro de un espíritu laboral completamente regresivo, siendo más digna del siglo XIX que del actual. El problema es que en el siglo XIX si tuvieron otros países que colonizar para explotarlos y expoliarlos. Entonces nos llevamos lo mejor de sus riquezas y ahora sus moradores sumamente empobrecidos no entienden de fronteras y desean venir a los países que se enriquecieron a su costa. Es curioso que esto nos sorprenda. Pero hoy la colonización adopta otras sutiles formas de explotación, como ocurre con el anterior caso mencionado de Brasil.

Las soluciones, aun siendo complejas, no lo son tanto como se pretende hacer creer, especialmente desde los grandes organismos internacionales como la OMC. Es evidente que el problema de la pobreza y el hambre en el mundo son fundamentalmente de voluntad política. Lo muestra un hecho sorprendente muy bien expuesto por Soledad Gallego-Díaz en un artículo publicado recientemente en el diario El País. En él analiza el “Consenso de Copenhague”, una iniciativa del gobierno danés por medio de la cual ha reunido a los 8 mejores economistas del mundo (cinco de ellos han sido Premios Nóbel) para pedirles cómo priorizarían ellos un montante de 75.000 millones de euros durante cuatro años para mejor beneficio de los mismos en la comunidad internacional. Elaboraron un listado con los 10 objetivos que consideraron más urgentes y más rentables. Asimismo, desglosaron el gasto que cada objetivo acarrearía. De esos 75.000 millones, el primer objetivo en prioridad tan sólo costaría 60 millones de dólares al año. Pero lo sorprendente es el contenido de ese objetivo: dotar de vitamina A y zinc al 80% de los 140 millones de niños subalimentados o malnutridos en los países más pobres. Todos ellos coincidieron en que la relación coste-beneficio sería altísima, pues generaría beneficios intelectuales y en la salud en esa población no se superarían por ningún otro objetivo. La segunda prioridad es aún más sorprendente puesto que no costaría ni un solo dólar. Se trataría de poner en marcha y cumplir definitivamente algunos aspectos de la “Agenda de Doha para el Desarrollo” y hacer que la Organización Mundial del Comercio liberalice sus mercados, eliminen barreras arancelarias y reactiven el comercio mundial haciendo que los países más pobres logren introducir su producción en el mercado libremente.
Sin embargo, es curioso, aunque más bien diría sospechoso, que la OMC no quiera ni oír hablar de ciertas recetas que atacarían el problema en su corazón mismo, como son:
1.- Condonar la totalidad de la deuda de los países más pobres.
2.- Establecer una Reforma Agraria y tributaria para desconcentrar la renta en esos países.
3.- Ofrecer medios de producción suficientes, tanto humanos, como técnicos y de materia prima.

La OMC parece querer seguir hablando falazmente de crear empleo como la panacea para eliminar la pobreza. Pero esa iniciativa sólo interesa de forma especial a las multinacionales de la alimentación y de la energía, especialmente para ser llevada a países en desarrollo, como es el caso de Brasil. Como bien dice Frei Betto, la solución tampoco pasa, ni siquiera transitoriamente, por el envío de alimentos a las zonas más azotadas, ya que esa medida genera 4 graves errores:

a.- justifica los subsidios agrícolas.
b.- destruye culturas locales que giran en torno a ciertos cultivos autóctonos.
c.- aumenta la dependencia de los beneficiarios.
d.- favorece a los políticos corruptos y redes mafiosas.

Otro factor complejo en su análisis es la denominada “superpoblación”, que más bien es un problema de desigual reparto de la misma más que de un exceso para el planeta. Si comprobamos la evolución de la población y la del desarrollo tecnológico en los que más han crecido vemos un desequilibrio muy acusado. Esa fractura ha generado aún más pobreza. Especialmente durante el último siglo el desarrollo tecnológico ha acompañado casi exclusivamente a los que menos han crecido, lo cual ha generado una ruptura o una bifurcación difícil de recomponer. A principios del mismo la población era de 1650 millones de habitantes, en 1975 se pasó a 4.000 y actualmente ya somos más de 6.000 millones.


