¡INAPLICABILIDAD DE LEY Nº29944 LEY DE REFORMA MAGISTERIAL; PAGO INMEDIATO DEL 30% POR PREPARACION DE CLASES Y EVALUACION!

Para tener Presente

"Los Maestros, al ponernos al servicio del Estado, no hemos vendido nuestra conciencia ni hipotecado nuestras opiniones, ni hemos perdido nuestra ciudadanía. El hecho de recibir una suma mensual de dinero significa sólo el pago de nuestros servicios profesionales, pero no el pago de un silencio y de una conformidad que repugna. Quienes pretenden que el maestro debe "callar, obedecer y trabajar", están en un error, y cometen un insulto a la dignidad humana... ". José Antonio Encinas

¿REFORMA EDUCATIVA?

¿Reforma educativa para mejorar la calidad académica? Es posible esto sin atender el rezago educativo en materia de infraestructura en zonas marginales, con estudiantes mal alimentados y desnutridos, sin planes de estudio acorde a las necesidades de la población.

Evaluar a los maestros, ¿Quiénes, las instituciones corruptas del Estado? ¿La Ministra Bachiller que no sabe quien proclamó la independencia del Perú? ¿Los intelectuales “expertos” de la televisión? ¿Los periodistas mercenarios asalariados de la gran empresa?


ley de reforma magisterial y la destitucion por inasistencia y tardanza

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10 marzo 2013

50 verdades sobre Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana


OPERA MUNDI, especial para ARGENPRESS.info

El presidente Hugo Chávez, quien falleció el 5 de marzo de 2013 de un cáncer a los 58 años, marcó para siempre la historia de Venezuela y de América Latina.

1. Jamás en la historia de América Latina, un líder político alcanzó una legitimidad democrática tan incontestable. Desde su llegada al poder en 1999, hubo 16 elecciones en Venezuela. Hugo Chávez ganó 15, de las cuales la última el 7 de octubre de 2012. Siempre derrotó a sus rivales con una diferencia de 10 a 20 puntos.

2. Todas las instancias internacionales, desde la Unión Europea hasta la Organización de Estados Americanos, pasado por la Unión de Naciones Suramericanas y el Centro Carter, se mostraron unánimes al reconocer la transparencia de los escrutinios.

3. James Carter, antiguo presidente de Estados Unidos, incluso declaró que el sistema electoral de Venezuela era “el mejor de mundo”.

4. La universalización del acceso a la educación instaurada en 1998 tuvo resultados excepcionales. Cerca de 1,5 millones de venezolanos aprendieron a leer y escribir gracias a la campaña de alfabetización denominada Misión Robinson I.

5. En diciembre de 2005, la UNESCO decretó que se había erradicado el analfabetismo en Venezuela.

6. El número de niños escolarizados pasó de 6 millones en 1998 a 13 millones en 2011 y la tasa de escolarización es ahora de 93,2%.

7. La Misión Robinson II se lanzó para llevar al conjunto de la población a alcanzar el nivel secundario. Así, la tasa de escolarización en la enseñanza secundaria pasó de un 53,6% en 2000 a un 73,3% en 2011.

8. las Misiones Ribas y Sucre permitieron a decenas de miles de jóvenes adultos emprender estudios universitarios. Así, el número de estudiantes pasó de 895.000 en 2000 a 2,3 millones en 2011, con la creación de nuevas universidades.

9. Con respecto a la salud, se creó el Sistema Nacional Público para garantizar el acceso gratuito a la atención médica a todos los venezolanos. Entre 2005 y 2012 se crearon 7.873 centros médicos en Venezuela.

10. El número de médicos pasó de 20 por 100.000 habitantes en 1999 a 80 por 100.000 en 2010, o sea un aumento del 400%.

11. La Misión Barrio Adentro I permitió realizar 534 millones de consultas médicas. Cerca de 17 millones de personas pudieron ser atendidas, mientras que en 1998, menos de 3 millones de vidas tenían acceso regular a la salud. Se salvaron 1,7 millones de vidas entre 2003 y 2011.

12. La tasa de mortalidad infantil pasó de un 19,1 por mil en 1999 a un 10 por mil en 2012, o sea una reducción de un 49%.

