¡INAPLICABILIDAD DE LEY Nº29944 LEY DE REFORMA MAGISTERIAL; PAGO INMEDIATO DEL 30% POR PREPARACION DE CLASES Y EVALUACION!

Para tener Presente

"Los Maestros, al ponernos al servicio del Estado, no hemos vendido nuestra conciencia ni hipotecado nuestras opiniones, ni hemos perdido nuestra ciudadanía. El hecho de recibir una suma mensual de dinero significa sólo el pago de nuestros servicios profesionales, pero no el pago de un silencio y de una conformidad que repugna. Quienes pretenden que el maestro debe "callar, obedecer y trabajar", están en un error, y cometen un insulto a la dignidad humana... ". José Antonio Encinas

¿REFORMA EDUCATIVA?

¿Reforma educativa para mejorar la calidad académica? Es posible esto sin atender el rezago educativo en materia de infraestructura en zonas marginales, con estudiantes mal alimentados y desnutridos, sin planes de estudio acorde a las necesidades de la población.

Evaluar a los maestros, ¿Quiénes, las instituciones corruptas del Estado? ¿La Ministra Bachiller que no sabe quien proclamó la independencia del Perú? ¿Los intelectuales “expertos” de la televisión? ¿Los periodistas mercenarios asalariados de la gran empresa?


ley de reforma magisterial y la destitucion por inasistencia y tardanza

08 septiembre 2013

“Minoría” de 300 mil maestros frente a “la mayoría” de 100 funcionarios y multimillonarios

“Minoría” de 300 mil maestros frente a “la mayoría” de 100 funcionarios y multimillonarios
Pedro Echeverría V.
1. Al presidente Peña Nieto y al secretario de Gobernación les agrada hablar de “mayorías” y “minorías”. Dicen que ellos gobiernan en nombre de la mayoría de la población y cualquier protesta contra ellos como gobierno, la califican de “minoritaria”. Indican que los maestros en el país son un millón 300 mil; que un millón están dando clases en las aulas y que una “minoría” es la que protesta y ocupa el zócalo de la ciudad de México por estar en desacuerdo con la “reforma educativa”. Eso es lo que se llama “democracia formal y representativa”; sin embargo de la que nunca se habla –porque no conviene a la clase dominante- es de la “democracia real y popular, de la que parte del nivel de conciencia y participación de la población.
2. Cuando se ha reunido un millón de personas para protestar contra el desafuero de López Obrador, cuando le dieron la bienvenida a los zapatistas en el zócalo o en las grandes manifestaciones del 1 de mayo, el gobierno siempre habla de minorías porque los habitantes del país son 115 millones; pero el gobierno del PRI y su aliado el PAN no podrán reunir ni un cuarto de millón aunque repartan dinero a raudales y destapen por un mes a los medios de información. Hubo un tiempo –en los sesenta- que el PRI convocaba con cierto “antimperialismo” y la gente lo apoyaba; pero hoy sabiendo lo que es el PRI, el PAN y el PRD, dudo como tú, que alguien se deje engañar. Ahora los partidos no son creíbles y buscan que disfrazarse.
3. En México –pienso que en todo el mundo- ha habido siempre una gran masa de la población que parece importarle un carajo la política (ya muy corrupta y desprestigiada), pero no el futbol, su iglesia, los actores y los festejos; por ese motivo los medios de información (TV, radio, cine, revistas de amor, prensa) no dejan de machacar en ello para hacerlos más ignorantes en lo que sucede en su país y en el mundo y que no aprendan a defender sus derechos. En México le llaman “la mayoría silenciosa” porque nunca opina, menos se manifiesta, pero sí con intensa propaganda y mucho dinero la obligan a votar por quien más regalos, mercancías o dinero reparte. A eso le llaman mayoría y tras sus muy manipulados votos se resguarda el gobierno.
4. Los maestros de la Coordinadora (CNTE) que llevan desde el 15 de mayo ocupando el zócalo de la ciudad de México y manifestándose a diario por las calles, son una “minoría” pero de 300 mil profesores que se turnan en número de 60 mil para hacer guardias en el zócalo; otros miles se están movilizando en sus estados como Oaxaca, Michoacán, DF, Guerrero, Chiapas, Tlaxcala, Zacatecas, Morelos y otros entidades. Igual son “minorías” de electricistas, estudiantes, telefonistas, mineros, del IMSS, campesinos, indígenas, que por decenas de miles se manifiestan en las calles de la ciudad de México. Son “minorías de 100 mil trabajadores que cada 1 de mayo se manifiestan, pero que de manera permanente se agrupan para protestar.
5. Los que realmente son una real e ínfima minoría del país son los que conforman la clase dominante. Un puñado de 50 grandes empresarios y de 50 grandes políticos subordinados a la política yanqui –poniendo a su servicio a los medios de información, a los policías, al ejército y la marina- determinan sin consultar las políticas. A nadie representan más que a ellos mismos y sus intereses privados. Pero teniendo a su mando a los militares, a la TV y radio, controlan la vida política, económica e ideológica del país. Ellos sí conforman a una real minoría de ricos frente a un 80 por ciento de la población que es pobre, miserable y desempleada. Así que Peña –al hablar en su primer informe de gobierno- al referirse a los maestros como minoría, parece haberle sangrado la lengua.
6. Las masas, las grandes mayorías de la población, siempre han sido el objetivo de la iglesia, de los medios de información, incluso de la escuela. En todos los sistemas antiguos y modernos siempre fue el objetivo de las clases dominantes tenerlos controlados ideológicamente. Dado que siempre son gigantescas mayorías que rebeladas y conscientes pueden aplastar en un minuto a sus explotadores y opresores, se busca tenerlos controlados, confundidos, enloquecidos, enajenados con ideas individualistas, egoístas, de sumisión, de promesas y castigo. Cargar ese pesado fardo del que es muy difícil liberarse ha sido la obligación de nuestro pueblo impuesto por el poder. El día que esta “minoría” activa logre rebelar a la real mayoría, gobierno y empresarios dejarán de ser idiotas. (2/IX/13)