El futuro rol de la Izquierda

Especialmente en Europa, la izquierda parece estar anestesiada. Lleva más de 20 años lamentándose de haber perdido espacios ideológicos que sigan dándole contenido, motivos de acción y transformación de la realidad. La lucha contra el hambre, la marginación o la miseria extrema como frutos de un liberalismo y un capitalismo salvaje siempre debieron ser espacios reales que mueven la utopía de la izquierda.
Se hace urgente retomar la razón ilustrada que se proponía liberar al hombre de la falta de autonomía fruto del miedo, de las injusticias, de los mitos que conducen al nihilismo o al fanatismo. Nada de eso está conseguido, más bien el hombre hoy está subyugado por sí mismo y parece cada vez más indiferente a la injusticia, ante lo dado.
El objetivo es retomar esa razón como un instrumento al servicio del hombre, que es el fin último de toda acción y nunca un medio para lograr propósitos o inclinaciones viciadas por el egoísmo. La situación actual es la contraria: la razón renuncia plantearse lo que puede o no puede hacerse escudándose hipócritamente en una ineficacia del individuo ante la globalización. De esa forma buscamos nuestra inocencia haciéndonos creer que las decisiones trascendentales sólo pueden tomarse desde el poder establecido.
Max Horkheimer proponía ya en los años 60 la vuelta urgente a la razón crítica, a la razón en su función genuina que no despreciaba las utopías, pues antes al contrario, eran el motor que aspiraba a fines humanos. Esta concepción de la utopía no la hace sinónimo de “imposible”, sino más bien de güía o estímulo.
Occidente no puede seguir siendo un castillo asediado por los más pobres, por los marginados o los perseguidos. No puede seguir creyendo que estos problemas se solucionan con fronteras físicas o virtuales cada vez más altas, que finalmente siempre son traspasadas, pues para el hambriento o el perseguido no hay nada que perder en su huida y por ello no hay frontera suficientemente alta.
Poco a poco cobra más sentido lo que Horkheimer y Adorno preveían: occidente intenta hacerse creer a sí mismo que lo que ocurre en un mundo globalizado como el nuestro es inevitable, aunque todo es un pretexto cobarde para que nada cambie e intentar con ese anonimato librarnos de nuestra parte de responsabilidad ante el sufrimiento injusto de millones de seres humanos.


Santos Ochoa Torres
(Artículo Publicado en www.rebelion.org el día 09-09-08)

ESTE ES EL PROYECTO DE LEY DEL CEN DEL SUTEP QUE EXIGE "PARA DEFENDER Y MEJORAR LOS DERECHOS ADQUIRIDOS CON LA LEY DEL PROFESORADO 24029"

El CEN del SUTEP aprueba el proyecto de Ley de Reforma Magisterial haciéndole el juego al gobierno con su “Nueva ley del profesorado” que supuestamente unifica a los maestros (la Ley del Profesorado y a la Ley de Carrera Pública). Ambas Leyes que pretende aprobar el Congreso vulneran los derechos de los maestros y extinguen todos los derechos conquistados.



 MAESTROS DEL PERÚ, el CEN del SUTEP en cualquier momento que les ofrezcan unos soles más de aumento para el Magisterio y les digan, con acta o sin acta, que se les cronograma el pago del 30% por preparación y evaluación de clases porque ya tienen un Crédito Suplementario éstos levantarán o suspenderán "su huelga" No olvidar que "su huelga" lo han realizado por presión de las bases y como siempre está en juego la Derrama Magisterial (vaca lechera) A estos DIRIGENTES TRAI-DO-RES les conviene debatir los dos proyectos de ley (la del Ejecutivo y la de ellos"; nosotros que pertenecemos a la oposición y que somos SINDICALISTAS CLASISTAS no PODEMOS PERMITIR una traición más de parte de estos esbirros que están enquistados en la cúpula dirigencial desde hace más de 40 años, nosotros estamos luchando por la VIGENCIA IRRESTRICTA DE LA LEY 24029 Y SU MODIFICATORIA 25212 CON SU REGLAMENTO 019-90- ED; además DEFENDEMOS la ESCUELA PÚBLICA GRATUITA y NUESTRO GLORIOSO Y COMBATIVO SINDICATO.