13. La esperanza de vida pasó de 72,2 años en 1999 a 74,3 años en 2011.

14. Gracias a la Operación Milagro lanzada en 2004, 1,5 millones de venezolanos víctimas de cataratas u otras enfermedades oculares, recobraron la vista.

15. De 1999 a 2011, la tasa de pobreza pasó de un 42,8% a un 26,5% y la tasa de extrema pobreza de un 16,6% en 1999 à un 7% en 2011.

16. En la clasificación del Índice de Desarrollo Humano (IDH) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Venezuela pasó del puesto 83 en el año 2000 (0,656) al puesto 73 en 2011 (0,735), y entró en la categoría de las naciones con el IDH elevado.

17. El coeficiente GINI, que permite calcular la desigualdad en un país, pasó de 0,46 en 1999 a 0,39 en 2011.

18. Según el PNUD, Venezuela ostenta el coeficiente GINI más bajo de América Latina, es el país de la región donde hay menos desigualdad.

19. La tasa de desnutrición infantil se redujo en un 40% desde 1999.

20. En 1999, el 82% de la población tenía acceso al agua potable. Ahora es un 95%.

21. Durante la presidencia de Chávez, los gastos sociales aumentaron en un 60,6%.

22. Antes de 1999, sólo 387.00 ancianos recibían una pensión. Ahora son 2,1 millones.

23. Desde 1999, se construyeron 700.00 viviendas en Venezuela.

24. Desde 1999, el gobierno entregó más de un millón de hectáreas de tierras a los pueblos aborígenes del país.

25. La reforma agraria permitió a decenas de miles de agricultores ser dueños de sus tierras. En total, se distribuyeron más de 3 millones de hectáreas.

26. En 1999, Venezuela producía el 51% de los alimentos que consumía. En 2012, la producción es de un 71%, mientras que el consumo de alimentos aumentó en un 81% desde 1999. Si el consumo de 2012 fuera similar al de 1999, Venezuela producirían el 140% de los alimentos consumidos a nivel nacional.

27. Desde 1999, la tasa de calorías que consumen los venezolanos aumentó en un 50% gracias a la Misión Alimentación que creó una cadena de distribución de 22.000 almacenes de alimentos (MERCAL, Casas de Alimentación, Red PDVAL), donde se subvencionan los productos a la altura de un 30%. El consumo de carne aumentó en un 75% desde 1999.

28. Cinco millones de niños reciben ahora alimentación gratuita a través del Programa de Alimentación Escolar. Eran 250.000 en 1999.

29. La tasa de desnutrición pasó de un 21% en 1998 a menos del 3% en 2012.

30. Según la FAO, Venezuela es el país de América Latina y del Caribe más avanzado en la erradicación del hambre.

31. La nacionalización de la empresa petrolera PDVSA en 2003 permitió a Venezuela recuperar su soberanía energética.

32. La nacionalización de los sectores eléctricos y de telecomunicación (CANTV y Electricidad de Caracas) permitió poner término a situaciones de monopolio y universalizar el acceso a estos servicios.

33. Desde 1999, se crearon más de 50.000 cooperativas en todos los sectores de la economía.

34. La tasa de desempleo pasó de un 15,2% en 1998 a un 6,4% en 2012, con la creación de más de 4 millones de empleos.

35. El salario mínimo pasó de 100 bolívares (16 dólares) en 1998 a 247,52 bolívares (330 dólares) en 2012, o sea, un aumento de más del 2.000%. Se trata del salario mínimo más elevado de América Latina.

36. En 1999, el 65% de la población activa cobraba el salario mínimo. En 2012 sólo el 21,1% de los trabajadores disponen de este nivel salarial.

37. Los adultos de cierta edad que nunca trabajaron disponen de un ingreso de protección equivalente al 60% del salario mínimo.

38. Las mujeres desprotegidas así como las personas discapacitadas reciben una ayuda equivalente al 80% del salario mínimo.

39. El horario laboral se redujo a 6 horas diarias y a 36 horas semanales sin disminución del salario.

40. La deuda pública pasó de un 45% del PIB en 1998 al 20% en 2011. Venezuela se retiró del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial rembolsando con anticipación todas sus deudas.