Muchos miles de maestros más en el zócalo y las manifestaciones. El gobierno sigue jodiendo

Muchos miles de maestros más en el zócalo y las manifestaciones. El gobierno sigue jodiendo
Pedro Echeverría V.
1. A las 11.30, cuando los que estábamos adelante de la marcha llegábamos al Ángel de la Independencia –junto al autobús que llevaba el sonido y desde donde subían los fotógrafos para tomar sus fotos, se recibieron varios comunicados: “gentes de Tlaxcala, Veracruz y del DF se estaba agregando a la marcha y los últimos contingentes apenas comenzaban a salir del Auditorio Nacional”. Del Auditorio al Monumento de la independencia hay más de dos kilómetros. Por eso la gente siempre ha gritado: “Pinche gobierno, no somos 20 ni somos 100, chinga a tu máuser y cuéntanos bien”. A los idiotas de Televisa y demás medios les ordenaron decir que eran 13 mil cuando eran más de 250 mil, pues llegaron maestros de por lo menos 25 estados.
2. Solamente los oaxaqueños, michoacanos, guerrerenses y chiapanecos llegaban a 200 mil. Pero ya sabemos de memoria porque ese ha sido el comportamiento de los medios de información, por lo menos desde los años sesenta que salíamos a la calle a protestar. El cinismo de siempre: “el gobierno representa a la mayoría y los descontentos son sólo un grupo minoritario”. Pero basta ver el gigantesco zócalo absolutamente lleno de campamentos y las primeras calles aledañas que cada día se ocupan más. ¿Serán tan idiotas los asesores del presidente Peña Nieto al aconsejarlo obligar a los mercenarios diputados y senadores que aprueben esas leyes? Sólo algunos diputados y senadores como la Padierna, Encinas, Delgado y Sansores, encabezados por Manuel Bartlett y Ricardo Monreal, defendieron a los maestros.
3. Los traidores del PRD “Chucho” (Pedraza, Zoé Robledo, Angélica de la Peña, Luz María Beristain y la hoy muy arribista Alejandra Barrales) votaron a favor uniéndose a los funestos enemigos de los maestros que son el PRI y del PAN. No podía faltar una tipeja senadora del PAN y hermana del expresidente Calderón (Maria Luisa) al señalar que en lugar que los maestros protesten en la calle “deberían ser todos como Selene” porque ella imparte clases a pesar del narcotráfico; es decir sumisos y lamebotas. Los del PRI siempre han sido demagogos dicen estar con los trabajadores pero siempre votan contra ellos; los del PAN son cínicos y directos al decir que están contra los trabajadores y a favor de los empresarios. ¿Y el PRD Chucho mayoritario? Arrastrado al peñanietismo para que clon sus apoyos le de vida.
4. Los maestros, como era de esperarse, realizamos una parada-mitin en Reforma e Insurgentes, frente a la cámara de senadores, toda acordonada con cercas metálicas de tres metros de alto y con miles de soldados disfrazados de policías en posición de arrojar gases lacrimógenes y de soltar a sus perros. Los bloqueos con militares también estuvieron en Gobernación, en la secretaría del Trabajo, en Televisa, en la embajada yanqui, en la Procuraduría, en los hoteles de lujo de Reforma y en los bancos. Además, desde hace 10 días, está más que sitiado el aeropuerto Se vive en el DF en un estado de sitio, pero no se dice. A esto se llama democracia capitalista al servicio de los poderosos que nada tiene que ver con la democracia popular y participativa en la que pueblo debe de mandar.
5- ¿Cuál parece ser la estrategia del gobierno para doblegar a los 300 mil en lucha en el DF y muchos de estados de la República?. a) defender lo que ha declarado: ni un paso atrás en la “reforma educativa”; b) hacer más incondicionales al PAN y al PRD; c) “cansar a los maestros en su plantón y en sus manifestaciones”; d) contratar a más campesinos y desempleados para integrarse a la policía y al ejército prometiéndoles un buen futuro; e) buscar entretener más a los maestros dándoles esperanzas que nunca se cumplirán; f) presionarlos con no pagar salarios y realizar despidos; g) seguir una gran campaña de desprestigio en los medios; h) hacer que personajes como el gobierno del DF decidan emplazarlos.y expulsarlos del zócalo.
6. Los dirigentes magisteriales honestos no caerán en la trampa; han dicho que incrementarán sus acciones unitarias para llegar hasta donde el movimiento quiera. Quienes piensen que los dirigentes no hacen asambleas con sus bases para que cada uno de manera libre decida lo que debe hacerse son unos idiotas. Los conozco desde hace varias décadas y se que antes de cada asamblea general se realizan reuniones de grupo y de consulta con el fin de que todos estén informados. No se pasa a ninguna asamblea general si antes los grupos, equipos, corrientes, no se discuten a fondo los planteamientos. He visto por ejemplo que Oaxaca no entra a ninguna reunión de la Asamblea General Representativa (AGR) –aunque se le haga tarde- sin que sus bases tomen acuerdos y lo mismo se busca hacer en otros estados. :
7. Al interior de la Coordinadora (CNTE) existen –como es natural- diferencias sobre estrategias y tácticas políticas; pero lo único importante es que se discuten de manera abierta, muy fuerte y sin silenciar nada que pudiera perjudicar el movimiento. Cuando se toman los acuerdos se convierten en obligatorios. Pero además en la discusión no sólo cuenta la razón teórica sino que también el trabajo práctico dentro del magisterio. Muchas veces se puede tener un directivo como “piquito de oro”, pero si no hace trabajo de base y no es consecuente con lo que dice y honrado su comportamiento, pierde autoridad su voz. Por eso el gobierno ha repartido miles de millones de pesos entre los líderes espurios parta ver si debilitan las 10 secciones que mueven la CNTE. (4/IX/13)