¡¡¡¡¡  VIVA EL ÉXITO DE LA HUELGA QUE SE INICIÓ EL DÍA 15 DE AGOSTO DE 2012 !!!!


La innegable crisis de la educación  y su agravamiento se debe a la radicalidad del continuismo neoliberal en nuestro país. “Tiene que ver con la visión y políticas adoptadas por los regímenes y gobiernos de turno, que empezaron a considerarla como un mero servicio, que ocasiona gastos, más no, como un derecho humano fundamental, en el que hay que invertir, en tanto está llamada, a ser soporte fundamental del desarrollo”. “Los resultados en educación se explican por diversos factores que tienen directa incidencia en ellos. Sin embargo de manera interesada, se busca responsabilizar a los maestros”

LA LEY DEL PROFESORADO (24029), SUFRIÓ SERIOS DESGASTES Y MODIFICACIONES DESDE QUE SE IMPLANTÓ EL NEOLIBERALISMO CON LA DICTADURA DE FUJIMORI, CONTINUANDO EN EL GOBIERNO DE TOLEDO, Y DÁNDOLE UNA ESTOCADA FINAL DE DESPRESTIGIO EL SEGUNDO GOBIERNO DEL APRA, CON ESA NUEVA LEY DE LA CARRERA PÚBLICA MAGISTERIAL 29062), QUE POLARIZÓ A LA COMUNIDAD MAGISTERIAL EN DOS SECTORES: LOS QUE ASPIRAN SU MEJORÍA ECONÓMICA DE LA NOCHE A LA MAÑANA, PERO PERDIENDO VARIOS DERECHOS SINDICALES Y SU ESTABILIDAD LABORAL, Y LOS QUE SE AFERRRAN A LOS DERECHOS SINDICALES Y CUIDAN SU ESTABILIDAD LABORAL.
ANALICEMOS ESTAS DOS LEYES A CONTINUACIÓN:

1. Si esta nueva Ley, 29062, buscaba únicamente sancionar y despedir al profesor de la carrera, si esto buscaba, no tenía este gobierno aprista darse el trabajo de crear otra ley paralela a la Ley 24029, pues en esta misma Ley se contempla no sólo la sanción, sino también el despido, pues en el artículo 119 de la 24029, se manifiesta que “La estabilidad en el servicio se pierde por las causas siguientes: a) Por sentencia judicial ejecutada por delito común; b) Por sanción de separación a través de proceso administrativo. Además el inciso “e” del Artículo 120, manifiesta “separación definitiva en el servicio”.

2. Únicamente se crea la Nueva Ley de la Carrera Pública Magisterial (Ley 29062), para complacer a la nueva corriente privatista del sistema neoliberal en el país, teniendo como base a la Constitución privatista del 93 que contempla todo un modelo radical de privatizaciones, que Toledo por no chocar con la población no la materializó en su totalidad, mientras que García más sumiso con los grandes poderes económicos, no le importó quedar mal con el pueblo; peor aún le interesó quedar mal con el magisterio nacional, por ello se crearon esa nueva ley privatista, (la 29062), donde contempla evaluaciones inquisitoriales, únicamente por hacer quedar mal al docente.

3. La Nueva Carrera Pública Magisterial (Ley 29062), está sacramentada totalmente contra todo derecho sindical, y sobre todo contra todo tipo de bonificaciones que contempla claramente la Ley del Profesorado (Ley 24029), en el Artículo 210°. En cuanto a bonificación especial, sostiene: “El profesor tiene derecho a percibir una bonificación especial mensual por preparación de clases y evaluación equivalente al 30% de su remuneración total”. El Artículo 212° en cuanto a Bonificación por escolaridad contempla: “El profesor tiene derecho a percibir, además, una remuneración total permanente por escolaridad, en el mes de marzo; por Fiestas Patrias, en el mes de julio, y por Navidad en el mes de diciembre”. El Artículo 213 dice: “El profesor tiene derecho a percibir dos remuneraciones íntegras al cumplir veinte años de servicio la mujer y veinticinco años de servicio el varón; y tres remuneraciones íntegras al cumplir 25 años de servicio la mujer y 30 años de servicios el varón”.