41. En 2012, la tasa de crecimiento de Venezuela fue del 5,5%, una de las más elevadas del mundo.

42. El PIB por habitante pasó de 4.100 dólares en 1999 a 10.810 dólares en 2011.

43. Según el informe anual World Happiness de 2012, Venezuela es el segundo país más feliz de América Latina, detrás de Costa Rica, y el decimonoveno a nivel mundial, delante de Alemania o España.

44. Venezuela ofrece un apoyo directo al continente americano más importante que Estados Unidos. En 2007, Chávez dedicó más de 8.800 millones de dólares a donaciones, financiaciones y ayuda energética contra sólo 3.000 millones de la administración Bush.

45. Por primera vez en su historia, Venezuela dispone de sus propios satélites (Bolívar y Miranda) y es ahora soberana en el campo de la tecnología espacial. Hay Internet y telecomunicaciones en todo el territorio.

46. La creación de Petrocaribe en 2005 permite a 18 países de América Latina y del Caribe, o sea 90 millones de personas, adquirir petróleo subvencionado a la altura del 40% al 60%, y asegurar su abastecimiento energético.

47. Venezuela brinda también ayuda a las comunidades desfavorecidas de Estados Unidos proporcionándoles combustible con tarifas subvencionadas.

48. La creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América (ALBA) en 2004 entre Cuba y Venezuela asentó las bases de una alianza integradora basada en la cooperación y la reciprocidad, que agrupa a 8 países miembros, y que ubica al ser humano en el centro del proyecto de sociedad, con el objetivo de luchar contra la pobreza y la exclusión social.

49. Hugo Chávez está en el origen de la creación en 2011 de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que agrupa por primera vez las 33 naciones de la región, que se emancipan así de la tutela de Estados Unidos y de Canadá.

50. Hugo Chávez desempeño un papel clave en el proceso de paz en Colombia. Según el presidente Juan Manuel Santos, “si avanzamos en un proyecto sólido de paz, con progresos claros y concretos, progresos jamás alcanzados antes con las FARC, es también gracias a la dedicación y al compromiso de Chávez y del gobierno de Venezuela”.

Salim Lamrani es Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris IV-Sorbonne, es profesor titular de la Universidad de la Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Etat de siège. Les sanctions économiques des Etats-Unis contre Cuba, París, Ediciones Estrella, 2011, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade.

http://operamundi.uol.com.br/conteudo/babel/27651/50+verdades+sobre+hugo+chavez+y+la+revolucion+bolivariana.shtml

Fuente: http://www.argenpress.info/2013/03/50-verdades-sobre-hugo-chavez-y-la.html

Chávez y el Perú sueñan lo mismo




Cuentan quienes tuvieron la posibilidad de estar cerca del Comandante Hugo Chávez Frías, el extinto Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, que éste tuvo siempre una gran simpatía por el Perú.

Bien podría decirse que eso resulta natural en una persona de alta sensibilidad revolucionaria, guiada por elevados valores, sentimientos y mirada humanista en relación a pueblos y países. Tener simpatía por uno de ellos, es una manera de expresar la adhesión a todos, porque corresponde esa sensación al modo de ser identificado con la razón y la cultura, elementos esenciales de la formación humana. Pero resulta que más allá de eso, el Comandante Chávez se sintió vinculado a la experiencia peruana porque la conoció de cerca.

Vivió en el Perú en sus años mozos y tuvo una relación particular con nuestro suelo en una circunstancia excepcional para la patria. Eran esos los tiempos en los que ella reverdecía, a la luz del proceso democrático y antiimperialista conducido por el general Juan Velasco Alvarado, el único mandatario que supo honrar el compromiso que -por voluntad propia- asumió en ese entonces y que, al decir de Jorge Basadre, fue “el mejor Presidente del Perú en el Siglo XX“.
Hugo Chávez, nacido precisamente un día de la Independencia peruana -un 28 de julio, en 1954- tenía catorce años cuando Velasco anunció en octubre de 1968, la expulsión de la empresa imperialista Internacional Petroleum Company, y dio inicio a un profundo proceso de cambios que se frustró siete años después por la conjura derechista impulsada por militares ligados a los servicios de inteligencia yanquis en 1975.