Si PRI, PAN, PRD derrotan a los maestros, nadie podrá frenar la privatización total

Si PRI, PAN, PRD derrotan a los maestros, nadie podrá frenar la privatización total
Pedro Echeverría V.
1. Desde las 10 hasta las 13.30 estuve en el bloqueo del Bulevar Aeropuerto por más de cinco mil maestros de la Coordinadora (la CNTE) El metro, como siempre, por órdenes del gobierno, suspendió paradas del Metro en el zócalo y cuatro estaciones más de otras líneas para evitar la concentración de maestros. Al mismo tiempo dio órdenes de custodiar todos los aeropuertos y en la ciudad de México para llegar a la Terminal aérea había que identificarse plenamente. Así que estuvimos, como hace unos 10 días, solamente concentrados porque más de tres mil soldados (disfrazados de policía) armados hasta los dientes, montando caballos y listos a lanzar gases lacrimógenos, nos impidieron avanzar, esto a pesar de la combatividad de la gente.
2. En toda la historia de las luchas sociales en México –lo he dicho muchas veces y es totalmente demostrable- no ha habido una organización tan grande, masiva, combativa y con más actos de protestas antigubernamentales en las calles, que la Coordinadora (la CNTE) Nada puede superar sus 33 años de batallas continuas y persistentes; es incomparable la cantidad de maestros que ha reunido en sus plantones y bloqueos; las más de diez mil asambleas de discusión que ha organizado, además de los cientos de foros educativos que ha hecho en diferentes partes de la República. Sin embargo, a pesar de tener asociados a más 300 mil maestros de todas las entidades, particularmente de 10 estados, ha predominado en la CNTE, cierto estancamiento.
3. Son 10 mil batallas magisteriales, pero la gran burguesía mexicana, integrada por una poderosa clase empresarial y un gobierno negociador y represivo, ha sabido salir de sus problemas sin poner en peligro su gobierno, su Estado y su sistema social. Las batallas magisteriales y estudiantiles de los años 1956-60; las luchas ferrocarriles de 1958-59, las movilizaciones de los médicos en 1965-66, el movimiento estudiantil de 1968, las movilizaciones acerca del fraude electoral de contra Cárdenas y luego López Obrador, en fin la clase dominante ha sacado los problemas con métodos de negociación y la violenta represión, pero sin poner en peligro al sistema socioeconómico. Antes de acudir al fascismo represivo ha impuesto siempre la negociación.
4. Suele olvidarse que ese funesto PRI, podrá ser hijo de lo peor, pero debe recordarse que ha sido el heredero de la revolución burguesa mexicana de 1910-17 y de todas sus enseñanzas de mediatización y control de masas. Si durante 12 años perdieron la Presidencia frente a la recalcitrante derecha panista, nunca perdieron el control del país y en los hechos cogobernaron. Por ello cuando cumplía 50 años de gobierno parecido a la socialdemocracia, algunos investigadores serios extranjeros (entre ellos Godelier) no entendían cómo el PRI había establecido una especie de dictadura con todos los métodos modernos de dominación y control. Por eso entre mi pesimismo digo: si los empresarios y el gobierno derrotan al magisterio, seguirán privatizando todo.
5. López Obrador tiene alguna fuerza y presencia; a los oportunistas del PRD y Cárdenas les quedan algunos simpatizantes, pero juntos no hacen ni la mitad de la fuerza y la presencia de la Coordinadora porque sólo son fuerzas electorales; mucho más que Cárdenas y el Chucho del PRD han declarado que no asistirán a la movilización de AMLO por tener “compromisos anteriores”. Esa “resistencia” no le hará ni cosquillas a los privatizadores; les causará una risa de burla. Hubiese sido otra cosa si cardenistas y lópezobradoristas hubiesen apoyado activamente –en sus acciones y manifestaciones- a la CNTE y ésta –aunque ha manifestado muchas veces no ser partidaria de las elecciones,- hubiese ayudado.
6. He sido partidario de lo que se grita en la manifestaciones: “pueblo unido jamás será vencido”, “secciones unidas jamás serán vencidas”. La realidad es que esa unidad sólo surge en momentos prerrevolucionarios. Es una ilusión pensar que el EZLN, la CNTE, Morena, el Congreso Social, los electricistas, incluso el PRD, pudieran marchar juntos si muchos de ellos incluso se odian. Lo mismo sucede entre Slim, Televisa, TV Azteca, los gobiernos del PRI y del PAN. Sólo que éstos, como son los millonarios, se unifican rápidamente cuando ven que los trabajadores se unen y hay que desprestigiarlos y reprimirlos. En cambio las izquierdas o los de abajo nunca nos unimos a pesar de que la burguesía nos está dando palo.
7. Espero que el plantón del zócalo y las movilizaciones continúen hasta la firma de un compromiso para no perjudicar a los maestros, pero parece que el palo ya está dado. Pienso que estos días el gobierno va a ofrecer “que se hará de la vista gorda con la ley para que no se aplique”, pero sería una gran mentira. Creo que Peña y el Pacto –representando los intereses de los privatizadores nacionales y extranjeros- van ha seguir por la misma ruta y la resistencia va a ser cada día más débil. Pero sigo teniendo esperanza en que “salte la libre” por algún lugar que no he alcanzado ver. Dicen que México está sobre “un volcán a punto de estallar”; espero que así sea, aunque tenga que morir alcanzado por la lava; pero moriré feliz y contento. (5/IX/13)