4. No hay dudas que estos artículos de beneficio y otros más escritos en la Ley del Profesorado (Ley 24029), suenan muy bonito, pero lamentablemente están escritos solamente en el papel; ningún gobierno lo tomó en cuenta hasta hoy, ni Toledo que habló mucho de los profesores para bien en su campaña del 2001; García también habló para bien de los profesores en su campaña del 2006, y miren como los pagó insultándolos no sólo de comechados, sino “regalándolas” una ley privatista que apunta solamente a hacer perder la estabilidad laboral al profesor, creándole además serias dificultades en algunos lugares al articular antipedagógicamente al indigno proceso de Municipalización de la Educación como etapa piloto y de extensión.

5. ¿Quiénes son los responsables para que estos derechos de los profesores largamente postergados no se hagan realidad? ¿Por qué los profesores a través de abogados pagándoles grandes honorarios a éstos, tienen que tramitar algunos de estos derechos vía procesos judiciales y que aún hasta la fecha no reciben nada? Aquí los directos responsables son los congresistas, ¿cómo es que estos señores los meses de marzo, julio y diciembre, reciben el doble del exorbitante sueldazo que perciben y los profesores tienen una Ley la 24029, que solamente estos derechos contempla de una manera teórica y nunca se cumplen?

6. Cuando estaba en campaña el entonces candidato Ollanta Humala Tasso, no habló mucho de los profesores, como hablaron sobonamente Toledo y García, buscando congraciarse con la masa magisterial, y defraudaron finalmente; hoy el ya Presidente de todos los peruanos, Comandante Ollanta Humala, debe a través del Congreso, hacer que la verdadera Ley del Profesorado (la 24029), sea rescatada, valorada y reivindicada para beneficio con justo derecho a los miles y miles de profesores del país.
 
 

VIERNES 21 DE SETIEMBRE, LA HUELGA CONTINUA



Maestros de la región Piura también se han plegado a la lucha que vienen emprendiendo las bases de las diferentes regiones del Perú.



Estudiantes de la Universidad Nacional mayor de San Marcos aunándose también  a nuestra causa sindical, ellos se encuentran en marchas de protesta como medida de rechazo frente a la política del gobierno y de los sectores traidores que pretenden aprobar la Ley 29914 
 estableciendo que los estudiantes paguen los sueldos de los profesores, eximiéndole al estado de su responsabilidad con la educación pública que le asiste.

EL GOBIERNO BUSCA PRETEXTOS PARA NO TENDER UNA MESA DE DIALOGO

Comité de Lucha del SUTEP:

El actual gobierno sabe que nosotros, el Comité Nacional de Lucha, tenemos la razón en nuestros justos reclamos. Y el gobierno ha estado buscando una manera para sacarse esta piedra del zapato. Y ya encontró "un pretexto": las lunas rotas del local del MINEDU. Y el gobierno "olvida" que ellos, antes de la ruptura de las lunas, embistieron con sus policía montada a los maestros, sin previo aviso y de manera brutal, dejando numerosos heridos de gravedad y contusos.
Por ello, denunciamos, a nivel nacional e internacional, que el actual gobierno del Presidente Ollanta Humala, junto con gran parte de la prensa nacional, han iniciado procesos para la captura de nuestros dirigentes nacionales; para ello, y sin contar con prueba alguna, el Estado tacha a este movimiento como "pro senderista", cometiendo delito de difamación y por ir contra la reputación del gremio. Por lo que, también, el SUTEP está analizando las medidas legales a tomar contra estos ataques sin fundamento y que buscan confundir a un magisterio AHORA unido y que lucha por sus derechos.
De esta manera el Estado, lejos de dialogar con el Comité de Lucha, en huelga desde el 15 de agosto, busca descabezar un movimiento sindical que ha demostrado ser mayoritario, que ha demostrado a las bases que es el único gremio magisterial que lucha por la Ley del Profesorado. Asimismo, nos reafirmamos en nuestra Huelga Nacional Indefinida y continuaremos con nuestra medida de lucha hasta conseguir la vigencia plena de la Ley del Profesorado y mayor presupuesto para el Sector Educación.
En breve el Comité Nacional de Lucha emitirá un comunicado oficial.
 

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