Cuando se celebró en el Perú el sesquicentenario de la batalla de Ayacucho en diciembre de 1974, Hugo Chávez -20 años y mirada curiosa y vivaz- era alumno estudioso de la Escuela Militar de Chorrillos, y admirador del militar peruano con quien pudo identificarse aún más en la actividad patriótica celebrada en ese entonces en la Pampa de la Quinua.

30 años más tarde -en el 2004- el mismo Chávez, ya Presidente de su país, llegaría a aquel lugar, y evocando al Juan Sin Miedo de nuestra historia, diría: "Juro por mi honor, mi general Velasco, que tu obra será continuada". No es necesario decir que cumplió su palabra.

De estos años, hay registro vivo. Humberto Gómez García, uno de sus más entrañables amigos, dice en su libro “Hugo Chávez Frías, del 4 de febrero a la V República”, lo siguiente: “Los años 74 y 75 serán claves en su proceso de toma de conciencia política. El año 74 viaja a Perú y allí entra en contacto con el formidable proceso revolucionario que encabeza el general Velasco Alvarado. Conoce, de primera mano, la realidad de un nacionalismo revolucionario impulsado por militares, que enfrenta valientemente, con el apoyo de las grandes masas peruanas, el neocolonialismo y la dominación imperial norteamericana y busca la dignificación del Perú, la defensa de su soberanía e integridad”.
El nacionalismo, que en los países altamente desarrollados puede generar una deformación agresiva, chovinista y aún fascista; en los países en vías de desarrollo tiene una connotación distinta, que fue percibida por José Carlos Mariátegui. Enfrentado al Poder Extranjero causante de su atraso, miseria y subdesarrollo, podía jugar -y de hecho así ocurrió en el Perú del 68 y sucede en la Venezuela de hoy- un rol positivo, y convertirse en una herramienta de liberación nacional y social.

Esa idea quedó afirmada en muchísimos países coloniales y semicoloniales que después de la II Guerra Mundial y más precisamente a partir de los años 60, rompieron los lazos que los ataban desde mucho antes a las potencias europeas. Liberados, diseñaron un camino propio, enarbolando el propósito de defender los intereses de la Nación, a partir de un nuevo liderazgo.

Los militares que se enrolaron en la experiencia velasquista se propusieran en su mayoría modificar radicalmente el papel de la Fuerza Armada y trocar el papel de cancerberos que le asignara la vieja sociedad capitalista, por el honroso papel de libertadores que les era demandado por los sectores secularmente postergados en el Perú.

Las grandes masas peruanas que apoyaron ese proceso, fueron, sobre todo, masas obreras y campesinas, unidas por una vieja tradición de lucha, pero también por el mensaje de Mariátegui y el coraje heredado de Tupac Amaru. Ellas encontraron en las banderas de la CGTP de entonces su derrotero natural y comprendieron la importancia que tenía el que los sectores militares más avanzados asumieran un rol liberador que caló hondamente en la conciencia de los peruanos.

La lucha por la dignidad nacional, la defensa de la soberanía y el respeto a la integridad nacional, fueron los pilares de una concepción que, en tales condiciones, sirvió para despertar la conciencia revolucionaria de muchos peruanos, pero que tuvo también incidencia continental.

En aquellos años surgieron, en efecto, mandos militares progresistas, algunos de los cuales se entregaron de lleno a la tarea de alentar aires de renovación. Liber Seregni, en el Uruguay, asumió con vigor la Presidencia del Frente Amplio, que disputó fuerzas con los partidos tradicionales en reñidas competencias electorales. Juan José Torres, en Bolivia, dio forma a un proceso de cambios que -aunque terminó abruptamente- selló una impronta y marcó un tiempo nuevo en el altiplano latinoamericano. Carlos Pratts arriesgó su vida y finalmente la entregó procurando afirmar un sentimiento democrático en la oficialidad chilena arrasada por el fascismo. Poco más tarde, Omar Torrijos, en Panamá, abrió cauce a un proceso que golpeó a los yanquis.