06 septiembre 2013

El maloliente negocio de los libros de texto


España es uno de los pocos países desarrollados en los que la escolarización obligatoria supone un esfuerzo económico muy considerable para las familias, pese a que el artículo 27 de la Constitución consagra el derecho a estudiar y el apartado 4 del mismo artículo establece que “la enseñanza básica es obligatoria y gratuita”. Pese a tan grandilocuente declaración casi un tercio de las familias españolas se ve incapaz de asumir el gasto que supone la vuelta al colegio.
El mandato constitucional se convierte en papel mojado – otro más – ante la realidad de un negocio que mueve más de mil doscientos millones de euros al año: Los libros de texto. Un negocio que tiene detrás a poderosas instituciones capaces de dictar leyes o acomodar a su interés las existentes, para lo que han contado siempre con la colaboración de todos y cada uno de los distintos gobiernos de la nación.
¿Quién controla este negocio?
El primer grupo empresarial en volumen de negocio lo constituye la Iglesia Católica, que no satisfecha con los casi cinco mil millones de asignación directa del estado, ha tejido una maraña de empresas omnipresentes en el ámbito educativo. La Iglesia es propietaria –total o parcial- de las siguientes editoriales:
* Grupo SM: Fundada por religiosos marianistas. En la actualidad opera en 9 países. El acrónimo SM significa "Santa María".
​* Grupo Edebé: Fundada por la Congregación Salesiana. Hace negocio en todo el mundo con editoriales propias en Argentina, Chile y México. En el País Vasco tiene el sello Giltza, en Galicia Rodeira, en la Comunidad Valencia Marjal y en Andalucía Guadiel.
* Editorial Edelvives: El Grupo Editorial Luis Vives pertenece al Instituto de los Hermanos Maristas y mediante su editorial intentan fomentar lo que ellos denominan "humanismo cristiano".
* Editorial Bruño: Fundada por el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas La Salle. Como buenos empresarios, y para ampliar su patrimonio, en 2001 los Hermanos de La Salle llegaron a un acuerdo de venta con el grupo francés Hachette Livre, del que también forma parte el grupo editorial español Salvat. De hecho, existe una línea denominada "Publicaciones Generales Bruño-Salvat" que cuenta con un catálogo especializado en publicaciones infantiles y juveniles, con personajes como Kika Superbruja, Astérix, Titeuf...
Hay que resaltar que la Iglesia católica impone los libros de texto de sus editoriales en los más de 2.600 centros educativos públicos que gestiona directamente, lo que redondea el negocio y el adoctrinamiento que practica.
Los otros dos grupos empresariales que controlan el resto del negocio editorial de libros de texto son:
* Hachette Livre. Precisamente, otro importante beneficiario es el grupo Hachette que, aparte de la editorial católica Bruño, también se hizo en 2004 con el importante Grupo Anaya donde se incluyen marcas como Algaida, Vox, Cátedra, Pirámide o Alianza.
Este grupo es propiedad del conglomerado francés Lagardère que, además de dedicarse a la publicación, tiene una línea de negocio armamentística a través de la sociedad EADS, creadora, entre otros proyectos, del Airbus.
Grupo PRISA. Es el gigante de la comunicación española, propietario de El País, la Cadena Ser, etcétera. Su sección de negocio editorial lo comprende la Editorial Santillana, de la que recientemente ha vendido un 25% del capital al fondo de inversión estadounidense Liberty.
El nuevo consejo de administración de PRISA está integrado por personajes como Ernesto Zedillo, expresidente de México bajo cuyo mandato se produjo el levantamiento campesino del EZLN, Nicolas Berggruen, con un patrimonio personal de más de 2.000 millones de dólares o, como no, Juan Luis Cebrián, hijo de Vicente Cebrián, importante cargo de la prensa franquista y director del diario Arriba de la Falange.
¿Son necesarios hoy en día los libros de texto?
En la era de la información el libro de texto tal y como se conoce es un búnker al margen de la realidad. Se obliga a los escolares a un conocimiento unidireccional, normalmente de calidad pésima, sin proporcionarles herramientas de acceso al conocimiento global. El conocimiento que se adquiere es de naturaleza memorística, sin que el alumno pueda participar activamente de los saberes que se le inculcan, limitándose a abrir el libro por la página que señala el maestro y aprenderse la lección, la más de las veces incompleta y sesgada.
Conociendo a los que se encargan de elaborar las materias que han de estudiar nuestros escolares no es de extrañar que la educación así concebida esté manipulada en demasiadas ocasiones. El discurso dominante se repite machaconamente desde la escuela y así nos encontramos con textos que recitan los mantras habituales del neoliberalismo y que ocultan gran parte de la realidad social y ecológica del planeta, como demuestra el estudio comparativo sobre contenidos de libros de texto realizado por Ecologistas en Acción
En el extremo más descarado podemos encontrar libros enteramente dedicados a inculcar los valores del capitalismo salvaje entre los niños, como es el caso de “Mi primer libro de Economía, Ahorro e Inversión”, incluido por la Junta de Castilla la Mancha para el curso 2013/14 como texto que sustituye a la defenestrada Educación para la Ciudadanía, un material que parte de la defensa a ultranza de la iniciativa económica privada en la generación de riqueza y el fomento del espíritu emprendedor, piedra angular del pensamiento económico del PP y que ha sido elaborado por una directora de la entidad financiera “Inversis Banco”.
Este modelo educativo es sumamente beneficioso para las clases dominantes, que pueden repetir sus dogmas sin prácticamente oposición. Una educación basada en la búsqueda de información y el procesado de la misma por parte del alumnado no les interesa en absoluto ya que abre la puerta a realidades alternativas. Es tal la oposición del cártel editorial a cualquier innovación tecnológica en la escuela, que han llegado a acusar a alguna administración pública de piratería por tratar de introducir el libro electrónico en las aulas.
Frente a esta situación de auténtica tiranía del libro de texto – económica e ideológica - se alzan cada vez más voces críticas entre el profesorado, con iniciativas tan interesantes como El día sin libro de texto , la Asociación Otra escuela es posible , aulas virtuales como la de la Plataforma Educativa Aragonesa y muchas más.

El monólogo del poder y la resistencia social

Cambio de Michoacán

Dos intensas jornadas de movilización en la ciudad de México enmarcaron en esta ocasión el peculiar mensaje de Enrique Peña Nieto con motivo de su primer Informe de Gobierno. El sábado 31 de agosto, Cuauhtémoc Cárdenas encabezó una marcha en defensa del petróleo nacional, en la que participaron grupos del PRD, contingentes de la CNTE, del Morena y ciudadanos independientes, y en la que el hijo del general Cárdenas se pronunció también contra la iniciativa de reforma educativa que agrede a los profesores. El domingo 1°, los profesores de la CNTE y del movimiento #Yosoy132 marcharon en dirección al Palacio Legislativo de San Lázaro, aunque no pudieron llegar por el dispositivo policiaco que rodeaba al recinto. En ese día, jóvenes a los que convencionalmente se llama anarquistas o Bloque Negro, se enfrentaron con los granaderos usando proyectiles y cocteles molotov. Después, las manifestaciones contra la mal llamada reforma educativa y la planeada apertura del sector petrolero al capital transnacional han continuado, como se sabe, el miércoles 4 y el jueves 5. Pero no sólo eso sino que las movilizaciones se han extendido a entidades donde la CNTE no ha tenido fuerza con anterioridad, como Jalisco, Veracruz, Yucatán, Baja California, Baja California Sur o Chihuahua. En muchas otras regiones de manera más incipiente también has manifestaciones que reflejan un proceso de rápida corrosión de las estructuras corporativas del Sindicato de Trabajadores de la Educación SNTE desde sus bases. El movimiento amenaza con seguir creciendo, y más después de este fin de semana en que se realizará la concentración convocada por López Obrador en la ciudad de México y se anunciarán los términos de la iniciativa presidencial de reforma hacendaria.
El mensaje de Peña Nieto el lunes 2 no pudo ser más opaco. Se omitieron datos esenciales de la realidad nacional como el estancamiento económico —que ha abatido el empleo, a pesar de la en su momento cacareada reforma laboral—, el retorno del proceso inflacionario, la inseguridad imparable, la persistencia del control territorial por los más fuertes grupos delincuenciales que denuncia la incapacidad del Estado y sus órganos, las constantes violaciones a los derechos humanos, el creciente descrédito en la procuración y administración de la justicia, la insatisfacción social —también progresiva— con las reformas llamadas “estructurales” promovidas por el Ejecutivo. En cambio, en el discurso presidencial se censuró a los grupos de autodefensa y se descalificó como minoritarios a los grupos que se oponen a sus iniciativas reformistas.
Desde el gobierno de Felipe Calderón, es cierto, una desdichada reforma constitucional eliminó la obligación del jefe de Estado y también jefe de Gobierno de la República de asistir personalmente a la apertura del periodo de sesiones del congreso y rendir ahí un informe del estado de la administración pública. El otrora acto republicano de comparecencia y diálogo entre poderes (al menos en su intención jurídica, aunque el régimen metapresidencial de la era priista lo convirtió en el Día del Presidente) fue sustituido por lo que Porfirio Muñoz Ledo llamó “un modelo insólito de escisión de poderes, equivalente a la ruptura de relaciones en el universo diplomático”. El camino iniciado así por el calderonismo ha desembocado ahora en un acto donde los poderes de la Unión mismos, la representación popular, se encuentran como tales excluidos y el “mensaje”, mero acto mediático, se emite desde la residencia del presidente, no desde la sede del Ejecutivo (el Palacio Nacional). No sorprende que una prédica de intolerancia como la que espetó Peña Nieto el 2 de septiembre se diera en la residencia de Los Pinos y frente al muy limitado auditorio de 1 500 invitados del Presidente, la verdadera minoría o elite que maneja los hilos del poder en el país.
La imagen que hoy se da del Estado de los poderes públicos es el de un Legislativo ninguneado por el siempre más poderoso Ejecutivo, e incluso sometido a éste, donde el diálogo directo de la representación popular con la institución presidencial es un imposible. No asombra que este presidencialismo de nuevo cuño tampoco escuche las demandas directamente emanadas de los sectores de la sociedad, particularmente de los ubicados en la subalternidad y la debilidad económica y política.
De manera aún más paradójica, a la distancia, sin la presencia del Legislativo, Peña se dio el lujo de emplazar a éste a “transformar a México” en el término de un periodo de sesiones, 120 días, aprobando las iniciativas de reformas “estructurales” por las que tiempo ha los poderes económicos vienen clamando.
Pero también, por otra parte, el cuadro del propio Ejecutivo fue el de un poder cuestionado y aun asediado por los sectores que, quizás minoritarios pero muy numerosos, han tenido que usar, además de argumentos consistentes pero no atendidos, su número mismo como forma de presión para hacerse escuchar. Imposibilitado Peña Nieto de acudir a San Lázaro, o siquiera al Palacio Nacional para exteriorizar su mensaje, consideró primero hacerlo dese las instalaciones militares (con toda la carga simbólica que ello hubiera implicado) para hacerlo, finalmente desde lo que no deja de ser la residencia particular del titular de la presidencia. La pobreza de este tosco monólogo del poder sólo es mediada por la acción de difusión —que no de comunicación— de los grandes medios convencionales, particularmente los televisivos, como casi único vínculo entre el emisor y el resto de la sociedad.
“Nadie puede imponer su verdad a los demás”, sentenció el secretario de Gobernación al entregar el informe escrito en la sede del Congreso el 1° de septiembre, y que “los intereses de unos cuantos (sic) no deben anteponerse al bienestar de las mayorías”. Pero tanto la Presidencia como el propio Congreso han sido refractarios a las propuestas o demandas de los grupos opuestos a su programa de reformas. La lógica de “mayorías” y “minorías” no ha sido, ni será suficiente en estos procesos ni para dirimir la legitimidad de las iniciativas ni para convencer de que mediante ellas se logre el bienestar social. Al final de cuentas, el actual gobierno se instaló con el voto de sólo el 24 por ciento del listado nominal de ciudadanos habilitados para votar en 2012. Los 60 millones de éstos que no acudieron a votar o que votaron por otras opciones son, sin duda, una mayoría frente a los 19 millones que lo hicieron por Peña Nieto. La legitimidad de un gobierno no es, entonces, una cuestión numérica, sino algo sólo apreciable por su capacidad para generar, a través de una comunicación dialógica, consensos no sólo en las esferas donde de por sí se concentra el poder político como la parlamentaria, sino en el conjunto de la sociedad.
La resistencia social hoy volcada a las calles no parece que vaya a disminuir en lo inmediato sino, por el contrario, estar en una fase de ascenso y aun de radicalización. Frente a ella, la vía hasta hoy ensayada, la del monólogo introspectivo de la oligarquía en el poder, según la caracterización clásica de Robert Michels, no parece en absoluto fructífera ni eficaz.
Eduardo Nava Hernández. Politólogo – UMSNH
Fuente: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/editorial-8655