Para enfrentarlos -recuérdese- los medios de comunicación al servicio del Imperio hablaron de “los generales rojos”, a los que adjudicaron propósitos siniestros, creando las condiciones para que fueran descargados contra los pueblos las baterías de una represión desenfrenada.

Hugo Chávez fue, por cierto, heredero de esta experiencia. Pensó en ella cuando en diciembre de 1982 se concertó con otros oficiales y fundó el Movimiento Bolivariano Revolucionario, comprometiendo a sus colaboradores en la tarea de reformar el ejército y construir una nueva República. Y pensó también en ella cuando diez años después encabezó una rebelión para poner fin a la bufonesca opereta representada por la seudo democracia venezolana de aquellos tiempos y a la cabeza de la cual estaba Carlos Andrés Pérez.

Chávez maduró su idea en la prisión, no obstante que le fuera arrebatado por sus verdugos el pequeño libro con los discursos de Velasco Alvarado que tuvo en su cabecera en sus noches de vigilia. Y le dio forma a partir de 1998 cuando, finalmente, logró ganar las elecciones y asumir la conducción de su pueblo ejerciendo un poder legítimo que supo honrar.

Por eso, cuando en el transcurso de los catorce años de gestión gubernativa, visitó el Perú, o aludió a nuestra patria, habló siempre con marcada simpatía por su historia, saludó con entusiasmo a nuestro pueblo, veneró el suelo ayacuchano en el que se consagrara la Independencia de América hace casi doscientos años y subrayó su admiración por la experiencia velasquista que tuvo presente en su memoria.

Un modo de afirmar su simpatía por el Perú la expresó Chávez al suscribir los acuerdos de colaboración en materia energética y petrolera con el gobierno de Ollanta Humala; pero aún antes, cuando en el año 2007 dispuso la construcción de casas para los damnificados del terremoto de Chincha, ocurrido en ese entonces. Y también cuando quiso advertir a los peruanos para que nos protegiéramos de politiqueros de turno, haciendo votos para que “Dios libre a nuestro hermano pueblo peruano de un truhán como éste, un bandido como éste, ladrón de cuatro esquinas, corrupto de siete suelas, como es Alan García, el Carlos Andrés Pérez del Perú. Dios libre al Perú, a su esencia, a su pueblo, a su gloria, de un ladrón como éste”.
Por todo eso es que en nuestro país la derecha más reaccionaria lo odió con mayor predilección que en otras partes. Por eso los grandes medios de comunicación a su servicio, idearon todas las campañas para infamarlo y desacreditarlo. Y por eso levantaron contra él una inusitada carga de vilezas que rebasó los límites de lo imaginable, llegando incluso a pretender mimetizarlo con Alberto Fujimori como si ambos no representaran justamente la antípoda en materia de política y de ética.

No debiera sorprendernos, en este marco, que asomen expresiones de odio aldeano en personas tan primitivas como Lourdes Alcorta, Luis Galarreta, Juan Carlos Eguren o Cecilia Valenzuela. Después de todo, ellas solamente expresan lo que la entraña de la más rancia oligarquía excreta. Y es que saben que Chávez y el Perú, sueñan lo mismo.