Qué quiero de la Educación



Esta juventud entusiasta es bella.
Tiene razón, pero aunque estuviera equivocada, la amaríamos”.
José Martí

Tenemos escuelas que son cárceles. La estructura autoritaria, los códigos de vestimenta, el énfasis en el silencio y el orden, el reforzamiento negativo, la pérdida de autonomía individual, la no participación en la toma de decisiones, la racionalización de la libertad e, incluso, el alinearse en filas son características comunes entre las prisiones y los colegios. Así que, en principio, la pregunta que convendría lanzar sería: ¿por qué? ¿Por qué se utilizan métodos represivos en la escuela? ¿Es realmente necesario? Evidentemente, no.
El modelo dominante en los sistemas educativos de la mayor parte del mundo comenzó a aplicarse en el siglo XVIII. Fue una propuesta innovadora de la Ilustración, una revolución dentro de la Revolución Industrial que proponía la construcción de un sistema educativo público que siguiera los cánones de la época, los cuales eran el eran, entre otros, el estudio de la cultura clásica y su herencia. Esto implicaba irremediablemente que, quien no alcanzase ese nivel de conocimiento, no valdría para el estudio.
Las clases consistían en la lección magistral del profesor, en el aprendizaje memorístico de los conocimientos sin una conexión lógica entre unos y otros, en el castigo físico y psicológico, en la incuestionable superioridad moral del enseñante, en el rol pasivo de los estudiantes y en la evaluación por unos resultados parciales y coyunturales. Tres siglos después, el modelo de producción, el ordenamiento de las ciudades, los medios de comunicación y, sobre todo, la tecnología han cambiado mucho, pero en las escuelas sigue aplicándose mecánicamente el método mencionado unas líneas más arriba. A pesar de poseer los más modernos aparatos electrónicos que nos permiten acceder a todo tipo de información en unos segundos, en las aulas sigue impuesta la pizarra de tiza, la voz monótona y aburrida del docente se convierte en la única banda sonora y la verdad suprema reside en los libros de texto. Lo más emocionante que vivirá el alumno será la contemplación de las láminas y dibujos estáticos que sirven a modo de ilustración, mientras mira por la ventana el parque donde las hojas de los árboles no son dibujos, sino una realidad.
Aunque no poseo los conocimientos suficientes, me atrevo a aventurar que gran parte del abandono y del fracaso escolar -cuestiones socioeconómicas y culturales aparte-, y de los trastornos de hiperactividad y falta de atención son, sencillamente, consecuencia de un sistema obsoleto. Porque no tiene sentido que niños y niñas estén siendo bombardeados continuamente con publicidad, noticias, música, videojuegos, mientras en las aulas debe reinar la quietud y el aislamiento más absolutos. Además, ¿por qué han de estar los niños en silencio todo el día, si lo propio de la infancia es la espontaneidad? ¿Por qué han de sentarse en pupitres individuales, cuando el contacto con sus iguales es el mayor de los aprendizajes? Todos estos mecanismos contribuyen a afirmar que, en nuestras escuelas, el alumnado no puede expresarse genuinamente. A través de la coacción y el castigo se impone el silencio, y la originalidad es asesinada con la imposición de tareas repetitivas y uniformes. Y es que, como ya han denunciado muchos profesionales de la enseñanza, esta escuela mata la creatividad de los niños y niñas, les impide cuestionarse la realidad y los convierte en personas dependientes.
En el mismo sentido, se trata de un sistema en el que la autoestima juega un papel totalmente secundario. Diariamente, los alumnos y alumnas reciben el mensaje de que la persona triunfadora es la que alcanza los resultados exigidos (resultados medidos según sus pautas y con los que diferimos completamente) y, por lo tanto, los que no lo alcanzan no merecen consideración ni atención; se les infravalora y prejuzga. Es, por supuesto, imposible hablar en estos casos de la existencia de herramientas y personas dispuestas a atajar los problemas del alumnado con una atención personalizada. Es más fácil quitárselos de encima diciendo: “¡Haga este PCPI y sáquese el título rápido!”.
En otros casos los estudiantes muestran un desinterés total por las materias no sólo por la forma en que se imparten las clases, sino también porque las perspectivas de futuro son más que desalentadoras. Y es que lo que vivimos y vemos a nuestro alrededor son puestos de trabajo precarios, jornadas laborales larguísimas y extenuantes, paro, emigración forzada, imposibilidad de emanciparse... En resumen, una vida infeliz de explotación y en crisis en la que las titulaciones apenas se valoran.
Pero los que nos quedamos dentro de las aulas también somos víctimas de las peleas de fieras que se propician porque el valor más estimado es la competitividad. Lo más importante es la consecución de tu objetivo, aunque para ello tengas que pasar por encima de tus compañeros y compañeras. Asimismo, sufrimos en primera persona a la escuela como institución de la sociedad civil transmisora de la ideología de la clase dominante, en palabras de Gramsci. Nuestros oídos están atiborrados de mensajes cuyo objetivo es la aceptación de la moral burguesa y católica y la desarticulación de la conciencia de clase a través de distintos mecanismos como la despolitización, la condena a los pensamientos alternativos o la promoción de la mediocridad.
Los docentes son en gran medida responsables de todo lo anteriormente referido, aunque, por otra parte, también víctimas. ¿Quién no se ha encontrado con profesores que odian su trabajo? Seguro que más que los que lo aman, por desgracia. Ser docente es una de las profesiones más difíciles y requiere mucha entrega y entusiasmo, no es como ser ingeniero o conductor de autobuses. El profesor trata día a día con personas muy especiales a quienes va a transmitir sus conocimientos y las herramientas necesarias para interactuar con el mundo, tiene que saber comunicarse y ser guía y ayuda de sus alumnos y alumnas. No queremos licenciados de matemáticas dando clase, queremos profesores, pedagogos verdaderamente interesados en el aprendizaje de los jóvenes, profesionales que sepan y adoren estar con sus estudiantes. Los licenciados pueden dedicarse a otras millones de cosas, los profesores sólo a una, la más importante: educar al futuro.
Es bastante comprensible, aunque no menos trágico, por qué la escuela se convierte en una experiencia traumática para muchos niños y jóvenes.
La escuela del futuro me trae aún más dolores de cabeza. Lo que tanto costó construir a nuestras abuelas y abuelos se derrumba, en completa consonancia con la lógica neoliberal. La escuela pública, para aquellos que sólo poseen la fuerza de sus manos, será -ya es en gran parte- un negocio. Es un drama que vayan a especular con el futuro de todos y que sólo accedan a la educación los que puedan pagarla, como si la educación fuese una mercancía. Resulta que es un derecho. Entonces, los pobres seremos doblemente pobres: desposeídos e ignorantes. Nos están echando del sistema educativo, y eso demuestra, una vez más, que el capitalismo es estructuralmente incompatible con la educación pública y universal.
Pero no quisiera que se cometiese el mismo error de muchos movimientos estudiantiles lo largo de la historia, que, a pesar de la sangre vertida y del sacrificio por un futuro mejor, no han sabido o no han podido hacer una propuesta en positivo que estuviera lo suficientemente concretizada. Denunciar es necesario, construir es obligatorio, aunque lo más complejo de todo.
Creo sinceramente que el principio básico de la Educación debe ser enseñar a pensar, es decir, que los alumnos y alumnas sean capaces de tomar sus decisiones responsablemente, puedan sacar conclusiones de los hechos y se formen opiniones acerca de las cosas. Por esto mismo, la escuela debe ser un espacio de debate constante en un ambiente de libertad y plenitud. Siguiendo con eso, las decisiones en relación al centro de estudios y a la etapa educativa deben ser tomadas por las personas implicadas y no por gestores ajenos, es decir, por el alumnado y el profesorado de manera efectiva y real. La voz de los niños, de las niñas y de la juventud no puede seguir estando sujeta a grilletes porque no somos personas que deban callar; muy al contrario, hemos de participar en la vida social y política aportando nuestra visión particular del mundo y equivocándonos, que es, a fin de cuentas, una de las formas más bonitas de aprender.
El conocimiento debe poder palparse, y para eso es necesario renunciar a los materiales tradicionales que tanto aburren al estudiantado y reemplazarlos por las nuevas tecnologías y la experiencia empírica. Hay que cambiar totalmente de paradigma y dejar de concebir la escuela como fábrica de trabajadores muy especializados al servicio de una economía competitiva, en la que el objetivo primordial es la superación de evaluaciones externas y estándares elaborados de acuerdo a comités de expertos que responden a los intereses de las grandes empresas. Los centros educativos son espacios de formación integral, y el aprendizaje verdadero alejado de lo meramente memorístico es sólo alcanzable a través de la actividad colectiva entre los alumnos y alumnas. El profesor no es ya el recipiente de toda sabiduría, sino un guía que permite a los alumnos encontrar las herramientas para “aprender a aprender”.
Mil cosas más podrían engrosar este párrafo, pero no me corresponde a mí hacerlo ni creo que éste sea el lugar más adecuado. Esa titánica tarea se la dejo a las y los activistas, a la infancia, al pueblo entero, que de una vez por todas debe hacer realidad su soberanía, y espero que pronto.
Responder, finalmente, a la pregunta que abre este artículo no me resulta difícil, y seré tajante: quiero una educación que sea un verdadero placer para el que la adquiere y para el que la facilita.
Estas líneas son escritas con el conocimiento que aporta la experiencia -una “pedagogía instintiva” por llamarlo de alguna forma- de una alumna cansada de percibir amargura, y de sufrirla, cada mañana al entrar a su escuela. En ningún caso el artículo tiene una intención formativa, ni siquiera una fuente fielmente contrastada, ni se puede considerar que esté completo en cuanto a contenidos. Es, simplemente, el relato de una vivencia que me era necesario compartir antes de abandonar la escuela, por si los que me suceden sienten esto tan profundo como yo lo he sentido y tienen las mismas ganas de cambiarlo.
No es utópico lo que se acaba de plantear, transformar el enfoque dado a la Educación es cuestión de voluntad, aunque imposible dentro de un sistema que ni siquiera garantiza este derecho a todas las personas. A día de hoy, 121 millones de niños y niñas aún no han pisado una escuela, y lo fundamental es que lo hagan. En cualquier caso, ninguna de las reivindicaciones aquí vertidas -educación universal, por una parte, y sistema educativo radicalmente distinto al actual, por otro- está siendo atendida ni podrá serlo en nuestra realidad. Porque, como decía Karl Marx, “necesitamos otra educación para otra sociedad y otra sociedad para otra educación”.
Espero, entonces, que nos veamos en cada calle y en cada aula forjando una trinchera para ganar la batalla: o nuestras vidas o sus beneficios.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