Gustavo Espinoza M. del Colectivo de Dirección de Nuestra Bandera

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

09 marzo 2013

Chávez deja una estrella roja en el firmamento

Chávez deja una estrella roja en el firmamento


Simón Bolívar murió en 1830 en el exilio colombiano, traicionado y sin poder ver materializado su sueño de la Patria Grande latinoamericana. Casi dos siglos después, Hugo Chávez ha fallecido en su tierra, arropado por millones de compatriotas y con la tranquilidad de haber sido artífice del mayor proceso de integración latinoamericano de la historia. La talla de estadista del presidente venezolano, se puede equiparar hoy a la del puñado de grandes revolucionarios del continente.
En consecuencia, su desaparición física supone un contratiempo de proporciones incalculables porque quiebra una combinación virtuosa que pocas veces se da en la historia y que en Venezuela se sintetizaba en la imbricación de 3 factores: liderazgo carismático arrollador, visión estratégica revolucionaria poco común y control de la reserva petrolera más grande del planeta. Esta ha sido una variable fundamental para el actual cambio de época en América Latina.
Perfil. La figura de Chávez es la expresión, parafraseando a Bertolt Brecht, de uno de «esos imprescindibles» para la historia de las clases populares. Por eso precisamente, la insistencia enfermiza de los voceros de la élite transnacional en etiquetarlo como un líder «populista y autoritario». La obsesión del latifundio mediático planetario en caracterizarlo como un «bufón de circo», oculta deliberadamente la complejidad de un gigante político con grandes virtudes.
La pasión casi juvenil para la lectura y la autoformación política ha sido un factor clave en la maduración ideológica de Chávez y en la apuesta por un bolivarianismo de corte anticapitalista. A su vez, sus aptitudes pedagógicas han sido un «arma de construcción masiva» para la educación política de miles de venezolanos y venezolanas, a través de los medios de comunicación públicos. La claridad para hacer entender realidades como por ejemplo la «explotación capitalista» o la necesidad de la «propiedad social de los medios de producción», sitúan a Chávez como un educador de primer nivel y como el más efectivo sembrador de conciencia revolucionaria en Venezuela.
Legado. El legado de Chávez como presidente es extenso y muy diverso, pero nos atreveríamos a sintetizarlo en tres reflexiones. La primera sería la constatación de que «se puede cambiar el rumbo de la historia», es decir, el neoliberalismo como proyecto autoritario y de exclusión social puede ser sustituido por una agenda alternativa, si realmente hay voluntad política.
La segunda implica la reivindicación de que «se puede volver a soñar», es decir, que los horizontes de utopía son de nuevo instrumentos efectivos para la organización y la movilización de masas. Todavía poca gente es capaz de valorar en su justa medida la importancia que tuvo el discurso de Chávez en el Foro Social de Brasil en 2005, cuando rescató de las catacumbas la necesidad de recuperar el socialismo como proyecto de emancipación para la humanidad.
La tercera apela a la idea de que «podemos ser libres y soberanos», o lo que es lo mismo, América Latina está iniciando el tránsito hacia su segunda independencia y apostando por superar el interminable ciclo de 500 años de coloniaje.
Lo más paradigmático del nuevo ciclo no es que se estén creando instrumentos de integración regional autónomos respecto a EEUU, como la CELAC, UNASUR, etc., sino que los países más conservadores de la región (Chile, Colombia...) se ven obligados a formar parte de la nueva dinámica porque no pueden permitirse el lujo de quedarse fuera de la historia.
¿Lo irreversible? Resulta un terreno sumamente resbaladizo el debate en torno a la irreversibilidad de algunos cambios en la patria de Bolívar. Sin embargo, sí es cierto que podríamos mencionar un conjunto de transformaciones que por lo menos se pueden considerar sumamente profundos y sólidos.
Uno de ellos lo podemos ubicar en el plano psicosocial, y es cómo Chávez y el movimiento que ha liderado ha conseguido elevar la autoestima colectiva del pueblo venezolano a niveles inéditos. Las ya conocidas mejoras de las condiciones de vida materiales de millones de seres humanos en el país han ido acompañadas de un proceso de dignificación de los más excluidos de proporciones colosales. La inclusión no solo socio-económica y política sino fundamentalmente cultural, afectiva y simbólica ha sido un eje transversal y constante de la Revolución Bolivariana, y en esta batalla Chávez ha tenido una gran responsabilidad.
El otro gran aporte es la capacidad para aumentar la conciencia política e ideológica de las masas, y sobre todo, para instaurar, casi tres lustros después del inicio de gobierno, una nueva cultura política que se sustenta en la siguiente ecuación: Estado social, soberanía nacional y participación popular. La campaña electoral de la derecha en las presidenciales de 2012 es el mejor exponente de esto, ya que se vio obligada a diseñar un discurso de campaña de inspiración progresista.
Chávez abandona el timón de la nave pero las palabras de su último discurso antes de partir a La Habana, quedan para la posteridad como una metáfora que condensa el momento histórico venezolano: «Sea como sea y con esto termino, hoy tenemos Patria, que nadie se equivoque. Hoy tenemos Pueblo, que nadie se equivoque. Hoy tenemos la Patria más viva que nunca».

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