05 septiembre 2013

Magisterio y reforma educativa: las plazas y la plaza




Si no se recuperan las plazas, no se recupera la plaza, advirtió el 10 de septiembre de 2012 Claudio X. González, secretario de Educación sin cartera, al entonces presidente electo Enrique Peña Nieto. Su recomendación sintetiza el objetivo central de la ley del servicio profesional (LSPD) recientemente aprobada: quitarle a los maestros sus plazas.
La nueva norma pretende cambiar el modelo de control del magisterio nacional, de uno basado en dirigentes sindicales corruptos estilo Esther Esther Gordillo a otro sustentado en la inseguridad y la precariedad laboral y el fin de la bilateralidad. Donde antes había corporativismo gremial, ahora habrá una combinación de fuerzas del mercado, desregulación laboral y autoritarismo de funcionarios educativos.
Esta modificación no busca prescindir de los liderazgos sindicales corruptos. Menos aún, permitir la democratización del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Pretende que los líderes gremiales tengan menos poder, sean más serviles a la autoridad y que los maestros le teman a ésta.
El nuevo modelo de control tiene como objetivo facilitar y permitir la discrecionalidad en la contratación y el despido de los maestros; reducir al mínimo la estabilidad laboral y sus conquistas gremiales; limitar su autonomía en el proceso de enseñanza; imponerle responsabilidades desmedidas; desalentar su organización y resistencia; acabar con el normalismo, y abrirle paso a las escuelas chárter o de concertación (instituciones escolares administradas por la iniciativa privada con dinero público).
La nueva legislación hace retroceder más de 50 años la rueda de los derechos laborales en el país. A partir de ahora, según el transitorio segundo de la LSPD, los maestros deben olvidarse de sus conquistas gremiales. Sin el menor respeto al artículo 14 constitucional, que señala que ninguna ley es retroactiva en perjuicio de persona alguna, barre de un plumazo con los derechos adquiridos en más de cinco décadas de luchas.
A esta operación de despojo de sus derechos se le ha disfrazado de acción en su defensa. Las relaciones de trabajo del magisterio –se dice en el texto– se regirán por la legislación laboral aplicable, salvo en lo dispuesto en esta ley. ¿Y qué dispone la ley?: derogar los derechos adquiridos que se le oponen.
Los problemas que la ley tiene son muchos. Por principio de cuentas, las autoridades educativas encargadas de evaluar la calidad de los maestros carecen de la calidad para hacerlo. Esas autoridades no son especialistas educativos ni pedagogos ni maestros. Son, en la mayoría de los casos, funcionarios ligados a la burocracia federal que administra la Secretaría de Educación Pública y a los gobernadores en los estados. Ellos no son evaluados; rinden cuentas a sus jefes. ¿Podrán garantizar que la educación mejore? Evidentemente no.
La nueva ley pone sobre los hombros de los maestros de banquillo obligaciones desmedidas en la enseñanza que no son, en realidad, competencia suya. Los define como el profesional responsable del proceso de enseñanza aprendizaje, promotor, coordinador, facilitador, investigador y agente directo del proceso educativo. Con ello, los hace responsables de las deficiencias educativas y los sujeta a ser evaluados en áreas en las que no se desempeñan, con la amenaza de ser sancionados.
La nueva normatividad manipula tres conceptos centrales del derecho para precarizar las condiciones de estabilidad en el empleo, una conquista legal que implica asegurar y proteger la permanencia y continuidad del vínculo laboral. Estos conceptos son: permanencia en el servicio, inamovilidad y causales de despido.
Si en su acepción original permanencia quiere decir continuidad no interrumpida de las relaciones laborales, la LSPD amplía el significado del término hasta desvirtuarlo, estableciendo que se trata, tan sólo, del tiempo que el docente dura en su empleo.
Este engaño lingüístico implica la práctica desaparición de la inamovilidad laboral, es decir, que un maestro va a poder ser despedido por razones distintas a las que la ley burocrática establece como causa justificada. De manera tramposa, la nueva norma garantiza la permanencia definitiva en el servicio público siempre y cuando el maestro se sujete a los procesos de evaluación y a programas de capacitación. Reconoce un nombramiento definitivo pero permanentemente condicionado.
Adicionalmente, amplía los motivos para despedir a los maestros, y crea causas genéricas para justificarlo, contrarias a las establecidas en la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado. Establece un procedimiento autoritario que permite la separación del docente sin derecho a audiencia previa.
El principio de bilateralidad, esto es, de la negociación conjunta de las condiciones de trabajo entre la autoridad, los maestros y su organización gremial, se desvanece. Ahora es la autoridad la que, de manera unilateral, fija las reglas del juego, sin que los maestros y su sindicato puedan defenderse.
A contracorriente de la tendencia mundial a la descentralización administrativa y de la federalización educativa en nuestro país, la LSPD nos regresa al centralismo más retrógrado. La nueva legislación autoriza al Ejecutivo a pasar por encima de la soberanía de los estados para imponer lineamientos en el terreno de la enseñanza.
A pesar de que fue votada en nombre de la calidad de la educación, la nueva norma tendrá graves repercusiones en ella. Inevitablemente la deteriorará. Para mejorar el sistema educativo se requiere, entre otras medidas, de profesionalizar al magisterio. Y esto se logra dándole certidumbre, seguridad en el empleo, no reduciendo su estabilidad laboral, facilitando el despido y evaluándolo punitivamente.
El gobierno de Enrique Peña Nieto y los empresarios tienen su ley. A cambio van a perder la tranquilidad. Al aprobarla burlándose de los profesores abrieron una caja de Pandora. Es cierto, despojaron a los maestros de sus plazas, pero no podrán ganar la plaza.
Twitter: @lhan55

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